Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

lunes, 1 de marzo de 2010

Capitulo 28

Desilusión




Habían pasado tres semanas. Esa noche se reuniría con Arik. No lo había visto en una semana y lo extrañaba tanto. Siempre rezaba a la diosa que regresara sin un rasguño a su lado.

Apenas había atendido a clases. Tenía sueño por que toda la noche se paso haciendo, el regalo que le daría a Arik el día de su boda. Era un medio corazón que había tallado mágicamente con la piedra que hallo en las pruebas.

Fue a la biblioteca como de costumbre. Para ver un libro sobre venenos. Nadie le quitaba de la cabeza que estaban matando al rey. Aunque Marina y Darius se habían burlado de sus sospechas. El único que le creía era Arik. Por eso y otras cosas más lo amaba cada día más. Ahora su amor no era cosa de ilusión conocía un poco de sus manías, sus celos. Pero también su pasión y su dulzura.

Mirando un libro y tapándose la boca para bostezar. Oyó unos pasos no podría ser Gladis la encargada. Era alguien más podía sentirlo.

Levantándose cogió un puñal que Arik le había regalado. Sintió unos brazos que le sujetaban por la espada y una mano le tapaba la boca.

Concentrándose desapareció como le había enseñado Darius. Apareció por atrás y le clavo el puñal mientras salía a buscar.

Salio de la biblioteca encontró a Gladis y uno minutos más tarde a Marina les contó lo sucedido. Cuando fueron corriendo a la sala donde estudiaba Diana encontraron al hombre decapitado.

Aun un poco confundida y orgullosa por poderse defender por si sola. Fue a la clase de Darius con escolta. Alegre por que seria la ultima clase del día el resto de la tarde se prepararía para recibir a su amor.

Darius la esperaba. Siempre frió y distante desde el día de las rosas no había intentado enamorarla. Tenía asuntos más importantes como era los numerosos ataques de los rebeldes.

-¿Por que llegas tarde?

-Hubo un ataque en mí contra señor.

-Estas, bien por lo visto.

-Me sirvió lo que me ha enseñado.

-Me alegro Diana ser útil. Si me dejaras más pero no perdamos el tiempo. Hoy que estas tan capacitada para defenderte veré lo que puedes hacer. Vamos afuera.

Fueron al jardín y sin previo aviso le disparo un rayo blanco.

Diana lo esquivo a duras penas. Luego aun un poco temerosa por ser su primer intento lo sujeto con las ramas de los árboles.

El se soltó fácilmente.

Arik había vuelto. Preocupado vio a Diana entrenándose. Pero al verla tan fuerte y segura se sintió orgulloso por sus progresos.

Diana al ver que su trampa no funciono convoco a un remolino de aire y noqueo a Darius.

Dairus aterrizo en la tierra. Algo tambaleante.

-Muy bien Diana.

-Si al fin pude derivarle dijo ella feliz y se acerco a verlo.

Fue cuando Darius la tomo por sorpresa y la beso.

Diana no pudo reaccionar. El beso de Darius era aprensivo, frió y controlado no como los de Arik que le hacían hervir en llamas.

Se distancio rápidamente pero vio algo que le heló la sangre. Arik se encontraba escondido mirando todo.

Sus ojos verdes ardían de furia y desilusión.

1 comentario:

Enamorada de las letras dijo...

Perdona Yelania, recien encontre que estaba mal ojala puedas publicar comentarios, es que ami eso de la tegnología siempre se me da mal. Espero que te guste este capitulo