Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

viernes, 6 de febrero de 2015

Ilumina mi corazón. Capítulo 5 (primera parte)

Hola,  ¿cómo  están? Les  cuento  que este  capítulo sera  un poco más  corto  que el anterior.  Espero que les guste  lo que  tiene  preparado Úvatar.
Capítulo 5




Ana  estaba  nerviosa,  parte  de  ella  no  deseaba  volver  a  clases  y  que la miraran como un bicho  raro. Sin embargo,  también deseaba    ver a  sus amigas, estudiar  y divertirse. Sobre todo anhelaba    ser   una chica normal  y corriente .  Había  enfermado  a  los doce  años,  aún  recordaba   la  incertidumbre  de su  madre  y hermana  cuando se enteraron.  
Pensar  en su  madre ,  todavía  le  hacía daño;  la observó morir   su madre  de  la misma enfermedad cardíaca,   que  ella  padecía. Según  el doctor  ella  estaría bien;  el  nuevo tratamiento  y  la  reciente  cirugía   le devolvieron  la  salud.  
Ana   se movió inquieta  en su  cama.  Miró  al reloj   de  su velado   eran  las  tres  de la madrugada,  faltaba  mucho para  ir  a clases.  Desde  que  llegó  del  hospital  se  sentía peor. Había  momentos  en los que  no  podía respirar y podía  percibir    como  alguien  le estrujaba  su corazón. Esperaba  que solo fuera  un  malestar  pasajero.

El  viento  movió  las cortinas  y  oyó  que  alguien  llamarla por  su nombre. Asustada  , encendió  la  lámpara  de  su velador.  No había nadie  en  su habitación y  todo se encontraba  en silencio. Aliviada se  rió  por  su estupidez.  
Úvatar  se aproximó sigilosamente a su presa.  Si no  estuviera  enferma y su  corazón  fuera tan débil   la  hubiera  elegido en  vez  de  la   desabrida  de  Amelia.  Ana  bostezó,  era  mejor dormir  algo.  Tocó  el interruptor  de la lámpara; sintió  algo  viscoso  en  lugar  del artefacto de  metal. Extrañada  dirigió  su mirada  a lo que tocaba  y observó     una  calavera   de  un hombre  sus  ojos  eran  rojos abrió  su boca;  distinguió  unos  enormes  dientes  manchados  de    sangre. 

 —Buenas noches,  Ana.
Ana  tembló de miedo.  Había  visto  ese  rostro  la  tarde  que llegó  del  hospital. Iba a   gritar, pero Úvatar   se  lanzó  encima   de  Ana  tocó  sus  ojos con algo  baboso. Ella  intentó salir de la cama, pero lo único que pudo  hacer    fue  bajar  sus  párpados.    No podía  ver  nada, tenía  el cuerpo paralizado  y   estaba  a punto  de  ahogarse.  Sintió  un pinchazo  en  su  cuello.
Úvatar  no  tenía  mucho tiempo. Los  hechizos  de  protección   lo herían   y   engañar   e infectar  a  Ana  le  costaba  todo  el poder   que    adquirió al tomar   las almas   de   unos drogadictos  hace   una  hora.   
Ana  tembló de miedo.  Había  visto  ese  rostro  la  tarde  que llegó  del  hospital. Oyó a alguien   abriendo el pomo  de la  puerta,  tenía  que  alertar sobre  el intruso.  

Quiso  gritar, pero todo se  volvió negro.   Vanora   estaba  molesta  de  estar    en  ese cuchitril,  su ropa  nunca   se  recuperará  del olor  a  clase  media.  Aher su señora le alertó que  Úvatar  se había alimentado  de  nuevo y que pudiera volver  atentar  sobre las  chicas.   Hizo  que  Hyun  un guerrero  que ahora  ese  dedicaba a instruir  recolectores  fuera  ayudarlos  a  ella y a Yuri.
Caminó   hacia la habitación  de  la  niña  y  se  chocó  una  silla.  Gruñó  furiosa; odiaba   ver los  muebles  de segunda  y  estar  en  ese  país  incivilizado que  afectaba  su tersa piel. Con desgana   abrió la puerta,   sintió  un ligero  olor  a podrido.  Fue  corriendo donde se encontraba  la   niña  enferma, la  examinó  con cuidado.  Con alivio pudo observar   que ella se encontraba algo fría  y  respiraba  con dificultad, pero estaba  bien.  
El  viento  despeinó  su  cabello,  fue  a la  ventana   y   observó  un  remolino  de  arena   y sangre .  
 — No  huyas  cobarde. 
Tocó  su  piedra  para  informar  a   Aher y  a sus compañeros.   Sin  muchas  ganas  se   disponía   a  saltar   de  la  ventana  y  seguir   al  demonio. Pero  torbellino  de  sangre  y  fango se  acercó  a  ella   y  la  cubrió   con  una   sustancia    roja   viscosa que  olía  fatal. Vanora   chilló   asqueada e  histérica;  su cabello estaba  arruinado,  su   traje blanco   de  Óscar de la Renta  estaba  arruinado  así   como  sus  zapatos  blancos   de  Jimmy Choo.  Se  prometió  vengarse de  Úvatar   por   el  grave  daño que le hizo. 
 — Je, me vengerai ( me  vengaré)

Hyun llegó  minutos  después  y en lugar  de   ayudarla  solo se  rió de la apariencia  de la  creída  recolectora. 
—Úvatar  estuvo  aquí.  Atacó  de nuevo. 
—¿La  niña esta bien?
Vanora,  se quedó sorprendida  en lugar  de preocuparse  por  su desastroso estado  se inquietaba   por  la  latina  apestosa.  
 —Ella  esta  bien,  pero me agredió.   Puede  que no  sobreviva.
Hyun alzó  su  ceja  con incredulidad.El recolector  era  un hombre alto de  cabellos  largos  y  tez cobriza,  tenía  unos  ojos  rasgados  de  color negro y  siempre  estaba  serio.  Se  acercó a  examinar  a  Vanora   que   lloraba   por  sus  zapatos.  Yuri el otro  recolector  de  almas  entró  asustado.
— Amelia  está bien ¿Cómo está Ana?
—Úvatar  quiso atacar a  la  niña  enferma y me  enfrente  a  él.  Estoy  seriamente  herida.
Hyun  puso los ojos  en  blanco mientras  Yuri  rió  estrepitosamente  y  casi  despierta  a Ana. 
 —Solo  necesitas  un baño. Ve asearte, nosotros nos encargamos  de la seguridad   de las  chicas.

Vanora   desapareció ,  sin ni  siquiera  darle  las  gracias.   Fue   a  París  a  su  mansión  en Île Saint-Louis. No había  ciudad como París,  desde  siempre  vivió  ahí;  aun antes  de ser  la la ciudad  de las luces. A pesar,  de  estar  sucia,  estar  en un lugar civilizado  le  hizo sentir  aliviada.  Fui  a  su  baño  y  puso a  calentar   su  tina puso sales  de  baño con olor  a  lirios. 
Ya  metida  en el agua se sintió  relajada.  A diferencia  de  otros recolectores  de almas , ella adoraba  su vida.  Cuando  Aher le dio  la posibilidad  de  trabajar  recolectando almas  o  ir  al infierno.  No lo dudo, siempre había sido una sobreviviente.  Ser  un  recolector  de  almas  no era  algo  fácil;  había  reglas   y    Aher su superiora era  un ser  difícil.  Al principio  como todo recolector de  alma  vivió  en una  especie  de purgatorio  con  Aher,  Áxel y  otros recolectores.  Cuando  probó su valía le dieron a  elegir   entre vivir   en el purgatorio  o en  el mundo humano.
Los que  residían  en   la  tierra  ,  necesitan  lo que  cualquier  otro ser  comida , agua y descanso. Además,   si  no iban a  recargarse  en  el purgatorio perdían sus poderes e inmortalidad.  Aher y  Áxel  les  daban   dinero  para que  establezcan   bajo ciertas  reglas.   
Solo podían tener  una  casa ,  no podían  interferir  en   el curso  político, ni económico  de donde  residían   No  podían  decir  a nadie  sobre lo que hacían, ni  relacionarse profundamente  con  ningún  humano.  Si llegaban  amar  o deseaban  volver    a  vivir  como humanos  debían  hacer  una  prueba   que  Aher  y Áxel  les  imponían   para  recobrar  su libertad.
Vanora no, se arrepintió  nunca  de  su elección  tenía  su belleza  eterna, lujos  y  además ayudaba a su manera a que el ciclo de dios  se  cumpla  como es  debido.
Fue demasiado pronto cuando regresó,  el  idiota gorila  ruso la saludo  solo  con la cabeza. Las  chicas  estaban   a punto de  salir  de su casa ambas  se   mostraban  tensas. Ninguna había dormido   bien,  las dos  casi no hablaban  entre  ellas. 

Amelia  se sirvió algo de  café  mientras su hermana  tomaba leche  descremada  con  cereal. Vanora  por  curiosidad  lo había probado y   su sabor  le  recordaban a aserrín, por lo que no le sorprendió que la niña  apenas  tocara   el  plato. 
Ana  recordaba  la  pesadilla  de  una horrible  calavera  de  ojos  rojos.  Se  tocó  el cuello con malestar,  miró  su  plato  de  cereal   y    lo  dejó no podía  tomar otro bocado.
Amelia  miró  a su hermana   con el ceño fruncido.
—Deberías  comer  algo,  el doctor  dijo   que  te  debes alimentar bien.
—No  tengo hambre;  además debo irme o perderé  el autobús.
Amelia miró  el reloj y  gruño   — Mierda,     ya nos atrasamos. Termina de arreglarte, yo  recogeré esto.  
Salieron minutos  más  tarde. Amelia  preocupada  de  llegar  tarde  a su examen  con  Hulk. Era  el apodo  del profesor  Rodríguez, que era  parecía  un hombre  tímido y dulce hasta que  se enojaba  y se transforma en  monstruo  gritón que le  gustaba  humillar  a sus alumnos  en clases.  Amelia  volvió  a mirar  su reloj mientras  cruzaban  la  calle. Estaban a punto de llegar  a la parada cuando  vieron  al autobús    irse  .  No importó que  ambas  gritaron y fueron  tras  de él.   El vehículo  se había marchado. 
—  Mierda,  nos  toca  tomar  un taxi.
Ana  miró con el ceño fruncido a su hermana.

—Puedo tomar  el  trole y  bajarme  directo  en el colegio. Tú  tienes  examen  si    vas a dejarme en colegio no vas  a llegar.  
 Amelia observó de nuevo su  reloj.
 —Amy,  tengo  quince  años.  No soy un bebé  para  que   tengas  que  llevarme  a todos lados  como si  me fuera  a romper.
Amelia  miró   a su hermana  estaba  un poco  pálida  y algo nerviosa, pero  en sus  ojos  vio   esa  determinación de la  que estaba  orgullosa. 
—Vamos  a la estación, por suerte  esta  a solo  dos cuadras.  Pero, tú tomarás  el directo   y mensajeras  apenas  llegues. 
Ana  puso los ojos  en blanco  antes  de responder   — lo haré. 
Amelia  buscó  en su cartera  y le pasó  un billete  de  veinte dólares  y  dos  dólares  en  monedas.
 —Por  si acaso.   No te gastes  el  dinero   en  chocolates, el doctor  te dio una dieta  estricta y no  vuelvas  a  poner los ojos  en blanco. 
Antes que  Ana  pudiera   decir  algo  Amelia  le tomó la mano  y   le ayudó a cruzar  la  calle.

La  estación  del trole  estaba llena  de  gente.   Amelia  pese  a las  muecas  de su hermana    se  dirigió  a la parada en  la  que  Ana  iba a tomar  su transporte. Le  dio  un beso  en  la  mejilla  y estaba  a punto   de  irse,  cuando  oyó  un grito.
— Dios mío.
Ana   había    subido  al   tercer   piso   de  la  estación;  estaba  a punto  de  arrojarse  por  la   barandilla  hacia  las  vías  del trole.  Un hombre quiso detenerla, pero  cuando lo hizo   se convirtió  en  una estatua  de piedra  que luego  de  unos minutos   estalló en  mil  pedazos.
Úvatar  disfrutó el momento,  ninguno  de los  recolectores  podía entrar  en la estación  y la vida  de las  hermanas  Bolaños  estaba en sus manos .

Esperó  que  les  haya  gustado  este  fragmento  el vienes   sabrán que pasa con  Ana  y Amelia.  Les  mando un beso y tengan  un buen fin  de semana.







16 comentarios:

Mela dijo...

Hola JP... ¡Pobre Ana! Enfermó solo con doce años y vio morir a su madre de la misma dolencia que ella padece
Espero que se recupere y que su salud sea perfecta
¡Qué horror de calavera! Yo veo eso y me da un infarto ;-)
Vanora me parece tonta y me he reído junto a Hyun y Yuri
El capítulo se ha quedado muy interesante, estoy deseando saber qué ocurre con Amelia y Ana en esta estación
Te deseo muy feliz finde
Besos

Nena Kosta dijo...

Hola JP!!
Terrorífica la visión de la pobre Ana en mitad de la madrugada. Por suerte entró Vanora en el dormitorio, aunque con lo presumida y retonta que es no me la imagino luchando contra Úvatar acaso, en vez de ensuciarla, le rasga el vestido de Oscar de la Renta jajaja.
Definitivamente no es el día de Ana. Se queda muy interesante la escena de la niña a punto de arrojarse a las vías sin que nadie pueda ayudarla... a menos que quier convertirse en estatua de piedra.
Un beso guapa cuídate y pasa un buen finde.

Savina dijo...

ME ENCANTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO !! CARIÑOS CITU !

Sunako Chan dijo...

Noooooooooo! y me vas a dejar así. no es justo. Quiero capitulo yaaaaaa. jajajajajaj! La fan que hay en mí se acaba de desesperar. Espero que actualices pronto. Que buen capítulo!

Ariel El vikingo dark dijo...

Hola Citu, muy buenas noches,
excelente!!!
sigue regando el suspenso eh... creo que voy a venir semana por medio, asi la intriga no se me hace tan larga =)

te felicito por ésta primera parte, veremos como sigue...

"el trole"???
espero que allí sea algo actual, pues aquí esa palabra es de hace unos 60 años atrás =)

bonito fin de semana
un beso grande

Laura dijo...

Oh pobre Ana q alguien la salve, maldito Uvatar el tiene q pagar su merecido!!!...q angustia espero el proximo capitulo, muchas gracias!!

Ghaaby Captor dijo...

Hola!!

LOL QUE INTERESANTE!! de verdad que me gusta el drama :D

JUAN FUENTES dijo...

Amiga escritora,en tu novela,tus personajes parecen cobrar vida
Un fuerte abrazo

LOBEZNA dijo...

Este capítulo me ha dado un poco de yuyu, ja ja ja. Buen finde y un abrazooo.

sabores compartidos dijo...

uhmmm la verdad es que resulta interesante pero jolin que final, mira que convertir en piedra y hacerlo explotar.... y encima se divierte.
Buen capitulo.
Besotesssssssssssssss

José Ramón dijo...

J.P. Alexander excelente trabajo Saludos

Carmen Morant Ferrando dijo...

Increíble se me han puesto los pelos de punta. Besitos

Entre palmeras... dijo...

Pobre muchacha y el final de tu relato, uffffffff

Bueno, espero disfrutarte aguna vez con más calma, pero quiero dejarte mi deseo de una linda semana.

Abrazos

JUAN FUENTES dijo...

Tu amor por las letras,consiguen que tus fantasias superen a las del viejo fotografo

Ramonika IMR dijo...

Me has atrapado de nuevo Citu esta genial que historiaaa amiga bellas como todas tus letras..
un abrazo

pd: el blog esta BELLO mu Bello.

Roxana B Rodriguez dijo...

¡Hola! Y ahora le toca sufrir a Ana, pobrecita, mira que encontrarse a Úvatar en mitad de la noche >.< Me hizo gracia la actitud de Vanora XD me encanta.

¡Un abrazo!

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