Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Ilumina mi corazón. Capítulo 36 ( primera parte)

Hola  ¿cómo  están?   Hoy  sabrán que  ocurre  con  Amelia  y  Sebastián .  El  fragmento que les  traigo  es muy emocionante.



Capítulo  36



Zahra tragó  saliva su peor  pesadilla  cobraba  vida.  Amelia  tenía  el rostro  abotagado ,   su  mirada    no  mostraba   emoción  y  su cuerpo  se  movía  de forma  lenta  como si fuera  controlado por  otro ser. A  su lado  estaba una   sombra  con los ojos rojos, la misma que   le  atacó  unas  horas antes.  Aún recordaba   cómo le  hizo  daño,  pero no era nada comparado con las  heridas  de  Amelia.  De solo pensarlo  se estremeció  con horror.
La  sombra  acechaba  a  Amelia que estaba  desorientada en ese  lugar  extraño. Le  dolía  todo el cuerpo .   La  voz   horrible  y sinuosa     de  ese  ser  la  atormento  de  nuevo mientras  le susurraba al  oído —. Mátala  y  dejaras  de  sentir  dolor.
Amelia  cerró  los   ojos  cansada  y luego  los  volvió   abrir  y   por primera  vez puso su atención en     una mujer   de  cabellos  negros   estaba  atada  a un poste  de metal había   sangre en el piso  y  rostro estaba  morado   por   culpa de unos  golpes.
 Solo  tenía  que  quitarle la vida.  Amelia  había olvidado   en medio del dolor  su nombre, sus  seres queridos  y sus recuerdos.  La  mujer  se le hacía  familiar,  pero   no ubicaba  el lugar    que la conoció  o  quien diablos  era.
Oyó  a la  sombra   que se  puso  a lado de su  cuello y su  aliento  tóxico  la  hizo estremecer  de   asco.
 — Mátala.

Amelia  se quedó parada  sin saber qué hacer.  Preguntándose  ¿ por qué no podía   matar?  El killing  de  Úvatar  no tenía  tiempo que perder.  Sintió el  nerviosismo  de    su amo.  Las alarmas    se activaron pronto  alguien iba a  salvar  a la humana  piojosa.   No  podía  ser  sutil,  Amelia  tenía que matar  a  Zahra  ese momento.   Amelia no  tenía  tiempo   para pensar  o confundirse, debía  persuadirla  para  hacer su trabajo .
Agarró  del cuello  a  la  humana  y lo  apretó  al mismo tiempo  que mandaba  una descarga eléctrica.  Amelia  se retorció del dolor. Mientras  Zahra  y Luthien  gritaba   que  parara inútilmente .
 Luego  de  varios  minutos la sombra  dejó  de torturar  a  Amelia .  Ella  se paró   con los ojos  vidriosos  y la boca seca.  Con miedo  y  culpa   le  dijo a  Zahra.
—No sé  quién eres,  perdóname por lo que te voy a hacer.
Cuando  Amelia   empezó  a caminar hacia  donde  estaba  Zahra  sus piernas  se volvieron  cetrinas  y luego  negras  como si  se convirtieran en piedra. Cuando  tomó  a Zahra  por  el  cuello  sus  manos    hicieron lo mismo.  Amelia  apenas podía respirar  sentía que todo  su cuerpo  se consumía. Miró  a la  mujer,  cuyas  mejillas  brillaban  con algunas  lágrimas.
—Amelia, no lo hagas.
Amelia  no se movió solo se quedó mirando a la mujer.
— Ya, no soy ella.   Ahora  no tengo  nombre ,  ni recuerdos.  Soy  oscuridad  , dolor  y muerte.
Zahra  tenía  la  garganta  seca,  apenas     podía respirar.  El dolor  , el miedo  y el deseo  de  proteger   a  su niña,  era lo único que le   impedía   rendirse.
—Mírame , eres mi  Amelia.
—Ella murió. Perdóneme.
 El kiling  de  Úvatar   se  acercó  a Amelia.
—Estúpida, mátala  de  una  soberana  vez.
Amelia   no dijo nada   se arrodilló junto a  Zahra  y empezó  a  estrangularla .  Cerró  los  ojos  para no ver el  miedo  de la mujer.
Zahra  gimió  y  Amelia sintió  una  de sus lágrimas  en  manos.  Aunque no lo deseaba  recordaba  su voz,  mientras le contaba  historias.  Su  voz  le   había  ayudado a  superar  el dolor y ella  iba a terminar  con todo,  pero dudaba que el dolor  cese.
 Esa  mujer  creía  en  Amelia  más  que  ella misma. Solo tenía que apretar  un poco  más sus  huesos  se  quebraban podía  oír  el ruido  característico.  Amelia abrió los ojos  asustada al sentir   una  extraña  emoción.
El  killing   se acercó a ella y le  susurro  al oído  alegre.
—Déjate llevar.  Siente el poder, olvídate  de todo, de  una  soberana vez.  Ya no eres  nadie  solo mata y deja   que el  placer   de  quitar  vidas llene  tu  mundo.
Amelia   dejó  de apretar  el cuello de  Zahra y respiro.  La recolectora  con dificultad  y  casi  sin  voz  pronunció  —Amelia.
La joven tenía todo el cuerpo negro,  el dolor  no la dejaba  pensar.  Solo  tenía que apretar el  cuello   de su victima  todo terminaría.   Ya nada más  importaría    debía  matar a  la recolectora. Tener   esa  emoción le  asustó  más  que cualquier  cosa  que  haya sentido. Miró a  los ojos  negros  de  la  mujer y  supo  que no  podía  hacerlo  algo se lo impedía . No podía matar a   ese  ser  inocente que  sufrió tanto como ella.
Bajo  los  brazos   —.  No puedo hacerlo.
— Si puedes  —.  El  killing mandó  una  descarga     que hizo  caer  al suelo a  Amelia y convulsionar  de dolor.
—Hazlo  o te  castigaré.

—No lo harás —   gritó  Sebastián    cansado pero aliviado  por  encontrar  a  Amelia.
La  sombra   reaccionó al instante  y mandó un  rayo  de energía al  intruso.  Debía  matarlo  antes  que  Amelia  se  revele  por  completo  y  no pueda  dominar  su inútil  alma.
Sebastián no pudo  esquivar  el  ataque ,  se estremeció de  dolor en el suelo, pensando que   era   una desgracia  como héroe. Amelia  se hallaba  al igual  que él en el piso.  El  vampiro se esforzó  por  tocar  su  mano  aunque  le dolía  todo  el cuerpo  sabía  que  el  contacto con  Amelia  era  necesario. Su  amor    se  encontraba con  el  cuerpo  desnudo lleno de  magulladuras ,  azotes  y otras  torturas.  Lo que  más le preocupó  a  Sebastián    fue  el color   del cuerpo  de  Amelia su piel   era  casi negra  con  algún matiz  verde  y  morado como si  estuviera pudriéndose.  Se arrastró hasta   poder  tocar aunque sea un solo dedo  de  Amelia.  Al observar eso  la  sombra  de ojos  rojos  empezó  de nuevo a lanzar  rayos para  impedir  que los dos  amantes   se   acaricien en mutuo consuelo.  Sin importar  el riesgo   por fin  por  solo un segundo   Sebastián  tocó el dedo índice de  Amelia.
Amelia estaba  confundida, no  podía  recordar  ni siquiera  su nombre,  pero  si  el rostro  de  aquel  hombre.    Una  serie  de  imágenes   colapsaron en su  cabeza:  Él  triste mirándola   a  fuera  en una  esquina  y ella sintiendo el mismo miedo   que  tuvo  en ese instante. Ese mismo hombre  sonriéndole  y  caminando  junto a  ella  bajo la lluvia . Ese mismo chico  besándola y haciéndole  el amor. Casi lloro  al  recordar verlo dándole  un anillo y diciéndole  que la amaba.  Esa  mujer murió al ser  raptada. Pensó que  sería  fácil  acabar  con todo  solo  debía  asesinar  a esa   mujer  y  el hombre  que estaba  a su lado  la  dejaría  al instante. Sin embargo,  no podía  dejar   a ese  hombre  por nada  del mundo lo abandonaría, era  lo único  que  sabía  con certeza.
Un  gemido le  devolvió a la realidad Cuando  el   extraño hombre  cayó  Amelia  pensó  que   iba a morir  y  dolor  agudo  se incrustó en su corazón.  Al  verlo arrastrarse   en su búsqueda pudo sentir  alivio y ella  también intentó   acercarse con lo que  quedaba  de  fuerzas.  Cuando se tocaron , de  nuevo   Amelia  se  acordó que ese  hombre  se llamaba  Sebastián  y  era   su pareja. 
La  sombra  de  Úvatar los  separó    haciendo  que el suelo  se abra. Sebastián  casi   se  cae  al vació pero se   movió en el último  momento. 
—Mata  a  la mujer  y deja  que  la  escoria  de  tu pareja  viva.

Sebastián  luchaba   con  un  enorme  monstruo de  color    negro que deseaba  atraparlo  y  engullirlo  para  ser  su  cena. A pesar  de  ese predicamento  gritó   con furia  — Tú  serás  la escoria,   demonio de  cuarta.
El killing  de  Úvatar se  lanzó  encima  de  Sebastián, el  vampiro  se  defendió  al utilizar una  barrera  de  fuego  creada  por sus manos.
—Crees  que ese  estúpido truco   podrá  vencerme.
Sebastián  no  dijo nada.  La  sombra  estaba  distraída  era  el momento perfecto, para que   Amelia    huya.
Cuando   Agni lo mando  por   las  mil puertas  le   dio una piedra  roja  muy  parecida  al rubí y  le  indico que  si  deseaba  escapar  con  Amelia  la  tirara  hacia  el fuego.
Sebastián  se  lanzó  al  vació  esperando  esquivar   a la  bestia  gigante y  fue   donde  Amelia estaba  parada  llorando de miedo.  Pronto  Úvatar  extinguirá  el fuego  y  el uso  de  magia  podía  dejarlo  ciego. En voz  baja  se  acercó a  Amelia  — Debes  huir,   escapa  con las otras  mujeres. En  un momento  crearé   una puerta   y es  tu única  salida.
—Pero... —  Amelia   miró  como la  sombra   de ojos  rojos  atravesó la pared  de  fuego.
—  Hazlo  Amelia.
Sin  tiempo para protestar, ella  fue  a donde  se  encontraba  Zahra   y  la otra  mujer.  Con dificultad  quiso liberarlas,  pero  fue la mujer  que estaba   presa     en una pequeña  celda   que consiguió  zafarse  y ayudarla   a  desatar  a  Zahra.
Mientras  tanto  Sebastián  lanzó  al fuego  la  piedra  roja y  gritó  —  Ahora.
Las  tres  mujeres  corrieron  por  un corredor    de  luz  roja que las llevaba  a  otro lado.
La  sombra  de  Úvatar  furiosa alcanzó a  Sebastián  y lo arrastró  por  el cuello.
— Estúpido  humano  , pagaras  con tu vida   haberla  dejado escapar. ¿Crees  que liberaste  Amelia?  Ella  es  mía al igual  que su alma.
—  No   tengo dueño y  mi alma  es  solo mía.  Déjalo.
La  sombra  de  Úvatar  respiró  de  alivio al  ver   a  Amelia  en  la  celda.  Aún podía  presionarla   para  que mate  a  Sebastián  y luego  a  Zahra.
— Estúpidos  humanos ¿creen  que  van a poder enfrentarme  ustedes  dos?
Amelia  tomó la mano  de  Sebastián  segura  que  iba  a morir  junto  con su pareja.
—  Unidos  somos  algo más  que dos.

Esperó que les  haya  agradado  el   capítulo.  Les deseo un  genial fin de semana 








15 comentarios:

Julia L. Pomposo dijo...

Tu relato se hace cada vez más terrorífico y ese Úvatar siempre sediento de sangre y muerte, no estará contento hasta que la hija mate a la madre, espero que no.
Besos

Mela dijo...

Hola, JP... He llegado a creer que Amelia, por culpa de esa sombra de ojos rojos, iba a matar a Zahra
Me alegra que no haya pasado
Desde luego ha sido un capítulo emocionante
Me ha encantado esta frase... "Unidos somos algo más que dos"... La he anotado
Besos

Nena Kosta dijo...

Amelia parecía completamente anulada y su cuerpo comenzaba a mostrar el negror que habita el alma de Úvatar. Me parecía imposible que fuera a matar a Zahra, pero a punto estuvo. Sebastián llegó a tiempo, la corriente amorosa que hay entre ambos hace que, realmente, unidos sean más que dos. Preciosa frase por cierto.
Un abrazo

Violeta dijo...

Hola guapa!
Genial el capítulo. Feliz fin de semana. Besotes

JUAN FUENTES dijo...

Tu imaginación vuela tan alta que hace de tu persona una gran escritora

Un fuerte abrazo

Sunako Chan dijo...

Hola Citu! Espero que tengas un gran finde. Por fin, Amelia y Sebastian juntos. Pobre Zahra, todo lo que ha sufrido por Amelia. Espero que el Killing desaparezca para siempre. Bueno te leo en siete días. Eso sí me dejas con más preguntas que nunca. Un besote!

Mi tarde junto a un libro dijo...

Hola! Ayys quiero seguiir leyendooo jajaja. Buen fin de semana!!
Besos!

Fantasía Y Realidad dijo...

Hola mi preciosa y querida niña,como ya sabes tengo algunos problemas que me impiden estar por este medio por eso aprovecho hoy que si puedo para desearte una muy Feliz Navidad!! y un prospero y tranquilo Año Nuevo!!.
Disfruta todo cuanto puedas de la vida.
Muchos besos y cuídate mucho:)TQM

Yessy kan dijo...

Un capítulo de acción, y una tortura para la pobre Amelia. Espero que Sebastian lo destruya de una vez por todas.
Cuidate y feliz fin de semana

Ariel dijo...

Hola Citu, buenos días,
justo cuando se estaba poniendo bueno me cortas el capítulo así? =(
voy a tener que volver la semana entrante por mas =)

Te deseo un lindo domingo
un beso grande

El Vikingo dio su presente

Dezazu dijo...

Que preciosidad lo que has escrito!!besos

Mientras Leo dijo...

Pero no van a morir, verdad? No mueren!
Está cada vez mejor
Besos

Anónimo dijo...

Hola Citu, buenos días,
justo cuando se estaba poniendo bueno me cortas el capítulo así? =(
voy a tener que volver la semana entrante por mas =)

Te deseo un lindo iniciode semana
un beso grande

El Vikingo dio su presente

Laura dijo...

Que final de capítulo me deja dejo con ansias, Amelia y Sebastian van a derrotar a esa sombra!...gracias por el capitulo!

ANNA dijo...

Felices fiestas.
Gracias por pasar por mi blog.
Es de agradecer.
Besos

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