Hola como están . Hoy les traigo mi ultima entrada sobre los panes navideños. Tal vez el otro año por estas fechas retome la serie.
Pan y galletas de Jengibre
Stolen
Pan y galletas de Jengibre
El pan de jengibre, alimento que acompaña al hombre durante
siglos. Algunos expertos opinan que ya en los tiempos prehistóricos el hombre
solía preparar una especie de pan endulzado con miel de abejas silvestres que
posteriormente se transformó en pan de jengibre.
Los antiguos griegos y romanos consumían algo
por el estilo. Escritores de la época relatan en sus obras sobre la costumbre
de sus gobernadores de distribuir pan de miel entre los pobres en ocasiones
especiales como a finales de la cosecha. El principal motivo de la creación de este pan es que la miel es un excelente
conservante. al igual que algunas especias.
El pan de jengibre tal como lo
conocemos hoy en día comenzó a producirse a fines de la Edad Media. Pero
entonces sólo podían permitírselo los más ricos, lo que suponía transportarlo
muchas veces a largas distancias.
Los
primeros en fabricar el pan de jengibre fueron los monjes en los monasterios.
Solían añadirle pimienta, en latín ‘piper’, para hacerlo más picante.
El
monje armenio Gregorio de Nicópolis (Grecia) fue el primero
en hacer un pan de jengibre y utilizar esa especia traída de la India. Luego de mudarse a Francia en 992,
introdujo su suculenta creación y les enseñó a los sacerdotes franceses a
hornearlo. La popularidad de este alimento creció y se dispersó por
toda Europa. Aunque para eso pasaron siglos. Aunque en Europa su protagonismo le dieron las ferias medievales.
Hasta el siglo XVIII los productos con jengibre
eran artículos de lujo y muy pocos panaderos conocían la receta secreta.
Los bizcochos con formas se realizaban en un comienzo con
moldes de madera. El molde más antiguo del mundo se conserva en el Museo
Nacional Suizo en Zurich.
Se dice que fue la corte de la reina Isabel I de Inglaterra
la creadora de las “gingerbread” con formas de personas. Estas se ofrecían a
los invitados como una forma de agasajarlos.
Si bien las galletas de jengibre ya son un clásico de
la panadería europea y se comen durante todo el año es en navidad cuando
toman protagonismo.
En Inglaterra en la época Victoriana a los muñecos se los utilizaba para adornar el árbol navideño. Tambien era costumbre que las jóvenes casaderas locs consumieran para asegurar marido.
Las casitas de jengibre son originarias de Alemania del
siglo XVI. Su popularidad llegó de la mano del cuento de los hermanos Grimm,
Hansel y Gretel.
Stolen
El Stollen también es conocido como Weihnachtsstollen o
Christollen que traducido literalmente del alemán significa «tunel de
Cristo».
Este pan dulce de larga tradición en la gastronomía alemana
aparece por primera vez mencionado en un documento que data del 1.329 en
Naumburgo, cerca del río Saale, como regalo navideño a un obispo. En aquella
época era un postre más ligero que el actual.
Lo que no ha variado mucho con los años ha sido el formato
del pan, que simula un niño envuelto en pañales y quiere recordar al niño Jesús
recién nacido.
Durante el periodo de ayuno, que hacían durante el Adviento,
la tradición Católica no permitía ingerir ni leche, ni mantequilla y los
Stollen de aquella época se elaboraban con avena, agua y aceite de nabos y esto
hacía que fuesen panes muy insípidos y duros.
A los nobles, aquellos panes no les gustaban mucho y
pidieron al príncipe Ernesto de Sajonia y a su hermano el duque Alberto, que
solicitaran al Papa Nicolas V que dejara a los artesanos panaderos incorporar
leche y mantequilla en la receta del Stollen, petición a la que el Papa se
negó.
No fue hasta el 1.491, cuando el Papa Inocencio VIII
permitió que se introdujera esta elaboración en el Adviento y la mantequilla en
la receta del Stollen.
Esta carta escrita por el Papa se llamó «Carta de la
Mantequilla» (Butterbrief); en esta carta el Papa, a cambio de usar la
mantequilla puso algunas condiciones:
Que debería sustituirse el aceite de nabo por la mantequilla
y
Que cada vez que se elaborara un Stollen debería pagarse una
cantidad a la iglesia que iría destinado a reconstruir la Catedral de Freiberg
(Sajonia).
Además esta carta decía que sólo los nobles y las personas
más allegadas a ellos podían comer el Stollen, aunque pronto se otorgó el
permiso a todo el mundo.
Así pues, la primera receta de Stollen fue escrita por el
Papa Inocencio VIII.
Heinrich Drasdo (Torgau, Sajonia), fue el pastelero de la
corte y cuenta la tradición oral que fue el primero en introducir frutos secos
a la masa del Stollen porque creyó que para ser un pan navideño, sólo con las
frutas era un pan muy sencillo.
Esperó que les haya gustado la historia de los diferentes panes que he puesto en este espacio y que los probaran.
Les deseo una genial semana



















































