Hola ¿Cómo están?
Esperó que les guste este fragmento, tiene menos acción pero con un poco romance
Capítulo 29
Luke se estremeció de pies a cabeza. Ella había vuelto a tomar las riendas y él volvió a prometerse a sí mismo que bajo ningún concepto le tomaría la delantera. Si solo trataba de provocarlo, lo soportaría. Tal vez aquel juego acabase con él, pero lo soportaría como otras veces.
Sabía que ella lo deseaba y lo amaba. Notaba sus pezones duros contra su pecho. Pero hasta que estuviese preparada, hasta que le pidiera lo contrario, se dominaría.
Ella le mordisqueó los labios.
— Te deseo, aun tengo miedo. Pero estoy lista.
Él volvió a tragar saliva.
—Anazareth, no creo…
—He soñado contigo todo el día. Aún recuerdo tus besos de esta mañana.—Susurró ella.
Él abrió los ojos y de nuevo creyó morir.
—¿Y qué has soñado?
—Que me tocabas y me hacías gritar.
Él bajó las manos a las nalgas y empezó a acariciarlas.
—¿Así?
—Justo así. Luego me hacías el amor. —Vaciló un momento y apartó la vista.
Él le tomó la barbilla con una mano mientras con la otra aferraba su nalga con fuerza.
—Mírame, por favor. —Aguardó hasta que sus pestañas se levantaron y desvelaron la tímida indecisión de su mirada—. Has soñado que hacía el amor contigo. ¿Y qué más?
Ella suspiró varias veces.
—Te gustaba —respondió finalmente.
Luke se sintió como si acabase de darle un puñetazo.
—Anazaret no se trata de que a mí me guste. A estas alturas, ¿aún no te has dado cuenta? Se trata de que nos guste a los dos. —La besó intensamente—. ¿Te ha gustado esto?
Ella asintió con un movimiento muy leve.
—Sí.
Le soltó la barbilla y con la mano le cubrió un pecho; oyó una inspiración brusca y notó que el pezón se erguía.
—¿Y esto?
Ella le pasó la lengua por los labios y retuvo el inferior entre sus dientes.
—Sí.
Él rozó con los nudillos el punto de unión de los muslos y notó cómo se estremecía.
—Y la otra noche, ¿te gustó?
—Ya sabes que sí.
Le cogió una de las manos, aún posadas en su cuello, y le besó la palma.
—Entonces te prometo que a mí me gustarán las mismas cosas. —Le bajó la mano hasta hacerle recorrer su erección con la punta de los dedos y, en respuesta, se puso tenso—. ¿Lo ves? A mí también me gusta. —La indecisión enturbió los ojos negros de Anazareth.
Luke quiso golpear a Azidahaka hasta cansarse por el daño que le hizo a Anazareth —. No tienes porqué hacer nada que no te apetezca —susurró, y los labios de ella adquirieron un gesto decidido. Fue como si él le plantease un reto—. Anazareth, no te estoy desafiando. Podemos dejarlo ahora mis…
Ella quiso besarlo y le tiró del cuello con tal fuerza que lo hizo ver las estrellas.
—Ni se te ocurra —suspiró en tono feroz—. No me trates como si fuese de cristal. Ya lo has hecho antes ¿Qué deseas? Sé sincero conmigo.
Luke no habría podido mentir aunque hubiese querido.
—Quería estar dentro de ti. Quiero sentir como tu cuerpo y mi cuerpo se unen. Quiero oírte gritar y suplicarme que siguiera. Lo deseaba más que el aire que respiro. ¿Te parece que he sido lo bastante sincero?
A Anazareth se le llenaron los ojos de lágrimas, pero parpadeó en un gesto retador para evitar derramarlas.
—Sí. Ahora, dime, si las cosas fueran normales… Si yo fuera normal…
Esta vez fue él quien la interrumpió estampándole un beso.
—No sigas. Tú no tienes nada de raro.
Los ojos negros de ella emitieron un intenso destello.
—Entonces demuéstramelo. Demuéstrame cómo se supone que funciona todo esto, porque siempre he querido saberlo.
Permanecieron un momento mirándose el uno al otro y Luke se percató de que ahora era ella quien lo desafiaba. Quería que la cortejara, que se mostrase enamorado. Y también se percató de otra cosa. Estaba muerto de miedo. Inspiró hondo y exhaló el aire poco a poco.
Ella esbozó una sonrisa y extendió las manos en su pecho desnudo.
Le besó la sien, la barbilla, el hueco de la garganta. Y la oyó suspirar . Luke no pudo aguardar más. Le invadió la boca con un beso que representaba todo cuanto deseaba y ella se lo devolvió con igual pasión. Deslizó los brazos alrededor de su cuello y apoyó todo su cuerpo en él. Luke aferró la redondez de sus nalgas con ambas manos, la levantó y la abrazó con fuerza, tal como había soñado.
Anazareth arqueó la espalda y suavizó el contacto hasta que él gimió y ambos se dejaron caer de rodillas. Con un movimiento ágil, la colocó de espaldas en el suelo y le sostuvo la cabeza con las manos.
Luego acercó su rostro al de ella. Todos los músculos de su cuerpo pedían a gritos que liberase la tensión contenida.
—Esto es lo que quería. —Se abrió paso entre los muslos de ella, ejerció presión con las caderas y detectó un centelleo en sus ojos—. Es lo que quise la primera vez que te vi.
—Es también lo que yo quiero —dijo Anazareth—. Muéstrame el resto, Luke, por favor.
Él retrocedió hasta quedar arrodillado. Le quitó la camiseta y al hacerlo la despojó también del sujetador. Ella levantó los brazos para ayudarlo y quedó desnuda hasta la cintura ante la mirada de él.
—Eres hermosa, Anazareth. —Se apoyó sobre los codos mientras ella permanecía tendida, pendiente de todos sus movimientos. Bajó la cabeza y le succionó el pezón con suavidad. Ella se agitaba bajo su cuerpo. Repitió el movimiento y ella arqueó la espalda para pedirle más. Pero él continuó con las suaves caricias, como suspiros en su piel. Hasta que la hizo gemir.
—Por favor.
—Por favor ¿qué?
Ella volvió a arquear la espalda. —Mierda, Luke ya lo sabes.
Él pasó la lengua por debajo de su pecho y el sabor salino de su piel le hizo prometerse que la haría sudar mucho más.
Él decidió tener compasión y concederle lo que no pedía por timidez, le rodeó el pecho con la boca y lo succionó; le rozó el pezón con la lengua y volvió a succionar. Ella gimió, hundió los dedos en su pelo y lo atrajo hacia sí. Y entonces él se dio por vencido. Le devoró primero un pecho y luego el otro, hasta que ella empezó a retorcerse.
—Madre mía —dijo entre jadeos.
Luke levantó la cabeza, presa del pánico y la resignación. —Por favor, no me pidas que pare ahora. Pero si lo deseas lo haré.
Ella levantó la cabeza del suelo y lo miró a los ojos.
—Si paras, te mato.
Él exhaló un pequeño suspiro de alivio. No estaba seguro de qué habría hecho si le hubiese pedido que se detuviera. Habría parado, pero… Le besó los pechos humedecidos y siguió por el estómago hasta el ombligo, espaciando los besos cada vez más.
Anazareth levantó las caderas.
Él se había deslizado por su cuerpo. Tenía los hombros entre los muslos de ella.
—Entonces te alegrarás de contar con un experto como yo —dijo en tono frívolo—. Eres muy impaciente. —Introdujo la boca entre sus piernas y ella gritó—. Dios, qué húmeda estás —dijo, y la miró a los ojos. Anazareth se incorporó apoyándose sobre los codos; sus ojos pedían más. Incapaz de esperar más, le bajó los pantalones de un tirón. Luego descendió sobre ella y enterró la boca en su cálida y húmeda excitación. Ella se tendió mientras exhalaba otro gemido entrecortado y se cubría los ojos con el brazo.
El vampiro se lanzó al banquete. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que sintió su sabor y Anazareth sabía a gloria. Unos gritos guturales y espasmódicos surgieron de la boca de ella y él aminoró el ritmo para durar al máximo su placer.
—¿Te gusta esto? —preguntó.
—Sí —respondió levantando las caderas—. Por favor. —Y unos gloriosos instantes después empezó a tensarse y extendió los brazos en busca de él. Él le cogió una mano mientras con la otra la rodeaba por detrás y la atraía hacia sí—. Luke. —Pronunció su nombre en un grito agudo y penetrante y él intensificó la presión hasta que ella se liberó al tiempo que emitía un largo y quedo gemido. Sus besos recorrieron suavemente la parte interior de sus muslos hasta que su respiración se tornó regular.
Su cuerpo exigía liberar la tensión contenida. Levantó la cabeza y al mirarla se dijo que nunca , olvidaría su aspecto en aquellos momentos. Estaba radiante, rebosante de placer.
Anazareth lo miró a los ojos.
—Seguimos —suspiró.
Él tragó saliva. — Me ayudas a desabrocharme el cinturón, y a bajarme la cremallera del pantalón.
Ella se sentó y lo ayudó a ponerse de rodillas.
—Pues te ayudo. —Y lo hizo. Tiró de la hebilla; sus pechos se agitaban con cada movimiento ante los ávidos ojos de él. Debido a la concentración, la punta de la lengua asomaba entre sus labios. Cuando al fin logró desabrocharla la bragueta
Las mejillas de Anazareth adquirieron un tono rosado; inclinó la cabeza y se concentró en su cintura. Le costó un poco desabrochar el botón, pero él dejó que lo hiciese por sí misma. Poco a poco bajó la cremallera. Exhaló un hondo suspiro. Tiró de los pantalones y de los calzoncillos hasta bajárselos a la altura de las rodillas y al suspirar de nuevo vio que él contenía la respiración. Lo acarició con vacilación y el aire retenido durante tanto rato surgió en un gemido gutural—. Dios, qué gusto. —Aquello debió de animarla, porque lo rodeó con la mano y ejerció presión, y él se supo a punto de estallar—. Para. —Le aferró el puño—. Quiero correrme dentro de ti. —Se despojó a patadas de los pantalones
Luego, se arrastró hasta colocarse entre sus piernas y la besó en la boca para volver a notar que se fundía con él—. No tengas miedo —susurró mientras la tendía de espaldas en el suelo.
Ella lo miró fijamente con los ojos muy abiertos.
—No tengo miedo.
Pero estaba asustada. Y él lo sabía. La única forma de disipar su temor era demostrarle qué se sentía. Empujó hondo y se estremeció al notar que ella lo rodeaba y contraía los músculos en señal de aceptación. La notó ardiente y tensa.
—¿Anazareth?
Su rostro parecía contrito, pero el miedo había desaparecido de sus ojos.
—No pares.
—No lo haré. No puedo. —Se retiró y volvió a hundirse en ella; Anazareth contuvo el aliento—. Llegados a este punto, te sugeriría… —Se interrumpió porque ella alzó las rodillas y lo asió con las caderas. Él se hundió aún más—. Oh, Dios. Sí, así. Muévete conmigo, Anazareth. —Hizo que sus cuerpos cimbrearan al compás. Háblame. Dime lo que sientes.
—Es increíble —gritó cuando él empujó. Extendió los brazos para aferrarlo por los hombros—. Nunca pensé…
En algún momento, él perdió el hilo de la conversación. Su cuerpo se había hecho con el control; siguió y siguió hasta que, desde la distancia, oyó el grito ahogado de ella, notó su cuerpo contraerse a su alrededor, y aquel placer catapultó el suyo. Apretó los dientes y empujó por última vez.
A continuación se hizo la calma. Aún jadeante, se colocó de lado sin dejar de abrazarla; suplicó que, ahora que había terminado, ella no se sintiese culpable ni se arrepintiese. No pensaba consentirlo. Era una hembra extraordinaria, aunque nunca lo reconocería. Pensó que era la hembra más extraordinaria del mundo; y en ese punto detuvo sus reflexiones porque, en medio del silencio que siguió a la plenitud, se había dado cuenta de que era muy afortunado.
Anazareth permanecía tendida, avanzando por el caleidoscopio de sensaciones con que él la había obsequiado; allí mismo, en el suelo de la cocina. Le estampó un beso perezoso en el pecho cubierto de vello y recostó la cabeza en su brazo. La sensación predominante en aquellos momentos era el alivio. Él había sentido placer; mucho placer, si se atrevía a considerarse apta para juzgarlo. No tenía gran experiencia, pero tampoco era idiota. Casi al final había estado a punto de darle un ataque al corazón de lo agitado que tenía el pulso. La forma en que había empujado, exhibiendo sus dientes apretados; la forma en que su cuerpo se había sacudido y convulsionado; el gemido al alcanzar el clímax. Sí, había sentido placer. Y ella también. No se había corrido una vez sino dos, y la sensación no se parecía en nada a lo que había imaginado.
Así pues, no soy frígida y no estoy dañada, pensó. Luego le dio un beso a Luke en la boca. Luego en voz baja le dijo —Te quiero.
Él la atrajo hacia sí y le dio un fuerte abrazo.
Oyeron ruidos. Alguien estaba cerca, lo más probable uno de los primos de Luke.
—Será mejor marcharnos.
— Si vamos por el segundo asalto.
Anazareth rio y volvió activar el hechizo de limpieza mientras los teletransportó a la habitación de Luke.
Blake pensó se alegró cuando abrió que la cocina estuviera limpia y sin su primo y su pareja. La vida no sería tan sencilla, pero Luke parecía feliz y eso era lo contaba para el cambia formas.
Espero que les haya gustado. Les deseo un buen fin de semana.








Deliciosa la história
ResponderBorrarBom e belo fim de Semana pra vocês
ResponderBorrarboas leituras em harmonia agradável
e umas festinhas também para os Quadrúpedes fofinhos `,~`)
Beijinhos.
Buenos días,mil gracias por tu generosidad de compartir otro nuevo capítulo de tu novela.
ResponderBorrarBesos 😘😘🌹
Bom dia minha querida amiga Judith. Espero que esteja tudo bem com você e seus familiares no Equador, obrigado pela dica literária. Uma excelente manhã de sexta-feira e um grande abraço do seu amigo carioca.
ResponderBorrarUna pieza magistral, muy intima, que amplia un tanto la personalidad de Anazareth
ResponderBorrarpas eu la traduction ! désolée
ResponderBorrarbonne fin de semaine JP gros bisous 💋
Judit, este capítulo avanza con una intensidad que no se disimula: tus personajes sienten, dudan, se desean y se enfrentan a sus propios miedos con una verdad que conmueve. La escena está narrada con una cercanía que atrapa, porque en cada gesto y en cada palabra late ese equilibrio tan tuyo entre vulnerabilidad y fuerza. Gracias por seguir regalándonos esta historia que crece capítulo a capítulo y que siempre deja el corazón un poco más despierto.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo, Judit.
Esse pet é muito fofo, mas um capítulo sensacional, JP bom final de semana bjs.
ResponderBorrarThank you for the new capitulo, wishing you a nice weekend.
ResponderBorrarVery good
ResponderBorrarCute dog! Have a nice weekend.
ResponderBorrarBoa tarde Citu,
ResponderBorrarIntenso, profundo e apaixonante|
Gostei de ler.
Beijos e bom fim de semana.
Emília
Este es un capítulo precioso.
ResponderBorrarLa primera foto del perro con la silla volcada y la planta es genial.
Te deseo un fin de semana maravilloso y te mando un abrazo.
I always like your writings and this one was great! Have a fun weekend!
ResponderBorrarmerci pour ton gentil com bonne journee gros bisous
ResponderBorrarHappy Friday, JP! Thank you for sharing another chapter of your book.
ResponderBorrarThe chapters progress smoothly without breaking vases along the way. LoL
ResponderBorrar(ꈍᴗꈍ) Poetic and cinematic greetings.
💋Kisses💋 ©Theda Bara.
Un apasionante y estupendo capítulo!!!!.
ResponderBorrarTe deseo un fin de semana muy feliz.
Un beso.
Muy buena, muy sensual sin ser vulgar. Me gustó.
ResponderBorrarSaludos
Deus caritas est!
ResponderBorrarVery interesting story 😊
ResponderBorrargracias
ResponderBorrarMe ha gustado mucho este capítulo. Esperemos el próximo, J.P, haber si viene con la misma intensidad.
ResponderBorrarUn abrazo.
Gracias. :)
ResponderBorrarTremenda mezcla de dudas, miedos, deseos, guau, muy intenso.
ResponderBorrarBesos.
Y el color
ResponderBorrarera calor
en sus
lagrimas
borbotando
piruetas
ambas
miradas
flor y amor
valor
estrechandose
portandose
uno más
al compas
campanario
sol noche
entumecido
campanario...
Me gusto el relato intenso Alexander
un fuerte abrazo y feliz semana.jr.
...I wish you a wonderful weekend, my friend.
ResponderBorrarje passe te souhaite une tendre nuit gros bisous
ResponderBorrarDear Judith, your Lizzie is a real bright-eyed child. Doesn't she like houseplants?
ResponderBorrarHola Amiga! la confianza y el amor van venciendo poco a poco los miedos del pasado. Es un fragmento muy emotivo, muy tierno y un romance sincero. Ademas, el toque de humor del final deja una sonrisa. Feliz fin de semana y muchos besos a esos bebotes que andan haciendo travesuras divirtiendose mucho! 💜
ResponderBorrarBuona giornata.
ResponderBorrarThank you for sharing another chapter of your book, JP.
ResponderBorrarHave a great weekend!
Sensible relato, Citu. Me gustó.
ResponderBorrarEse perrito travieso es un amor.
Buen fin de semana y un abrazo.
Gostaria de ter a tua imaginação...
ResponderBorrarBesos, bom fim de semana :)
Grato pelo teu continuado compartilhar de uma história que (ainda) tem muito que contar.
ResponderBorrarParabéns.
Beijo,
SOL da Esteva
Good chapter and thanks for sharing.
ResponderBorrarTake care.
Nonostante il caldo e la pioggia che continua ad ignorare la nostra zona, tutto bene 😄
ResponderBorrarGrazie per questo nuovo capitolo che leggerò con piacere in questo fine settimana
Wouaaa magnifique ton extrait !!!! j' adore
ResponderBorrarje te souhaite un bon Week end JP gros bisous 💋
ResponderBorrarFantástico capítulo.
ResponderBorrarBeijinhos e bom fim de semana
Buen finde también ☺️💐
ResponderBorrarNice chapter! Have a great weekend.
ResponderBorrarOlá, amiga Alex.
ResponderBorrarMais um brilhante capítulo deste teu excelente romance aqui partilhas. Gostei de ler.
Deixo os votos de um bom fim de semana!
Beijinhos, com carinho e amizade.
Mário Margaride
http://poesiaaquiesta.blogspot.com
https://soltaastuaspalavras.blogspot.com
The Heat of July is becoming so playful in your words! Thank you so much! & I love the doggie photos too!
ResponderBorrarUna estupenda página de amor venéreo entre dos especies de ese mundo infra. Un abrazo. Carlos
ResponderBorrarEste nuevo texto de tu novela es excelente.
ResponderBorrarLa foto del perrito: incomparable.
Besos y te quiero mucho
Visita pra me atualizar na história.
ResponderBorrarMas que perrito safado...
ResponderBorrarThe picture with the little dog is so cute
Have a lovely weekend
Kisses
Me encanta el arco de desarrollo que están teniendo tus personajes.
ResponderBorrarBONNE SOIRÉE ET BON DIMANCHE
ResponderBorrarOlá, Judith, gostei muito desta sua postagem,
ResponderBorrarliteratura é uma janela para a vida.
Votos de um ótimo domingo.
Um beijo, amiga.
Gracias por el capitulo, saludos
ResponderBorrarThanks for sharing. Looking forward to the next. Hugs
ResponderBorrarthe dialogue felt natural and the emotional moments were very touching...
ResponderBorrarotro buen capitulo ^^
ResponderBorrarRomance is always good—we are beings of light and joy...
ResponderBorrararen't we?
Sigue interesante. Ellos no han sido. La maceta se rompió sola 😂
ResponderBorrarUn abrazo.
The story gave me goosebumps and made me feel the passion. Amazing!
ResponderBorrarApasionante e intenso, parece que se van aclarando los sentimientos .
ResponderBorrarUn Abrazo
Black eyes, yet flashing!
ResponderBorrar¡Hola!
ResponderBorrarUn capítulo muy intenso ^^
¡Besos!
Olá J.P Alexander! Mais um excelente capitulo. Fantástico. Abraços e um bom domingo! 😊
ResponderBorrarVery passionate moment captured between Luke and Anazareth!
ResponderBorrarHave a lovely Sunday.
ResponderBorrarHola, JP
ResponderBorrarLuke y Anazareth lo han logrado, han sido dos valientes y se han amado con pasión desbordada... Eso no quiere decir que sus miedos e inseguridades hayan desaparecido por completo... O tal vez sí.
En fin, lo que tengo claro es que Luke sigue vivo porque no ha parado ;-)
Felicidades por el capítulo... Y feliz domingo
Pasa una gran semana!
ResponderBorrarUn besazo!
Gostei
ResponderBorrarBoa semana
Besos
ha sido un capítulo muy erótico que he disfrutado de principio a fin.
ResponderBorrarun beso y que tengas una feliz semana.
Excelente redacción y tu perrito es muy lindo. ¡Gracias! Te mando un beso.
ResponderBorrarThe dog at the end hahah
ResponderBorrarAnd great history!
Je te souhaite une bonne soirée et une douce nuit
ResponderBorrarBisous 😉😊😋
M e quedo admirada de tu creatividad!! Besos
ResponderBorrarluke's patience and respect for anazareth make this moment incredibly meaningful...
ResponderBorrarHola
ResponderBorrarUyyy como que subió el calor por aquí
un bes💕