Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

martes, 9 de febrero de 2010

Premio



Muchas gracias Maribel.Por este premio amo tu blog, un besazo...

Pregunta comprometida: ¿Qué tipo de hombre hace que la tierra desaparezca bajo vuestros pies?
Un hombre inteligente y grasioso...

3º-Dárselo a 5 blogs que te hagan agradecer tener los pies sobre la tierra:
http://sayonarainarasensei.blogspot.com/
http://chocolateletrado.blogspot.com/
http://fishbypopcorn.blogspot.com/
http://elmundoocultodemisbestias.blogspot.com/
http://lillianhaggard.blogspot.com/

lunes, 8 de febrero de 2010

Capitulo 5




Amistad

A la mañana siguiente, Arik se despertó estaba muy débil para marcharse, además quería verla de nuevo. Esa tarde ella llego con un aire de viento fresco trayéndole agua, algo de comida, pero sobre todo su presencia.

Se hizo el dormido no sabía que decirle, como agradecerle. Diana lo miro dormir quería tanto hablarle, aunque no perdió el buen humor por eso era la primera vez que se sentía necesaria, conectada con alguien a pesar que esa persona se la pasara dormido.

Así pasaron 4 días Arik siempre dormía cuando lo visitaba.


Él no sabía como comportase con ella. Sentía tanta timidez el estar junto a una mujer tan fuerte y hermosa. Era como estar en un sueño cada vez que quería hablarle se paralizaba y no podía hablar. Así que hacia lo único que estaba en su poder cerraba los ojos y fingía dormir, pero sabía que eso no podía hacerlo siempre.


Era tarde y ella no volvía. Se habrá aburrido del él. Desesperado por sorprenderla y darle las gracias se levanto débil apoyándose en las paredes, pero explorando la cueva. Feliz de poder mantener en pie y estar vivo gracias a su llanic. Se obligo a caminar.

Salio a la superficie aun tambaleante y vio miles de flores. Fresias, margaritas jazmines rosas y violetas. Tomo algunas y las llevo a la cueva. Pálido y sin fuerza, empezó a cantarles como le enseño su madre.

Las flores se multiplicaron cubriendo toda la cueva.

Diana llego y él no estaba. Furiosa por que se había ido. Busco en los alrededores, volvió a la cueva, insultando al desagradecido.

Cuando entro toda la cueva esta llena de flores. Arik estaba apoyado en una pared cantado con un dejo de dolor en su rostro. Sin pensarlo corrió a abrazarlo. Él se quedo sorprendido temblando por su contacto. Ella era tan especial. Los dos rieron y se separaron un poco avergonzados, sin saber que decir.

Pasaron uno minutos embarazosos.

Hasta que ella rompió él silencio.

–Gracias, gracias me pondrías decir tu nombre. Hemos convivido tantos días juntos y aun no lo sé.

Arik se rió. Avergonzado, bajando la cabeza para no verla. Dijo -Soy Arik Pasha y tu adorada llanic.(perla azul) ¿Como te llamas?

-Diana Arauz.

-¿Por que no estabas en la cueva?

Arik la miro fijamente tratando de grabar su rostro -Me encontraba mejor y quise explorar. Estaba un poco aburrido, además quise darte una sorpresa.

-No debes, moverte aún. Si querías distraerte te deje algunos libros.

Arik la bajando la vista con vergüenza, mientras le decía-No se leer.

Diana sin inmutarse. Le indico que se sentase en un roca dijo. -Eso podemos remediarlo.

Tomo sus manos dispuesta a enseñarle.

sábado, 6 de febrero de 2010

Capitulo 4


El lugar secreto de Diana

Deseo


Llegaron a la cueva, lo acostó en una cama improvisada. Él se quedo inconsciente, acerco una vela para poder ver su rostro a voluntad.

Tenía la piel morena el cabello negro, largo enredado y sucio. Su rostro era parecía el de un ángel. Tenía las pestañas negras y más largas que alguna vez había visto, la nariz recta, barbilla altiva, los labios generosos y las mejillas cubiertos con barba de algunos días.

Suspirando tomo una lavacara. Fue al riachuelo a coger agua, para limpiarle. Acaricio su rostro con libertad memorizando cada parte de su rostro. Permitiéndose por primera vez explorar a otra persona.

Arik no podía creer, que estaba junto a ella desnudo mientras lo limpiaba. Con toda su fuerza de voluntad cerro los ojos para no asustarla mientras se hacia el dormido. Permitiéndose ser tocado por ella.

Diana empezó a lavar su cuello, luego su pecho musculoso a pesar de estar muy flaco por los años de cautiverio. Se notaba que hacia mucho ejercicio o trabaja mucho con su cuerpo dejo el paño. Sonriendo con timidez e indecisión.Viendo que se encontraba dormido acaricio sus abdominales bien formados.

Arik gimió. Diana se asusto y dejo de tocarlo, lo miro al rostro. Él seguía reposando. Suspiro remojo nuevamente el paño y bajo a sus piernas musculosas tratando de omitir su miembro mientras sentía un ligero temblor en su estomago.

Pero la curiosidad pudo más y miro su pene que estaba semi erecto. Lo devoraba con la mirada sin saberlo si lo tocaba o no. Dejo el paño en la lavacara y camino riéndose por su idiotez. Tenía dieciocho años algunas de su compañeras de clase ya no eran vírgenes y se asustaba solo por mirarlo. Él estaba dormido no lo sabría respirando para darse fuerza y mordiéndose su labio lo toco. Era suave como la seda tan sensible y especial.

Arik gimió sin poderlo evitar, era lo único que podía hacer para no tomarla. Eso y que no tenía fuerzas para ello.

A la una de la madrugada Diana partió de la cueva aun confusa sobre lo que había hecho.

…………

Arik despertó sin poder creer en suerte Ni en sus sueños más alocados pensó que hubiera pasado eso. Quiso pararse pero sentía tan débil que solo pude ver la cueva y volvió a dormir esperando recuperarse.

Diana apenas atendió a las clases estaba semidormida y sorprendida. Siempre fue tan correcta y modosita. Ahora se sentía traviesa llena de osadía y vida.

A las 2 de tarde salio cuando su tía se había ido. Tomo de la ropa vieja que mandaba a los pobres unos pantalones y las camisas que su padre había rechazado 2 años antes cuando se las envió como regalo de cumpleaños.

Sintió un vació en su estomago y ganas de llorar por el rechazo de su progenitor, pero en lugar de eso camino a su cueva. A cada paso crecía su esperanza y alegría por algún motivo dejo de sentirse sola.

Volvió a limpiar al enfermo disfrutando de poder ver mejor y estar más calmada para poderlo acariciar, aun roja de vergüenza. Lo vistió para evitar tentaciones.

En uno de los pocos momentos de lucidez de Arik le dio de beber agua. Estaba muy débil para poder hablar.


Se fue a la tarde y tenia esperanzas de volver a la noche.

viernes, 5 de febrero de 2010

capitulo 3




Diana Arauz

El encuentro.

La gente corría por la plaza huyendo del viento cada vez más fuerte. Arik sintió un dolor en su espalda quería moverse pero al oír unos pasos espero, luego vio una botas blancas que le golpearon el estomago.

-Ustedes quiero que recojan a esa basura y lo mande a mi laboratorio.

Arik sintió como una manos lo cargaban y lo llevaban a la parte trasera da una carreta que se movía sola. Mientras oía a los dos hombres hablar.

-Muévete idiota que el viento se nos viene encima.

- Espérame ya voy.- El tipo estaba muy pesado para ser un simple esclavo.

Arik a pesar de su gran dolor sabía, que si no se movía moriría en un laboratorio o volvería a ser sacrificado. Respiro fuertemente para darse valor. Se voto a suelo, el viento hería su cuerpo, pero se seguía arrastrando hasta que entro en un callejón lleno de basura. Pensando que iba morir, sin fuerzas se desmayo encima de unos desperdicios.

***********

Diana y tía llegaron llenas de tierra.

Su tía con disgusto abrió la llave del agua del baño. La muchacha la vio acusadora, debían ahorrar agua.

Intuyendo su disgusto, la mujer miro a su sobrina con displicencia y dijo.

-Tengo que limpiarme y con un trapo no sale nada, además debo ir al té de las dama de la orden no querrás que vaya cubierta de arena. Apúrate niña haz la comida y por favor que no sea pollo otra vez.

Diana resoplo de disgusto pero no dijo nada. Fue a su habitación se sacudió la ropa y empezó a limpiarse con un trapo. Su tía tenía razón, fue al baño, se ducho. Luego se cambio a su ropa habitual, una camiseta azul y un pantalón del mismo color. Sabía que a su tía no le gustaría, pero no le importo. Si no le hubiera hecho caso, no habría sido testigo de su muerte.

Se sentía tan vacía y triste. Odiaba a la orden blanca con todas sus fuerzas y al mismo tiempo quería pertenecer a ellos. Confundida y llena de culpa, se sentó fatigada en su cama y empezó a llorar.

Agradeció a la diosa que su tía no se diera cuenta que apenas hablaba o que hubiera llorado. Mientras comía, o más bien jugaba con la lechuga, una voz mágica de una bola de cristal narraba las noticias del día.

Su tía estaba pendiente de cada palabra que elogiaba a Lord Daruis. Diana con desden observaba la imagen sin ganas. Contando los minutos que partiría al té con sus amigas y la dejaría Cuando empezó a tomar jugo de naranja. Escucho la noticia y soltó el vaso que cayó al suelo rompiéndose.

-Se pide precaución el esclavo que fue herido por Lord Daruis sigue vivo y a escapado se considera que pertenece a la orden negra y es sumamente peligroso.

Diana sonrió, sin importarle el regaño tía por el vaso. Y la insistencia que revisara que estaban puertas y ventanas cerradas.

Ni bien se fue Diana espero uno minutos para salir, se sentía tan mal presa entre esas cuatro paredes blancas.Quería ir a las montañas a su lugar secreto. Era una cueva en las afueras de la cuidad. En donde ella se refugiaba para leer libros prohibidos por la orden. Y se encontraban todos sus tesoros era más su hogar que la casa en la que estaba viviendo.

Salió corriendo por el camino largo. Aún había soldados buscando al esclavo y no quería toparse con ellos. Aunque vestida de forma sencilla para no llamar la atención.

Llego a la cueva. Entro en ella camino por un riachuelo casi seco. Mojo sus dedos y anduvo hasta llegar a su rincón predilecto. Escalo por una grieta que daba a la superficie, hasta llegar al bosque que a pesar de la sequía aun estaba cubierto de flores. Miro a las fresias, violetas y jazmines y en la soledad agradeció a la diosa por haber salvado al esclavo de los ojos verdes.

Cuando se dio cuenta tenía poco tiempo para regresar a casa. Su tía en cualquier momento dejaría a sus amigas. Fue corriendo. Tenía que irse por la ruta corta lo que significa ir por los alrededores de la plaza de la luz, como le repugnaba ese lugar lleno de soldados.

Corriendo como loca tropezó en medio de la calle había un callejón oscuro lleno de basura. Oyó un gemido, pensó que sería un gatito herido. Se acerco no podía creer lo que vio. Era un hombre desnudo, su esclavo. Estaba tirado inconsciente en medio de papeles y otras cosas asquerosas. Se acerco para ver si estaba vivo. Tenía un poco de fiebre pero aun latía su corazón.

Unos pasos la asuntaron. Vio aun un hombre vestido de blanco que se le acerco.

- Está bien.

-Si señor solo me tropecé y pesen que perdí algo.

- Es mejor que se marche aun buscamos al insurrecto.

Arik no lo podía creer ella estaba junto a él. Esperaba que en cualquier momento lo denunciara y volvería a ser apresado.

Pero no ocurrió, ella se marcho y el hombre también. Él se quedo solo en medio de la noche, esperando la muerte.

…………………..

Diana no lo podía creer estaba vivo. Abrió la puerta con alegría y resoplando por haber tenido que correr. aliviada al ver que su tía aun no llegaba encendió las luces, tomo un vaso de jugo cuando arribo esta quejándose de dolor de cabeza. no dijo nada.

Diana fue a la cocina y empezó a hacer la cena. Comieron como de costumbre aunque estaba nerviosa. Saldría esta noche no sabía en que momento lo decidió, pero tenía que ayudarlo.

Su tía se demoraba entre ponerse a rezar y oír los sucesos del a través de la bola de cristal ya eran las 10 de la noche. Diana temblaba de impaciencia. Solo podía pensar si lo atraparon, si estaba muerto por el frío. Pero tenia que estar en casa esperando sin decir nada mirando impaciente como el tiempo transcurría lentamente.

Cuando su tía por fin se fue a dormir eran las diez y media de la noche.

Espero unos segundos. Abrió la puerta y se dirigió al callejón. Él estaba temblando gimiendo. Lo toco. No sabía que hacer para que despertara así que lo cacheteo.

Arik despertó incrédulo. Ella estaba ahí, volvió por él.


-No puedo cargarte eres muy pesado. Debes ayudarme e intentar caminar.

-Regresaste.

-Si vieras. Ayúdame tenemos que irnos. No quiero que nos descubran. Le decía mientras le tendía su mano.

-¿Por que me ayudas?

-No es el momento.

-¿Por que? Dijo sin levantarse.

-Por que odio el blanco.

Él se río.

Ella se quedo viéndolo soñadora. Hasta que Arik se levanto.

Caminaron lenta, y trabajosamente hasta su lugar secreto.

jueves, 4 de febrero de 2010

Capitulo 2



La ceremonia

Diana se despertó por un golpe de su tía en el hombro. Vio su sencillo cuarto decorado completamente de blanco, su único mobiliario era una cama sencilla y una mesa de madera para hacer deberes. Era un cuarto frió que no reflejaba nada de lo que era ella, ni su forma de ser, ni sus sueños estaban en él.

Faltaban tres meses para ver si era elegida para escuela de hechicería de la orden blanca que hacia pruebas en todas las ciudades y casi todos los aspirantes eran rechazados. Solo los que pertenecían a la nobleza eran elegidos sin dar pruebas.

Podía soñar pero era casi imposible que fuera elegida. Era demasiado torpe y tenía mala memoria para aprenderlos hechizos, pero su tía no perdía la esperanza le decía que lo mejor era rezar por que la diosa les diera de poder y la iluminara. Además no era mala idea participar en la mayoría de eventos que organizaba la orden blanca.

Abrazar con fuerza a la orden la ayudaría. El solo pensar en ir a plaza de luz para ver el sacrificio que se daría la enfermaba. Sin embargo cada vez que se quedaba sin fuerzas pensaba en su madre y que murió por culpa de la peste. Renovaba su gran deseo de convertirse en hechicera y curar a su mundo moribundo.

Caminaron a través de las calles estaba secas atestadas de gente. Creyentes, ladrones vendedores, pordioseros y nobles acudían sin faltar a los eventos de la orden, que cada vez era más estricta fanática y mortal. Su poder crecía igual que el calor secándolo, contaminándolo todo, y destruyendo poco a poco los sueños de la gente.

Diana igual a la mayoría de asistentes esta cubierta por un manto crema de tela fina. Se oía una multitud de voces, cantando himnos para diosa.

La plaza estaba atestada de gente que se daba codazos para ver mejor, solo los nobles estaban sentando en cómodas sillas mientras los demás asistentes veían el espectáculo parados amontonados uno frente a otro. La tía de Diana se quejaba por los golpes y empellones. Una mujer a su lado cantaba a pleno pulmón, pidiendo lluvia. Llegaron al principio de la fila a los lugares conseguidos gracias a las amistades de su tía.

En el centro de la plaza había 7 palos en los que estaban encadenados los esclavos formando un circulo dentro se encontraba una gran piedra blanca.

Diana vio en la multitud, luego dirigió su mirada a donde se encontraba la nobleza, el rey Nando estaba rodeado de sus dos hijos atrás de él como protegiéndolo estaba Lord Daruis majestuoso eclipsando a todos con su virilidad. Era un hombre de 30 años fornido de cabellos negro azulado y extraños ojos violetas. Tenía un rostro orgulloso y cruel. Estaba vestido con su capa blanca que cubría en parte su cabello, pantalones de cuero blanco y hermosa camisa de seda completaban su magnifico atuendo. Decían que eran unos de los hombres más atractivos y peligrosos del reino.

El príncipe Gregory dejo su asiento como si algo le preocupara. Volvió a su asiento sin expresar emoción y la miro fijamente por un momento. Era un joven atractivo, cinco años menor que Lord Daruis menos musculoso y más elegante vestido completamente de gris se movía como una pantera asechando a todos. De rostro hermoso y cincelado pero había una gran frialdad en sus ojos grises azulados, que dejaba helada a cualquier persona que se le acerque.

Pero Diana a pesar de la belleza de esos hombres no podía olvidar unos hermosos ojos verdes que le miraban desde la calle, suplicantes. Vio a los postes buscándolo, lo encontró desnudo, atado, sin gemir, altivo y sin miedo Cuando sus miradas se encontraron, su mundo se congelo dejo de oír los gritos de la multitud, las quejas de su tía. Solo existían los ojos ese hombre que parecían llamarla. Se paro de puntillas para verlo mejor en eso una nube negra cubrió totalmente la plaza.

Un joven vestido de negro y con una mascara descendió. Lo cual era imposible, ya que la plaza estaba protegida de cualquier tipo de magia nadie podía ingresar a fuerza o sin invitación.

El hombre con gran habilidad lanzado dagas mato a los dos guardias que custodiaban el círculo. Se dirigió a los postes que ataban a los esclavos y empezó a liberarlos. El primero en escapar fue el muchacho de los ojos verdes, que ayudo al enmascarado a rescatar a sus compañeros.

La gente gritaba descontrolada. Los soldados llegaban al centro de la plaza pero un campo no los dejaba pasar. Lord Darius se paro de su asiento haciendo que la multitud callara entro en el circulo sin ningún problema. Mando un rayo de luz contra el enmascarado que lo eludió.

Un silbido atronador se escucho y posteriormente un barco surco los cielos. Un hombre de cabellos dorados con una gran cicatriz en su mejilla derecha lanzo una escalera los esclavos se apresuraron a tomarla. Mientras saludaba.

-Hola Daruis, es un placer verte.

Daruis le lanzo un rayo pero este no impacto al barco. El hombre de la cicatriz río.

Soldados entraron en la plaza y Darius lanzo más rayos los prisioneros que escapaban un rayo alcanzo al enmascarado. Arik lo alzo y ayudo a tomar la cuerda luego tomo un palo para defenderse de los soldados, mientras subía el enmascarado.

Cuando por fin iba tomar la cuerda un rayo lo alcanzo, el enmascarado intento agarrarlo pero el muchacho cayó muerto en la plaza. Mientras el barco huía.

Diana grito, pero su chillido fue tapado por la muchedumbre que asustada, por los acontecimientos y la tormenta de arena que empezaba a formarse se disperso. Ella quería saber que había pasado con el prisionero, pero su tía la arrastro fuera de la plaza.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Premio



Muchas gracias a Sokaly por este premio.

SokAly
El chico quita el hipo.

¿Alguna vez han logrado elevaros con sus caricias hasta lograr rozar el cielo?
Si más de una vez, y aveces en lugares prohibidos, pero fue hace tanto. Monito con cara triste.

Los blogs que ami me agradan son

http://eskpada.blogspot.com/
http://lunasdelamanecer.blogspot.com/
http://nova-lunaoscura.blogspot.com/
http://sayonarainarasensei.blogspot.com/
http://enlalunadeabril.blogspot.com/

martes, 2 de febrero de 2010

Capitulo 1



Arick Pasha


Entre las sombras

El calor sofocaba a Diana, apenas podía dormir. Se levanto de la cama toco una lámpara y la encendió. A lado había un vaso con agua pero estaba tibia con un gesto de desagrado lo tomo. La temperatura estaba aumentado ningún jardín resistía parecía que solo quedaba el calor y tierra seca.


Con pereza y aun casi dormida fue a la ventana, ha buscar algo de aire. Vio a un grupo de encapuchados vestidos de blanco que escoltaban a 7 esclavos, que estaban sentenciados a morir en la plaza al día siguiente. Los miró, eran un grupo inmundo, de sudorosos y esqueléticos hombres, cuyos rostro denotaban desesperación caminaban lentamente resignados al futuro que les esperaba.


En ese momento uno de ellos tropezó, uno de los encapuchados le dio un latigazo toda la fila se quedo parada esperando castigo.


La muchacha estaba horrorizada, asqueada pero no dijo nada, continuo mirando. En eso sintió una mirada, de uno de ellos. Él era hombre más alto de toda la columna media 1,95m, tenía cabello largo no se podía distinguir su color por la oscuridad y su suciedad, pero sus ojos verdes le llegaron al alma.

A Arik, no le importo los latigazos. Con la posibilidad de poder ver esos ojos azules y ese rostro soñador. Era como si tocara el cielo, o lo que sentía al tomar el primer sorbo el agua después de días terrible sed.


Camino lentamente por las calles desiertas junto a sus compañeros agradeciendo no oír los insultos, a los que desde hace dos años estaba empezando a acostumbrarse.


Ellos serian sacrificados por la orden blanca para pedir lluvias, ni siquiera cuando era un simple campesino se le hubiera ocurrido semejante idea ahora estaba despojado de su tierra de su libertad y pronto de su vida.

Llegaron a un asqueroso calabozo y los dejaron ahí. En ese extraño lugar soñó con su mirada limpia , su dulce candor. Imagino poder estar junto a la hermosa muchacha, lo que le diría si la pudiera de verla. Sabía que era solo una niña, pero nunca había visto alguien tan hermosa y pura. Que se sentiría tocar sus labios antes de morir, besarla profundamente. Una nueva remesa de hombres llego a la celda interrumpiendo sus ensoñaciones.

Fue a un rincón y empezó a escribirle a ella. Era inútil ya que ni siquiera sabía hacerlo, pero se mantuvo con la ilusión que a alguien le importaba. Lo último que tenía que decir.

Hola como estas, no se que decirte nunca escribí antes y no se como hacerlo. Dentro de unas horas voy a morir, mi único deseo solo es volver a mirar tus ojos. Oír tu voz, tu risa. Conocer tus sueños, que te hace llorar y que te hacer reír.

Cuando te vi, recordé mi anterior vida. Volví a sentir la libertad de caminar en el bosque. Oí de nuevos a los pájaros y pude oler la tierra mojada. Me bañe desnudo por el río en fin. Por instaste pensé que estaba en mi tierra en el patio de mi casa y podría hablarle a mi hermano de la hermosa joven que conocí hoy.

Se que estos pensamientos y esta carta son inútiles que ni siquiera sabes que existo pero por un momento me devolviste mis sueños por eso te doy gracias siempre tuyo

Arik.
………….