Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

domingo, 14 de febrero de 2010

Feliz día del amor y la amistad


Les deseo un lindo día del amor y sobre todo de la amistad. Espero que siempre estén rodeados de personas que los quieran, también tengo el anhelo de que disfruten de los pequeños placeres de la vida.

Le ofrezco como siempre mi amistad y agradezco por darse el tiempo de leer mi historia, de venir a mi blog y pasar un momento en mi mundo.

Ya saben cuentan conmigo para cualquier cosa y espero que todos sus días, esten colmados de amistad, alegría y amor.

sábado, 13 de febrero de 2010

Capitulo 10


Consuelo

Su tía llego de mal humor ni siquiera la saludo fue a su cuarto y le dijo que la llamara cuando este la cena.


Pensando en que la cena sería un poco problemática, por el mal humor de su pariente. Diana encendió la bola de cristal por lo menos le haría compañía. Odiaba las comidas en las nadie habla.

Su tía apareció mientras ella servía la mesa.

-Otra vez pollo niña no sabes hacer otra cosa. Esta frió que porquería. -Dijo tirando la comida al piso.

Diana frunció el ceño mientras recogía el plato. Mascullo.

-Si no gastaras en otras cosas podríamos permitirnos algo más que pollo.

-Yo gasto en las cosas que merezco, te oí niña malcriada. Me pesa defenderte y cuidarte, hoy me hiciste pasar la peor vergüenza de mi vida. Fui a ver tus notas.

A Diana se le fue el alma bajo sus pies, con suerte no tiro de nuevo el plato.

-¿Como pretendes ir a la escuela de hechicería con esas notas. No sé ,de que formas planeas dar el examen de admisión en tres días?

Ahora si se le cayó el plato y casi se desmaya.

-¿Qué?

-Tu padre consiguió el favor de Lord Darius por lo bien que le va en los negocios. Por esa razón te han conseguido que de los exámenes de admisión con la nobleza.¿Y que es lo haces tu. Lo humillas sin estudiar? Todos mis esfuerzos y nada. No sé que le voy a decir a tu padre cuando venga mañana.

Diciendo eso dejo a Diana espeluznada en el comedor. La bola de cristal transmitía las noticias. Camino a su cuarto dejando el desbarajuste del comedor y empezó a llorar recordando la ultima vez que vio a su padre.

Ella aún esta enferma en una cama con la peste, se había salvado milagrosamente.

Su padre entro ceñudo en la habitación la miraba con odio. Se acerco a ella Cuando lo quiso abrazar la rechazo y la empujo a la cama. Diciendo

-Por tu culpa ella murió.

-¿Qué?

-Tu madre acabar de morir le pasaste la enfermedad y la mataste. Tú deberías ser la que muera no ella. Siempre arruinas todo. Eres como un veneno toxico que mata todo lo que toca.

Con esas palabras la dejo sola y llorando en la habitación.


Diana volvió a su realidad se sentía que se asfixiaba solo quería salir corriendo lloraba a mares. Quería morir, sentía que a nadie le importaba.

No supo como llego a su cama se acostó y empezó a llorar.

Cuando percibió que unas manos que le acariciaban, se voltio y ahí estaba Arik
La atrajo hacia él y la brazo fuertemente.


Dándola pequeños besos en la frente y diciendo palabras de amor. La acostó y empezó a calmarla.
*********

Se quedo tranquila en sus brazos lucia tan bella. Arik la miraba tan indefensa. Se prometió que nadie mas le haría daño, así tuviera que morir siempre la cuidaría.

Diana estaba en estado schok que no le pudo sacar ni una palabra coherente, solo la abrazo y acaricio hasta que ella durmio en sus brazos. Vencido por el sueño y extrañamente feliz hizo lo mismo.

Descasaron juntos, entrelazados mezclándose de tal manera que no sabían donde comenzaba el uno y terminaba el otro. Cuando Arik despertó se sorprendió al ver a Diana entre sus brazos, tan comodamente dormida que no quería despertarla. su falda estaba levantada dejando ver sus torneadas piernas. Con un ligero temblor destapo la manta que los cubría. Deseaba ver su cuerpo pero sobretodo, quería acariciarla sentirla feliz y sumergirse dentro de ella hasta poder no pensar de que no tenían un futuro juntos.

Suavemente empezó a tocar sus muslos subiendo osadamente cada vez más. Un gemido de ella le hizo darse cuenta de lo que estaba a punto de hacer.

Ante de separarse y sin poderlo evitar le dio un suave beso en sus labios. Solo para sentir por un momento el cielo. Dejo la cama como si quemara, agradeciendo que ella no se despertó, fue al escritorio de Diana y le escribió. Con rapidez, y resolución salio de la habitación para ver a su amigo Zuñi. Debía de dejar de ser un simple esclavo, empezar a actuar como un hombre y asumir sus responsabilidades.Se uniría a la resistencia.

Diana oyó cuando él se fue. Lo dejo irse enojada consigo misma por haber suspirado.

Arik la estaba acariciando y la beso levemente en los labios. Fue más que un sueño, de eso estaba segura, aún confundida fue a la cómoda a coger ropa limpia. Pensado que los hombres eran unos idiotas en especialmente los de ojos verdes.

Fue al escritorio y vio su nota. En torpe caligrafía decía.


Siempre estaré contigo no importa que pase.

viernes, 12 de febrero de 2010

Capitulo 9



Casi un beso


Capitulo 9

Casi un beso

Días después

Arik temblaba pero no de frío el contacto con Diana lo mareaba ella estaba a su lado sosteniendo su mano y le enseñaba a escribir. Se imagina que besaba su cuello, y lo chupaba como seria su piel tan suave como la imaginaba. Se concentro en seguir las indicaciones de Diana y alejar las ganas de besarla, de ver su cuerpo desnudo y hacerla suya hasta que no tuviera fuerzas.

El deseo era tan fuerte que le dolía, dejo de mirarla y se concentro en la hoja de papel Diana le dio un lápiz, con torpeza y decisión se puso a escribir. Cada vez lo hacía mejor todo se lo debía a ella.

Pasaron un buen rato escribiendo luego decidieron cambiar de actividad, se sentaron en una roca fuera de la cueva. Diana le dio un libro viejo y le dijo que empezara a leer. Arik con recelo empezó.

-La hissss

-Historia. - Dijo Diana sonriéndole.

Arik volvió a leer.

-La historia de Nuis, tiene una leyenda, se dice que antes que existieran los hechiceros había una raza de elfos y otros seres mágicos que poblaban toda tierra. Algunos aseguran que esa raza volverá a resurgir después de muchos años.

Arik callo y miro a Diana que contenta fue abrazarlo.

-Leíste de corrido, y eso en unos cuantos días. Eres un alumno genial

Él le abrazo dejando que su aroma le penetrara, sintiendo su calor. Estuvieron unos minutos o horas ninguno de los dos lo supo Diana se alejo un momento de Arik, lo observo perdiéndose en sus grandes y hermosos ojos verdes.

Arik se acerco hacia ella iba a besarla, el corazón de la chica palpitaba de la emoción y un deseo impregnaba por todo su ser en especial debajo de sus piernas. El esclavo solo podía ver esos labios que tanto soñó, pero se contuvo y la soltó dejándola sola. Fue al río, casi seco para calmar sus deseos.

Diana se quedo confundida mirando al cielo maldiciendo decidió entrar a la cueva. Guardaba sus libros cuando Arik volvió, estaba un poco mojado y con una gran sonrisa le dio una rosa roja la primera que surgía en mucho tiempo.

Ella la tomo con cuidado, percibió su olor y le sonrió con dulzura la puso entre sus libros. Sin decir nada caminaron fuera de la cueva ya anochecía y ella debía partir.


………………………
Arik camino lentamente sintiéndose triste y solitario. Había acompañado a Diana hasta las afueras de la cuidad, luego regreso a la cueva.

Se sentía tan sólo. Cada paso que daba era como un latigazo. Camino intento olvidar su olor, su sonrisa, su forma de mirarlo. Estar con ella le hacia sentirse tan especial. Se decía que tenía que alejarse de Diana antes que se enamorará perdidamente de aquella muchacha. Tenía que pensar en el futuro, sabía que eran de mundos diferentes.

Sin importarle nada. Que traicionara todo sus principios y hasta pudiera en peligro su libertad. Se paro y regreso como un perro para observarla aunque sea desde lejos.

Diana estaba feliz. Había pasado una tarde encantadora. Comieron juntos, él le contó de su vida en el campo de su trabajo con la tierra. Hasta que en un momento, le hablo de su hermano. Fue un instante antes de que su rostro se volviera de piedra y le pidiera que volviera a enseñarle a leer.

Pero lo mejor fue cuando él estuvo a punto de besarla como una tonta se dirigió a su habitación y saco la rosa que estaba apresada en uno de sus libros. Jurándose a si misma que conquistaría a Arik.

Con ese propósito y sintiéndose tan feliz que pudiera volar empezó a cocinar.

Hizo pollo aunque no le gustaba a su tía. Pelaba las papas para hacer puré, cuando vio una sombra y pensó que era él. Luego se maldijo por ser tan tonta Arik estaba en la cueva descansando.

El esclavo sintió que el viento le golpeaba el rostro y estar de pie empezaba a cansarlo, pero mirarla mientras cocinaba, reía y bailaba no tenia precio. Un momento le preocupo que ella se diera cuenta, por lo que se oculto más en las sombras.

jueves, 11 de febrero de 2010

Capitulo 8


Entre las rejas

Darius estaba furioso el mismo había previsto y manejado la seguridad, para que Garnier no pudiera escapar. Odiaba que Gregory le dijera o dudara de su capacidad después de todo fue su alumno.

El ladrón se hallaba amarrado a cuatro postes solo con su pantalón negro.

Darius entro a la sala de tortura en la que un hombre vestido de blanco y encapuchado lo esperaba. Se inclino como forma de saludo. Gruño, odiaba esos servilismos ya estaba suficiente mal con lo que iba hacer, sabía que la presencia de Gregory era para proteger a su antiguo amigo.

El hechicero iba hablar con el prisionero, cuando una mujer entro luciendo bella y majestuosa. La princesa Yusbel estaba vestida de con un traje azul oscuro que le ceñía el cuerpo rebelando sus hermosas curvas.

Cuando Garnier la vio trago al igual que Darius. Nunca en su vida había visto una mujer más sensual que ella.

Darius aún no comprendía su cambio, se le acerco y la beso en la mano.

-Es un placer verla su majestad.

-Por que tan frió. Cristián es que ya no me amas.

-Usted sabe princesa cuales son mis sentimientos. Aun no entiendo ese cambio tan repentino hace semanas solo me veía como un amigo.

-Mis deseos cambian muy rápido. -Dijo Yusbel alejándose de él y acercándose al prisionero. Era muy atractivo. Sintió algo de lastima por lo que le iban hacer esa noche, tal vez pudiera jugar con él antes de que muriera.

Darius se le acerco, ella se volteo y lo beso. Juntaron sus labios en un beso frío sin amor. La princesa aburrida y sin paciencia se alejo.

- Cristian, te estas volviendo aburrido.

-¿Y tú has cambiando tanto, no eres la misma niña con la que paseaba a escondidas por el jardín?

-Ha pasado tanto tiempo de eso. Y ambos hemos cambiado, por lo menos yo no me vendo por unas monedas.- Dijo la princesa mirando a Garnier. Si tú no estas dispuesto a jugar, puedo encontrar alguien que me guste más, así que no intentes manipularme.

Darius se acerco con desden a besarla pero estaba vez Yusbel lo esquivo.

Garnier pensaba que esa seria la verdadera tortura tener que ver a esa mujer entregándose a otro hombre. Cuando había deseado conocerla, sin embargo ella era muy diferente a lo que había pensando.

El líder de la orden blanca se quedo mirando a su antiguo camarada. Iba decirle algo aunque no sabía como comenzar.

-Garnier, ne….

Se abrieron las puertas, antes que lograra pronunciara otra palabra más. En ese instante apareció Gregory feliz de no encontrar a su hermana en brazos de Darius.

Lord Darius se pregunto. ¿Como cambio todo tan rápido? Tal vez estaba equivocado y Gregory tuviera razón, pero él solo cumplía con su deber.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Capitulo 7



El principe Gregory.

Peleas


Gregory entro en la habitación de su padre.

El cuarto de su majestad antes de decorado con buen gusto, ahora el ambiente de cuarto era cuarto era asfixiante.

No se sorprendió encontrar a su hermana recostada en su cama cuidando a su padre. Como siempre se veía muy sensual y muy hermosa. Llevaba un vestido apretado de color rojo que realzaba su cabello negro y su hermoso rostro. Le sorprendió lo mucho que había cambiando en los últimos meses, eso lo reprochaba a Darius.

El líder de la orden blanca, no le quitaba la vista de encima estaba sentado en frente de ellos. Muy seguro de controlarla, conocía tan poco a su hermana no era tan fácil de manejar como su padre.O eso esperaba por su bien.

El primer ministro de su padre Gómez miraba distraído la ventana intentando animarse a hablar. Eso iba ser divertido con ese pensamiento Gregory entro.

Se acerco a su padre, lo saludo. Luego beso a su hermana en la mejilla.

-Hijo por que no has dado tu autorización a Gómez para entregar a los prisioneros que capturaron recientemente a Lord Darius para ser interrogados.

Gregory se dirigió a la ventana y con desden contesto.

-Por que gracias a su incompetencia el reino esta en peligro. Ha hecho que surjan grupos insurgentes como la orden negra.

Daruis gruño. Gomes gimió y la princesa Yusbel solo puso los ojos en blanco.

-La orden blanca a traído paz, orden y pronto traerá lluvias dijo el rey tosiendo desde su lecho de enfermo.

-Eso tengo que verlo dijo bostezando Gregory. -Sería un buen espectáculo como lo que ocurrió en la plaza. Un simple ladrón venciendo al mejor de nuestros hechiceros.

-Estaba ayudado por un mago poderoso, además Lafebre no es un simple ladrón. Dijo Darius molesto. -No esperaba su presencia.

-Pero su obligación es esperar lo inesperado. Que nuestros soldados hayan capturado a la princesa y con él a Garnier Lafebre lo dice todo. Ahora quiere coronar su incompetencia interrogando al prisionero con su habilidad es de suponer que lo mate antes de que diga nada y nos quedemos sin saber quien es el líder de la orden negra y en donde dejo a los esclavos que rescataron.

Darius furioso y sin pensar se lanzo encima de Gregory que desapreció fácilmente para luego tomar al hechicero y prácticamente de sorpresa y aplastarle la traquea.

-Ve a lo que me refiero su majestad.

Mientras decía esas palabras Darius mando una rayo blanco que reboto en el piso sin tocar a Gregory.

El príncipe, se incorporo y con su báculo en las manos. Estaba dispuesto a atacar.

El rey comenzó a tener un fuerte ataque de tos.

Yusbel furiosa grito. -Basta no ven que están en el cuarto de un enfermo.

Darius con una sonrisa hipócrita se acerco a la princesa y le beso la mano.

-Tiene razón princesa, es tan sabia.

Gregory sentía que iba vomitar. No entendía como su hermana podía soportarlo.Dairus había cambiando tanto, se había convertido en perro fanatico, tan diferente a su amigo de juventud

El ambiente estaba tan tenso que se le podía cortar con un cuchillo.

El rey por fin hablo.

-Ves hija que haría sin ti. Nadie me tiene consideración.

-Mis asesores se callan mi hijo y mi mano derecha no puede estar en una habitación sin que deseen matarse el uno al otro. ¿Que debo hacer? Tú eres sensata lo que tu digas se hará.


Darius sonrió. Gómez se seco el sudor con un pañuelo.

Solo Gregory parecía impasible mirando a la ventana. Como si lo que se fuera a decidirse no le importara.

Yusbel agito su gran cabellera mientras miraba fijamente a Darius.

Creo que el prisionero debe ser interrogado, luego ser juzgado y ejecutado. Pero ya que la justicia es responsabilidad de mi hermano seria bueno que este presente en el interrogatorio. Por otra parte los crímenes han sido como cometidos contra la orden es necesario que Lord Darius este también. Para evitar que se maten iré yo en tu representación.

-Todos de acuerdo. Pregunto el rey débilmente.

Gregory asintió.

Darius sonriendo dijo -Solo si es interrogado en la sede de la orden blanca para evitar cualquier problema.

Gregory se despidió de su padre y beso a su hermana en la mejilla dispuesto a marcharse.

-Con tu incompetencia lo más probable es que se escape cuando este ahí. Diciendo eso salio.

martes, 9 de febrero de 2010

Capitulo 6


Barco de Garnier.

Dudas

Cristián Darius miraba a la ventana en su hermosa oficina, pero en realidad recordaba su pasado. Parecía un siglo aunque solo habían pasado tres años, cuando asumió el liderazgo de la orden blanca.

Quería hacer tanto y se encontró siendo el jefe de un grupo de fanáticos manejado grandes grupos de terratenientes que deseaban tener mano de obra gratis. Ver a Garnier Lafebre le recordó su pasado cuando eran amigos, y tenían los mismo ideales.

Ahora debía olvidar eso. Lo había perseguido durante 4 días pronto daría con su paradero y lo torturaría para saber quien era el líder de la orden negra. A pesar del asco que sentía consigo mismo, seguiría por que estaba cumpliendo su deber y destino.

Tocaron a la puerta. Un guardia le aviso que habían visto la nave de Lafebre. Camino intentando no sentir remordimientos, por lo que iba hacer.

******************


Ariel se despertó con un gran dolor en su espalda. No sabía donde estaba un hombre gordo y bajo le ponía compresas en la cabeza. Cuando le vio abrir los ojos le sonrío.

-¿Señorita se siente bien?

Le tomo uno segundo saber que se dirigía a ella. Casi nadie la trataba con ese respecto por su condición de mestiza o por su aspecto intimidante.

Flaca alta musculosa con su cabello pelirrojo cortado a rape. Siempre vestida con ropa de cuero ceñida al cuerpo y con suficientes armas para defenderse, ningún hombre la veía como una dama a quien proteger y la verdad eso le gustaba.

Examino la habitación. Estaba finamente amueblada con muebles caros pero siempre conservando un toque elegante y sencillo. Las paredes estaban pintadas con colores dorados y azules Era más refinado de lo que se esperaba a de un vulgar ladrón.

Con una mueca de dolor intento sentarse pero aún se sentía débil.

-Tenga paciencia espere un momento y lo podrá hacer, no se apresure.

Esas palabras le recordaron la noche anterior y su enfrentamiento con él. Por que no podía estar en una habitación sin atacarlo o querer besarlo.

Su deseo de demostrarle que era mejor que él. Había hecho que resultase herida y había ocasionado la muerte de un hombre inocente y ahora estas personas que le protegían estaban en peligro.

Se sentó a pesar de dolor, preguntándole de quien seria la bata de seda negra que le cubría su cuerpo. Desechando sus miedos, pregunto al hombre que estaba a su lado.

-¿Dondé estoy y por que me rescataron?

Espere señorita el capitán la vera enseguida.

Se acordó del hombre que la rescato Garnier Lafebre. Una de las personas más peligrosas de Dumar y posible de toda Nuis.

Como si sus pensamientos lo llamaran entro un hombre alto de 1,97 centímetros. Vestido con un chaleco y pantalones de cuero ajustados que dejaban ver su poderoso y hermoso cuerpo.

Tenía un rostro atractivo cubierto por una barba dorada que ocultaba una cicatriz que iba desde su oreja hasta su pecho.

Se quedo admirándolo deseosa unos minutos. Trago.
El curador salio de la puerta.

-Si me necesitan estaré a fuera señor.

Garnier vio a la chica flaca y extraña. No era una mujer de extraordinaria belleza pero algo había en su espíritu ahí un tigre o más bien un majestuoso dragón que la hacían irresistible. Con una sonrisa pudo entender la debilidad de su amigo por ella.

Cuando Ariel se disponía a preguntar.

Una voz seductora y varonil le contesto como si leyera sus pensamientos.

-Él me lo pidió y yo tenía una deuda que saldar.

-¿Cómo lo conoció?.

-Tanto le extraña que un ladro y un ...

Una explosión interrumpió sus palabras. Un hombre negro entro en la habitación.

-Capitán nos atacan naves de Sivcar.

-No los esperaba tan pronto.

Garnier sin decir nada se dirigió a una cómoda, saco un vestido azul con flores rosas y se lo paso a ella.

-Mejor vístete y disfrázate pronto seremos abordados.

Ariel vio el vestido con desagrado -¿No hay otro?

-No, fue idea de él dijo Garnier riéndose.

El curador quiso ayudarla a cambiar, pero pesar del dolor Ariel se cambio sola con indecisión y molestia se miro al espejo. El vestido realzaba su busto pequeño y mostraba su piernas a pesar de no quererlo se sentía bonita.

Sonriendo pensó en como siempre él se salía con la suya. Aunque a ella también le gustaba ganar toco su cabello cortó y empezó a crecer negro y rizado.

Toco su cara, esta se volvió un poco más oscura y su tersa piel llena de arrugas. Caminando encorvada y tambaleante se dirigió a la puerta. Fue apresada por un soldado que la ayudo a caminar.

El pasillo estaba lleno de humo caminaron hasta que salieron a la cubierta y los llevaron a otra nave.

Cuando entró a un estudio. Oyó su voz y a pesar de si misma se estremeció. Iba cerrar la puerta pero él lo hizo. Estaba detrás de ella. Se aproximo a ella, tan cerca que podía olerlo sentir su respiración.

-Estas hermosa monstruo. Le dijo al oído.

Ella no dijo nada pero sintió cuando el toco un rizo y su cabello rizado desapareció. Con su mano acaricio su cuello le toco, le toco la nuca, su espalda y volvió a acariciar su cuello besando su oreja le dijo.

-¿Me extrañaste?

Su única respuesta fue golpearlo al estómago con todas sus fuerzas. Luego cayó desmayada en sus brazos.

Premio



Muchas gracias Maribel.Por este premio amo tu blog, un besazo...

Pregunta comprometida: ¿Qué tipo de hombre hace que la tierra desaparezca bajo vuestros pies?
Un hombre inteligente y grasioso...

3º-Dárselo a 5 blogs que te hagan agradecer tener los pies sobre la tierra:
http://sayonarainarasensei.blogspot.com/
http://chocolateletrado.blogspot.com/
http://fishbypopcorn.blogspot.com/
http://elmundoocultodemisbestias.blogspot.com/
http://lillianhaggard.blogspot.com/