Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

viernes, 5 de marzo de 2010

Cpitulo 34



El rapto


Diana despertó temprano aunque no tenía clases en la mañana. Triste como siempre desde que Arik la había dejado.

Vio en su mesita otra carta de su padre y se estremeció. Era quinta sabía lo que decía sin leerla. Un miedo se apodero de ella su padre sería capaz de denunciarla a Lord Darius. Que ella conocía al fantasma y que era su amante.

Aunque quisiera negarlo. Era lo más seguro. Su única protección seria tener el favor del rey. Para eso debía descubrir si lo estaban envenenando.

Desde que tuvo esa teoría paso leyendo cuanto libro pudiera. Pero a medida que el tiempo pasaba se desesperaba y sino era cierto. Quien la protegería. Marina no tenía suficiente poder.

Lord Darius prefería morir a pedirle algo. Arik había desaparecido. Se sentía más sola que nunca. Con el estomago revuelto y con una jaqueca que le partía el cerebro salio a la biblioteca.

Esa mañana en la biblioteca cansada y frustrada se le ocurrió buscar información de los kut.

Si Marina tenía razón tal vez fuera la pieza que faltaba para resolver el puzzle Después de leer un motón de libros y fastidiar a Gladis. Encontró lo que necesitaba en un libro viejo

Para localizar aun kut o ver si esta envenenando a alguien. Solo se necesita esencia de orquídea azul. Se coloca un poco en el sospechoso o la victima. Si la persona esta envenenada por su veneno o a tenido un contacto su piel, se pondrá azul. Si es un kut aunque sea muy leve su contacto se le negreara la piel.

Fue al mercado y eran las 3 tarde y consiguió la esencia. En una tienda muy cara de productos exclusivos gastando casi todo su dinero.

Regreso la castillo. Pidió ver a su majestad y le fue conferida una audiencia de 5 minutos. El estaba muy débil.

-Majestad. ¿Como esta?

-Que bueno verte hoy me siento muy mal. En todo el día mi Yusbel no ha venido.

-Ya lo hará majestad toco al rey. Con la mano impregnada de la esencia.

El rey por un momento se volvió azul. Diana casi salta de la alegría.

-Majestad hay algo que.


Pero el rey se había quedado dormido.

Cuando iba despertarlo Se topo con la princesa Yusbel.

-Alteza

Ella no le saludo, y entro en la habitación como si no estuviera nadie. La princesa estaba muy molesta con el ceño fruncido y la cara contrariada.

Toco a su padre que ya había perdido el color azul en la misma mano que Diana le unto la esencia.

Diana casi grita la piel de la princesa se volvió negra.

Fue a buscar Marina pero no la encontró. Tenía que informar a alguien. Sin ganas fue haber a Lord Darius. Cuando entro el la recibió sonriente en su despacho.

-Dos milagros en un día acabo de convencer Lord Castro que siga de mi lado. Parece que el príncipe lo ofendió con su rara conducta hoy de mañana.

Y ahora tu. Mi bella Diana estas aquí para pedirme perdón e ingresar en la orden blanca. Ven querida le dijo enseñándole una asiento.

-Buenas tardes Lord Darius. Es un placer verle de nuevo. Tengo que comunicarle algo muy importante. Se trata sobre el rey.

-No tengo tiempo para oír tus sueños Diana. Si no vas ingresar a la orden blanca. No tenemos nada que hablar.

-Pero.

El se paro y se acerco a ella toco su hombro. –Pero me extrañas o me necesitas Diana sabes mi precio estas dispuesta a pagarlo.

Altiva se paro como si le quemara.

-No señor.

-Marcharte pero no tardes tanto en recapacitar querida. Me estoy cansando.

Diana suspiro. Y con rabia le dijo.

-Nunca creí lo que decían de usted. Siempre me pareció alguien inteligente y a pesar de todo justo, pero creo que el príncipe tiene razón es un idiota

Diciendo eso, se fue.

Quien podía ayudarla el príncipe Gregory talvez la oiría.


Pero había salido a las 8 y aun no regresaba hizo una cita para verlo temprano.

Cansada fue al palacio de cristal.

Quiso hablar con Marina pero aun no regresaba.

Molesta y viendo otra carta de su padre en la mesa. Ni siquiera intento leerla. La rompió.


Fue a darse un baño en su tina.

Sintió el agua recorrer su cuerpo. Se desmorono tenía tanta tensión, por culpa de Lord Darius presionándola, su padre amenazándola y Arik desparecido odiándola. Se sentía tan sola. Estaba harta de todos, quería un poco de paz. Pensando tal vez en dormir un poco. Salio del agua, se seco su cuerpo y cabello.

Abrió la puerta del baño. Unas manos le sujetaron y le pusieron algo en la nariz. Perdió el conocimiento.

jueves, 4 de marzo de 2010

Capitulo 33


Miedos

Una segunda explosión se oyó. Casi sepulta a Gregory pero con su magia hizo un campo de fuerza mientras se deslizaba con Ariel en sus manos.

Garnier, los esperaba en la salida con un hombre alto calvo. Que tenía gran barba blanca.


-Lo hiciste. Pensé que era imposible.

-Otto que alegría verte.

-Es hora de irnos dijo Garnier.

Subieron a su gran nave.

Gregory estaba cansado aunque no quería separarse de Ariel la dejo en la enfermería para que Otto la examinara.

Uno minutos después entro.

-Príncipe. Es un gusto volver a verlo. Una mujer rubia y bajita lo saludo.

-Magda. ¿Como has estado? Otto ya examino Ariel.

-Si su alteza. Ya inyecto a Ariel con una dosis alta de arquic.

-La bañamos en agua con orquídeas azules. Es solo cuestión de tiempo que despierte. No es como la otra vez apenas se alimento de ella.

-¿Cuando despertara?

-No lo sé.

-Gracias, me quedare con ella.

Gregory temblaba y si esta vez no sé recupera.

-Como estas monstruo. Estas a salvo. Nadie te separara de mi. Es hora que despiertes para que te regañe.

Acaricio su pelo.

-Como extraño, tu cabello era tan grueso y largo recuerdo que olía fresas. Una vez lo mordí para ver si sabía igual.

Te acuerdas como me golpeaste. Me he preguntado cientos de veces si tu piel sabría igual a la nata. Dijo besándola suavemente en la mejilla.

Ariel no le respondía. Seguía callada como muerta.

Se sentó junto a ella y la abrazo.

-Sabes cuanto he deseado tenerte así. Daría todo mi reino, tomo mi dinero y poder por tenerte así todos lo días. Por que, tú me quisieras un poco.

Monstruo, vamos. Tú puedes. Estoy junto a ti nadie va llevarte a ese mundo vació que del que me contaste.

Despierta dijo besando su frente. A punto de llorar.

No me dejes no puedo perderte. Tengo tanto miedo de no volver a ver tus ojos. De no sentir tu piel aunque sea levemente, de no oír tu voz, de no verte luchar o
reír.

Un toque en la puerta. Le volvió a la realidad.

-Ya llegamos.


Gregory se seco una lágrima y en tono frió dijo.


Acomoden mi habitación de la orden. Cuando este todo listo avísame para llevarla. Y quiero que…

-Señor.

-Nada más.

No sabía que decir. Se sentía tan desorientado si ella no despertaba nada de su vida tendría sentido.

Cuando bajo nadie se les acerco y apenas les miro. La llevo a una habitación subterránea que estaba oculta debajo del jardín de su despacho.

-Siempre soñé en tenerte aquí le dijo suavemente.

Ariel seguía dormida.

Recogió una rara orquídea azul Y se la paso por el rostro. -Te acuerdas la otra vez eso fue lo que te despertó.

La puerta soñó de nuevo.

-Pase

-Señor.

-¿Qué deseas? Si quiere puede descansar yo me haré cargo. Aun no le he revisado las heridas.

-Estoy bien. Te llamare cuando te necesite. Márchate.

Con una reverencia Otto se fue.

No dijo nada por un tiempo tomo su mano que ahora tenia más calor. La medicina estaba haciendo efecto. Hasta su piel tenía mejor color.

-Ten. Dijo pasándole un poco de hielo en los labios.

Miro la venda que tenia en el cuello aún sangrante.

-Por que te tuve que fallar esta vez. Me prometiste no iras. Debía haberte advertido pero tenía tanto miedo de perderte. Que fueras ahí para vengarte.

La puerta se abrió y entro Arik medio borracho y preocupado.

-Ariel ….

Gregory soltó la mano de Ariel.

-Maldito dijo Gregory.

Tomándolo por la camisa y sacándole de la habitación. Ya en el jardín lo lanzo a la pared.

Arik sintió como si se le rompiera la espalda. Aún el piso recobrándose vio como Gregory le dio una patada.

Cuando lo iba golpear otra vez tiro a Gregory al piso. Sintió un dolor en la cicatriz que tenia en su hombro izquierdo que casi lo hace gritar como soportaba Gregory el dolor. Cada vez que se golpeaban, el uno contra el otro. Recibían el doble de dolor, por el pacto de lealtad.

Gregory se paro Arik tambaleante le dio en el estomago. Gregory respondió golpeándole en la quijada.

Arik salio del jardín fue al estudio cogió la espada que abría la puerta.

Se lanzo atacarle a Gregory con ella. Pero él le arrebato con fácilmente. Y cuando estaba a punto de clavársela oyó una voz.

-Basta Gregory.

Ariel oyó la pelea. Para decir verdad en la oscuridad escucho todo la voz de Gregory. La manera como decía que la necesitaba. Ella no quería regresar solo deseaba perderse en la inconsciencia. Sin embargo no podía dejarlo por más que quisiera huir no podía.

El tiro Arik al piso sin el menor cuidado.

-¿Estas bien?

-Si. Dijo un poco mareada.

-Vamos necesitas descansar dijo cargándola. A pesar de que le dolía todo el cuerpo.

Ariel iba protestar pero vio la mirada alegría Gregory y se rindió. Deseaba tanto tenerlo cerca sentir su calor y por un momento pensar que pudiera pertenecerle.

Arik aun descasaba en su cuarto vio un motón de botella tiradas en el piso. Que había estado haciendo su hombres estaba herido y Ariel podía haber muerto. Estaba tan avergonzado que ni podía mirarse el espejo recogió las botellas. Había una sin tomar la miro con ansia casi a punto de sucumbir, pero con un suspiro la boto a la basura.

Fue cuando Garnier lo interrumpió.

-Ni se te ocurra Gregory quiere verte. Ve a su despacho.

Gregory estaba sentado esperándolo.

No parecía que hace rato se hubiera pelado con nadie. Mientras que Arik parecía como si una aplanadora lo hubiera pisado.

-Veo que estas sobrio. Te mande a llamar por Ariel.

Ariel estaba escondida en un rincón del jardín. No confiaba que Gregory no matara Arik. Así que decidió intervenir si era necesario. Cuando oyó una pasos. Volvió al cuarto de Gregory pendiente de la conversación.

Pasaron uno minutos y nadie hablaba. Gregory miraba a sus rosas.

-¿De que quería hablarme su alteza?

-Te mande a llamar por Ariel. Si sigues vivo es por ella. Te juro, que quería matarte con mis propias manos. Solo que ella esta bien lo impidió. Solo por eso. Aun no estas expulsado de la orden.

-Lo lamento no volverá a ocurrir.

-Eso espero ¿Por qué estas bebiendo?

-Es mi problema.

-Se convierte en mió cuando haces daño alguien que quiero. Contesta

Arik no contesto.

Gregory suspiro y arqueando una ceja dijo. -Me imagino que es por la mujer por la que pasaste el campo de fuerza el día de las pruebas.

Arik, miro al horizonte.

-Me traiciono.

-Por lo menos te dio una explicación.

-Solo la vi y me fui.

-Y desde ahí has estado ahogándote en alcohol.

Arik no respondió.

-Eres un idiota.

-No lo entiende. La amo tanto que duele y ella se porto así.

Gregory frunció el ceño. Con su ojos lleno de pasión. Era diferente al príncipe que Arik conocía.


-Tú no sabes de amor. Si, no estuvieras aquí como un bebe llorando. Hubieras peleado por ella. Aunque sepas que es imposible. Que todo esta en su contra. Aunque ella te rechace tu estarías cerca. Por que eso se hace cuando se ama .No importa si ella no te ama de la misma forma. Te conformas con una sonrisa con una mirada, con velar la luchar y ayudarla. Te conformas en soñar que algún día será tu tuya.

Pero no importa si vuelves o no con ella. No estamos aquí para hablar de tu vida amorosa. Quiero que resuelvas tu problema te doy esta noche libre. Termina con ella o vuelve, lo que tú quieras.

Pero no vuelvas a beber, si te veo haciéndolo. Sales de la orden enseguida a pesar que seas uno de mis mejores hombres entendido.

-Si señor.

Escondida Ariel oyó todo y lloro.

Capitulo 32



El rescate

Gregory estaba sentado con lo hombres más importantes de Sivcar. En un desayuno de trabajo. Odiaba estar tratando de complacer a hombres tan superficiales y ambiciosos.

Lord Castro era él peor de todos. Uno de los líderes del consejo Blanco. Un tipo idiota y súper ambicioso, que jugaba ambos bandos viendo a quien le sacaba la mejor tajada.

-Su alteza, no debería estar aquí Lord Darius. Me gustaría oír su punto de vista.

-Gracias por pensar en mí. Raúl. Dijo entrando Lord Darius con cara de satisfacción

-Lord Darius que placer verte. Siéntate.

-Me lo imagino. Gracias.

Fue cuando Gregory oyó un grito de Ariel y sintió un escozor en su corazón. Que solo lo sentía cuando ella estaba en peligro.

Tratando de comportarse fríamente y nos mostrar el miedo que se cernía en su interior sonrió.

-Señores algo urgente me llama. Tengo que irme.

Vio la cara de alegría Darius, y salió a pesar de lo importante que era reunión para sus planes. Salio lo mas rápido posible y se dirigió al cuartel de la orden negra.

Furioso con Ariel por desobedecerle. Mataría a Arik por permitirle ir. Entró en el cuartel y fue directamente al cuarto de Ariel apara encontrar Arik durmiendo en un sofá susurrando el nombre -Diana.

Con los ojos en blanco y hecho un furia grito –Garnier.

Al tercer grito. Entro un medio dormido Garnier.

-¿Por qué me llamas? Acabo de llegar a dormir después de estar vigilando a tu her…

Al verla cara de Gregory dejo de hablar.

-Ariel esta en peligro. El mismo monstruo de la otra vez. Necesito que transportes mágicamente a Yasumir, busca a Otto y a Magda. Trae todas las orquídeas azules y hasta rosas azules tiene algo de efecto.

-Hay una mujer que las cultiva. Yo la conozco la convenceré que me venda todo su jardín.

-Hazlo no tenemos mucho tiempo.

-Luego anda a estas coordenadas.

Le dijo mientras caminaban a su habitación y se empezaba a quitar un fino traje azul de seda por uno de cuero que marcaba todo su cuerpo.

Garnier miraba las coordenadas.

-Esta lejos. ¿Cuanto tiempo puedo demorarme?

- Una hora y cuando estés posición me avisas. Para bombardear la cueva con goz.

- Estas seguro. Es peligroso.

-Tienes mejor plan. No tengo tiempo para quejas.

-Como si alguna vez te importaran.

Gregory no le respondió. Y se fue a busca un deslizador.

Ariel despertó pero una capa babosa le cubría los ojos. De la misma forma como que la anterior vez. Su madre como el monstruo decía que tenía una visión superior a cualquier otro hechicero.

Pero esa visión no le mostró al asesino de sus padres. Ni le ayudo a vencer a su captor.

Se movió y toco su corazón llamando a Gregory. Tratándose de dar valor y pensar una forma de escapar. Antes que el kut absorbiera su sangre y magia. Cuando estuviera tan débil que no pudiera pensar y solo deseara morir.

Lo único de lo que estaba segura, es que no morirá así. Era lo único que le pedía a la Diosa.

Estudio en el ambiente o para decirlo mejor lo oyó todo estaba en silencio. Nadie hablaba. Eso quería decir que esa cosa estaba ahí todavía. Alimentándose de alguna víctima.

Sintió deslizándose algo baboso por sus brazos. Mientras una voz le decía.

-Como extrañe tu poder. Me hacia tanta falta el sabor de tu sangre mi amada Ariel.

Unos dientes succionaron su cuello. Apretándola casi sin dejarla sin reparación. Unos minutos más tarde sintió que algo le chupaba el cuello al mismo tiempo las muñecas y alguna parte de los mulos.

-Ah

-Como gozo cuando gritan así. Lastima que pronto te quedaras sin voz mi amada Ariel.

Mientras tomaba su sangre y magia. Ariel sentía que tomaba también su alma dejándola sin vida, sin recuerdos, ni deseos en un abismo negro que cubría su corazón y mente.

Gregory casi se mata de lo rápido iba. El deslizador iba a su máxima potencia.

Cuando llego a la cueva todo parecía demasiado tranquilo, no había señales mágicas.

Buscando a los hombres de Arik fue sigiloso. Una piedra lo golpeo. Se dirigió a su izquierda y encontró a un Razvan herido.

-Y los otros. Pregunto en voz baja.

Susurrando Razvan - Señor discúlpeme no podemos comunicarnos por medio de la magia. Señalando con la mano le indico dos punto uno a la derecha y otra al fondo.

- Gunar y Hazis están allá. Hemos querido liberar a la señora pero ay un campo de fuerza muy fuerte ninguna arma o magia lo puede penetrar.

Y hay una cosa que cada vez que hacemos movimientos bruscos nos hiere.

Era igual que la otra vez.

-Es mejor que dejen la cueva. Indícales. Garnier llegara en cualquier momento. Espéralo y avísame cuando lo haga.

-Si señor.

Gregory se deslizo sin tocar los innumerables cadáveres del piso. Sin tocar los tentáculos ocultos de la bestia que estaban esparcidos en todo el lugar.

Garnier entro en la cueva. Mando a Gregory una pequeña descarga eléctrica, para alertarlo de su presencia.

El lo miro y se acerco.

- Llegue amigo. Con Otto, un cargamento de flores y un regalo especial la chica de la que te hable.

-Al grano. Hizo algo muy volátil una bomba con las flores.


-Perfecto dijo Gregory.

-Sal y la lanzas.

-Estas, loco podrías morir.

- Hazlo necesito una distracción para penetrar el campo de fuerza.

-¿Y como saldrás?

-Déjamelo a mí.

Gregory oyó la bomba. Las paredes de la cueva empezaron caer. Un grito de animal se oyó y el campo de fuerza cedió lo gusto para que él entraran en busca de Ariel.

Vio que el animal que cargaba en sus tentáculos los cuerpos el cuerpo de tres mujeres entre ellas Ariel. Convirtiendo a su báculo en espada corto el tentáculo que la apresara.

La dejo en sobre la roca, iba a libera a los otras dos. Pero el kut ya lo esperaba y le lanzo veneno. Que ágilmente esquivo pero había un nuevo campo de fuerza que le impedía salvar a las otras dos.

Mientras se iba dentro de la tierra. Les dijo.

-Volveré Ariel y tomare tu sangre. Gregory te matare hace mucho que lo deseo.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Capitulo 31


La misión

Gregory reunió a sus mejores guerreros para mandarles a una nueva misión. En la frontera con Dumar.

Cuando todos estaban ahí. Arik llego semi borracho. Ariel gimió esta semana había sido una pesadilla para ella había encubierto el estado de Arik a Gregory. Al mimo tiempo intento que él deje de beber pero parecía una tarea imposible.

Gregory quedo viendo a Arik con sus escrutadores ojos grises y luego Ariel.


-Es una misión difícil a Arik eres el hombre que necesito. Pero no así puedes con la misión.

-Arik asintió.

-¿Puedes?

-Si señor.

-Yo lo acompañare.

-No lo harás promételo Ariel.

-No lo haré.

Luego les rebelo la misión.

Pero a la mañana siguiente Arik seguía terriblemente borracho, ni podía mantenerse en pie.

Razvan el segundo de Arik. Desesperado fue en busca de Ariel que molesta leía un libro en su habitación.

-¿Qué necesitas?

-Es Arik

-¡Otra vez! Gregory lo matara. Vamos será la ultima vez que lo cubra. Cuando vuelva me va oír.

Ariel lo escondió en su habitación. Dejándolo dormir la borrachera. Fue con Razvan a la misión.

Fueron a la cueva en cuestión de de una hora no se podía transportar mágicamente.

Algo raro había ahí.

Cuando descendieron un extraño olor le trajo recuerdo a Ariel.

Por la diosa. Esa cosa esta viva esperándola.

Se paralizo. Razvan tuvo que empujarla pero unos tentáculos los agarraron por
debajo de la tierra.

Razvan intento liberarlos al igual que los otros hombres pero todos en cuestión de minutos fueron capturados.

Ariel no se movía. Fue arrastrada y oyó la voz que nunca por más que quiso olvido.

-Es un placer verte Ariel, tomar tu sangre y magia será una delicia.

Sintió un mordisco en el cuello el monstruo la succionaba de nuevo.

Solo pudo gritar el nombre de Gregory.

Capitulo 30


La historia de la dama

Gregory estaba en su despacho de la orden negra. Aun esperando otra visita de Morel. Le había informado unos días antes encontró algo interesante. Por que demoraba.

Cuando tocaron la puerta. Entro Garnier pálido y afligido.

-Mataron a Morel encontré su cuerpo en palacio lleva por lo menos dos días.

-Maldición encontraste algo que nos lleve a su homicidio alguna pista.

-Tu sabes lo paranoico que era Morel al sentirse en peligro me mando esto recién hoy lo recibí.

Le dio unos papeles que tenían fotos mágicas –Ten.

- Gracias Garnier. Puedes retirarte.

Garnier se fue sin decir palabra.
*******
Esa misma noche en el palacio de cristal. Diana lloraba como lo hacía todas las noches desde que Arik la dejo. Sonándose la nariz mientras comía chocolates rellenos de nueces, oyó un grito en la habitación continua.

Abrió la puerta y despertó a Marina.

-¿Qué te pasa? ¿Estas, bien?

-Pesadillas, fantasmas viejos.

-Aunque creo que a ti también te pasa algo. Por que, estas triste todo el tiempo apenas estudias y en los entrenamientos eres un desastre. Quieres contármelo.

- No Marina. No me pasa nada. -Diana dijo abrazándose a si misma.

- Si, estas bien te dejo.

-Quiero hablar a veces es mejor exorcizar a los fantasmas. ¿Quieres sentarte y escucharme?

Sin animo Diana lo hizo, no podía negarse.

-Te doy un poco de té.

-Más tarde, tal vez.

Marina solo sonrió.

-¿De que tienes pesadillas?

-Siempre sueño lo que le paso a tu sucesora creo uno de los monstruos que lo hizo a pesar de lo que diga lord Darius aun vive y es la persona menos pensada esperando al acecho. Puedo sentirlo.

Tal vez por su imaginación Diana vio una sombra negra moverse.

-¿Qué sabes de la piedra?

-Que es el corazón de Nuis.

-También es fuente de gran poder. Sabiéndola utilizar no solo puedes cambiar de formas algo que pocos hechiceros pueden. Con ella no te puedes enfermar ni morir si la tienes contigo en batalla, y lo más asombroso de todo puedes despertar y controlar a los dragones y a los kut

-Pensé que ambas especies estaban extintas.

-No solo líder los ai conoce su paradero. Pero aunque lo conociera solo el que tiene la piedra puede despertarlos y controlarlos.

Pero aunque posea la piedra su poder se agotara si no es la elegida tal como lo eres tú y lo fue Ariel. ¿Quieres oír su historia?

Diana asintió sin ganas.

Ella fue la primera dama blanca de la raza ai. Los líderes de nuestras tribus estaban orgullosos. Pero decidió irse a estudiar Yumar. En el gran escuela de hechicería. Para que no perdiera el rumbo y estuviera sola fuimos con ellas las dos mejores hechiceras.

Estudiando se enamoro de uno de los hechiceros y científicos más prometedores Sivcar y de toda Nuis. Nicolás Kron. El era un hombre muy atractivo con su pelo rubio rojizo y ojos verdes como los árboles.

Siempre estaba sonriente toda joven que lo conocía se enamoraba de él. Hasta yo me sentí tentada pero el desde el primer momento solo centro su atención en Ariel

Lo de ellos comienzo como una amistad se ayudaban en las investigaciones siempre fueron un equipo, hasta hacían misiones peligrosas para él rey. Cuando había algo que amenazaba Nuis o Sivcar ahí estaban juntos enfrentándolo.


Pero su gran amor fue descubierto hubo alguien que los traiciono a ella le dieron la opción de volviera nuestra tierra pero rehusó. No quería separarse de Nicolás.

A él le quitaron las misiones su majestad no querían que hechicero más fuerte este relacionado con una ai.

Yo volví a mi tierra y los deje de ver.

Los dos se vieron exiliados Yazumir ahí estuvieron 7 años y tuvieron una hija pero Nicolás fue llamado por una gran enfermedad y volvió con su mujer cuando logro dar la cura y detenerla de premio le nombraron profesor de la escuela de hechicería y posteriormente rector.

Los volví a ver hace 5 cinco años eran muy felices, pero un accidente de laboratorio quito la magia a Nicolás el se obsesiono con recuperar sus poderes en algún momento le quito a su esposa la piedra.

Esta lo enloqueció como no podía extraer su poder al ser hombre despertó a un kut y pacto con él para tener poderes inimaginables. Lo logro. Poseyó de nuevo su gran magia pero por un corto tiempo necesitando más, empezó a capturar chicas con poderes mágicos y secarlas la magia y la vida.

Ariel me contó que su esposo había cambiado me pidió ayuda y se la negué. Solo creía que era su imaginación.

Me imagino que Ariel lo confronto e intento detenerlo pero era tarde. No le importo, que ella era su amor. La capturo y extrajo sus poderes.

Al desaparecer ella. El planeta colapso. La gran sequía y a la plaga comenzaron a arrasar a la población. Los kut y los dragones empezaron a despertar ellos son los que ocasionan los cambios climáticos y las epidemias.

Se creo la orden su líder era Lord Darius, pero contaba con la ayuda de príncipe Gregory.


Me duele decir que yo descubrí que él culpable era Nicolás el único que me creyó fue Lord Darius. Ariel se fue a buscar a su padre y probar su inocencia y fue capturada él le hizo lo mismo que a su madre.

Darius capturo a Nicolás y lo mato. Encontraron a Ariel junto a dos jóvenes ninguna de ellas quería hablar o moverse eran cáscaras.

Gregory salio de la orden blanca por que pensó que se había cometido un error y Kron no era el asesino o que había alguno más.

-Vez ese, es mi pecado por eso no puedo dormir. Cuéntame tu problema con una taza de chocolate.


Diana asintió un poco triste por la historia pero en eso la puerta se abrió.

Y entro un Darius furioso.

-¿Por qué no estas en tu habitación?

Marina se abrazo a Diana.

-¿Que te hace entrar así a mi habitación y a mi escuela Darius?. Diana esta bajo mi cuidado y hasta que no pertenezca a la orden blanca. Seguirá así si deseas puedes seguir dando clase pero no la molestes más.

-Gracias Marina dijo Diana saliendo de la habitación.

-Lord Darius la agarro del brazo. En este momento nos vamos. E ingresaras a la orden blanca.

-No lo haré. Ni seré tu alumna nunca más.

-Destruiré a tu padre.

-Hazlo no me importa. Hasta mañana Marina.

martes, 2 de marzo de 2010

Capitulo 29


Zuñi



Tristeza

Diana no sabia que hacer. Cuando se disponía alcanzar Arik la mano de Darius sujetaba su brazo no dejándola moverse.

-¿Estas bien te asustado? Eres tan inocente. Pero eso se puede arreglar dijo acercándose nuevamente.

Diana lo sintió e hizo que la tierra se hunda a sus pies, mientras se alejaba llorando.

Pensó encontrar a Arik en su habitación pero no era así. Solo la soledad la esperaba. Se fue a la cama a llorar desconsoladamente.

Arik no lo podía creer ella lo había engañado y con ese hombre quería matarlos a los dos. Le dolía tanto el corazón que apenas podía respirar. No sabía a donde ir. Por ella había ingresado a la orden. Por ella había elegido un camino en el que seria un paria de su raza al casarse con una blema.

Y a la primera oportunidad. El día que iban hacer sus votos lo engaña.

Sin deseo de dar explicaciones a Ariel le mando un mensaje telepático diciendo que se cancelaba la boda. Por el momento no tenía fuerzas para contarle su fracaso se fue a la montaña, para volver con su gente.

Se sorprendió al ser recibido calurosamente por un beso de Annia. Estaba más bella de lo que recordaba, con sus cabellos negros. Su piel bronceada tan suave, y tersa. Sus ojos negros hechizaban.

-Arik sabía que vendrías. Se lanzo a sus brazos.

-Hola Annia estas bellísima.

Ella sonrió -Te extrañado tanto.

-Quero hablar con Zuñi dijo soltándose de sus brazos.

Pero Annia no se lo permitió. Sin darle tiempo lo beso en la boca Arik respondió a su beso mientras ella con sus manos le topaba su miembro.

-Ven a mi cabaña Arik te daré un recibimiento que no olvidaras.

Él la miro con deseo, eso era lo que necesitaba para olvidar Diana.

Entro se sentó en la cama. Mientras ella con un baile sexy se desnudaba.


-¿Cómo te extrañado?

Cuando vio su cuerpo desnudo. Recordó la primera vez que vio totalmente desnuda a Diana, cuando la baño por primera vez ella tímida y avergonzada trato de ocultarle su pancita.

Annia no lo hacia gozaba mostrando su cuerpo excitándolo. Era toda una mujer sabía lo que quería, sabía como acoger aun hombre. Diana no a veces se cortaba en sus brazos hasta que él la calmaba y entonces le premiaba mostrándole toda su pasión.

Desnuda se acerco a él y empezó a quitarle el pantalón.

Arik recordó las temerosas manos de Diana cuando lo acariciaron ahí la primera vez. El descontrol que le provoco. Annia ni siquiera lograba que se le parara a pesar de sus expertas manos.

No podía tener sexo con Annia, no mientras respirara por Diana y la sintiera en sus venas. Mientras su alma le perteneciera. Ella lo había marcado desde la primera vez que se encontraron. No había marcha atrás siempre amaría a Diana aunque no estuviera con él.

-No puedo la empujo levemente. Perdóname Annia.

-Eres un bruto. La puta blema de la que me hablo Zuñi te ha quitado lo macho.

-No hables así de ella. Dijo saliendo de la cabaña.

-¿Qué te sucedió Arik?. Deja que te ayude.

Él se dio la vuelta para mirarla.

-Nadie puede ayudarme. Estoy maldito.

Arik no fue donde Zuñi. No quería que le recordaran el error de amarla. No necesitaba regaños por el camino que había elegido.

Sin darse cuenta volvió al cuartel general de la orden encontró a uno de sus reclutas Razvan a lado de Garnier bebiendo. Se sentó junto a ellos y se perdió en el alcohol.

*******

Gregory estaba jugando con fuego pensó Darius. Harto del proyecto que había presentado el príncipe al consejo blanco.

Como se le ocurría liberar a los esclavos. El proyecto mostraba las terribles perdidas económicas y los problemas sociales de mantener a los esclavos.

Muchos agricultores y miembros de la nobleza habían liberado a sus eslavos para no tener problemas con la orden negra, que cada vez era más certera ahora que tenia los sombras o guerreros negros eran 5 hombres ai que causaban miedo solo con nombrarlos. Su líder era un fantasma Darius lo reconoció enseguida el muchacho que casi mato en la plaza.

Maldiciendo su suerte pensó en Diana la necesitaba más que nunca si entraba a la orden blanca y a su servicio podía solventar un poco el huracán de problemas si la ley de Gregory era aprobada.

Pero además de que la necesitaba había una conexión que no tenía con otra persona, podían comunicarse mágicamente sin problemas y cuando peleaban juntos si lo hacían del mismo bando eran imparables. No podía dejarla ir sería suya cueste lo que cueste.

Pero, por que le tenía tanto miedo llorar por un simple beso. Si había otro moriría. Desde ese momento sería vigilada por unos de sus mejores hombres no confiaba que Marina lo ayudara.

Le mando una docena de rosas y espero que la próxima clase las cosas fueran mejores.

Paso una semana y Diana no sabia nada de Arik el condenado no había dado muestras de vida.

En clases apenas se concentraba y su relación con Lord Darius iba de mal en peor apenas se hablaban y cuando se le acercaban peleaban.

Marina viendo lo triste que estaba pensó que extrañaba a su familia y en una de las clases que Lord Darius cancelo la manso a casa de tía para que fuera a visitarla. Esa excusa le permitía volver a la cueva y ver si él se encontraba ahí Sin muchas esperanzas fue.

Pero no había nadie ahí solo recuerdos de tiempos mejores. Camino sin rumbo un rato cuando llego se encontró a un furioso Lord Dairus en la puerta de la casa de tía.

-¿Qué hace aquí?

-¿Por que saliste sin mi permiso?

-Marina me lo dio pensaba que no necesitaba pedirle permiso, ya que en esta semana apenas he tenido clases con usted.

-Tutéame de una vez ya me has besado y si vuelves a salir sin avisarme ya lo veras, estoy harto que me engañes. ¿Dónde estabas? ¿Con quien?

-Me dieron permiso para salir lo que haga es mi asunto. Usted es mi profesor nada más déjeme de acosarme.

-Tú, me necesitas.

-No.

-Si quiero puedo cancelar el contrato que tengo con tu padre.

-No me importa. Hágalo si con eso me deja en paz. Y con eso entro en la casa de su tía.

lunes, 1 de marzo de 2010

Capitulo 28

Desilusión




Habían pasado tres semanas. Esa noche se reuniría con Arik. No lo había visto en una semana y lo extrañaba tanto. Siempre rezaba a la diosa que regresara sin un rasguño a su lado.

Apenas había atendido a clases. Tenía sueño por que toda la noche se paso haciendo, el regalo que le daría a Arik el día de su boda. Era un medio corazón que había tallado mágicamente con la piedra que hallo en las pruebas.

Fue a la biblioteca como de costumbre. Para ver un libro sobre venenos. Nadie le quitaba de la cabeza que estaban matando al rey. Aunque Marina y Darius se habían burlado de sus sospechas. El único que le creía era Arik. Por eso y otras cosas más lo amaba cada día más. Ahora su amor no era cosa de ilusión conocía un poco de sus manías, sus celos. Pero también su pasión y su dulzura.

Mirando un libro y tapándose la boca para bostezar. Oyó unos pasos no podría ser Gladis la encargada. Era alguien más podía sentirlo.

Levantándose cogió un puñal que Arik le había regalado. Sintió unos brazos que le sujetaban por la espada y una mano le tapaba la boca.

Concentrándose desapareció como le había enseñado Darius. Apareció por atrás y le clavo el puñal mientras salía a buscar.

Salio de la biblioteca encontró a Gladis y uno minutos más tarde a Marina les contó lo sucedido. Cuando fueron corriendo a la sala donde estudiaba Diana encontraron al hombre decapitado.

Aun un poco confundida y orgullosa por poderse defender por si sola. Fue a la clase de Darius con escolta. Alegre por que seria la ultima clase del día el resto de la tarde se prepararía para recibir a su amor.

Darius la esperaba. Siempre frió y distante desde el día de las rosas no había intentado enamorarla. Tenía asuntos más importantes como era los numerosos ataques de los rebeldes.

-¿Por que llegas tarde?

-Hubo un ataque en mí contra señor.

-Estas, bien por lo visto.

-Me sirvió lo que me ha enseñado.

-Me alegro Diana ser útil. Si me dejaras más pero no perdamos el tiempo. Hoy que estas tan capacitada para defenderte veré lo que puedes hacer. Vamos afuera.

Fueron al jardín y sin previo aviso le disparo un rayo blanco.

Diana lo esquivo a duras penas. Luego aun un poco temerosa por ser su primer intento lo sujeto con las ramas de los árboles.

El se soltó fácilmente.

Arik había vuelto. Preocupado vio a Diana entrenándose. Pero al verla tan fuerte y segura se sintió orgulloso por sus progresos.

Diana al ver que su trampa no funciono convoco a un remolino de aire y noqueo a Darius.

Dairus aterrizo en la tierra. Algo tambaleante.

-Muy bien Diana.

-Si al fin pude derivarle dijo ella feliz y se acerco a verlo.

Fue cuando Darius la tomo por sorpresa y la beso.

Diana no pudo reaccionar. El beso de Darius era aprensivo, frió y controlado no como los de Arik que le hacían hervir en llamas.

Se distancio rápidamente pero vio algo que le heló la sangre. Arik se encontraba escondido mirando todo.

Sus ojos verdes ardían de furia y desilusión.