Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Felicidades Karol

El blog de la linda y dulce de Karol tienes trecientos seguidores y yo quise darle este regalo por muestra del mucho cariño que le tengo. Muchas felicidades te lo mereces












miércoles, 10 de noviembre de 2010

Capitulo 13


Rey Gregory

Planes


Gregory estaba cansando, anoche apenas había dormido había valido la pena. Nunca en su vida se había sentido tan satisfecho y feliz. Esperaba que Ariel no se diera cuenta de su ausencia. Mientras miraba unos papales que le podía servir a Darius en estos 15 días que se quedaría a cargo.

Se abrió una puerta secreta que daba con su habitación. Salio una mujer pelirroja, vestida solo con una bata de dormir. Un poco soñolienta pero con una gran sonrisa.

-¿Por qué te fuiste? ¿Ya te aburriste de mí?

Gregory sonrió.

-No, monstruo. Ni en un millón de años. Cuando se paraba a besarle, ella se lo impidió.

-Te voy castigar. Odio que me llames así ya no soy una niña y no me gusta que me dejes sola. -Le decía mientras se sentaba en sus piernas y le mordía la oreja.


-Y como me vas castigar. Dijo el rey a punto de gemir por el placer de sentir a la mujer que amaba sobre sus piernas restregándose..

Ariel rió y toco su pecho. Gregory empezó abrir la bata.

Darius miro su reloj casi llegaba tarde a la cita con el rey. La verdad tenía sueño aunque no cambiaba por nada la noche que tuvo con Rebeca. Tenía, que confesarse que esa mujer se le estaba metiendo en la sangre y el alma. Toco al despacho nadie le respondió. Pensó que Gregory aún no llegaba así que decidió entrar.

Darius se quedo atónito y consternado, cuando encontró a una Ariel semidesnuda sobre su amigo.

La reina se cubrió rápidamente. Y puso su cara roja en el pecho de Gregory, mientras su esposo fulminaba a Darius y le decía.

- Tan oportuno, como siempre Cristian.

-Perdón, los dejo solos. -Dijo, Darius abriendo la puerta.

-Espérame a fuera por un momento.

El hechicero, salio rojo de la vergüenza y con lo ojos en blanco. Minutos, más tarde. Gregory abrió la puerta Ariel había desaparecido por una puerta secreta que daba directamente al cuarto de los dos.

-Puedes, pasar Cristian.

-¿Por qué me mando a llamar su majestad?

-¿Quiero que me cuentes si hubo o no incidentes en la boda?

-Hubo. Primero trataron de liber…

En ese momento ya vestida y un poco avergonzada entro Ariel.

-Sigue. -Dijo Gregory mirando embobado a su esposa.

-Como, iba diciendo trataron de liberar a Pietro Paz Miño. Pero entre Rebeca Garnier yo lo impedimos.

Ariel quisiera, pedirte que mediante tus sombras bloquees cualquier control externo sobre la mente de Rebeca.

-Lo haré.

-Muchas gracias, la princesa Catalina me advirtió que Inés Victoria puede convertir la gente en zombis

Ariel dijo acercándose a su esposo.

-Así que la princesa Catalina tenía razón, pero hay algo en ella que me hace desconfiar cuando la conocí sentí mucho poder en su persona.


Darius miro directamente Ariel. Y dijo

-Existe el rumor que su familia tiene la piedra exxis. El poder que sentiste fue la piedra. La verdad es más inteligente y peligrosa de lo que aparenta. Quería mandar a Garnier a ver que descubre. Tiene contactos y podrá decirnos la verdad de la princesa y más sobre la familia Paz Miño.


El rey mientras revisaba unos papeles. Hablo secamente.

-Prefiero que se quede aquí. Igual hay que investigar pensaba ir con Ariel de incógnitos unas dos semanas. Ella quiere conocer Dumar

La reina sonreía cohibida y bajaba la cabeza.

-¿Podrán hacerlo? ¿Van, a su luna de miel Dudo que se concentren en algo más?

-Lo haremos. Cuando estoy con mi esposa trabajo mejor.- Dijo Gregory fríamente.

Tú, debes ocuparte unos días de investigar a Noboa. No quiero que se haga el mártir, ni el nuevo elegido contra una supuesta opresión.

-Si el momento que cometa un pequeño error será arrestado. No olvido que el poder que ostenta ahora fue gracias a mi ayuda, que ciego estaba.

Ariel se le acerco.

-Pero, cambiaste, rectificaste, Ademas eres nuestro amigo Cristian,eso es lo que importa
.


****************

Unos días más tarde. Inés Victoria rompía un nuevo florero encima de su criada, mientras Pía escapa de su mala puntería.

-No, puedo controlar a Rebeca. Como voy a liberar a mi hijo y ayudar mi señor.

Pía, camino un buen rato pensando.


-¿No puedes utilizar a nadie más del castillo?

-Con el campo de fuerza que ha puesto Darius. Es muy complicado. Tendría que tener algo escrito o dibujado por la persona, su sangre y por lo menos haberla tocado, aunque sea por un momento.

-¿Qué tienes en mente?

-El plan perfecto. Si Rebeca es atacada Darius hará lo que sea por defenderla. Hasta matar a una de sus protegidas.

-¿Y como eso salvara a mi hijo?

Mi plan consiste en que controles a tres personas a la vez Una de ellas atacara a la curadora. La otra libera a tu hijo y la última creara tal caos en el Castillo, que Darius no podrá hacer nada.


Inés Victoria y Pía rieron celebrando el plan.

lunes, 8 de noviembre de 2010




Malos recuerdos


Rebeca abrazaba a Darius sentía el calor de su cuerpo. Estaba intranquila porque se dio de lo perdidamente enamorada él, que estaba.

La angustiada y triste voz de Darius le saco de sus pensamientos. Miraba hacia el vació concentrado en sus historia.

Ella, se estremeció escuchando la forma tan vivida que el hechicero narraba la muerte de sus padres. Era como si estuviera ahí y quisiera coger al niño indefenso que luchaba por rescatar a su madre de las sombras.

Rebeca sintió un dolor en el cuerpo, quería abrazarlo y consolarlo. Hacer algo para calmar su dolor, pero lo único que podía era escucharlo, mientras se le partía el corazón. La voz desolada de Darius le quemaba el alma.

Ahora entendía su carácter reservado y huraño.

Él, la miro y tomo un poco más de helado. El hechicero, no le había contado a nadie como murieron sus padres. Ni siquiera, a su mejor amigo Gregory o al pequeño Nicolás al que quería como un hermano

Darius miro a Rebeca, que pegaba su cuerpo al de él. Lo miraba serena sin sentir compasión. Entendiéndole y compartiendo su dolor. Al sentir su mano y su sonrisa lo tranquilizaba, sabía que había encontrado su alma gemela nunca más estaría solo.

Tomo un poco más de helado y se le fue un poco por un lado de la boca. Cuando lo vio Rebeca se moría por presionar sus labios, pero no se acercó temía que la creyera una lanzada.

Darius al ver esa mirada ansiosa pensó que ella, quería más helado. Un poco frustrado porque deseaba besarla, pero no quería que pensara que la veía como objeto. Le acaricio la mejilla y se le ofreció. Luego Darius se limpió la boca con una servilleta, aun con la otra mano acariciando la mejilla de Rebeca bajando su mano por su cuello.

La curadora, para no ponerse a babear o a gemir. Pregunto.

-¿Y que paso después del ataque?

Él dejo de acariciarla y hablo.

-Huí,hasta quedar rendido vague por el campo hasta que ya no pude seguir. Pensé que iba morir tenia hambre, sed y me dolían las piernas, pero lo peor es que me sentía asustado y culpable.

Yo presentí y no pude evitarlo.

-Pero eras un niño. No podías hacer nada.

-Lo sé ahora. Lo entiendo, pero.

-No puedes culparte, por el pasado. Cristian eso no les gustaría tus padres.

-Lo sé. No debo atormentarme con el pasado. No más desde que tengo un futuro un nuevo comienzo contigo.

Rebeca lo abrazo y cuestiono con curiocidad.- ¿Qué paso después?

-Una campesina me encontró y me dejo en un templo de la diosa.

Pensé, al principio que mi tío. El hermano de mi madre, me llevaría con él.Cuando le notificaron la muerte de mis padres. Me vio y me envió al sagrado corazón.

Rebeca, tembló había oído de ese lugar y de su director Ney Yepes.

-A mi tío, nunca le gustaron los niños además estaba muy endeudado. Así que engaño a los amigos de mi padre. Incluida la madre de Ariel.- Les dijo que me enviaría aun internado.

Pero me envió a un campo de trabajo, el dueño era ese horrible hombre. Yepes utilizaba a los niños en diferentes formas. En la minería yendo a lugares que un hombre adulto no puede. En granjas recolectando cosas. Y solo les daba alimento pero escaso y un lugar donde dormir éramos como esclavos.

Trabaje en las minas hasta los diez años. Sobreviví, gracias mi poder y resistencia. Era un niño solitario que apenas hablaba. Me utilizaban para trabajos fuertes y me creían tonto. No, tenía amigos ya que los otros niños me temían. Me avergüenza decir que era un bravucón, que a veces por comida golpeaba a los otros niños.

Tal vez, me hubiera quedado ahí toda mi niñez, si no hubiera sido por un muchacho debilucho que su padre vendió para pagar sus deudas de juego.

Era un joven inteligente y educado que tocaba el violín. Se lo había enseñado su madre. Nunca, se dejó doblegar por nadie, ni siquiera por mí.Empezamos una guerra entre lo dos casi siempre éramos castigados. Odiaba ese lugar y a la primera oportunidad decidió huir.

El propio Yepes lo busco y lo cazo como un animal. Meses más tarde lo trajo para que veamos su castigo Me acuerdo que estaba lleno de golpes y tenia una cicatriz en su rostro.Pero, lo miraba altivamente aunque fue colgado como un animal en un poste.

Aún, me acuerdo las palabras que le dijo.

-No, lograras matarme. Hasta que me vengue de la muerte de mi madre.

Había sido de nuevo el rey del lugar los chicos me temían. Era estúpido arriesgar la vida y el poco poder que tenía por un enemigo. Pero lo entendía muy bien y con dolor decidí ayudarlo, mas nos sorprendieron y ambos tuvimos que huir.

A Ney Yepes no le gustaba, que se fuguen los niños los perseguía con saña. Para luego matarlos frente a los otros chicos de la mina. Ambos vagamos por semanas en desierto helado de Loth. Cuando pensamos que íbamos a morir congelados. Llego Yepes y nos capturo de nuevo.

Estábamos en una de sus naves. Y volvíamos a la mina. Cuando mi compañero, que era muy hábil con las esposas se soltó ambos saltamos de la nave que aún no se elevaba. Nos separamos en la confusión, años más tarde lo volví a ver convertido en un un gran ladrón y buen hombre.

-¿Garnier?

Darius, asintió. Ambos se quedaron un rato en silencio A Rebeca se le revolvía el estómago todo lo que tuvo que sufrir Darius Lo fuerte que era y lo mucho que lo admiraba. Él siempre era un hombre justo.

Sintiéndose impotente aunque esperanzaba no podía hacer nada por él antes ahora podía darle esperanza y amor.

Tomo su mano y lo abrazo. Darius se sentía tan feliz, a pesar de sus recuerdos tristes Rebeca lo aceptaba no lo juzgaba.La miro y siguió con su relato

-Mientras tanto yo vagaba en las calles con miedo de que me encuentre Yepes. No sé cuántos días vague por las calles consumiendo basura o mendigando por algo de comida.

Un día en la calle oí hablar de un gran curador. Y pensé que tendría dinero. Desesperado fui a robar a su casa.

Tome varias cosas de valor, cuando estaba a punto de marcharme. El maldito de Nicolás se despertó.Me vio y alerto a Otto que intento atraparme. Yo le di mucha guerra desvié sus ataques mágicos. No tenia mucha experiencia y me distraje Magda por atrás me lanzo un hechizo aturdidor.

Pensé que me llevarían a la cárcel pero Otto me dio a elegir ¿Si quería ir con mi tío o quedarme con ellos y convertirme en curador como él?

Decidí, quedarme con ellos.

Nunca me trataron como su empleado o un recogido. Más bien fui otro hijo más. Era tan querido y mimado como Nicolás.

Viví, con ellos hasta que me convertí en el guardián de Gregory. Y ni así, me dejaron ir. Siempre tenia que ir en verano. Hasta el día de hoy suelo viajar a verlos. Pero ahora que están aquí quiero convencerlos que se queden en Sivcar.

Un ronquido de una de las perras interrumpió la conversación.

-Que tarde es. ¿Debes desear ir a dormir?

-La verdad que no. Solo deseo estar a tu lado. - Respondió Rebeca y lo beso.










.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Capitulo 11


Deseando confiar



Garnier, bebía un whisky, en el balcón tratándose de alejarse de la fiesta. Aun recordaba la carta de uno de sus empleados habían localizado a Ney Yepez. Se tocó la pequeña cicatriz que ocultaba su barba. Había deseado tanto esa venganza y ahora. Una princesa que no sabía, ni que
existía lo detenía en Sivcar.

Nicolás se le acerco, de nuevo.

-¿Qué haces aquí? ¿Huyendo de las damas?

-Un poco no estoy de humor para fiestas. -Dijo sorbiendo su amarga bebida.

-¿Pero tu que haces aquí? Pensé que te divertirías de lo lindo. Como cuando era más joven. Deseabas conquistar a toda mujer que se te acercara.

Fumando y mirando hacia el jardín. Nicolás contesto.

-Ya, no soy el mismo, viejo amigo. ¿Has visto a mi hermanito?

-Debe, estar en su despacho sufriendo por amor.

-¿Quieres, ir a molestarlo?

-Tal vez, más tarde.

Cuando, Nicolás salio del balcón se topó con Annia y tropezó. Ella estaba evadiendo al hijo de Lord Bron cuando choco con él,

-Disculpe, pero usted es tan bella que deslumbro tanto que tropecé. Nicolás Fritz justo en conocerla.

-Creo, que se olvidó de nuevo de mí. Nos conocimos esta mañana si no lo recuerda. O usted tiene doble personalidad o un hermano gemelo maligno. Lo que sea. Discúlpeme pero tengo gente más interesante que conocer.


Y con eso dejo aun anonadado y molesto a Nicolás

Saliendo, media fastidiada la muchacha, fue al al ala esté. Donde estaba segura su prima había ido. Encontró a Rebeca en el piso con un monto de libros y llorando

-¿Qué ocurrió? ¿Por qué lloras?

Rebeca no le respondió. Las que lo hicieron fueron sus perras que empezaron a ladrar

-¿Qué te hizo el presumido?

-No, lloro por él. -Mintió la curadora, sosteniendo sus libros como un escudo.

-¿Entonces por qué?

Rebeca dio un gran suspiro. -Bueno si lloro por él. Me beso y estuvo muy dulce conmigo, pero luego le sorprendí con la melosa de la princesa de Dumar

-Él muy cerdo.

-Luego vino aquí y me dijo unas cosas tan tiernas y parecía tan sincero. Tú sabes que yo nunca he querido una relación pero…

-¿Pero te gusta el presumido? Prácticamente te mueres por él.

-Nooooooooo.

-No soy ciega prima. Es mejor que te laves la cara y aclares las cosas con él.

No, me cae bien, pero quiere a tus niñas. A pesar de que ande como perros y gatos siempre es respetuoso contigo y te acepta por lo que eres. Con todo y lo molestosa que eres a veces.

-No, soy molestosa.

-Sí, tú lo dices. Beca dale una oportunidad, no todos los hombres son como Petro.

Conócelo y ve que pasa. ¿Por que si no te rondara el como hubiera sido?

-Pero y si cuando le cuente lo que me hizo Petro. No quiere saber de mí.

- Entonces, es un idiota. Beca mereces ser feliz. El pasado ya fue, al igual que lo que ocurrió con Petro, ese gorila, sin cerebro no puede dañar más tu vida.

Rebeca luego de un rato de haber conversado con su prima se paró y fue a lavarse la cara.

Por más que deseara salir corriendo. Deseaba ver a Darius. Fue a su estudio. Él estaba junto a su hermano hablando.

A Darius cuando la vio le volvió el alma al cuerpo le iba a dar una oportunidad

Le codeo a Nicolás que miraba embelesado a Rebeca a pesar de su saco enorme y sus pantalones flojos. Despeinada y con los ojos rojos era la mujer más hermosa que había visto.

Nicolás con una risita se excusó.

-Pórtate bien, hermanito.

Rebeca estaba nerviosa. No sabía cómo no se le caído el helado de chocolate y las galletas que llevaba.

Cuando se quedaron solos no se atrevían hablar o mirarse. Unos ladridos y golpes en la puerta los hicieron reaccionar.

Darius fue abrir. Mientras Rebeca se sentaba.

-¿Quieres un poco de helado? mientras charlamos.

Darius, asintió. Lleno de alegría. se sentó junto a Rebeca. Estaba un poco nervioso. Ella le ofreció una cuchara y parte del pote de helado.

Cuando tomo su segunda cucharada. Ella, le preguntó.

-Magda, me contó que fuiste criado con ellos. Nicolás debe haber sido un fastidio. Sin embargo, ha debe ver sido bueno a la larga tener con quien compartir tu infancia.

La mía fue muy solitaria. A los 8 años me alejaron de Annia y mis tíos. Me llevaron con Inés Victoria Paz Miño. Una mujer muy cruel que cuando fallaba o le molestaba me encerraba en el sótano o no dejaba comer.

Aunque, lo prefería, cuando su hijo llegaba a pasar las vacaciones con su madre. Mi vida era un infierno. Sabes solo mi prima conoce un poco de esa parte de mi vida. Pero cuando estoy contigo. Me siento también y segura, que me da ganas que sepas todo de mí. Y saber todo de ti.

Darius, no dijo nada solo se acercó más a ella y paso una mano en su hombro y la abrazo torpemente.

Rebeca continúo hablando.

-Tal vez por eso ahora siempre me gusta estar rodeada de gente, flores y animales.

-Mi infancia tampoco fue muy feliz. Es por eso por lo que nos entendemos también. -Dijo Darius tomando más helado. Aunque en realidad lo que quería era besarla.

Luego la miro a los ojos con tal pasión y amor que Rebeca miró al pote de helado para ver si no se derritió el helado.

-Gracias, por...

Rebeca lo interrumpió poniendo la mano en su boca. -Dijo, temblando.

-No, lo hago solo por ti. Yo, también quiero conocerte, ver si podemos ser más que amigos. Yo, también necesito estar junto a ti.


-Por la diosa. No sé cómo empezar esto.


-Ni yo. Porque no empezamos conociéndonos y veamos hasta donde nos lleva todo esto.

Rebeca se acomodó en los brazos de Darius, que apenas podía respirar.

-Espero que no te canses de mí. Annia dice que soy un poco molesta.


-Nunca lo haría desde que te conocí. Me he divertido como nunca. Estar a tu lado, ha sido diferente de todo lo que he vivido. Aunque estuviéramos peleando, me he sentido conectado a ti.

-No siempre estamos peleando -dijo ella tratando de soltarse un poco. Pero Darius no lo permitió.

-Es verdad, una vez me besaste. O tal vez lo soñé.

-No, lo hiciste.

Rebeca se viro y lo beso de nuevo en forma tímida, cuando él le correspondió todo cambio el beso se hizo mas intenso. Rebeca sentía un ligero cosquilleo en el vientre, que se volvía más intenso a medida que la lengua de Darius exploraba su boca y sus manos exploraban su cuerpo.

Cuando, se cayó el bote de helado.

-Discúlpame, Cristian. -Gimió, Rebeca empezando a limpiar.


-No lo hagas. Yo lo limpiare, nenas no toquen eso.

-¿Quien les enseñado a comer helado?. Darius bajo la cabeza culpable.

Minutos más tarde. Limpio el piso se volvió a sentar junto a Rebeca con las perras en el piso y la luz apagada viendo a las estrellas. Pronto amanecería.

Darius, pensó que ese era el principio de muchos días juntos.

-Sabes, Rebeca nunca me he sentido así con nadie. Nunca en mi vida he estado tan feliz. Siempre creí que si tenias riqueza mujeres y poder me llegaría hacer feliz. Me equivoque era estar con la persona correcta. -Dijo Darius besando su cuello.


Rebeca gimió.

Mientras él seguía hablando y acariciándola.

-Tengo ganas de estar contigo que sepas todo de mí y saber todo de ti.
Que te hace feliz, que te pone triste, que te excita -dijo estrechándola más.

-Así que quieres saber mis secretos. Primero deberás contarme uno de los tuyos.

-¿Que deseas conocer?


-No lo sé. Cuéntame de tu niñez ¿como fuiste adoptado por Otto?


……………………………
En el edificio del concejo blanco

Un hombre revisaba documentos.

Otro hombre entro.

-Señor ya tenemos todo preparado para matar a Lord Darius dentro dos días.










miércoles, 3 de noviembre de 2010

Un nuevo concurso

Ay un nuevo concurso en la red. Y esta vez si voy a participar, ya que tengo un poco más de tiempo. La bella Karol Ha vuelto ha lanzar un interesante concurso

Aquí les dejo el banner, por si les interesa:




Y Aquí les dejo las bases de concurso "Ilustra mi Corazón".

Atentos a las bases:

*Podéis participar hasta el 30 de noviembre.
*Hay que ser seguidor del blog.
*Es internacional.. Yupi;D
*Los ganadores se decidirán mediante un sorteo por Random, que será grabado por mi (no garantizo que hable en él, aun no estoy "asi de loca", jaja)
*Tenéis que envíar un email a blogdeseoyoscuridad@hotmail.es con:


-Vuestro Nick o nombre
- La URL de vuestro perfil Blogger
-El microrelato opcional, leer abajo (en puntos extras)
-las URL de los puntos extra.

*Tiene +1 punto por tan solo participar, y +1, porque me da la gana, jajaja;D
Puntos Extras:
*+5 por promocionar el concurso Facebook
*+5 por promocionar en Twitter
*+8 por llevarse el Banner al blog (lo tenéis al final)
*+10 por hacer entrada en vuestro blog promocionando el concurso (no es obligatorio si no tenéis blog)
*+20 el que me envíe en el mail un microrelato que incluya las palabras "Crepúsculo + Dibujo + Sueños", haciendo destacar de algun modo esas palabras (en negrita por ejemplo)
El microrelato puede ser tan solo una frase, unas cuantas líneas, unos cuantos parrafos... lo que queráis. No es obligatorio, pero os dará más puntos, y el que me parezca más creativo, emocionante, hermoso, terrorífico, o lo que sea, se llevara premio sorpresa:D

Ahora lo importate: EL PREMIO.


Habrán 3 ganadores:
El primer lugar se llevará: Un ejemplar de "Crepúsculo - La novela Gráfica Vol. 1", en español + pack de Marcapáginas + Marcapáginas personalizado
El segundo Lugar se llevara: Pack de marcapáginas + Marcapáginas personalizado
El tecer lugar: Marcapáginas personalizado

Ya véis, estoy que tiro la casa por la ventana, jajaja:D
Espero que os animéis, que os aseguro que la novela gráfica es una preciosidad:D
Os dejo el Banner del concurso, y muuucha suerte a todos:D

También aprovecho esta entrada para felicitar a Karol, por haber ganado un nuevo concurso . Un beso nena te lo mereces y el premio esta genial















Capitulo 10


Malos entendidos



Darius, estaba molesto. Pensó lo que había llamado Gregory de urgencia. Y se encontró a la princesa Catalina.

-Princesa. Es una inesperada sorpresa verla aquí. Espera ver al Rey.

-¿Tanto le molesta mi presencia?. -Pregunto la princesa Catalina acercándose al hechicero, mientras le sonreí coqueta.

-Claro que no, su alteza es una compañía muy agradable.

-Entonces, dígame ¿cuál es el motivo de alejamiento hacia mi? Haz pasado toda la noche con esa chica simplona y gorda.

A Darius, no le gusto la forma en que se expresaba de Rebeca y como se le aproximaba seductoramente. Pero no hablo. Se alejo de ella lo más que pudo Respiro hondo antes de decirle en el tono más frió que pudo.

-¿Alteza, para que deseaba verme?

-No quedamos,que me dirías Catalina. Mi querido Cristian, en realidad no lo sabes. - Dijo acercando peligrosamente con una mano palpo su pecho y con la otra se abrazo a él. Se puso de puntillas para tocar sus labios con los suyos.

Darius, se alejo tan rápido, que la princesa casi se cae .

-Disculpe, su alteza. Parece que no entendió la conversación que tuvimos en la mañana. Me siento muy alagado por tu interés. Sin embargo, no puedo, ni deseo nada más que su amistad.

-¿Que tiene esa mujer?

Darius, sintiendo un poco de pena por la princesa. Sabía lo que era ser rechazado. Se acerco a ella y le toco la mejilla en señal de amistad.

-No, lo sé. Cuando estoy con ella, mi mundo cambia. Me siento feliz. Usted dice que ella es simple pero su fuerza de voluntad, su generosidad y su belleza, supera a cualquier mujer que he conocido.

-No, me dirás que estas enamorado de ella Cristian.


-No, lo sé. Ni siquiera lo he pensado. Pero, no puedo pensar en otra mujer que no sea ella. No quiero, despreciarla su alteza.

Pero déjeme de buscar como hombre. Juro ayudarla, en lo que pueda para liberar el su reino de los Paz Miño. Seré su amigo incondicional. Solo puedo ofrecerle eso nada más.

La princesa bostezo y se alejo a la ventana.

Darius ni se dio cuenta de su conducta seguía embelesado hablando de la curadora.

-No, cuando Rebeca, posee mis pensamientos mis deseos y tal vez mi corazón. Si es que tengo uno. Si, hablara con ella viera que no es una mujer común. Uno cuando lo conoce no puedo olvidar sus palabras, ni su forma de mirar y de besar.

La princesa llena de rabia por el desprecio sufrido. Comenzó a llorar. Dairus, se acerco a intentar consolarla.

Catalina se alejo de él, como si apestara.

-No necesito, tu lastima Cristian. Solo, te advierto que esa mujer será tu fin. Y tal vez, cuando lo entiendas y me busques sea demasiado tarde. Yo no soy segundo plato de nadie. Ningún hombre me desprecia y sale sin recibir castigo.

Con eso se fue de la habitación.

Darius, la siguió, aunque fue a busca a Rebeca al jardín pero no la encontró. Cuando volvió al salón de baile.

Tampoco estaba cuando iba seguir buscando. Mas la voz de Nicolás lo distrajo.

-No la vas a encontrar aquí. hermanito.

-¿Por que? ¿sabes donde esta?

-Se lo decimos Garnier.

Garnier, estaba de mal humor bebiendo un whisky. Le dijo

-Estaba, furiosa. Salio refunfuñando sobre lo cerdos que son los hombres. Me pidió que la llevara en mi nave. Dentro de dos días con destino a Borsia.


A Darius se le encogió el corazón y a penas podía respirar. Rebeca iba a marcharse. Le vio consolado a la princesa y pensó que la traiciono. Tenia, que hablar con ella. Convencerla de no hacerlo.

Annia se acerco a ellos cuando Darius se iba despedir de sus amigos.

-Disculpa Annia, tengo que marcharme. Adiós muchachos, luego hablare con ustedes luego.

Ella agradeció a la diosa que Darius se fue. Estaba un poco nerviosa por hablar con el hombre que la rescato.

-Quería agradecerle, su acción de esta mañana. Fue muy valiente y cortés.

Nicolás apenas la miro.

-¿Yo que hice esta mañana? No me acuerdo. Tengo cosas pendientes que hacer señora, sino le molesta interfiere con mi camino.

La muchacha se alejo sintiéndose insultada.

- Garnier, hablamos luego.

Annia, camino a la pista un pretendiente pidió bailar con ella. Lo rechazo y fue al jardín. Pensando en lo grosero que era su héroe. Digno hermano del arrogante Lord Darius.

*******************
Rebeca, estaba furiosa. Lo único que quería era irse. Alejarse de Sivcar. Empezar nuevamente.

Guardaba sus cosas. Sus perras la seguían por todos lados viendo como llevaba sus ropas y libros de un lado a otro.

Se abrió la puerta de su habitación.

Las perras ladraron y fueron a saludar a Darius.

-Lárgate, de aquí. No tienes permiso de entrar en mi cuarto.


-¿Tanto, miedo me tienes?

Rebeca, se puso azul y luego roja de las iras.

-No, es eso. No quiero que me engañen o mientan

-Déjame explicarte.


-No somos nada. No me debes una explicación. Para ti era una aventura pasajera y la verdad no estoy interesada.

-Quise que fueras una aventura. Me engañe, eres más que eso. Escúchame.

-¿Por qué debería hacerlo?

-Por que, sientes lo mismo que yo.

Rebeca bajo la mirada. Y tomo unos libros, pensando si sería buena idea golpear con ellos a Darius.

-La princesa, me trajo con engaños al despacho de Gregory, si te hubieras quedado. Me hubiera oído diciéndole que me deje de molestar.

-No, te creo.

-Si, quieres pregúntale. Pero, quédate un tiempo déjame que te demuestre que puedes confiar en mi.

-¿Qué deseas de mi?

-Lo que quieras darme. No te presionare. Aunque siempre que he querido algo lo he tomado. Pero eso no quiero contigo. Si tengo algo lo que sea debe partir de ti primero. Yo, te esperare a que tú desees lo mismo que yo.

-Espera sentando. Solo, me quedare hasta el juicio de Petro luego me iré.

-Por favor, no lo hagas, no me dejes . No me importa si nunca, más me vuelves hablar o mi mirar. Pero aunque solo te viera de lejos. Me harías feliz, saber que puedo protegerte, ver como eres feliz aunque solo fuera un observador. Quédate, nunca he pedido nada a nadie, pero ahora te lo suplico.

Quédate.

Con eso salio de la habitación.

Rebeca se sentó en el suelo sin saber que hacer.



lunes, 1 de noviembre de 2010

Capitulo 9


La boda

La boda

Rebeca no volvió a ver a Dairus, hasta la ceremonia casamiento en el templo principal. Cuando lo vio entrar Gregory junto a él.Casi se le cayo la baba. Ambos hombres estaban impresionantes con sus ropas de gala. Tan guapos que quitaban el aliento. Toda mujer presente solo podía mirarlos y suspirar

Gregory, estaba un poco nervioso había esperado tanto este día. No lo podía creer su mayor sueño, se realizaba. Estar casado con la mujer que amaba desde niño. Pensó, que nunca ocurría. Hubo tantos problemas hasta en este día. Supo de un incidente con Lord Noboa, pero nada importaba.Ariel se casaría con él y tenía amigos fieles que lo ayudarían a pesar de todo.

Vio, a las amigas de Ariel.

Diana Y Annia estaban contentas. Pero Rebeca estaba pensativa y miraba de reojo a Darius pero, cuando este le devolvía la mirada. Bajaba los ojos y se sonrojaba. A Gregory le agradaba que Rebeca entrara en la vida de su amigo. Ella era la mujer que necesitaba. Una mujer que lo cuestionara, una mujer que lo entendiera y lo amara.

Hubo, un tiempo que pensó que su mejor amigo y Yusbel tenían una relación o podrían ser felices mas Yusbel, nunca se interesó de esa forma por Dairus.

Y por la manera que este miraba a Rebeca. Su amigo,
nunca estuvo enamorado de su hermana. Al mirar al hechicero, luego a Garnier hasta al pequeño Nicolás sintió un calor en el corazón.Tenia, amigos fieles. Que lo ayudarían a gobernar, que estarían con él en las buenas y malas.

Pero sus pensamientos cesaron, cuando vio a parecer a Ariel caminado junto Arik dirigiendose hacia el altar.

Ariel lucia radiante, a pesar de lo nerviosa que estaba. Cuando se encontraron sus ojos, nada en este mundo importo. Estaban juntos para siempre.

****************

La ceremonia fue bellísima. Aunque Rebeca casi no atendió nada por que cada vez que veía a Darius. Se perdía en sus recuerdos en la forma como le beso y ataco a Petro por defenderla.

Cuando termino la ceremonia. Se excusó para cambiarse. Se puso ropa cómoda. Fue por un libro y se sentó junto a sus perras. Dispuesta a acabarse un tarro de helado de chocolate con nueces y mermelada de fresa.

No iba a ir al baile. Sin embargo, Annia fue a buscarla y prácticamente la arrastro hacia él.

Llego y lo primero que vio fue Ariel bailando con Gregory. Mientras a Arik y Diana charlaban animadamente en un rincón.

Busco a Darius. Lo encontró bailando con la princesa Catalina. Llena de rabia y desilusión fue hacía unos de los balcones. No quería hacer otro papelón como el de la mañana.

Cuando estaba a punto de llegar al balcón. Fue interceptada por el hijo de Lord Bron. A quien, por más que quiso no recordaba el nombre. Él, era un hombre torpe y antipático. La otra noche la había aburrido he insultado, hasta más no poder. Su voz chillona, no la dejo huir.

-Veo, que no ha seguido mi consejo le dijo. Ese color, le hace ver más gorda.


- Buenas noches, la verdad no. Como a mí me gusta y no me importan lo que opinen los demás.Me vestiré como me plazca.

-Debería oírme. Tengo gusto y solo le aconsejo por su bien. Pero bueno ¿Por qué no vamos a bailar? Le hace falta el ejercicio.

-No puedo. -Dijo Rebeca -tengo que encontrarme a alguien.

-En serio. ¿Con quién se va reunir?

-Conmigo Rebeca, te estaba buscando. - La voz sensual de Darius hizo que a ella le diera un vuelco en el estómago. La había salvado de nuevo.


-¿Quieres ir a bailar?

El hijo de Bron contestó antes que Rebeca.

-Dudo que quiera. No le gusta bailar. La invitado y siempre me ha rechazado

-¿En serio?

Rebeca no sabia que decir. Pero cuando vio los ojos violeta de Darius entre burlones y preocupados. Dijo.

-La verdad, Cristian me muero por bailar contigo.

Darius, estaba encantado de que lo llamara por su nombre y que accediera a bailar con él.

Fueron a la pista. Dejando a un mal humorado a hijo de lord Bron.

Rebeca estaba en las nubes

-Creo que es un sueño pero más bello e irreal. Estas ahora en mis brazos y solo hace unas horas te bese.

Sabes Rebeca, nunca me he sentido así como una mujer. Debes tenerme paciencia. No sé cómo comportarme contigo.

Ella, solo le sonrió. No sabía que decir. Pensaba que se hubiera derretido o por lo menos caído al piso si no estuviera en sus brazos. Cuando termino la música los dos aún seguían bailando. Darius fue el que paro primero.

-¿Quieres salir, al jardín un rato?

Rebeca, solo asintió.


Caminaron un rato. Tomados de la mano sin hablar. La curadora, sabía que tarde o temprano tendrían que hablar de lo que ocurrió esa mañana, pero no por el momento solo quería disfrutar de su compañía. De estar en sus brazos mirando la luna sin decir ninguna palabra. Por que no hacia falta. Se besaron más de una vez. Luego volvieron a caminar Estuvieron, a si por un rato hasta que un soldado.

Mando un mensaje a Darius.



El hechicero, miro la nota con disgusto.


-Rebeca vuelvo, en 5 minutos. Espérame.

Pero pasaron 10 minutos y nada.

Rebeca entró y empezó a buscar al hechicero. En el salón de baile, no lo hallo fue al estudio de Gregory y oyó unas voces.

Darius estaba hablando con la princesa Catalina La desgraciada estaba muy cerca. Casi a punto de besarle.

No queriendo ver más salio.











.
.