Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

No a la pirotecnia, piensa en tu mascota

Hola,  ¿cómo les  va?   Como  ya estamos  casi en navidad   la  gente  utiliza  los juegos artificiales sin pensar  en  los   seres  que   pueden lastimar.  Como en los otros  años  yo me  uno a la campaña  contra pirotecnia   en  favor   de  nuestras mascotas

Les  dejo estás  imágenes  para  que reflexionen

















lunes, 8 de diciembre de 2014

Sorteo de fin de año.

Hola  como están.  Les traigo  un genial sorteo  que  propuso mi amiga  Ghaaby .




Que ganare?
1) Entre todos los participantes de la iniciativa realizaremos un Pack de todo tipo de cosas. ya sea tutoriales, recursos, muchas cosas....

2) Publicidad en todos los blogs de los que PARTICIPAN en la Iniciativa Al estilo Blogger por 1 semana.


3) Bloggero del mes: Seras el blogger del mes de Enero en la revista Al estilo Blogger .. se te hara una entrevista :)

Les  deseo una  buena  semana  y   se me cuidan mucho 





viernes, 5 de diciembre de 2014

Ilumina mi corazón Capítulo 1 ( Primera parte)

Hola, ¿cómo  les  va? Aunque siento  algo de tristeza,  pero ya se me ha  de pasar. Hoy les traigo  el primer capítulo  de  mi  historia. En este   fragmento  de mi novela conocerán  a  las   descendientes de  Zahra


Bueno  les  dejó  con este  capítulo espero  que  les  guste  


Capítulo 1





Quito 


Amelia  cruzó la  calle  , con miedo  de  que se  le  caiga   una  gran  caja   que llevaba  consigo.  El tráfico por  la  avenida  10  de  agosto era   atroz. La lluvia   no  ayuda, por  fin  pudo llegar  a su objetivo  Un  apartamento  de  tres pisos  de color  blanco  con rojo, el edificio  era  la única  herencia  de su madre . Ella alquilaba   los dos pisos y  residía  con hermana   en el primer piso.   Pensar  en  Ana  la hizo  sonreír,  su hermana   era  su tesoro. Se sentía  muy mal que ella  estuviera enferma del corazón, a su  corta edad.  Que  solo  la tuviera   a  ella,  luego de pensarlo  se dijo que era mentira la  familia Mäkinen  prácticamente las  cuidaban desde que su madre murió hace  un año.  De  su padre  sabía  muy  poco;  él emigro  a  EE. UU. y tenía  una nueva  familia en Houston.  La única  acción paternal que tenía  era pasarle  una  pensión  de  200 dólares. Con ese  dinero y   la  renta del  departamento  ella y su  hermana  vivían  bien  pero sin muchos lujos.       
Casi estuvo a punto de  tirar  el pastel que había comprado  por abrir la puerta.  Ramoncito le hizo una  señal   que guardara  silencio, sin molestarse en ayudarla.


Amelia   rezongó molesta  que  su  vecino  volviera  estar   en su  casa sin permiso, Como  pudo  fue  a la cocina. Miró  con  exasperación  a  Ramocinto que  chillaba  mientras  hablaba  por  teléfono. Su vecino, era un muchacho  de   27    años gordito  y bajito,  Como  siempre   estaba  vestido de  forma  ridícula  con  una  horrible   camisa  de color   morada y unos pantalones  naranjas  que  brillaban  en  la  oscuridad. Le  hizo una  señal  para que  pare  de hablar.  Ramoncito asintió  mientras seguía  charlando con su madre.    
— Sí, mamá.  Cuando llegue, voy directo a la casa.
Amelia  oyó  la  voz  chillona  de  su  vecina y  compadeció  a su pobre hijo. Dejó   el pastel  de  fresas con   crema  en un mesón de  la cocina. Atravesó  la sala  en la  que  Ramoncito todavía hablaba  con su madre y  fue   a la  habitación  de  su hermana Ana. 


Ana  era  una chica  de  15  años  algo  flaca ,  de  cabellos  negros  y   tez  un pálida  debido a  su  enfermedad. Estaba acompañada  de  la  mejor  amiga de  Amelia;  Heli. Ambas  estaban  sentadas  viendo uno  de  los  capítulos  repetidos  del  doctor  Who .
Amelia  miró a su  tocaya  con envidia,   lo que  hubiera  dado por ser  pelirroja  de piel  clara   y  ojos  verdes. Ella era  bajita  de  tez  morena,    flaca y sin mucho  busto. Se  acercó  a su hermana  y le dio un  abrazo.  Ana parecía   estar   mejor  tenía algo  de color  en sus  mejillas  y sus  ojos  brillaban. Luego  de  saludar a su hermana   se acercó  a Heli, que mascaba  un apio  sin ninguna  gana.
— Hola,  Amy
—Otra  vez  dieta.
La muchacha  rubia   y algo regordeta  solo resoplo.
—Parece que hasta respirar me engorda.
— Hoy  es noche  de chicas ,  traje  pastel y comeremos pizzas.  Hasta  el medico de  Ana  dio permiso,  mientras  no se excede con la  comida. 
—Estoy  a dieta. A este paso todos  mis pantalones  se  me  van a romper. 
—Mañana  vuelves  la  dieta,  hoy  hay que  celebrar.
Heli miró  a Ana   a la que  veía  como  su propia hermana  y asintió.
—Solo  si miramos  Orgullo prejuicio, ustedes  eligen luego las otras  películas. Y nada  de ponerse menjurjes  en la  cara   
Amelia  asintió divertida. 
Ana  suspiro — Yo quisiera encontrar   un Mr. Darcy.
Amelia volvió  miró  al televisor — Me conformo  con  Rory.
Rory

Heli    hizo  una mueca para luego  decir —. Es insulso,  todos los rubios somos  desabridos.  Prefiero  un  chico   de  cabello  negro  y   aire  latino.
Las  otras chicas  se rieron.
—Será mejor que vuelva a la  cocina  Ramoncito andaba  por ahí y si no  cuidó  el pastel  es  capaz  de  dejarnos sin nada.  Ojalá  ya  se  vaya  su  casa  odio como siempre  se cola  acá.
—Dile que  vamos  a ver películas  de chicas  y  sale corriendo.
—Eso,  espero.
Amelia  miró como la  habitación  se  oscurecía ,  tal  vez  era porque estaba  lloviendo  y  la conexión  eléctrica no era muy  buena.  Pero por  un minuto   pudo  ver    que  el  gran  oso  de  peluche  de  color  blanco  que  su hermana  tenía  en la cómoda  giraba  su  cabeza  para  mirarla y   en lugar   de   tener  el pelaje  blanco   esté   destilaba  sangre.  Amelia  se  frotó los  ojos, asustada, para cuando  enfocó la vista todo estaba  normal. Heli   y  Ana aún  charlaban  sobre qué película  verían   después  de  Orgullo y prejuicio.

Amelia sintiéndose  algo  tonta, salió  de  la  habitación  de su hermana.  Caminó por  la sala  que estaba  totalmente  a  oscuras. Aunque que  ella creía  que había dejado encendido el interruptor.   Solo  se  oía  la lluvia  caer,  de vez   en cuando  un trueno se  oía  a lo lejos. Amelia   se disponía   a  ir  a la cocina. Se  detuvo  a  medio  camino;  cuando sintió  un escalofrío en su  espalda  y    un estremecimiento  en  el cuello como si  alguien  estuviera   respirando  cerca.  Iba  a dar  un paso,  un rayo iluminó   la sala. se quedó  horrorizada  al  ver  que  las paredes  blancas sangraban   manchando el piso.  Las rosas blancas  que  estaban en medio  de una mesita  de la  sala brotaban con una planta encantada  y  se enroscaban  alrededor  de  sus piernas sin dejarla moverse por  más  que lo intentara.   La muchacha  quiso  gritar , pero no le  salía la  voz.  Fue peor   cuando  miro   que  de la   pared  que  sangraba   emergía  una   figura. Úvatar  iba  a  empezar  su  venganza  con la descendiente  de  Zahra. Saboreó su miedo antes   de susurrar  a su  oído,  
— He  venido por  ti,  Amelia.
Amelia   tragó saliva  e intentó liberarse  temiendo por  su vida,  la de su hermana y la de su amiga. 

Espero que les  haya  gustado el fragmento y perdonen por lo corto,  pero deseaba  dejarles  con la intriga . El otro  viernes   les dejare la segunda parte  de  este  capitulo.  Les deseo un genial  fin de  semana  y  espero que se me cuiden  mucho.

  




jueves, 4 de diciembre de 2014

Canciones sobre Quito

Hola , ¿cómo les  va?  Perdonen   si ayer  no puse entrada  estaba  algo triste  y sin  ganas  de nada.
Pero,   hay que  seguir.  Así  que  hoy les pongo  una  entrada sobre Quito que esta  en   sus fiestas.   Espero que les  guste el video  que les pongo  que  muestra  lo hermosa que es mi cuidad  con sus  canciones    típicas.




Les deseo un genial  día  y   se me cuidan 




lunes, 1 de diciembre de 2014

Look Navideño

Hola ¿como les  va?  Ya  estamos   en diciembre. Aprovechando que puse el árbol de navidad ya en mi casa . De  una  vez  decore  mi blog   para  estas  fiestas

Espero que el diseño les guste. Les deseo una buena  semana  y  se me cuidan






viernes, 28 de noviembre de 2014

Ilumina mi corazón . Prólogo


Hola,  ¿cómo les  va?  Estoy  un poco nerviosa  al mostrarles   el prólogo  de  mi nueva  historia.  Ya  que es  muy diferente  a todo  lo que escrito.   Les  cuento  que  esta historia  me  ha  rondado  algún  tiempo,  hasta  darle  forma.



La primera  vez  que pensé  en  el personaje  de  Úvatar  fue  hace  dos  años  cuando  hice   un  relato  de  terror  para  la  revista  Emblorium.    En esa  época  aún no tenía  nombre  solo  estaba la idea  en mi  cabeza.
Antes  de poner  el prologo  debo  agradecer  a Lujan Fraix por  dejarme  poner   uno de suys  bellos poemas  como presentación  de mi libro.

Ahora  dejando de  divagar les presentó  el  Prólogo, espero que les  guste.  


Las sombras
traen vestigios de almas
que buscan su mensaje:
es el tiempo
que llega en un caballo blanco
para desbaratar
engaños y misterios,
es la noche
que se vuelve día

con la inocencia.
Luján  Fraix 




Prólogo




La noche  lo ocultaba de  todo menos  de  sí mismo; aunque no lo necesitara.  Las  personas  que transitaban  a su lado    sin  mirarlo,   lo podían  sentir  sin  desearlo. Como cuando sientes   un escalofrío  en la  espalda, o   la piel   del cuello   se  erizaba de forma   incómoda,  y el corazón late más aprisa. La  mayoría  lo ignoraba diciéndose  así mismo que era una ilusión. No había nada  en la oscuridad.  Si  estaban  en la calle buscaban  un lugar  con gente y luz. Si  estaban  en casa encendían  la luz.   Algunos  podían   verlo por  un breve  momento por en el rabillo  de  los ojos. Aunque  no había  un  cuerpo al que mirar, ni  peligro  que enfrentar. Solo unos  ojos  rojos  inyectados   de  odio.
Miles  de  siglos  antes,  el  enfrentarlo sería  sentencia  de  muerte. Él  fue  el gran " Úvatar, el innombrable". Tuvo el  control  de    elfos,  dragones, faes,   demonios y    humanos. También  fue llamado "el  señor de  las  almas" ,  la  mención  de  su nombre  producía  escalofríos   y  verlo   o  estar  a su lado  el más  gran temor. 
Ahora, era  una sombra   castigado por  dios  a  vivir   sin vivir por  la  eternidad.  No  tenía cuerpo, ni reino,  ni alma; deambulaba    por  el mundo   llorando  lo que perdió y  esperando su venganza.





Paso  como una  ráfaga  de viento  por  una  ciudad;   que ni siquiera  conocía  el nombre;  como odiaba  las  multitudes  y  la sensación  de  hambre  que le producían se  marchó .   Vago por  la playa  de  Bangkok,  que  estaba  casi  desierta. El  cielo  azul contra restaba   con la arena dorada y  la indomable  selva  al fondo.  Las  estrellas  empezaban a  brillar  junto  a   luna,  creando un ambiente  paradisíaco El aire  puro  con un ligero olor  a  sal  y especias impregnaba  el ambiente; que lo enfermo  sin  remedio. 
Por  un momento,  a pesar de que no lo deseaba.  Vislumbró al  mundo  que  creo, que era  tan diferente al que  estaba  mirando con  repugnancia.  Con nostalgia   recordó haber  estado  en  esa  misma  playa  cuando descubrió  su  gran poder. 



Como  tantas  veces a lo largo  de  los  siglos  renegó  de su  destino. Sus  acciones y el  ansia  de poder  lo habían llevado  a  esa  playa. Aunque  no lo reconociera, nada   le era suficiente.  Desde que  era  un simple pastor   en  el bosque sombrío y  miraba  las  estrellas; pensaba   en que merecía algo mejor.  Con  el tiempo  dejó  el  bosque sombrío  y  fue  a Erembor, la  ciudad  más bella  de los elfos.  No le  bastó,  estar  en esa metrópoli. Deseaba  más, luchó  hasta convertirse el señor  de  Erembor. Sin importarle a  quien llevara a su paso.



Sin embargo,  eso no fue  suficiente,   combatió   hasta  doblegar  a todos  los  elfos y ser nombrado  su  único  señor.  Una  vez  más  no le  fue suficiente,  por lo que   sometió   a  todo ser viviente  que  residía en  las costas  de  los elfos, incluyendo a  dragones, ogros,  enanos  y  faes.
Cuando conquistó  el mundo  mágico decidió  ir   fuera  de las costas  hacia  el mundo  de  los insípidos  humanos.  Fue  fácil doblegarlos, aunque  a veces  debía  enfrentar a  los  demonios  que deseaban  el alma de   sus nuevos  esclavos.



Fue  Apepi,  un  demonio  en  forma  de serpiente  que acechaba   a  sus nuevos  esclavos,  que  le  contó  sobre  el poder   de las almas. Se obsesionó   por   ese  nuevo poder  que lo convertiría  en un dios, para  lo que siempre  pensó que  estaba  destinado. Para  dominar  el arte  de  absover   almas se  hizo amigo de Aher   la principal  recolectora  de  almas,  la  encargada   de colocar   cada  alma  dentro  de  cada  ser  viviente con el fin que renaciera a  una nueva  vida.
Oyó   unos pasos, era  un viejo pescador  que  se  iba  a  casa  luego  de  una jornada  de  trabajo. Debía irse,  de  nada  le  servía  estar  en ese  lugar. Cuando  miraba  hacia  la playa;  siempre rememoraba las  imágenes   de   su  recuerdo  más  feliz. Su momento  de triunfo, cuando se convirtió  en  un dios. 

El  cielo  estaba   negro   y  rojo al igual  que  el mar   la playa  tenía  desechos de    miles  de dragones, elfos   humanos   y  demonios. El olor  a  sangre  y miedo    lo  impulsaron  a  vencer    a sus  contrincantes  en  especial a  Baal el  rey  de  los  demonios.  A diferencia  de  la mayoría  de su  especie que  mostraba  su lado  más  salvaje   Baal,  se  presentaba  de forma  humana   vestido con una  armadura  roja . Su  rostro   era  hermoso,  era angular  y su  barbilla recta,  tenía cabello negro  y  largo. Sus   grandes  ojos  azules   lo miraban con desprecio.   A su lado  estaba   su  esposa  Tanit  que   llevaba   una  armadura  blanca. Era  una mujer de  estatura  pequeña, cuerpo curvilíneo   cabellos   rubios   y  piel  dorada. 
Cuando  Uvatár  se dispuso a  atacar  a Baal.  Tanit salió   de la selva   que  en llamas luego del último ataque  del rey  de los elfos. Úvatar  saltó encima  de ella  y  la capturó   al  instante.   Por instinto se  acercó y apretó su cuello.   Baal  le  lanzó una bola  de  fuego para liberar  a su esposa. De  Úvatar surgieron  dos  grandes alas negras se  elevó   por  los aires junto a su presa.  Iba  a  sacar  su espada y  matar  a   la mujer   demonio.  Sin  embargo, al sentir  como temblaba  y  la rabia  de su enemigo. Se  dispuso   hacer  algo que   aún no había probado.  Puso su  mente  en blanco  y   se conectó  con  los sentimientos  de su víctima. Saboreó  su miedo,  sintió  como Tanit respiraba  y la forma  como la  sangre circulaba  por  sus venas.  Podía percibir  los  pensamientos  de su victima, que   intentó  liberarse de su agarre y atacarlo.
Desde  siempre  había  deseado  ser invencible y poseer  el poder   de  la vida y  la  muerte. Había experimentado  por siglos  y llegado a la conclusión de que si llegara absorber  cualquier  alma que era  el regalo  de dios ;  lo lograría. Después  de  pasar  años estudiando  cómo hacerlo descubrió un  conjuro,  gracias a Aher. 






En  voz  baja  casi susurrando  dijo  el conjuro  de la  vida  y la muerte para  tomar  el  alma  de  la mujer  demonio.  El poder  de  Tamit  sus recuerdos,  miedos,  deseos, culpas y  alegrías   pasaban frente  a sus ojos.  Hasta  que  ella  dejó  de  respirar  y  se convirtió  en polvo rojo.   Sin  embargo, la  muerte  de  su victima  no le importa  sino  el poder que  ella  le  dio; con solo desearlo  apresó a  Baal   y  mató  al  resto  de sus enemigos. 
Su  acción desencadenó el principio de  una  guerra  sin cuartel, en el que todo ser  viviente  se enfrentó  a él y a sus legiones.  Lo único malo  era  que  el poder  de las  almas  duraba  poco.  Y solo las almas  muy puras y  fuertes   le eran  útiles. 
Ese  recuerdo en particular lo hería irremediablemente. Iba  a marcharse  sin  rumbo fijo,  cuando miro  al pescador filipino. Era  un  hombre  viejo, enjuto de   tez  cobriza  y mirada  triste. El hambre   golpeó  tan fuerte en  su ser    que  se sintió  a punto  de estallar,  si tuviera  cuerpo. Deseo llorar o por  lo menos  gritar, pero  lo  único  que  pudo hacer fue recordar   el momento más doloroso  de su vida.


Era  de noche   y  el silencio impregnaba  el ambiente  podía  sentir   como  la arena    raspaba  sus pies.  El  calor  aún  se sentía, al ser   verano y  a lo lejos  pudo  oír  cómo corrían libres por las aguas  del  Nilo.  
La  bella    ciudad  de  Edfu  se   ubicaba lo largo del Nilo  con sus casas de adobe.   A pesar   de  lo hermosa  que  era  la urbe  y  de lo mucho que sus habitantes progresan  bajo sus órdenes.   Para él, solo  eran  insectos, no le importaba  el  gran templo que  hacían  en su honor.  Esa  noche   tomaría  todas  las  almas  que habitaban esa ciudad.  Su ejército  iba a  enfrentarse   a   las fuerzas  disidentes del prófugo  Baal y  Aher.  
Eligió esa ciudad  por una sola alma tan pura  y fuerte  como nunca  antes  saboreó. Era  la de una mujer común;  ni siquiera era sacerdotisa  o  estaba ligada  a la nobleza.  Tenía  de  unos  27   años de rostro  redondo. Era   algo gordita,  de estatura  pequeña   y  de unos increíbles ojos  verdes.   A diferencia  del resto  de la ciudad;  ella    lo estaba  esperando junto  a su pequeña hija. 


Entró  en  una  casa  pobre.  Zahra   su  presa  la  esperaba   sentada junto  a   cuna  en  la que  dormía  su  pequeña  niña. La  oscuridad  dominaba  el ambiente.  Úvatar  de la nada   encendió   5  lámparas  iluminando la  habitación. Esperaba  que  la mujer   diga  algo o por lo menos   tiemble,  pero  Zahra solo tenía  la mirada  enfocada  en su hija.
— ¿Me  esperabas?
Zahra  no contestó, tocó  a su pequeña  Kytzia.
—  Es  de mala educación  no responder, cuando  se  te  hace una pregunta. 
Zahra se  volteó  para ver  al intruso y lo miró con desprecio intentado que su  furia  domine  al miedo. El hombre  que estaba   frente a  ella  era  casi  de dos  metros  de alto,  de complexión fuerte. Vestía   una extraña  capa  blanca. Tenía  cabellos    dorados  largos  y su rostro  era cuadrado y  su  expresión  era  serena. Sus  grandes ojos negros  no  dejaban de mirarla, examinando  lo que  se encontraba  en su interior.    
—Es de mala   educación,  entrar sin ser  invitado.
Uvatár  se  acercó  a ella,  pudo oler  su miedo.   Aunque  ella en  vano  intentaba  bloquear    sus  sentimientos y pensamientos.
—Me esperabas,  sabes  lo que  te  voy a hacer; aun así no huyes.
—De  qué me sirve  huir. Si  vas a  matarme  hazlo  de  una  vez.
Úvatar,  por  primera  vez    mostró  alguna  expresión  en su  bello rostro.
—Eres  un poco  aburrida, me  gusta  que mis presas  me  supliquen.
Zahra   se alejó  del demonio elfo sin prisa y  con  desdén  le respondió — no esperes  eso, de mí
Úvatar  molesto   no fue  tras  de ella. Caminó  a la  cuna  donde se encontraba  una pequeña  de  un  año y medio. El pobre  mobiliario  y  la  limpieza  del ambiente lo   fastidió. 
— Me suplicaras  para,  que no le haga  daño a tu hija. 
Zahra corrió  al lugar   donde  se  encontraba  Úvatar  a punto  de tocar   a  su  pequeña  hija.  Antes  que  el elfo    se  diera  cuenta    le  clavó por la espalda   una  daga    de plata.  
—Estúpida  humana. No me harás  daño con eso — . Empujó  a  Zahra al piso y  luego  se  sacó  la daga de la  espalda.   Furioso se  dispuso a agredir  a la niña que lloraba  en la  cuna.  Pero una  mujer   de  cabellos dorados, piel  blanca  y  mirada  muy triste  entró   a la casa.


—Estás equivocado,  mi querido esposo.
Idhrenniel caminó    hacia  su  esposo  y  soltó  una  especie  de  arena  roja.  Cuando  la arena cayó al piso, se  pudo  ver  una  estrella  de  5  puntas.   Uvatár  no  podía moverse,  algunas  gotas  de  sangre   manchaban  su túnica  blanca  y  caían al piso. Zahra  algo  mareada  y  fue a donde  a la cuna.  Tomó entre sus  brazos   a  su hija  Kytzia, la  beso en la frente   sabiendo que  nunca  más    la abrazaría.  Salió  de su casa y  le entrego la niña a   un hombre   alto  que   la  esperaba len la puerta.  Con tristeza entró  a acabar   con  Uvatár para  salvar   a su   estirpe. A  Idhrenniel no le importó  que la vean llorar. Estaba a punto de traicionar  a su esposo: por  sus hijos y  por   su  raza.
—¿Qué  has  hecho  esposa mía?
—Salvar  a mi pueblo  y  mis  hijos  de convertirse en monstruos.
—¿Crees que esto me detendrá?  
Uvatár  a pesar  del polvo  rojo y la herida empezó a caminar con dificultad    en busca  de su presa.     
—Pensabas, que  sería  tan  fácil. Librarte  de esto. Este  polvo  es  lo que  queda  de tus víctimas,   sus miedos  ahora  te recorren. Su odio, no  te  dejará  caminar.    





Un hombre alto  de  cabellos negros  y  armadura  roja entró de  forma  arrogante.  
Úvatar  gruñó  enfurecido  al  verlo. Con su  magia  mandó  una  bola  de  hielo   a  Baal.
—Debía  saber que estabas  detrás  de esto, arrogante   idiota. Demonio  de  cuarto nivel.  ¿Cómo  te  atreviste a planear   esta ridícula  trampa? 
—No, estoy solo  cada   raza   que atacaste está  representada  y ha  venido  a   liquidarte.
Zahra entró  y  se colocó  junto al demonio.  Minutos  más  tarde   una  mujer    de  cabellos  blancos vestida con una  capa  blanca  que le tapaba  el rostro  entró  seguida  de  un hombre de  color chocolate  que estaba  vestido con una  túnica  negra.  Ambos  estaban tomados  de las manos   y se  situaron  a la izquierda  de  Zahra.
—Pensé,  que tenía  enemigos  más fieros  que  unos  simples  recolectores  de  almas,  un asqueroso demonio  , una mujer  amargada  y un  insecto. 
Un  gran  estruendo acabó con  las palabras    de  Úvatar y con parte  de la humilde morada   de Zahra     
    

Amras el más  grande    de los  dragones   blancos expulsó una  gran bola  de  fuego     hacia  Uvatar.
—Te olvidas  de  mí  y  de  las simples  criaturas  que te parecen   tan poca  cosa,  que  son  más  valiosas  y poderosas de  lo que tu magia y  tu  arrogancia  serán,
Aher   se quitó la capa mostrado  su rostro impasible.
— Es  hora  de  empezar    a actuar y  dejar  de  hablar  sobre sus  ridículos  egos. Uvatár,  gran señor  de todo y todos; tu hora  ha  llegado.
Uvatár, por primera  vez  en la noche  tuvo  miedo.
—  No pueden hacerme  nada.
Zahra  se  levantó y  se paró frente  a Úvatar 
—Claro, que podemos,  falso  dios.  Por  los  dioses,  por  mi hija te quito la  vida . Recogió  el cuchillo  que  el elfo  había lanzado  cuando entró su esposa  y  lo clavó  en el corazón.
Del  cuchillo  se  desprendió una pequeña  esfera  cristalina  que   se agrandó  hasta convertirse  en una urna  que  se llenó de líquido negro y  rojo.
Idhrenniel gimió  en voz  baja  . 
 —Por  el poder  de  dios,  por  la raza  élfica,  por  las  hadas, por    la magia   y  por  mis hijos.   Tomó   tu  corazón, nadie  te  extrañará,  ni  nadie  le importaras. 
La  elfa  hizo aparecer  una pequeña  urna  cristal que empezó absorber los poderes de  Uvatár hasta llenarse  de líquido rosa.  
La estruendosa voz  del  dragón hizo  temblar  a  Zahra que  se sentía   algo de  lástima  de  Úvatar, pero  no  hizo nada para ayudarlo. 
El dragón  lanzó  una  llamarada  de fuego para luego seguir por el conjuro.
—Por, dios, por  cada  criatura  mágica  y no mágica. Tomo tu conocimiento,  todo   tu poder   ahora   quedará  encerrado. 
De la nada   apareció una urna  de  cristal   que  se llenó de una  sustancia dorada.  
El  elfo    casi moribundo se  resistió  como pudo gritó  e  intentó  escapar. 
Cuando la magia     de  Uvatár fue  absorbida  en su totalidad. Baal   se dispuso  a  seguir  con el rito. Hizo aparecer   una  urna  de cristal y  gritó 
 —Por  el poder  de dios, por  el poder  de todos  los  demonios.  Por  mi sangre  y  la  sangre  derramada  de tus  víctimas.  Tomó  tu cuerpo,  serás menos que  un fantasma.
Uvatár   ya no pudo   ver  sus manos, ni   sentir  su  cuerpo.  Respiraba  sin inhalar convirtiéndose  en  era  una nube   polvo.
Minutos más  tarde  fue  el turno de  Aher y  su hermano  Áxel tomados   de las manos dijeron:
—Por  el poder  que  de dios,  de las  almas que tomaste y no dejaste  que  se fueran a su lado, te  quitamos  tu alma 
De  la nada apareció una  urna  que se  llenó   de  vapor.   Antes de  desaparecer  del todo Úvatar   con  su último aliento   gritó — Los  maldigo a  todos  y cuando menos  lo esperen volveré. Solo necesito que  uno de  ustedes  o de su linaje  los  traicione y apareceré  para destruirlos a cada uno de  ustedes.
Iba  a marcharse desolado,  pero el  viejo  pescador  lo miró    en verdad  por  unos segundos.  Él aunque  sabía  que  no iba  a pasar  nada  se  acercó  y sintió  su miedo.  Con solo  desearlo para su  sorpresa  pudo  tomar  su alma.
Úvatar  había  despertado  y  regresaba   para su venganza.

Espero,  que  les  haya  gustado  el prólogo . Perdonen si es  un poco largo.   Les deseo  un  buen fin de semana 









miércoles, 26 de noviembre de 2014

Mi lindo Quito

Hola, ¿como les  va? Quería  darles  las  gracias  por  su preocupación  y  y ánimos .


Muy  pronto  mi ciudad   va  tener  su fiesta  de  fundación



y  como ando  con  un poco de pereza   quería  mostrarle    algunas  fotos  de mi Ciudad.
Aquí les   muestro el centro histórico




Aquí les  muestro  el Quito moderno






bueno  con esas  foto  me  despido y  les  deseo un lindo miércoles