Capítulo 9
Amelia por fin se durmió, ya eran más de la medianoche Yuri fue a mirar a la joven, caminó sin ganas por su habitación . Se puso a revisar la seguridad de cuarto para poder huir de la molesta princesa elfa. Estaba sin un rasguño por ahora. Cuidar a las hermanas Bolaños sería su obligación por los próximos días. Yuri resopló fastidiado en otro tiempo fue un soldado y un espía, a pesar de eso no estaba acostumbrado a hacer de niñera. Examinó el cuarto desordenado de la muchacha, cuando iba a apagar el atroz ruido de la radio; en vez de cesar la música se alzó. Un olor flores de primavera perfumo el cuarto una hermosa y sonriente mujer apareció.
Lúthien le sonrió, había estado momentos antes en la habitación de Ana. La princesa tenía el cabello plateado con mechones rosas y violetas. Llevaba un hermoso vestido lila que combinaba con su cabello . Sus ojos turquesa dejaron sin aliento a Yuri, que apago de nuevo la radio. Lúthien la encendió de nuevo el aparato y empezó a cantar para molestar a su gruñón compañero de trabajo:
Quiero frescura, quiero dulzura también
un verano naranja, quiero ese sabor
juventud y naranja, contigo y con amor
suave, serena, tu imagen me hace soñar
un verano naranja, quiero ese sabor
juventud y naranja - y quiero, quiero tu amor
Cuando cantó la última frase estaba tan cerca de Yuri, que él podía sentir su aroma intoxicante y el calor su cuerpo. Como sería besarla, se sacó esos pensamientos de la cabeza. La princesa elfa era una tarada y él estaba en una misión. Apagó la radio y se alejó de ella lo más rápido posible tanto que casi se tropezó con la alfombra.
Yuri abrió la ventana miró la hermosa noche y aspiro el aire frío. Luthien empezó a esparcir unas raras hierbas por el aire, un poco más relajado le preguntó.
—¿Cómo está la niña?
— Mejor — señaló a Amelia — Es ella la que me preocupa, por más que limpió su habitación, siento que Úvatar ha contaminado su alma.
Yuri se quedó mirando a Amelia. Luego enfocó su vista en el cuarto desordenado que tenía un póster de doctor misterio. Varios libros de psicología esparcidos en un escritorio. Lúthien se acercó a él.
— ¿En qué piensas?
A Yuri no le gustaba hablar, era muy tímido y le costaba expresar sus pensamientos . A diferencia de Vanora la princesa elfa nunca dejaba de hablar y parecía muy preocupada por los sentimientos de todos. Para no ser grosero contestó — Úvatar no puede contaminar lo que no quiere ser dañado. Son las decisiones de uno las que oscurecen el alma.
—¿ Qué oscureció tu alma?
—Eso, no le importa . Voy a ver si Lin necesita ayuda. Más tarde, volveré a buscarla su alteza.
—Lo dudo, me tienes miedo.
—Esta equivocada.
Él seguía de espaldas sin verla. Ella chasqueó los dedos . De nuevo empezó la canción, se le acercó de nuevo y al oído le canto:
antes yo era tan serio, ninguno podía hacerme sonreír
era mi vida tan triste, pero llegaste tu
y desde entonces me hiciste sentir que alegre se puede vivir
quiero frescura, quiero dulzura también
un verano naranja, quiero ese sabor
juventud y naranja contigo y con amor..."
Yuri no dijo y se fue de la habitación. Mientras Luthien se reía, le encantaba turbar al recolector de almas. Era muy parecido al pitufo gruñón de las caricaturas.
Úvatar miró la escena desde la ventana la princesa elfa le recordaba a su esposa. Se acercó bien para mirarla , aún era más bella que ella . Su sonrisa encendió un deseo que pensaba que estaba muerto, poco a poco estaba recuperando sus fuerzas. No le había gustado que el lobo se dé cuenta de eso y lo diga en la reunión de los trece. Estaba seguro de que el lobo había ocultado algo. Llamó a su vasallo, pero este lo evadía. Tenía miedo a ser descubierto por alguno de sus compañeros.
Buscó la entrada secreta para poder ir a atormentar a Amelia, aunque cada vez era más difícil atravesar la barreras; incluso la propia Amelia está más reticente a su ataque.
Aprovecho que estaba sola la princesa; ella se había puesto a leer un libro romántico. Estaba muy concentrada que no se percató de su presencia . Úvatar se transformó en una serpiente y se arrastró por el piso. El deseo de tener a la princesa elfa, fue más poderoso que quebrar el alma de Amelia. La ridícula chica podía esperar, que seduzca su nueva reina, pronto poseería el inframundo y necesitaba a una compañera.
El olor de Luthien le recordó al bosque sombrío se deslizó por sus piernas. Luthien sintió un escalofrío y algo le rozó el tobillo. Chasqueó los dedos y la habitación se iluminó.
Úvatar volvió a transformarse, pero esta vez en un hombre de cabellos plateados y piel pálida, tenía los ojos negros sin vida.
— Luthien — susurro Úvatar.
Antes de que ella pudiera responder Lin entró . Úvatar se esfumó, por el momento no deseaba una confrontación.
Lin se aproximó a Luthien.
—¿Estás bien?
—Si, no puedo creer; que ese hombre era Úvatar.
Lin fue a observar a Amelia que aún estaba profundamente dormida.
—Por suerte, no la tocó. Pensé que el campo de fuerza, era más resistente.
Luego de decir eso, se puso a examinar la seguridad de la casa. Junto a Yuri mientras Luthien cuidaba de Amelia.
Después de un rato volvió Lin parecía más cansada y preocupada.
—Cada vez, está más fuerte. Uno de nosotros lo está ayudando, alguien aflojó parte de muro invisible para que pudiera entrar.
—Pensé, que era un ser casi acabado. Será mejor informar a los otros.
Luthien regreso al cuartel general . Tuvo casi que despertar a todos en la casa. Por fin todos decidieron irse a dormir Vanora bostezo con sueño y se miró al espejo con horror tenía ojeras y una pata de gallo.
El maldito de Úvatar a este paso no solo destruirá el mundo , sino que terminara con su belleza La reunión improvisada sobre el nuevo ataque del demonio elfo acabó hace unos minutos . La recolectora se quitó la ropa y se puso negligee blanco. Iba a poner su crema de noche Vichy, cuando le dio algo de sed.
No podía tomar agua de la llave de ese país olvidado por dios le podría dar ébola, cólera o algo así. Busco de su mesita de noche y sacó una salida blanca para cubrir su hermosa figura; no deseaba tentar a ninguno de sus compañeros. Fue a la cocina para buscar una botella de Evian, cuando oyó unas voces y se escondió debajo de una mesa.
— ¿Qué piensas viniendo aquí?
— Te llame y no viniste a mi encuentro.
— No eres más que mi sirviente Úvatar.
—Juré servirte, para que me ayudes no olvides que si deseo puedo destruirte.
Luego de decir esto Úvatar molesto y creó un rayo de energía . Vanora escucho un gran estruendo y luego un gemido.
— No vuelvas a contradecirme. Sé que es peligroso, estar aquí, pero tenía que venir. Quiero que vigiles al lobo y a la princesa Lúthien.
—Pero...
—Debes tener hambre y yo necesito tu ayuda...
Vanora espero a que no se oyera ningún ruido para ir a la cocina. Cuando abrió la puerta descubrió que Adramelech salía de la habitación. Debía avisar a Aher no confiaba en nadie más.
































