Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

viernes, 17 de julio de 2015

Ilumina mi corazón. Capítulo 14 (Segunda parte)

Hola,  ¿cómo  están?  Hoy  les  traigo un nuevo  capítulo  de mis historia.,  en  el que  conocerán  más  sobre  Úvatar.

Capítulo  14


Úvatar  se   fue   luego de  dar  las  instrucciones  a su vasallo   ya que no  deseaba  su compañía.  Pensó  con tristeza que  había momentos  que  percibía  que estaba demás ; nunca  se sintió  parte  de   ningún lugar.     Desde que era  un  niño, por más que quiso no encajó  con su familia.  Apenas    soportaba  la poca ambición de su padre, no respetaba la debilidad   y dulzura de  su madre.  Por suerte no tuvo hermanos  y tampoco  amigos  entre los  elfos  del  bosque sombrío. Le fastidió pasear  entre los  árboles,  cuidar   a los  animales  y estar  en perfecta armonía  con  la naturaleza .  Deseaba  ser  más  que  un ente   en paz quería simplemente   dominar todo no  ser una parte.


Ni cuando  llegó  al poder  tuvo amigos , solo eran peldaños que le  garantiza  que  sus planes  se  lograban .  Aunque  deseo  con locura a   Idhrenniel  y posiblemente  la amo al principio pronto  se   cansó  de   ella. Para Úvatar era más importante  conquistar  todos  los  mundos  que  el  amor  de  su  insípida esposa.  Sus amantes  fueron peldaños    para  lograr lo que necesitaba .  Lo más patético era   que su  vasallo  era  la  persona  que   más  comprendió  su interior.  
Algo  abatido y esperando   animarse  un poco  fue   a  su   guarida   para  ver  como  avanzaba  el  ejército  que  estaba   haciendo  con tanto esfuerzo.  Sin  embargo,  eso no lo ánimo.  Un  poco frustrado  fue  a  ver  como  estaba  Amelia. Todo su  plan dependía    de  que la descendiente  de  Zahra  se   infecte y  pierda  su  alma. Sería  un  proceso  duro  debía  tener  todo   preparado para  raptar  a Amelia  y convertirla  en una sombra  lo desee  o no.  Anteriormente iba  a  dejar   que  el alma  de  Amelia  se  pierda lentamente esperando  que ella se rinda al  final.
Ahora  sería  un tratamiento  corto y agresivo;  no  dejaría que ella pudiera  elegir.  Iba a  infectarla  con hierbas  su propia  sangre y  parte  de su alma.  Cuando  todo termine Amelia mataría  a su hermana  y a  Zahra. Eso haría  que las ánforas se rompan de una vez por todas liberando sus poderes. No se lo había dicho a nadie, pero cuando las urnas se destruyan quien lo haga recibirá una parte de su magia. Por eso eligió a Amelia era una humana y  su alma era fácil de poseer. A pesar, de los obstáculos para capturarla estaba seguro que era su mejor opción . Su killing convertirá a Amelia en una sombra que ni siquiera el hechizo de la esperanza podía revertir por lo tanto era un plan  infalible.

Oyó  una  risa  a lo lejos  y miró  hacia  Zahra.  Ella  fue  la  que comenzó  su caída,  aún  le parecía  una   mujer  común,  fea  y algo tonta.  Había  tenido  tiempo para  conocerla  mientras  completaba  su  venganza. Era  un ser   débil,  sin ambiciones  y  con  un  deseo irracional  de  proteger  a su descendencia  aún  a costa  de su vida.
A su  lado  estaba  uno  de  los  dragones   más  temidos.  Casi  vomita  al  oír  la conversación  con la recolectora.
— Estoy  aterrado. Deseo  mucho   estar  junto  a mi esposa  y  ver  a  mis pequeños huevos  nacer.
Un  hombre  de  cabellos negros y  gran estatura  se les  acercó —. Hola, chicos es hora relevarlos. Pronto vendran Seirim y Lin.
—Por fin. Deseo hablar con mi esposa . Estoy algo preocupado por ella y mi bebe. 
Todo va estar  bien . Idris deja  de estar  nervioso. Vas a hacer un gran padre.
— No lo sé  Khalid,   y  si fallo. 
 Erraras,  pero por eso no lo dejarás  de  amar...
Úvatar   tuvo un poco  de  envidia;  él nunca    miró  a  su  hijo nacer  y  mucho  menos  su  esposa  estaba  feliz  con ello. Zahra  le  robó su poder  y  a su hijo.  Ahora  deseaba  recuperar  todo lo que  perdió.  Se prometió  que  volvería   tener  todo  y  más de lo que nunca ambiciono.

Esta  vez  casaría  con  una mujer a la que no amaba y no   la iba a malcriar   como lo hizo  con  su  esposa. Decidió  que  mientras    realizaba  su venganza  y conquistaba  todos los mundos. Iba a raptar  a la  princesa Lúthien   la  hechicería  para  que  ella,  solo   haga  su voluntad.  Sus futuros hijos  iban a ser educados  para  ser  iguales  a él y   mantener  su  reino bajo su poder.  
Con vergüenza  recordó  a  su  hijo   Caranthir que junto a su madre  huyeron al mundo humano perseguidos  por   sus  antiguos  seguidores.  Su hijo  no  nació  con su ambición, pero  por tener  su sangre      fue  condenado  a  muerte  como sus descendientes.   En el mundo humano  terminó   con  varias  tierras   en  Bretaña  ni siquiera  fue  un guerrero sino  un simple  agricultor.  Cambió  su  nombre  a  Richard  Dufrew   y aunque era  amigo  de  algunos hechiceros y hombres  lobos mantuvo oculto sus poderes. Se casó,  envejeció y murió como humano.  Así los hicieron  muchos  de sus descendientes  hasta  que llegaron  Luke Darius  Dufrew: él era  un duque y vivió por   en la   época   de  1865 .  Pero    la  sociedad  élfica  supo de  sobre  él y  por  temer  que tuviera algo de su poder    lo mandó a matar.  Sin embargo,  fue  rescatado  por lo que supo  por un  vampiro y ahora  además  es híbrido. Ese  asqueroso  ser  no podía ser  su legado.  Pronto tendría hijos  dignos de su nombre  y raza.

Iba  a irse, pero miró a  Amelia que tenía los ojos  brillantes, podía  sentir  que  estaba   feliz.  Por  un momento  quiso  espantarla y  raptarla  en ese momento, pero no lo hizo. Sebastián  abrazó  a  Amelia  y le susurró —¿estás  temblando?
—Por  un momento, pensé  ver  algo en las sombras.
Sebastián  solo  abrazo más  fuerte a  Amelia. En los días  anteriores conversaron de muchos temas.  Sin  embargo, no hablaron   de su miedo  a  estar loca  o  del monstruo  que  a  ella  le  acosaba.  La pareja  estuvo   sin hablar  por  un momento. Aun en la entrada de la casa de hermanas Boñaños. Fue Amelia la que rompió el incomodó silencio.
— Últimamente  tengo miedo a la oscuridad. Pienso que si cierro  los  ojos   veré a  ese monstruo  de nuevo. Sé  que  está  ahí  al acecho,  esperando.
—Lo  venciste  una  vez me  salvaste  Amelia.
—Tal vez,  la próxima vez  no pueda  vencerlo   y  la oscuridad  sea  más poderosa que  yo.
Sebastián le  abrazó  aún más  fuerte no sabía  qué  decir o que hacer  para dar tranquilidad  a   Amelia. Así  que  hizo  lo primero  que se le  ocurrió.
—¿Crees que eres  valiente?
—No, lo sé.
—Confías  en mí.
Amelia  respiró  de  forma  profunda  y miró al cielo estrellado —Te conozco,  hace  muy poco tiempo,  pero confío en ti.
Sebastián dejó  de  abrazar a  Amelia  y  se  paró  frente  a  ella para luego decir —mírame.  No  te puedo  prometer  que él demonio  que  te persigue   no volverá  a  acosarte. Solo puedo decir que  creo en ti ,  en tu fuerza. Desde  la primera  vez que  te vi en esta calle.  La  oscuridad  y el miedo  siempre  están  junto a nosotros. Por  eso  más  fácil  vencer el  miedo si estamos acompañados
Cierra los ojos.
Amelia  un poco intranquila hizo lo que le pidió  Sebastián.
—¿Que  sientes?
— No puedo  ver  nada.
Sebastián   tocó  sus  manos.
—¿Y? Sé más específica.
—Siento que estas junto  a mí,  me siento ridícula  con miedo.
Sebastián  acarició las manos   de  Amelia sintió   su  la suavidad  de su piel,  su pulso acelerado y la  fuerza  de  su espíritu.
—  En  la vida  todos   estamos a oscuras   por una  u  otra  razón. Necesitamos  a los  demás para poder  seguir. Hay momentos   en  que  la  oscuridad  inunda  todo   y piensas  que  no hay nada  más.  Solo  depende  de ti,  si  crees  que hay luz  en tu interior.
El día  que  salvé   a tu hermana  una amiga  me dijo  que     un  día  tendría que elegir  entre  la soledad  y el amor  entre  creer  o  vivir  en las  dudas.  Decidí  creer  desde   el instante que  te vi supe que  quería   estar junto a ti. Atravesar  la  oscuridad  junto  a ti.
¿Qué eliges  tú?   
Amelia   se puso de puntillas  y  lo besó apasionadamente. Úvatar  recordó  cuando  casi    lo deja  todo  por  amor. Aunque  la alternativa  la  considero    solo por  un segundo. Se  preguntó ¿  si  esa  mujer  aún   tendría  el relicario  que  le regalo o  si  lo  destruyo cuando  quiso terminar  con él?

Les deseo un buen fin de semana y se me cuidan



lunes, 13 de julio de 2015

Amar sin condiciones de Raquel Campos. Un libro que no puedes perderte

Hola,  ¿cómo  les  va?  Estamos  en verano  muchos  de  ustedes  anda     ya pensando en  las  vacaciones.  Y en las  vacaciones  siempre  aprovecho para  leer.


Hoy les  traigo una  recomendación  de  una   genial  autora  es  su último  libro   que esta    en  venta  en amazón.
Su autora    es     Raquel Campos una  genial  autora  y una  gran amiga.  Si  desean  saber más  de  ella  o  de su libros les dejo su  el  link  de su  blog:  http://raecj.blogspot.com/
Ahora les presento  su    obra  ala que le tengo muchas  ganas:
Aurora viaja a Noruega para trabajar de au-pair, huyendo de su vida y buscando darle un gran cambio. Allí no sabrá que además de encontrar a su alma gemela, deberá sacar adelante una relación que en principio no puede tener futuro.
Royd está sumido en una gran depresión, tan solo la luz de Aurora podrá sacarle del pozo en el que se encuentra, pero ¿estará preparado para vivir junto a ella?
¿Podrán amarse sin condiciones? 


Bueno   con esa  recomendación me  despido  tengan  una  linda  semana  y  diviértanse  mucho .




viernes, 10 de julio de 2015

Ilumina mi corazón. Capítulo 14 ( Primera parte)

Hola,  ¿cómo  están?  .  en estos  días  estuve algo malita con   jaqueca,  pero ya ando mejor.  Así  que les presento  un  nuevo capítulo  en  donde  conocerán los planes  de Úvatar.  Espero que les guste y que tengan  un buen fin de semana.
Capítulo  14 


Úvatar  caminó  por varios  pasadizos  oscuros   y  cuevas   abandonadas. Llegó a la guarida de su vasallo. Hizo una mueca al sentir el nauseabundo olor. Decidió transformarse en un simple gusano para no espantar, ni alertar a su vasallo de que estaba recuperando su fuerza.
Pasó una  semana ocultándose de  todo y de todos.  Sin embargo, no  había estado ocioso luego  de estar  días  experimentado . Al principio su plan era crear zombis, mas eran muy fáciles de vencer. Después de estudiar varios libros decidió soltar a las sombras demoníacas.
Las sombras se encontraban en cada ser y objeto. No importaba si se encontraba vivo o muerto. Estas eran energías negativas que se depositaban a lo largo de tiempo. Por fin  logró liberarlas y sobre todo la  forma  de  controlar a esos impredecibles seres y ser su amo.

Las sombras infernales o demoníacas eran  guerreros  invencibles, sin pensamiento,  alma  y miedo. Solo necesitaba sembrar  algo de terror, desesperanza e ira parar hacer que todo ser infecte y convierta en una de ellas. De ese modo era imposible destruirlas. Solo había un hechizo para poderlas vencer. Dudaba  que alguien lo pudiera realizar; era muy completo   y difícil. Tal vez   la demonia que antes custodiaba los libros prohibidos, pero acabaría con  ella, y  los  mas poderosos demonios, elfos ,  dragones, unicornios  y hechiceros  antes  de empezar el ataque masivo  a todos  los  mundos con las sombras.  Nadie  se libraría  de  la  furia y la venganza de Úvatar. Para lograr  lo que  deseaba necesitaba de  su   vasallo; ya  era de  poner su plan en acción.

Había  llamado   a su esclavo hace  horas ,  pero él  no le  hizo  caso.  Estaba temiendo que  su control sobre ese  demonio  ya  no fuera  tan efectivo.  Quedó aliviado   cuando  lo observó llegar   a la guarida.   
El  rostro  del  demonio  estaba    pálido  y  demacrado. Sus  ojos  lo miraban angustiados  y  con  asco.  Úvatar    siempre   recibió  el desprecio   de  sus enemigos.  Sentirlo por parte   de su sirviente   lo hirió  y  lo puso  furioso.
—¡Por  fin! Pensé  que  nunca llegarías.
El  demonio  eructo  como  respuesta  y  buscó  un  lugar  en   la  apestosa  guarida  que estuviera  libres huesos  y  heces.  Cuando lo encontró  se acostó  sin prestar  atención  a la furia  de Úvatar.
—¿Qué haces?
—No lo ves,  intento  dormir.
—Le llame,  lo necesito amo— dijo Úvatar arrastrándose    hacia   el sitio donde  intentaba  descansar  el demonio.
—No,  soy tu amo y no  deseo  ser  tu sirviente —  Luego de  decir  eso le lanzó  un hueso   enorme   que  casi   aplasta  al  demonio  elfo  que  todavía    estaba  transformado  en  un vulgar  gusano.
El  hueso explotó en el momento  que    iba a tocar    a Úvatar.


—Veo,  que hay tienes  algo de poder  y  no hay como  aniquilarte  como  el gusano  que eres  .  Lástima, he  soñado   con pisotear tu  asqueroso  cuerpo  hasta que no quede nada de  ti.  
—¿Por qué me odias tanto?   Solo te he servido.
—No lo has hecho.  Antes  de involucrarme  contigo;  tenía  respeto  por mí mismo  y dignidad.
Úvatar   miró  alrededor   de  la repugnante  cueva llena  restos   de criaturas pudriéndose,  de  heces y otras asquerosas  cosas más  que ni deseaba  imaginar.  Se preguntó  cuándo   su vasallo  tuvo dignidad  o por lo menos algo de sentido del  aseo.
—No,  te obligue  a liberarme.  
—Lo sé,  deseaba  que mi padre dejara de molestarme. Quería su respeto y que  me miraba   como Seirim  o  Agni.   Muchas  veces  ni siquiera me  reconoció  como hijo  suyo.  Soy solo una mancha  en el mundo.  Alguien  a quien   nadie  mira  realmente.
Úvatar  volvió  acercarse  al demonio  —.  Yo  te miro,  sé de lo que eres  capaz A...
—No,  menciones  mi nombre  y lo manches.  Tú  solo me necesitas,   para tu venganza —. El  demonio  se levantó  del suelo — Seamos  claros,  estamos  juntos porque ambos tenemos un objetivo en común.  No pienses  que puedes manipularme fácilmente al darme  migajas.  Sé quién eres  Úvatar y lo que harías  por  lograr lo que quieres.

Úvatar  estaba  cansado  de  todo   esa  charla  vana,  se transformó en  una enorme  basilisco dispuesto  atacar a  su  vasallo.

—¿Quién soy?
—Un  traidor, un perdedor   que no tiene a nadie  junto a él.  Todos los  que una   vez  te  amaron  lo pagaron muy  caro.   No hay nada  que no hayas  mancillado  y destruido.  Sabes , porque  puedo  ver  lo que eres,  yo  soy igual   casi maté  a mi padre.  Voy    a  vender su  reino por    el mero  hecho de seudo gobernar junto  a ti.
—Vete junto  a la  tu dignidad  y honor.  Ellas  no sirven  para   obtener lo que  deseas;si no  ya  hubieras    sido reconocido por  Baal.
Te prometo, tú gobernarás el infierno  yo  tendré el resto de mundos. Te necesito, no puedo hacerlo solo.
Y eso  era lo que más le molestaba a Úvatar  tener  que  depender  de ese   demonio  tan  débil  y tonto . Lo necesitaba,  estaba harto  de estar  solo y aunque  le  doliera  admitirlo   no podía    masacrar  a todos  sus enemigos  sin la ayuda de su vasallo.
—Te ayudaré , no  tengo nada  que perder. Solo recuerda, que  si me traicionas lo pagarás. Puede  que no sea   muy fuerte o tan inteligente como tú,  pero conozco   tu punto débil.
Úvatar no dijo nada  la cueva  se quedó en total silencio  y  la oscuridad     tomó  el  lugar. Pasó  mucho tiempo  antes  que  alguien hablara  
— ¿Por qué me convocaste?
Con  solo desearlo Úvatar   hizo aparecer  unas  antorchas  que  iluminaron  la  lóbrega  cueva.
—Te convoque  para mostrarte  mi nuevo ejército.




De la nada  una sombra  se acercó  al  demonio    que miraba  con  fastidio a Úvatar.
—Cualquier  demonio por  débil que  sea puede  manejar  las sombras.
— Mira  bien.
La sombra  contaminó  el piso las paredes  de  roca  y  los   huesos.  En minutos  la  cueva  estaba  infectada .  El  vasallo de  Úvatar   congeló  su espacio personal  para no ser  convertido en una sombra.  
—Estúpido liberaste a  las sombras demoníacas. Su creación esta prohibida toman  todo  a su paso.  Es  muy difícil controlar nada  saciará  su apetito. Pueden irse  hasta  contra su creador.
— Lo sé.  Deja  que  te  presente  a  otra  de mis  creaciones.

Del cuerpo de basilisco de Uvatar emergió una sombra con ojos rojos. 
—No  es  una sombra demoníaca común. Es un  kiliilug una sombra infernal con alma y pensamiento  . Me  fusione  con  él y le  di inteligencia. Se dirigió  a la  sombra d eojos rojos  —.  Conquista  a  las  otras  sombras y vuelve  a mí.

El kiliilug de  Úvatar   caminó  a las  sombras.  Hubo un horrible  gemido  y   en  lugar  de  oscuridad  característica  de las sombras había  sangre.  Las   sombras  desaparecieron  y  entraron  en  Úvatar.
—No, podrás  controlarlos por mucho tiempo.
—Las sombras son parte  de mí  ahora y  yo soy parte  de ellas.
Úvatar  sintió  como su  esclavo lo examinaba  y    se puso  nervioso como si temiera  que descubriera  su secreto y  terminase  con él.
—Nunca estudié,  los libros prohibidos mi padre,  no me dejo.  Sin  embargo,  estoy seguro de que hay una forma   de terminar con las sombras infernales.
Úvatar  se arrastró por  el piso   y   se  dirigió   a la parte  más  oscura  de la cueva  deseaba  que  el  demonio no  pudiera   ver  el miedo en su rostro.        
— Si la hay, es  un  hechizo muy complejo es posible  destruirlas. Nada  es eterno  e  imposible  de  vencer  todo cae,  todo puede ser transformado.
—No  deseo  lecciones   de  filosofía y mucho menos  de  hechicería.  Hay, algo que me inquieta ¿ si las sombras  son parte  de ti al  destruirlas   te  vencerán?
—No me  matarían  sin   vencen a las  sombras,  pero mucho  de mi magia  ser  perdera  sin son destruidas.
Por  eso    te  llame, para  que mates  a los demonios,  hechiceros y  elfos  que puedan  conocer    sobre ese  hechizo.
El demonio  asintió.
—Lo principal por  el momento  es  crear más sombras infernales   y organizar   un  ataque  masivo  para todos los  mundos.
Solo  tendrás  tres  meses  para  tener todo listo.
—¿Por qué  tres  meses?
—Por  Amelia,  es  su cumpleaños voy a   fusionar  su  alma  con  el  kiliilug que  forma parte  de mi alma.   De esa  forma  se romperán las  urnas y por  fin todo mi poder volverá de una maldita  vez  y  con las  sombras  de mi lado seré  más poderoso  de  lo que  nunca  fui.


Espero que les haya gustado mi capítulo les deseo un buen fin de semana. 



lunes, 6 de julio de 2015

El Papa en Quito

Hola ¿cómo  les  va?  No  sabía que poner  de entrada  .  Así  que  se me  ocurrió   lo  que esta alegrando   a mi país  y causando un  gran  revuelo  la visita  del Papa. Aquí les  dejo  algunas  fotos  que  saque  de la  red

Estas son  las  imagenes     de  cuando  vino ayer









Con estas  imágenes  me despido y les  deseo  una  buena  semana




viernes, 3 de julio de 2015

Ilumina mi corazón. Capítulo 13 ( parte final)

Hola,  ¿cómo  les  va?  Espero  que  les   guste este  nuevo  capítulo.  Conocerán  más  cosas de    Azidahaka  y  Adremelech,  como  también  verán   como progresa  la  relación  de  Amelia  y  Sebastián.

Capítulo  13  ( parte  final)

Una semana  después
Quito



Amelia aún seguía nerviosa no sólo por los extraños accidentes que le habían pasado . Era la primera cita que tendría con Sebastián, estaba  un poco intranquila. Temía que pensara que era una chica fácil por que ni bien al conocerlo lo beso  apasionadamente.
A pesar  de  que los  días  anteriores se  escribieron  muchos  mensajes, pero era diferente estar  cara  a cara.  Amelia respiró profundamente y  se miró al espejo intentando lucir  bonita.  Apenas tenía tiempo para arreglarse y nada parecía quedarle bien. Por  fin eligió  ponerse  un  pantalón  negro y  suerte  rojo  que se  ajustó perfecto su cuerpo.
Tocaron a la puerta de la casa ella salió, las manos le sudaban  y  su corazón  estaba  a punto de  estallar.  Besó a  su hermana y a Heli antes  de irse al encuentro  con el chico  de  la medalla. Sebastián se le quedó mirando como embobado a Amelia, estaba más hermosa que  nunca.

—Hola —dijeron al mismo tiempo, muy nerviosos.
—¿A dónde iremos?
—Quieres ir a ver una película y luego a cenar.
Amelia asintió. Llegaron a un multicine había un gran cola,  en las  boleterías. Apenas habían hablado en todo el trayecto. Ambos actuaban muy diferente a  la noche en que se besaron.
Compraron  los   boletos  y  entraron  en  en  la pequeña sala.  Se  acomodaron  al  final de  la  sala.  El  pintor  sonrió  a   su cita y se  dispuso a mirar  la comedia romántica que eligieron  sin muchas ganas. 
Sebastián estaba loco de deseo por  Amelia, pero no quería, que ella creyera que la veía como objeto. Solo tenía que ver sus manos, o sentir el calor de su piel u oler su perfume para ponerse duro y lleno de deseo. Quería besarla de nuevo, perderse en su piel. Sin embargo, no hizo eso, se sentó a su lado e intentó concentrarse  en el filme sin lograrlo.  Cada vez que intentaba hablar con ella se le quedaba mirando la boca y recordaba la noche anterior  cuando se besaron.
Amelia apenas veía la película solo pensaba en la noche que  se besaron y  cuando  deseaba que  se  repitiera  ese  beso. Miró a Sebastián y le susurró —. Podemos irnos.

Sebastián sintió que la tierra se le abría, ella se estaba aburriendo, tal vez no le diera otra oportunidad de verla de nuevo.
—Bueno, ¿Quieres regresar a tu casa?
—No, pero...
—Solo
—¿Qué? ¿A dónde vamos?
—No sé, solo quiero irme de aquí.
—¿Quieres ir a comer algo?
—No.
Sebastián la observó sin saber qué hacer. Luego ella le tomó de la mano y le dijo en forma seductora.
—Caminemos Sebastián lo único que quiero es conocerte y hablar contigo.
Al principio ninguno dijo nada solo caminaron por las calles estrechas, llenas de personas y tráfico. Sebastián sintió el calor de su mano, su olor a chocolate y dejó de preocuparse por lo que pueda pasar. Ella era la mujer con la que tanto había soñado,  su musa  nada podía salir mal. Estaban hecho el uno para el otro, aunque fueran de mundos diferentes.
—Sabes, nunca me he sentido tan conectado hacia alguien como me sucede contigo.
Amelia miró al suelo y casi murmurando dijo.
—A mí me pasa lo mismo. No beso a chicos que apenas conozco en la calle.
—Eso podemos repararlo.
—¿Qué? —dijo Amelia confundida.
—Confía en mí — contestó él estrechando su  mano. Amelia lo miro fijamente perdiéndose en sus ojos azules.
— Me llamo Sebastián, odio que me digan Sebas porque me recuerda  que me decían seboso para molestarme. Amo la pizza, pintar .  Me  gusta oír  a  Pink Floyd,  Queen, Judas  Priets  entre  otros  grupos.  Amo...
Amelia solo le apretó la mano en respuesta y siguió caminando. Hablaron toda velada. Ambos sabían que estaban, hechos el uno para el otro. Llegaron casi a medianoche y Amelia se sentía en un sueño o un cuento de hadas nada podía estropear su futuro junto a Sebastián.


Mientras deambulaban por  las calles  oscuras  unas  sombras   acechaban  a  Amelia y  Sebastián que  seguían   hablando   sin darse  cuenta  del  peligro que les rodea.
Zahra  gruño  furiosa  a  Azidahaka  que  creaba  sombras    y  estaba  a punto  de atacar a  Amelia  y al  hombre  que le acompañaba  esa  noche.
—¿Qué  haces  demonio idiota?
Azidahaka estaba  transformado  en  un  hombre  alto  de  cabellos castaños   ojos azules y  su expresión deseaba ser amistosa, pero resultaba siniestra como si ocultará algo .  Miró fijamente a  la  recolectora  de almas  y  levantó   los  hombros sin  dar  importancia   a   sus acciones.
—Estaba  aburrido,  no  debería perder  mi tiempo  oyendo  boberías románticas.  Mi lugar  como sucesor  de  Baal   corre peligro.
Había  algo  en ese  demonio  que exasperaba  a  Zahra. Todos  los  días   se  quejaba   y  fastidiaba  como  un molesto  insecto.  Apenas  era  de utilidad  y  causaba  más  problemas   de   que  los   remediaba.  La  recolectora   puso los  ojos  en blanco  y   pidió  al  cielo paciencia.
—Entonces,  lárgate.


Azidahaka   cambio  de  cabeza  a  una especie  de  serpiente  y  tiro  algo  viscoso  y  de  color   rosado  a  la  blusa  negra  de  Zahra .
—Disculpa,  los  sesos  de  mono  me hicieron daño. Prefiero  comer    sesos  de niños    recién  nacidos ,  pero  Luke  y  el idiota  de  Adremelech  me  prohibieron hacerlo mientras  pertenezca  a los  13  guerreros. Deja que  te  ayude  a limpiarte
Zahra  se  puso  verde   y estaba  a punto de  insultar  al  demonio.  Temía  que  le manoseara con  asco se estremeció.  A lo lejos  Amelia   reía  junto a  Sebastián.

—No, será necesario.
Idris   tocó   el hombro de  Zahra  y con su  magia  le limpio  la  ropa. El dragón  mantenía  la forma  humana de un hombre alto  musculoso  de  tez  morena y hermosos  ojos  verdes.
—Debemos  seguir. Si deseas    Azidahaka   vete, no es necesaria   tu presencia.
El  demonio    que aún   tenía  cara  de serpiente  pero volvió  a transformarse   sin    llegar  a un acuerdo  mitad  de su rostro era  el de  una mujer y  la otra mitad   de  un hombre.
— Mi honor,  me exige  continuar  en esta misión .
Zahra  se  tocó las  sienes  con inminente dolor  de  cabeza,  pensando que  faltaban  horas para  que acabe  su turno.
—Vámonos.
Azidahaka   vomitó  tres  veces  más,  antes   de  marcharse  a descansar.  Aliviada Zahra  comunicó  a Luke  su salida,  pero el demonio no  fue  al cuartel  de  los  trece guerreros  sino al inframundo. O eso era  lo que  Luke  suponía.  La manada   de  los MacGregor  seguía   Azidahaka  como  Adremelech  y a los demás   sospechosos  de traición.


Luke  miró   alrededor  de  la cocina   casi  todos   los seres  que  conforman a los  trece guerreros  estaban  en  ese  lugar,  listos para  cenar.  Niebla   ladraba    anunciando que la comida mexicana  ya  llegó y  que deseaba  comer pronto.
Khalid  y  Luthien   llevaban  las  bolsas  de alimento  a la cocina.  Vanora   bajo  a   la  cocina  seguida  de  Yuri.
—  Otra  vez,  comida mexicana  es  el colmo que  siempre  piden  esa    chatarra tan nociva.
Yuri y   Luke  pusieron los  ojos   en  blanco. Adremelech  que    había  estado  en examinado  las urnas el laboratorio junto a  Blake  la  observó  con asco  y  la molestia deformó  su  rostro.
—Nadie  te  está obligando a  comer  princesa  Senona.
Vanora   se puso  blanca  y  se  fue  directo  a la cocina  sin  replicar.  Khalid  se quedó mirando  al  demonio y sintió  algo   de  dolor y desilusión en su corazón. Cuando  era un  joven  recolector  y   por  su  mestizaje Áxel   el líder  de los recolectores  pidió  a  Baal  ayuda  con   la educación  de  Khalid.
Su  maestro  fue  Adremelech,  el recolector  aún  se  acordaba  de sus lecciones  y de cómo  lo admiraba  por su  inteligencia  y  deseo  de  justicia.  Ahora   el  demonio se  había  vendido   por  poder.  Al principio no lo pudo creer .  Sin  embargo, la pruebas  eran  inminentes.  Adremelech  le  sostuvo la mirada  y Khalid bajo los ojos temerosos  que el demonio leyera sus pensamientos  y  dudas.



Adremelech estaba molesto y  algo melancólico. No  sabía  que   le lastimaba  más la  mirada de desilusión  de  sus  antiguos  alumnos, o  el supuesto asco  de   la  recolectora tonta. Ya  había  tomado su  decisión. No importaba   lo que pudiera pasar  su  destino estaba  sellado hace  mucho tiempo. Por  un momento se  dejó  tentar  por la ilusión  que estaba  cenando  entre  amigos.  Seleccionó un  burrito  de  carne  cuando percibió que  alguien le llamaba,  no  podía  aplazar  más esa  reunión.  Sintió  una  tristeza   que  se abrió  como un agujero negro  en su corazón ,    salió  de la habitación  sin  dar  explicaciones.  Sin embargo, antes  de  irse  miró por última  vez  a Khalid  y Seirim  esperando  que  le perdonen  por lo que estaba  a punto  de  hacer.


Espero  que tengan  un  buen  fin  de semana  y  se me cuidan  mucho.

miércoles, 1 de julio de 2015

Lulu, se encuentra mejor. Muchas gracias.

Hola,  ¿cómo les va?  Mi perra  esta muy  bien  , ya  salio de la operación.  Se encuentra activa   y  con hambre.  Muchas  gracias  por  su preocupación y  sus  buenos  deseos. Les deseo un  lindo  miércoles .