hola, ¿cómo les va? Yo ando algo resfriada, espero que les guste este capítulo que trata sobre la relación de Amelia y Sebastián como también las otras personas de su entorno.
Capítulo 16
Ana llegó cansada a su hogar. Aliviada de por estar en su refugio después de su desastroso día. Abrió la puerta de la casa ver sus muebles viejos y el olor a rosas que emanaba de la sala hizo que se sintiera mejor. Aún estaba desanimada por la nota que obtuvo en álgebra; a ese paso iba a perder el año. Odiaba el factoreo, podía pasar horas intentando entender sobre él. Pero era como si le hablaran en chino. No solo temía repetir el año, y quedar como una bruta. Su hermana le prometió que podía ir al viaje del fin de curso. Sería una chica normal, paseando divirtiéndose y conociendo un lugar nuevo. Odiaba ser la pobre enferma, a la que todos le tenían lástima. Últimamente había recuperado la salud y por primera vez, pensaba en su futuro.
Dejó su mochila en un sillón de la casa, descalzo los zapatos negros de colegio. Hoy era viernes, pero lo más importante era que tenían una tarde y noche de chicas. Fue a su cuarto a cambiarse de ropa y calentar lo que su hermana preparó para el almuerzo. Ya en la cocina , conectó su radio vieja. Ricky Martin cantó en inglés “Come With me”
Odiaba el silencio y comer sola. En lugar de calentar carne asada y comer algo de la ensalada lechuga y tomate . Fue al refrigerador, tomó algo de jugo de naranja. Luego se puso a cocinar el un chessecake de frutilla, el postre favorito de su hermana.
Había planeado esa tarde durante una semana , tal vez más. No había estado en compañía de Heli y su hermana en mucho tiempo. Creía que la última vez que tuvieron un viernes de chicas fue cuando regresó del hospital. Hablo con Heli , para salir de tiendas y luego ver películas románticas como hacían antes.
Ana estaba muy ilusionada , una tarde de chicas mejoraría mucho su humor. Extrañaba a su hermana , desde que estaba con Sebastián ya no tenía tiempo para ella. Aunque no le caía mal Sebastián siempre era atento con ella y por lo menos no llamaba hobbit como la anterior pareja de su hermana.
Emocionada oyó como su hermana abrió la puerta, mientras le llamaba — Ana te traigo una sorpresa.
Ana corriendo fue a la sala, para ver a Sebastián con Amelia. Los dos traían bolsas de pollo frito. Ana hizo una mueca y se acercó a saludar de mala gana a la pareja.
— Hola, ¿cómo les va?
Amelia se encontró confundida Ana estaba molesta. Pudo ver como respiraba con dificultad y su rostro se deformó con una especie de mueca.
—Bien — Amelia apretó la mano de Sebastián.
— A Sebastián le tocó cambiar de turno en el restaurante, me sorprendió en la universidad; de él fue la idea de comprar tu comida favorita.
— Gracias, pero ya comí. Hice un chessecake de frutilla, se está enfriando en el mesón. Voy a estudiar en mi habitación.
Luego de decir eso se fue a su cuarto. Una parte de ella tenía ganas de gritar a su hermana y otra parte deseaba llorar como una niña. Fue a su cama, se acostó y cerró los ojos. Su estómago rugió del hambre, pero Ana no movió ni un músculo. Ni siquiera cuando su hermana entró furiosa a su habitación.
Amelia dejó la comida en el horno, hizo que Sebastián pase a la sala mientras ella buscaba a Ana.
—¿Qué te pasa?
—Nada , no deberías estar con tu noviecito.
Amelia se acercó a la cama tratando de no tropezar con el uniforme tirado en el piso o la mochila que estaba a un lado.
—Pensé , que te caía bien Sebastián. Te portaste muy grosera.
Ana no dijo nada. Sonó el timbre de la casa.
—Debe ser Heli.
—¿Heli?
Fue cuando Amelia se acordó, que iban a tener una velada solo de chicas.
—Uy , se me olvido.
Volvió a sonar el timbre.
—Ve abrir a Heli, no importa. Igual tengo que hacer tarea de álgebra.
Amelia se fue a abrir a su amiga, sin saber qué hacer respecto a su hermana.
Sebastián estaba sentado en la sala de Amelia estaba incómodo mirando a las flores de la sala . A diferencia de otras chicas, le importaba lo que le afectaba a Amelia y quería ser aceptado por sus familiares y amigos .
Amelia salió de la habitación de su hermana, su rostro denotaba tristeza. El corazón del pintor se encogió , deseaba saber que estaba mal y cambiar las cosas. Se quedó clavado en la sala sin saber qué hacer o qué decir.
Heli la amiga de Amelia entró parecía exhausta. Tenía el rostro rojo y gotas de sudor recorrían su cara y cuello. Llevaba varios CDs de películas.
— Hola , Amelia podemos pasar de las tiendas. Solo quiero sentarme y ver al Sr. Grey tomando una coca-cola zero muy fría.
— Hola, Heli.
Heli miró a Sebastián algo confundida —pensé que era viernes de chicas.
Ninguno dijo nada por un rato . Sebastián sintió que debería irse y dejar a Amelia y sus amigas en su tarde especial. Se acercó a Amelia y le hizo señas para hablar con ella.
Heli decidió ir a saludar a Ana y dejarlos solos luego de poner de las películas en la mesita de la sala.
Sebastián se acercó a Amelia le acarició con ternura la mejilla.
—Debería irme, es su noche de chicas.
Amelia se aferró a él y casi lo besó — no te vayas.
Sebastián la besó con pasión como si se fuera a ir por mucho tiempo.
—No deseo irme, pero es tu tiempo con tu hermana. No quiero ser de esas parejas que te asfixian, que creen que uno persona solo debe pasar con su novio. Yo quiero que seas libre y sobre todo feliz...
Amelia lo besó con fuerza, aún más enamorada de Sebastián que antes.
—Quédate, por lo menos almuerza conmigo. Luego tendré mi noche de chicas.
Besó de nuevo a Sebastián con tanto deseo que la sangre del pintor se elevó Por un momento imagino tomarla en la sala. Se separó con dificultad algo jadeante.
—¿Por qué fue eso?
—Por tantas cosas, por entender a mi hermana , por siempre pensar en mí...
Sebastián la besó de nuevo. Heli tuvo que toser exageradamente para interrumpir a la pareja.
—Ana, está insoportable . Creo que voy a casa.
—Quédate a almorzar. compramos pollo frito y Ana hizo chesscake.
—Genial, eso huir de Pablo me agota. He perdido dos kilos, es la mejor dieta que podía tomar.
A Sebastián se le erizó el pelo de la nuca. No había peor cosa que oír a las chicas hablando de sus exparejas.
— Voy a buscar a Ana, mientras ustedes ponen la mesa.
Amelia iba a decir algo, pero confió en él. Su hermana y Sebastián necesitaban conocerse mejor. Ya que ella tendría una larga relación con el pintor .
Sebastián fue al cuarto de Ana y tocó la puerta. Se puso nervioso, no sabía qué hacer o decir era peor que hablar con un extraño.
Espero hasta que ella dijo — Amelia, quiero estar sola. Ve a sala a hablar con tu Da Vinci.
— Ya quisiera yo pintar así — dijo Sebastián ni bien abrió la puerta.
—¿Qué haces en mi cuarto?
— A Amelia, a Heli y a mí nos gustaría almorzar junto a ti.
—Gracias, pero ya comí.
Ana seguía en su cama fastidiada que ese hombre entró en su refugio Sebastián se acercó a la cama. de Ana y la miró por un minuto sin decir una palabra.
— Mentirosa.
Ana se sentó en su cama, muy molesta. Hubiera querido tener poderes mágicos para lanzar un rayo al intruso.
—Eres el colmo, entras en mi habitación sin permiso y luego me acusas de mentir.
Sebastián caminó por la habitación de Ana mirando los peluches, un gran afiche del doctor misterio, ropa tirada en el piso y algunos libros abiertos del álgebra en un pequeño escritorio.
— Tienes razón, pero antes que me marche. Ana deberías saber algo, quiero a tu hermana y no voy a robártela. Aunque quisiera eso, ella nunca te abandonaría. No, entiendes que eres lo más importante en su vida.
Cuando amas a alguien tu mundo crece, aprendes nuevas cosas y nuevas personas se integran a tu vida. Solo deseo conocerte, tú decides si lo haces ahora y comes algo o te quedas sintiendo lástima por ti.
Luego de decir eso, Sebastián se marchó de su habitación . Ana de mala gana y más movida por el hambre fue al comedor. Su hermana estaba radiante , eso siempre ocurría cuando el pintor se encontraba junto a ella.
Su hermana le dio un plato que contenía pollo, papas fritas y algo de ensalada de col.
Ana se sorprendió al oír que Sebastián se iba para que ellas pudieran cumplir sus planes. Una parte de ella se sintió culpable . pero otra estaba feliz por tener a su hermana y a Heli solo para ella esa tarde.
Heli acaparó toda la conversación contado su gran pelea con Pablo. Ana atendió a medias, la charla. No pudo dejar de pensar en lo que dijo Sebastián. “Tienes razón, pero antes que me marche Ana. Deberías saber algo, quiero a tu hermana y no voy a robártela. Aunque quisiera eso, ella nunca te abandonaría. No entiendes que eres lo más importante en su vida. Cuando amas a alguien tu mundo crece, aprendes nuevas cosas y nuevas personas se integran a tu vida”.
Ana estaba tomando un poco de cola cuando miró como Sebastián ayudaba a traer el pastel mientras su hermana que llevaba los platos. No pudo negar que se complementaban y que ambos les brillaban los ojos cuando estaban juntos , era como si compartieran un secreto.
Se obligó en poner atención a Heli que en ese momento estaba hablando de su deseo de comprar vaqueros nuevos .
— Yo también quiero comprarme una chaqueta nueva en especial si iré a Riobamba cuando se acabe el hemisemetre.
Amelia observó a su hermana con recelo mientras cortaba el pastel.
—Solo, iras si apruebas el año y sacas buenas notas en álgebra.
Ana suspiró desanimada por el tres sobre veinte en su última prueba. Amelia le pasó un plato con el chessecake, que Ana no le pareció tan atractivo , como cuando lo puso el postre en la mesa Amelia.
—Por cierto, ¿ya te dieron la calificación de tu prueba?
—No, me imagino que me la entregarán el lunes —Ana mintió.
Solo Sebastián se dio cuenta que lo hacía y sin querer recordó su niñez y juventud, cuando su padre le pegaba por sacar malas notas. Ana tenía la misma mirada cuando él escondía una mala calificación. Se prometió que ayudaría a Ana, no solo por Amelia. ´El entendía muy bien la tristeza y pesar cuando se era un mal alumno y no comprendía un tema de estudio.
Luego de pasar como 15 minutos despidiéndose de Amelia. Sebastián se fue, al principio pensó ir a su estudio y pintar. Luego lo pensó mejor había descuidado mucho a doña Caridad y don Pedro. sería genial sorprenderlos con una visita. Estaba muy distraído en sus recuerdos que no sé dio cuenta que alguien lo seguía.
Espero que les guste el capítulo y les deseo una buena semana