Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Beneficios de tener un perro ( primera parte)

Hola,  ¿cómo les  va?  Hoy  voy  a  hacer  una  serie  de entradas   todos los miercoles  solo  beneficio   de  tener  una mascota en especial  un perrito.


Los perritos  alegran  nuestra  vida    y  te  dan mucho amor  espero que  les  guste este segmento.


La otra  semana les presentare  los  beneficios  fisicos de  tener  un  perro .  Les   mando  un  beso  y  les deseo  un  lindo día




lunes, 28 de marzo de 2016

Tengan una buena semana

Hola,  ¿cómo  están?  espero que hayan tenido  un genial  feriado  de  semana   santa.  En mi país     se  celebra  con la  fanesca  que es  una  sopa  a  base  de  granos  y   con  bacalao.

Muchos  de ustedes  usaron las vacaciones  para  descansar  y otros para  meditar    .  Yo   lo que pude la pase   durmiendo.  Amo  dormir.


Pero  ya   acabaron las   vacaciones  así que les  mando mucha  fuerza  y ánimo.


Tengan una  linda  semana



miércoles, 23 de marzo de 2016

Iluminan mi corazón. Capítulo 22 ( Segunda parte)

Hola ¿cómo les  va?   Espero que   disfruten  de la  vacaciones de semana  santa  por eso adelante  este  capítulo  .Hoy les traigo un  fragmento con  acción y  algo de  humor.   Veremos  la reacción  de nuestros  héroes  y  cómo   se  va  dar  la voz  de alarma  sobre el ataque  de  Úvatar.

Capítulo  22


Seirim  sabía  que  en pocos  minutos iba  a morir. Se lamentó no vengar  a su padre, ni  volver  a  ver  a su hermana.  Azidahaka  lo tomó    como si fuera    un saco de papas.  Seirim   sintió   el  asqueroso olor que  emanaba  del demonio,  tuvo miedo de vomitar  y alertarlo  que  seguía  vivo.  Había contenido la respiración, cuando  Úvatar  lo  examinó,  esperando poder  huir si le fuera posible.  
El demonio  traidor,  lo llevó a horcadas  por  un rato para luego  dejarlo en la   cueva más lúgubre  y asquerosa que  Seirim  había  visto en su vida.    Lo tiró  en una montaña  de excrementos.   
 — Debería comer algo, tal vez  las manos  de  Seirim. Mierda,  solo  faltan minutos para  el ataque.  Todo sea  por  ser  el  rey del inframundo. Volveré  y  te comeré hermanito.
Azidahaka  golpeó a su medio hermano con  furia y luego  se alejó.  Sei  tragó  saliva, no  estaba lo suficiente  fuerte   como para luchar.  El veneno  de las  espinas que   le incrusto el demonio de  tres  cabezas  no lo dejaban moverse , mucho menos  pelear.
Escuchó  como Azidahaka     se iba,  pero estaba  muy  adolorido  para   caminar.  Cerró los ojos  lamentado  su  muerte  deshonrosa,   cuando sintió que  alguien se aproximó  Sei  con toda su magia  elfa lanzó  un  rayo . Agradeciendo por primera  vez  ser híbrido.  El rayo en lugar  de  dar en  el blanco le rebotó dejándolo inconsciente. Su último pensamiento  consciente fue  que ni siquiera pudo  herir  al   tonto  de  Azidahaka y que pronto  iba  ser su comida. 

Seirim  se  despertó  con  un  gran  dolor  de cabeza. Sintió un ligero olor   a  tierra    mojada   y   varios  tipos  hierbas. Se  sorprendió  al aún estar  vivo,  en un lugar  desconocido  junto a  Adremelech.
— Muévete  con suavidad,  debes  tener   seca   la boca  es  reacción  al antídoto.
Seirim  se paró mareado — Pensé  que  Azidahaka    iba a  matarme ¿Por qué salvaste?
Adremelech  estaba   en un rincón   creando un portal y por lo que  le pareció  a Sei  esté    no daba  resultado. 
—  Maldición —  Adremelech  miró  a  Sei     con   el semblante  cansado —. Por lo menos,  deberías  darme las  gracias. Utilice  tiempo que no tengo  en  salvar   tu  estúpida  vida.
—Gracias. ¿Dónde   estoy?  ¿Por qué dejaste que  pensara  que   eras  un traidor? y ¿por qué me salvaste?
Ademelech  volvió  a su trabajo  y  no  respondió    a ninguna  pregunta  por  un buen tiempo.
— Estás  en una   de  uno de los salones  olvidados  de  tu padre. Era  más  fácil despistar a Azidahaka si   creían que  yo  era el chivo  expiatorio.  Te salve  porque  fuiste   mi alumno,  además eres uno de los mejores  guerreros que he  conocido y  tu muerte  sería una pérdida. ¿Estás mejor  puedes  moverte?
Seirim  probó a moverse y se sintió más  fuerte. Intentó crear un hechizo, pero  su poder estaba muy débil.
— Si, estoy  mejor.  Pero apenas  tengo poderes.
—Es por   el hechizo de Úvatar  lanzó al ambiente  un polvo que    mata  toda  magia  excepto la  élfica y la  de  los  dragones .  Por eso  tienes  algo  de poder.
Seirim  asintió , acordándose  de  la  conversación  que escuchó entre  Úvatar  y  su  vasallo Azidahaka.
—Tenemos que avisar a los otros.  Debemos salvar a Anazareth y al resto.
— Lo sé,  que  crees  que estoy  haciendo.  Trato  de  crear  un   portal  para  que  puedas  ir  a los otros  mundos  y  dar  la alerta.
  —Aún soy  capaz de transportarme.
—Sería muy lento, te quitaría energía  y además  alentaría  a  Úvatar.
No tengo tiempo  para  explicarte. Me quitaste tiempo valioso, al ser  atrapado.
Seirim  se  acercó sintiéndose  algo  culpable,  pero sin confiar plenamente  en su maestro—. Disculpa  ,  si  me hubieras  advertido o pedido mi ayuda...
—No  discutamos,  no tenemos tiempo.  Ve por  una esfera  de poder  están al fondo.  Ten cuidado las  cajas  están mal apiñadas.
Seirim    encontró lo que le pidió  Adremelech iba   a ir  a su lado,  pero de la nada  un montón  de  cajas le cayó  encima. Anazareth  furiosa  entró  a   su escondite.

   Teee dijjjjje que  quuuuuitaras....
Adremelech  alzó la  vista  para   ver  a  la  demonia.  La interrumpió, porque odiaba  oírla tartamudear  — .  No  tuve  tiempo,  entre   hacer  un portal  para  pasar por los  diferentes  mundos  y salvar    a  tu hermano.  Se  me  ha pasado  las  horas.
Anazareth  frunció el  entrecejo  y  depositó  en  el  suelo   5 grandes   vasijas  de  barro en su interior  estaba  la  arena  de  los sueños  perdidos,  las  colocó  con cuidado en el piso.
— ¿Mi herrrmano?
Adremelech   dejó  de  trabajar en el  portal —. Estaba  por  aquí  ayudándome.
—Estoy  aquí — dijo   Seirim con  voz  estrangulada.  Pensando que  era  un horrible  día y cada  vez  se ponía peor.
Fue  arrastrado   por  Adremelech  y tirado  al suelo  como  un saco  de papas. Parecía que esa situación se  repetía mucho.   Su  hermana  se le  acercó  y lo abrazo   con  cariño . Se  separaron al oír  una  tos  fingida de  Adremeleh.
— Será  mejor  volver  al  trabajo.  ¿Tienes  lo  que te pedí?
Seirim le  dio la  esfera a  Adremelech — gracias —. El   demonio  volvió  a  trabajar  en su portal.  Sei  fue  ayudarlo mientras  Anazareth   revisaba   las  vasijas.
—¿Desde  cuándo  supieron  sobre  el ataque de las sombras?
—  Solo hace  unas    horas.  Sospechaba   sobre  Azidahaka , pero no tenía pruebas  además desea saber dónde  estaba  Úvatar  y que hacía.  Descubrí  a las  sombras  siguiendo  Azidahaka.
Anazareth   interrumpió  a  su  amigo —   Sssi  no hubbbiera  ssido  ppppor él.
Adremlech  continuó  con la historia    —.  Siguiendo Azidahaka    vi  a las sombras  atacar  a tu hermana. Ella me  explicó que  tarden meses  formarse   ya sé  que dan  en  la  oscuridad.  Anazareth y yo   hablamos   de   crear   un hechizo para destruirlas, mientras  yo avisaba a los mundos.  Sin  embargo,  Úvatar, quito la magia  y  es  casi  imposible  movilizarse con magia.  Para  colmos  el ataque   se ha adelantado.  
—¿Cuánto?
Adremelech    golpeó  el portal  —   solo tenemos  15  minutos antes  de que comience.
— Mierda.  ¿ Qué puedo  hacer para  ayudar? —. Seirim  miró preocupado  a su maestro  ,  en otra época hubiera confiado ciegamente  en él.  Ahora  estaba seguro de que  ocultaba  algo. Pero  no era  momento  para  pelear  o dudar.
— Debes ir a avisar , junto  con tu hermana,  sobre  el peligro  que estamos
Se  oyó   un  golpe en el suelo. —No iré.
— Es peligroso.
—Adrrremelechh,  lo sé.  Pero, yyyo debo  terminar  el hechizzo parrra  solo preppppparar  la arena. Aúnnn debes conssseguir    por lo menos  5 aves fennix
—Es peligroso, debes  venir — gritó  Sei .



  Adremelech   hizo  girar  una pequeña bola  de  cristal  —.  Estamos perdiendo el  tiempo,    cada minuto que discutimos  la sombras  avanzan.
Seirim   asintió  lo mismo  Anazareth.
—  No quiero dejar  a mi hermana sola.
—Yo  la cuidaré.
— Es preeeciso, confffió en Adre..
Anazareth  abrazó  a  su hermano muy fuerte.  Adremelech  incómodo   volvió su atención  al   aparato   que  empezó  a  emitir  un sonido  irritante  y  formar  un círculo de color  rojo  que   cambió a un color púrpura. 
—Te conseguí   una puerta  ya  abierta  como no   puedes   aparecer  con invocando  tu magia.    Abrí  las  ventanas  que  Azidahaka  utiliza para  fisgonear.
Anazareth  tenía un nudo en el estomago  y  mucho miedo.  Esperaba que su hermano no  notara   su miedo.
— Te  qqquiero  Sei, cuídate.
Adremelech  golpeó el hombro de  Seirim en forma amistosa. — Yo la protegeré,  te lo prometo.
  —Gracias,  nos  olvides  que no veremos   en la casa  de Luke,  Anazareth  sabe donde se encuentra.
 Adremelech asintió   y le   dio   la bola  de  cristal —.  Suerte, Está programado para  el mundo humano  luego  debes pensar   al mundo que  deseas ir. No  falles  Seirim ,  los  5  mundos dependen  de  ti. 



lunes, 21 de marzo de 2016

Un Sentimiento Prohibido de Laura Peñafiel Manzanares.

Hola,  ¿cómo  les  va?  Aún  sigo triste , por  la  sorpresiva  partida  de   mi amiga Laura  Peñafiel Manzanares.  Una fiel amiga,   gran bloguera  y  excelente  escritora.


A pesar  de  la pena  de la pérdida .   Yo  creo que  mientras   uno  siga teniendo  a esa persona en el corazón  siempre estará a su lado. Además   siempre tendremos  sus letras;  un  gran escritor siempre estará  vigente por sus historias.  Hoy les traigo una   historia  que me regaló un día en el que me  hallaba  triste.  Es  muy hermosa  y cortita  espero que  les  guste  tanto como  a mí.

Un Sentimiento  Prohibido



Corría el año 1800. 
        Los recuerdos acudieron a la mente de Emma. Recuerdos acerca de lo que había ocurrido antes de viajar a Buenos Aires.
        Había visto a aquel joven muchas veces mientras paseaba por la calle con sus primas. Era el joven más guapo que jamás había visto.
        Los ojos de Benjamín recorrieron el rostro de Emma impresionado por aquellos rasgos tan perfectos y hermosos. Tenía el cutis sedoso al tacto. Sus ojos eran enormes, de un intenso color verde. Y su cabello era negro como la noche.
        Había nerviosismo en los ojos de Emma cuando sus miradas se encontraron.
        Benjamín estaba fuertemente impresionado por la belleza de aquella joven. Se sentó en el banco junto a ella, sin dejar de mirarla. Era la muchacha más hermosa que jamás había visto. Alta… Graciosa … Con aquellos ojos de color verde que brillaban como la esmeralda más hermosa…
        ¿Sólo eso? ¡Conocía a Benjamín desde siempre! ¡Era su primo!
El trayecto en barca se estaba haciendo eterno. Cada golpe de remo acercaba a Victoria hasta su hogar. Volvía a casa. 

—¡Volveré a ver a Benjamín! —exclamó feliz.
—Siempre es una alegría encontrarse con un ser querido—opinó Emma.—
—¡Tú también deberías de estar contenta! Benjamín te adora. Cuando estuvimos en Madrid, no se separaba de ti ni un solo instante. Eres como una hermana menor para él.
Emma miró a sus padres. Éstos también estaban contentos de ver de nuevo a Benjamín. Y ella no sabía qué pensar.
Benjamín era su primo. El hermano menor de Victoria…
Sentada al lado de Victoria estaba su hermana menor, Emma. La chica guardaba silencio. 
Victoria estaba en una edad que se podía considerar peligrosa. 
Todavía no se había casado. 
Su mejor amiga, Paz, era viuda. Paz había sido educada para convertirse en la esposa perfecta. 
Se enamoró de un apuesto terrateniente, don Lucas Cortés. 
Se dejó llevar por todos los besos que él le dio, pero sin llegar a nada. 
Por desgracia, Paz terminó casada con Alfonso, el hijo adoptivo del médico de su familia. 
No tuvo hijos con él. El matrimonio había durado unos dos años. 
Paz hablaba pestes de su vida íntima. 
De cómo su marido le levantaba el camisón con tanta rudeza que se lo desgarraba. Cómo le aplastaba la boca con la suya cuando estaban juntos en la cama. No había logrado sentir placer alguno cuando yacía en la cama con él. 
Tras la muerte de Alfonso, Paz se había quedado sola. Ni siquiera podía ir a buscar a don Lucas. Seguía amándole con todo su ser. Pero su amado, tras haberse quedado en la ruina, había partido a España. Paz era demasiado cobarde como para seguirle. De modo que se había quedado allí. 
Victoria había ido a verla muchas veces. Paz llevaba la vida de una ermitaña. No salía a la calle. Victoria pensaba que ella nunca se casaría. Por ese motivo, debía de mirar bien por su hermana y por su prima. 

—¡Ya estamos llegando!—trinó Emma.
—No te pongas de pie —la regañó Victoria—Te puedes caer.
—¿Cuándo veremos a Benjamín?
Emma admiró la belleza de su prima. Victoria, Celia y ella venían de una familia adinerada. Estaba emparentada su familia con la aristocracia española.
—Tienes muchas ganas de ver de nuevo a mi hermano —observó Victoria, risueña—¿Se puede saber el porqué?
—Lo echo de menos-contestó Emma.
Finalmente, llegaron a su destino. La isla de Zuraita…
La barca quedó varada en tierra. Emma no podía creerse lo que estaba ocurriendo.
¡Estaba de nuevo en casa!
Oyó a Celia gritar llamando a su hermano. Benjamín se estaba acercando al embarcadero. Sólo tenía ojos para Emma. ¡Cuánto la había echado de menos!
—Prima…—murmuró al verla—¡Qué gusto me da verte!
Los nueve meses que habían transcurrido desde que se vieron por última vez habían supuesto una verdadera tortura para Emma.
Se aburrió como una ostra en las tertulias a las que acudió. Cierto era que tenía dieciocho años y estaba en edad casadera.
No le gustaba nada bailar y tenía que acudir a aquellas fiestas tan aburridas. Sólo encontraba cierto alivio cuando estaba con sus primas.
Le gustaba salir a pasear a pie con ellas. Pero Victoria sólo tenía en mente una idea. Emma debía de casarse. Y debía de casarse con un buen partido. Con respecto a Victoria, había tirado la toalla. Nunca se casaría.
Emma sentía dolor de cabeza. ¿Acaso había olvidado los nombres de aquellas damas con las que había tomado el mate muchas tardes? Así era.
Emma era la única hija de los tíos de Victoria, Benjamin y Celia.
Emma asistió a numerosas veladas literarias. Le gustaba hablar de libros.
También asistió a multitudinarias cenas.

De la mano de Victoria, Emma empezó a asistir a los salones de té de la ciudad. Y empezó a asistir también a bailes.
Los bailes fueron lo que más deslumbró a Emma. Victoria parecía disfrutar de su papel como patrocinadora de su prima. Le indicaba quién era quién.
Emma se sentía bastante torpe a la hora de alternar con aquella gente. Se sentía incómoda en los bailes.
Tenía dieciocho años. Su padre decía de ella que parecía un ratón de biblioteca.
En un primer momento, la agitada vida social que encontró en Buenos Aires la deslumbró.
Una vez superado el encanto de los primeros días, Emma empezó a soñar con la idea de volver a la isla de Zuraita. Su hogar…
Varios fueron los caballeros que besaron sus manos.
Todavía recordaba el escándalo que había protagonizado Victoria unos años antes. Todos decían que había arruinado por completo su reputación. Visto con perspectiva, Emma creía que todo el mundo estaba exagerando. Que eso no podía ser cierto. ¡Pero lo era!
¡Un caballero la había besado en la mejilla durante el transcurso de una velada literaria!
Ocurrió durante la primera temporada de Victoria en sociedad. Se había tratado de una apuesta. Un caballero había apostado a que era capaz de alterar los nervios de una joven debutante. No sólo logró alterar los nervios de Victoria. Había arruinado su reputación.
Victoria regresó a Zuraita. Estaba destrozada. Lo único que hacía era llorar. Se sentía humillada.
El padre de la joven intentó pagar la ofensa.
Retó en duelo a aquel caballero. Pero éste se negó a satisfacer su requerimiento. Era un cobarde. Tan sólo buscaba divertirse.
Alegó que ni siquiera había besado a Victoria en los labios.
Ella lo había visto antes. Le había parecido el hombre más apuesto y viril que jamás había conocido.
Pensó que, al besarla en la mejilla, demostraba que estaba interesado en ella.
No había sido así. Por ese motivo, nunca se casaría.
Benjamín besó a Emma en ambas mejillas.
Estaba muy contento de volver a verla.
Los días siguientes transcurrieron de manera rápida.
Las tres jóvenes no tardaron en acostumbrarse a estar de nuevo en casa. Vivían muy pocos vecinos en Zuraita. A veces, cuando acudían a visitar a alguna vecina, Emma tenía la sensación de que Victoria se aburría. A ella le gustaba más vivir en Buenos Aires.
No era como Emma, que prefería acudir a conciertos caseros. Que disfrutaba con aquellos pequeños bailes que se celebraban. Y su pareja en aquellos bailes era Benjamín.
Disfrutaba dando paseos por la orilla de la ría de Bahía Blanca. Podía verse desde allí toda la ciudad de Punta Blanca. Era una afición que compartía con su primo Benjamín, con su prima Celia y con Luis, su vecino. Éste último era el mejor amigo de Celia.
Disfrutaba yendo a tomar mate a la casa de alguna vecina. Recibiendo visitas. Era muy buena tocando el arpa. Solía dar conciertos caseros para entretener a su familia. Vivían en la casa más grande que había en toda la isla. Y su casa siempre estaba llena. Toda la familia vivía allí.
Emma se ponía nerviosa cada vez que Benjamín la miraba.
No olvidaba el beso que le había dado en los labios poco antes de partir con destino a Buenos Aires. 
Existía algo entre ellos. Era un sentimiento que no sabían cómo definir. Que sólo ellos dos conocían. 
Emma no quería regresar a Bueno Aires. Quería quedarse en casa con Benjamín. Si cerraba los ojos, soñaba con él. 
A Benjamín le ocurría lo mismo. No podía estar con otra mujer que no fuera Emma. 
Emma y Benjamín deseaban no sentir aquel sentimiento que nacía en sus corazones.
Un sentimiento que les llevaba a besarse en la boca. 
Se besaban con ardor en el hueco de la escalera. 
Emma se sentía culpable. Se reunía para rezar el rosario con su familia en el salón. En ocasiones, terminaba llorando. Victoria se daba cuenta de ello.
Todo el mundo les veía raros. Emma se ponía muy colorada cuando Benjamín le hablaba durante la cena. 
—¿Qué vas a hacer hoy?—le preguntaba Emma, durante el desayuno—¿Irás a lo de los Sánchez?
—Es que ellos también celebran tertulias—respondía Celia. 
Benjamín no decía nada. No se atrevía a mirar a Emma a los ojos. 
Podía delatarse. Podría delatarla a ella también. Era un Infierno estar tan cerca de ella. 
Sentir aquel fuego que Emma había encendido en sus venas. Era un pecado. Los dos lo sabían. Luchaban contra él. 
Pero aquella lucha les agotaba. Les hacía querer rendirse. 
No querían quedarse a solas. Tenían miedo de lo que pudieran hacer. 
Por suerte, nunca estaban a solas. Victoria y Celia solían acompañar a Emma a todas partes. Iban a visitar a la modista, que vivía en Punta Blanca. Celia había viajado siendo muy niña a Buenos Aires. Tan sólo tenía dieciséis años. 
Necesitaba un vestuario nuevo. Lo malo eran las noches. 
Victoria y Celia compartían habitación. Pero Emma dormía sola. Benjamín podía ir a su cuarto, si así lo deseaba. 

—¡Y no sé qué hacer si me despierto en mitad de la noche y me lo encuentro acá!—se inquietaba la joven cuando se quedaba a solas en su recámara—¿Qué puedo hacer?
Victoria estaba empeñada en casar a Emma a toda costa con un buen partido. Habían salido las tres jóvenes. Se sentaron sobre la hierba. Celia había sido muy clara con su hermana mayor. No quería regresar a Buenos Aires. Sería como ella. Una solterona…
—Espero que vos no sigáis los pasos de mi hermanita—le advirtió Victoria a Emma—Cásate. Ten muchos hijos.
—Vos sos la que debéis casaros—replicó Emma—Sos todavía joven.
—¿Te has vuelto loca? Soy una mujer mancillada. ¿Acaso lo has olvidado? Ningún caballero decente querría fijarse en mí.
—¡Es una tontería!—exclamó Celia.
—¡Vos no estabas allí cuando ocurrió!
—Prima, tenés veintiún años—le recordó Emma a Victoria —Puedes casarte si así lo quieres. ¿Es que te gustó el caballero que te hizo eso? Miento. Fue un necio. Ni siquiera puedo llamarlo canalla. Sólo te molestó. Y la gente convirtió una nimiedad en una depravación.
—¡Emma!—se escandalizó Victoria—Eso no fue lo que pasó. Yo…
Tuvo que guardar silencio. Reconoció para sus adentros que Emma tenía razón. Se iba a quedar soltera por culpa de un recuerdo.
Los días siguieron su curso. Victoria seguía empeñada en buscarle un marido a Emma.
La joven no le hacía caso. Sólo podía pensar en Benjamín. ´
En las semanas siguientes, cuando acudía a casa de alguien a tomar una taza de mate, a Emma le presentaban numerosos jóvenes.
—¿Quiénes son?—solía preguntarle a su prima Victoria.
—Son tus pretendientes—respondía ésta.
—¿Cómo?
Emma solía poner una excusa para irse lo antes posible y dar un paseo antes de volver a casar para despejar su mente.


Benjamín acabó enterándose de los planes de su hermana. Planes con los que sus padres y sus tíos, los padres de Emma, estaban conformes.
Una noche, Benjamín se atrevió a deslizar una nota en la mano de Emma. Le había costado muchísimo trabajo atreverse a escribirla. Le había dado miedo ser rechazado por Emma.
La citaba fuera de casa a medianoche. En la orilla de la ría…
A pesar de que era una locura, Emma aceptó encontrarse con él.
Eran ya las doce de la noche.
El corazón de Emma latía a gran velocidad. Benjamín la estaba esperando. Emma se había puesto una capa encima del camisón.
Al llegar a la altura de su primo, éste la abrazó con fuerza.
—Te amo—le confesó.
El corazón de Emma se paralizó al escuchar aquella confesión. Llevaba mucho tiempo temiendo escucharla.
Pero, al mismo tiempo, deseaba oírla. Deseaba saber que su amor era correspondido. ¡Y así era! Pero era una locura.
—No podemos seguir con esto—le pidió Emma con la voz ahogada—Es un disparate.
—No pienso permitir que mi hermana quiera casarte con otro hombre —le aseguró Benjamín con la voz desgarrada.
—Por favor…
Benjamín no quería detenerse. No sabía lo que sería de ellos a partir de aquella noche. Sólo sabía que su corazón pertenecía a Emma.
—Sé que tú también me amas—le aseguró—. Entiendo que trates de negartelo a ti misma. Los dos somos conscientes de que este amor no está bien—. Le cogió las manos—. Pero hemos de ser honestos.
—¿Honestos?—se sobresaltó Emma.
—Nos amamos.
—Tú estás enamorado de mí. Y yo estoy enamorada de ti.
La voz de Emma era apenas un susurro. No quería estar allí. Quería estar allí.
Estaba muerta de miedo. Pero sentía miedo de sí misma. Su corazón latía a gran velocidad.
De pronto, sintió los labios de Benjamín apoderándose de sus labios en un beso cargado de avaricia.
Emma dejó de pensar. Tan sólo quería sentir.
Sintió sus manos despojando a Benjamín de su ropa.
Los dos cayeron sobre el suelo.

Emma sintió en sus labios todos los besos que le dio Benjamín. Notó cómo la lengua de éste trazaba círculos en su cuello. Cómo volvía a su boca y Emma podía devolverle todos los besos que éste le daba. Notó cómo las manos de Benjamín acariciaban su piel por debajo del camisón. Y cómo la estrechaba contra su cuerpo.
Mientras estemos juntos, todo irá bien, pensó Emma con alegría.

FIN

Espero que les haya gustado el relato de Laura si desean leer más de sus maravillosas historias su blog continúan abiertos
Sus  blogs  fueron: http://blogdeepoca.blogspot.com/
http://unblogdepoca.blogspot.com/
http://romanticalilit.blogspot.com/

Tengan  una  buena semana





viernes, 18 de marzo de 2016

Ilumina mi corazón . Capítulo 22 (Primera parte)

Hola ¿cómo les  vas?  Espero que hayan  extrañado mi historia.  El  fragmento ,  que les traigo   es le principio de la  guerra.  Descubrirán por  fin quien es  el vasallo de  Úvatar,  espero  sorprender  a algunos.

Capítulo 22


Úvatar  respiró con dificultad  estaba harto de errores.  Todavía   estaba  arrepentido  de  dejar  vivo a Sebastián.  Todo  fuera  más  fácil,  si hubiera muerto  atropellado  hace  algunas  semanas.  Desde que planeó  el ataque  de las sombras,   tuvo  que pasar  inadvertido para  que    Zahra y sus amigos no lo encuentren y  lo cacen. Aún  recordaba    con satisfacción   haber poseído   al hombre que atropelló a  Sebastián .  Lastima   que    ese  recolector  tonto,  se dio cuenta de su presencia  y  salvo al   estúpido muchacho.  Hace un rato  el alma  en pena  de su madre   le  avisó  sobre el ataque. solo  faltaban  unas  cuantas  horas para  volver  hacer    el amo  de  las tinieblas.  Esta  vez  nada  debía  salir mal.  Dudaba que  Sebastián diera problemas, ¿qué podría hacer  un simple  y  asqueroso  humano?
Miró  a Sebastián  saludar  con Amelia  con un beso en la boca.  Luego llevarla a  la universidad montada  en su moto.  No le interesó la   plática sosa  que la pareja tenía mientras  iba a su destino.   Debía  controlar  los últimos  detalles.   El mismo,  decidió  encargarse de  no   dejar que ningún   ser sobrenatural pudiera  transportarse mágicamente  o utilizar  sus poderes.  Funcionaba  con  casi   todo ser mágico  a  excepción  de  dragones  y  elfos.  No importaba porque los primeros mundos  que  iban a   perecer  en el ataque  de las sombras  eran  esos dos mundos.

Luego  de  pasar  varias  horas  comprobando  los hechizos  y  asegurar    que todo  quede   de la mejor  forma.  Fue  a su  guarida     su  ejército de   sombras estaba  casi  en  su total capacidad.    
La  trampa    para   cazar  a Amelia mientras  dormía   ,  era  lo más  indicado.  Ella  y su hermana  Ana     pronto    solo serían un recuerdo.   Zahra  sería  más  difícil  de  atrapar.  Se  sentó  un rato,  tenía algo  de hambre  y    estaba muy  nervioso.  Todo  dependía  de este  ataque.    Estaba harto de  fracasar   continuamente,  al principio   pensó  que  su  venganza  y conquista  de  los 5   mundos  serían relativamente fácil.  Había  tenido  miles  de años para  planear la estrategia perfecta  , pero  nunca nada  salía  como   parece.  El  mundo  siempre  te  pone a prueba seas  un  demonio o un ángel . Sintió  la  presencia  de    alguien  espiando,  pero cuando    comprobaba las seguridades, nada  raro pasaba. De  nuevo   lo hizo y convocó  a su  vasallo,   para  que haga lo mismo.
Además,  tenía    algunas  indicaciones  que  darle  antes    que  empezara  la ofensiva  contra  todos  los  reinos.  
Adremelech    tuvo un escalofrío  al sentir  a Úvatar a acercándose  a su escondite.
   — Por  fin,    te has  dignado  a  venir.
El  demonio  como respuesta   eructó  y  con  sus  garras   se  sacó el hueso  de  un niño pequeño   que había     cazado y matado hace  algunas horas.
—Tengo  derecho  a comer  algo.  He  estado trabajando sin descanso para que todo  salga  bien.
Úvatar siguió inspeccionando   su  guarida, en busca  de un intruso.  — Aseguraste   que  todos  los  demonios superiores  sean envenenados, en especial  Anazareth.
— Me prometiste ,  que me la dejarías  como esclava  sexual.
— Es muy peligroso,  es uno  de los pocos  demonios   junto a Agni  y  Adremelech  que puede  revertir    el  hechizo   de las sombras.
 Azidaka    bufó  furioso  — Deseo  a  esa  puta tartamuda,  tú  vas  a  tener   a  la desabrida   elfa  como tu nueva  reina  ¿por qué  no tengo la misma  suerte?
—Luthien  es   muy tonta  para hacer   un hechizo tan difícil  como  el de la  esperanza;  el único embrujo  que puede matar  a mis   de las sombras. Pero la tartamuda,   es   una  gran hechicera.  Te dije que podrías  tener   a cualquier mujer.
 Azidahaka  eructo  de nuevo como respuesta.
—¿Estás preparado para  ir  por  Luthien y  destruir las  principales  ciudades  elfas?     
Azidahaka  se rascó  su miembro y  cambio  a la forma de una mujer  gordita  con rizos  negros y vestida  con  un  rosa chillón— ¿ Puedo tener  a   Vanora,  Agatha,  a la hermana  de  Amelia ,  a su  amiga  Heli y...?
Úvatar  fastidiado   y  a punto de   lastimar   a  su  vasallo grito — Puedes  tener a cualquier mujer que desees  menos  a  Anazareth.
— No es  justo, la  deseo a ella.
Úvatar   se  acercó   a  su   vasallo — la  vida no  es  justa. Deja de quejarte   y     pórtate  como un  demonio.
Azidahaka  estuvo a punto de vomitar,  pero no lo hizo —. Trátame  con  respeto, porque   sé cómo destruir  tus planes.  Soy más que un vasallo .  Antes  que   Úvatar pudiera contestar  Azidahaka   se  transformó en una  gran serpiente y empezó   a  tirar    púas  venenosas alrededor  de su amo.

Úvatar  al principio pensó  que  iba   a ser  atacado por   el  estúpido demonio.  Sin  embargo,  fue  protegido  por  este.
Desde las  sombras  cayó  Seirim  al suelo. Úvatar  fue  a  examinarlo —  Está  muerto, bien hecho,   vasallo.
Azidahaka sonrió complacido.
—Si quieres  puedes    comerlo,  pero adelanta  el ataque. Empezaremos  a las  6  hora  de  Ecuador.  Tengo miedo, que     este  híbrido  haya  revelado mis planes.
—Pero ,  tengo mucho que hacer.  Quieres  que  tenga  todo  planeado en menos de  una hora.
—Entonces, ponte  a trabajar.  
Azidahaka  ,  hizo una  reverencia  con ironía  y   luego  arrastró el  cuerpo inerte de  Seirim . Hubiera  deseado tiempo  para     deshuesarlo y comer   su  carne, pero tenía cosas que hacer, mundos por  destruir y mujeres por violar. 

Espero  que  les  haya  gustado   este   capítulo,  aunque este  haya  sido  pequeño.  el próximo les prometo  que será  más  largo. 


miércoles, 16 de marzo de 2016

Pan de banano una alternativa fácil y rica.

Hola  ¿cómo  les  va?  Hace  tiempo  no pongo una entrada  el día miércoles, pero como ando  con más tiempo quise  volver a la rutina    anterior  del  blog.   Hoy les  traigo una  receta  que siempre  que  tengo plátanos   la hago porque es  muy fácil  y  rica.

Como ustedes  saben  el plátano  o  banano ,  es  una  fruta  muy antigua.

El Banano y Plátano, es un frutal cuyo origen se considera del Sureste Asiático, incluyendo el Norte de la India, Burma, Camboya y parte de la China sur, así como las Islas mayores de Sumatra, Java, Borneo, las Filipinas y Taiwán.
Las más antiguas referencias relativas al cultivo del plátano proceden de la India, donde aparecen citas en la poesía épica del budismo primitivo de los años 500-600 antes de Cristo.



El plátano además  de  ser  muy antiguo  también  es una fruta que nos puede ayudar a mejorar los síntomas de la depresión, así como los del síndrome premenstrual. También son muy adecuados para calmar los nervios en momentos de estrés o ansiedad.  Son  geniales  para  el estreñimiento y para las mascarillas de  belleza  ya  que  contienen  muchas  vitaminas.


A todos  nos ha pasado  que  aveces por  cosa  de tiempo dejamos que las  frutas  se maduren y estén a punto de  dañarse.  La  receta  de este pan  es  con plátanos maduros  así no desperdiciara   o botaran algo que pueden utilizar .  También  pueden hacerlo con plátano  fresco.



 Pan de  banano  o plátano 





Ingredientes:
2 tazas de harinas
3 cucharaditas de polvo de hornear
1/2 cucharadita de sal
½ taza de azúcar
2 huevos
1  cucharadita  de  miel.
½ taza de mantequilla  
1 taza de bananas pisadas (aproximadamente 3 o 4 bananas)
Preparación:
Precalienta tu horno a temperatura media y prepara un molde de budín.  Lo en mantequillas  y  enharinas.
Luego  se pela las bananas y las licuas  hasta lograr  una mezcla homogénea.
Una vez que las bananas están licuadas agrega los huevos uno a uno.  Se  licua y agrega la mantequilla , la miel y luego el azúcar. Sigue licuando hasta que la preparación esté homogénea.
Por otro lado combina los ingredientes secos, harina, polvo de hornear y sal, y  se  unen a los ingredientes húmedos en dos o tres veces.
Mezcla bien hasta obtener una preparación homogénea, coloca en el molde preparado anteriormente y lleva al horno.
Cocina por 30 a 40 minutos hasta que al insertar un cuchillo  éste salga limpio.

Espero que les  guste la receta  y les  deseo un genial  día. 



  

lunes, 14 de marzo de 2016

Volví

Hola  ¿cómo   les  va? Le  he extrañado  y  me  alegra  volver  a la  rutina  bloguera.

Aunque  estoy  algo triste por  las  cosas que han pasado también  tengo esperanza  que    los tiempos  mejoren  y  creo   que uno de vivir  y amar   a  plenitud

Espero  que  tengan  una  genial  semana  y  les  mando  todo mi cariño