Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

viernes, 8 de marzo de 2019

Lágrimas de Luna . Capítulo 25 ( Tercera Parte)


Hola  ¿cómo  están? Hoy  les  traigo un nuevo  capítulo.  Esperó que les  agrade. 
Capítulo  25
Azidahaka  caminó rápido  junto   a uno de  sus más  fieles sirvientes.  Observó la  batalla  entre Úvatar  y la amiga de  Amelia.  La  chica de las tetas  grandes ,  venció al demonio elfo  sin ni siquiera pestañear. Ella podía  ser  su  salvación,  no deseaba  ser esclavo  de Úvatar  y  tampoco    quería morir  sin ni siquiera  vengarse  de sus  abusos.
La muchacha  le dio una  idea,  que podría  darle  tiempo  para negociar  con Úvatar.  Fue  a  los calabozos   en donde  escondió  a  Adolfo  Mercader  y  a su  fiel  sirviente  Billy.  En  lugar  de llevarlos  con Úvatar  o convertirlos en sombras   los puso  en   una  celda  de máxima seguridad junto  Amelia.
Se  felicitó por la idea  abrió   la jaula en la  que  Adolfo  gimoteaba  y    en la oscuridad  mientras  Billy  estaba  tendido en el suelo sin decir  una palabra.
Cuando lo vieron    Billy se paró mientras  Adolfo solo se volteó y secó el rostro.
Azidahaka  no tenía mucho  tiempo.  Pronto  Úvatar  se daría cuenta de que no estaba  persiguiendo  a  Heli.
— He  venido  a  hacerles  una propuesta.
Ninguno de  los  dos prisioneros   le importó  oírlo ignoraron  al demonio.
Azidahaka  furioso  miró  al techo   antes de  gritar.
—  ¿ Si no desean escucharme?  Me  marcho  en este momento y dejo que se pudran.  Nadie  sabe que están  en este lugar.
Adolfo  Mercarder    se  levantó  del suelo  sucio en el que estaba a acostado en posición  fetal.  Casi  arrastrándose  a la puerta.  
—¿ Qué deseas?
Azidahaka  sonrió  satisfecho  aunque   Úvatar  perdiera la guerra  de las sombras  él  ganaría. 
En   celda continúa   Zahra  estaba  muy nerviosa y muy  débil. Is  se  marchó  porque  esperaba    que   Adremelech llegará de un momento a  otro.
Zahra  llamó  a  Amelia    con su mente. La mariposa por la que se comunicaban      ya  no volaba  y  yacía  en las  manos  de Luthien.
Desesperada  gritó —  Amelia.
La joven desde hace  más  de una hora     ya no le respondía  y  la  bañera negra empezó a  agrietarse.  Fue  cuando oyó  un estruendo  y  temió que  Amelia perdiera  su  alma.   El contraataque   falló y  el alma   de su niña  estaba  perdida  al igual   que  todos los mundos.




Ramoncito se  acomodó en el frio  suelo   de mármol de la  torre .  Se encontraba  junto   a  otras  10  personas que habían sido elegidos  como jinetes  de las aves  fénix.  Ellos  tenían que rociar polvo  de los sueños perdidos  que fueron tratados  para  recuperar  su  forma inicial y producir  esperanza.  Dos  jinetes montados  en un  ave  fénix se  desplazarán  por    los mundos infectados  destruyendo a las  sombras   con su  fe  y polvo de hada . Para  Ramoncito era  un cuento  irreal como las películas de  Disney  o los libros  de Harry  Potter.
Él aceptó la  misión   por  su madre , por sus amigos  y  hasta  por  su vecina.  Sin  embargo,   apenas  sentía  esperanza,  fe  o alegría.   Tenía  un  gran dolor  por la muerte  de su madre y  se sentía  culpable  por    no llorarla   como se merecía.  Una parte  de él no  sabía que haría  cuando   todo  volviera a la  normalidad.
Deseo ser  independiente y vivir  solo por  muchísimo tiempo  y ahora  que ese sueño  se le cumplió   todo era en vano.  Si pudiera   volvería a estar con su madre,  su  mal humor   y   sus críticas.  Más  eso  era  imposible  ahora solo podía luchar  por  liberar  Quito.
Tocó  un viejo rosario de su madre  y  pensó que solo era un objeto .  Luisa  Muñoz  se la pasaba  llenando   su  casa  de objetos  a los   que apenas miraba  pero  atesoraba   y eso nunca le dio  felicidad.  Ramoncito se  prometió que si  lograba cumplir  su misión  y  regresar  a salvo  dejaría  de sobrevivir  y tomaría  todo  lo que  la vida le  podía  dar.
Buscó  con la mirada  a  Ana  ella  sería  su compañera como jinete.  No  sabía  cuál de los  dos estaba   más  nervioso. Ana  se la pasaba llorando  y  gritando por  todo.  A  Ramoncito le alivio  que  hizo las paces   con Heli y  eso  la  tranquilizo  algo.
Luego de varios minutos, por  fin  Ana llegaba   al lugar  donde  él estaba  sentado junto   con  el ave  fénix  que les correspondía.
— Por  fin llegaste,  cualquier rato  debemos partir.
Ana  se sonrojó y  pareció  avergonzada.  —Estaba despidiéndome  de  Niebla, amo a  ese perro.
Ramoncito solo  puso los ojos  en blanco.
—¿ Ya  te  despediste  de  todas  las  piedras  del castillo?
— Si ya lo hice —  Respondió  Ana molesta  y luego   se sentó  junto a  él.  Tenía  mucho  miedo  no solo por   la misión que  debía  afrontar  si no por  Amelia ,  Heli  y  Sebastián.   Trataba  de  no pensar   en  todo  lo que  iba a pasar   ,  pero   su mente  no le  hacía  caso. Lo  único que deseaba era llorar y  abrazar a  sus seres  queridos.
Ramoncito tomo su  mano para  tranquilizarla. Minutos  después, una puerta   se abrió  en medio   pasillo .  Heli  entró  algo  cansada    ,  pero  con una  gran sonrisa .  Ana  y  Ramoncitose acercaron  a  saludarla.  Heli   les  dio  un abrazo  rápido  y les  indicó  que le  siguieran.  Los dos   montaron  al  ave  fénix, para  luego atravesar   el portal  que los llevó a  Quito.


Ana  escuchó a  Mercedes  Sosa  cantar   gracias  a la vida  una de las  canciones  predilectas  de  su difunta madre.   Anazareth  le contó  que  cada  persona   conectada  aun fénix   oye lo que le da esperanza  y fuerza.  Ana  sintió  a su madre  en cada nota  de la canción  al igual que  a su hermana y  sus   amigos.  Cerró los   ojos  y pudo  observar las  calles   de  Quito sus  olores y  texturas.  Cuando  tomó  el polvo de hada  el brillo  y le hizo cosquillas. Los  recuerdos  que  marcaron su vida   le hicieron sonreír. Las  personas  que   amaban aunque  ausentes    estaban con  ella.  Fue   fácil             sentir la  esperanza  y  compartirla  con   todos los que se encontraban  en su entorno.
Miró a  hacia  Ramoncito  estaba  paralizado  llorando y  el polvo  que  tenía en sus manos  se oscurecía  cada  vez  antes que  Ana  dijera  algo.
Heli que  aún no se había ido y  volaba  sobre  el cielo de  Quito  se  acercó   al  muchacho y le  susurro.
—Deja  que  el  dolor  fluya, no sientas miedo  por  tus  sentimientos.  Heli  tocó  a  su amigo y él intentó  retirarse y  casi se  cae del  ave.  Heli  no lo dejó  rodar al suelo, con decisión  tomó  su mano y le dijo —. A veces  hay que  perderlo todo  para  ver  que  aún  hay cosas  y seres  por  los que luchar.   El llanto   nos  trae  esperanza,  si  el  corazón  es fuerte.
Ramoncito   no  dijo  nada  solo lloro  e  iluminó  el polvo que  tenía  en sus manos.  En  medio  de  la oscuridad  y la sangre .   Los tres amigos eran  una luz  que  desafiaba   a  Úvatar  y  su  maldad.
Heli  iba a abrir  otra puerta  cuando   un enorme  y  horrible demonio  de  tres  cabezas, le  agarró  de  pie.
— No  sé  si  violarte  y comerte  después o  dejarte  viva y  convertirte  en mi esclava  sexual.  Eres  tentadora.
Heli  se estremeció   y   por  más  que luchó para liberarse  no lo conseguía de  ninguna  forma.
Azidahaka   estaba eufórico  tenía a  la chica y  el pacto  con Mercader   iba  a darle algo de libertad.  Nada  podía  salir mal.
— Ni loca  prefiero   convertirme en un gusano.
—  Luego  cambiarás de  opinión.
Ana  y  Ramoncito  iban en su ayuda. Montados  en el  fénix    atacaron a  Azidahaka sin lograr  resultado  y lo peor  es  que las sombras  los  empezaron a  perseguir.
Heli pensó que  todo  se fue  a la mierda.  Cuando  miró  a lo lejos          una flor roja   que empezaba            a  volver  a la vida  al igual que  un jardín y varias de casas y edificios Quito retomaron su estado normal .  Oyó  de nuevo  al  ave  fénix  cantar   meditó en  sus  palabras   y en sus sentimientos.   Aunque    estaba  presa  y  punto de  ser violada  y luego comida por   ese  horrible  asqueroso  demonio. Aún tenía  fuerzas,  magia y un propósito.  Sintió   como la fuerza  llenaba sus  venas. Se liberó   golpeando  al  demonio   y  tirándolo  hacia  un gran edificio.
Sin perder  tiempo y  sabiendo que  en cualquier momento Azidahaka se  recupera del  golpe.  Fue    al lugar  donde se  encontraban  Ramoncito y  Ana   haciendo que la ciudad  y sus  habitantes  se  recuperen de las  sombras .

— No tengo mucho tiempo.  Sigan  con su trabajo cuando           Quito  este libre         de las sombras.  No  se  olviden            de tirar  sobre la ciudad  las  flores  del olvido para los  habitantes   de  Quito no recuerden nada.
Ramocinto  asintió   aun estaba  con   el rostro y los   ojos   enrojecidos. Él que siempre tenía que decir  se  quedó sin palabras. Ana  abrazó a  Heli por un segundo.
—Suerte,   amiga.
—  Cuando terminen  con  la ciudad  de  Quito  deben ir   a las otras ciudades infectadas, el  ave  fénix los  conducirá  a su  destino.  En  Quito es  el Guagua Pichincha.
Ramoncito  casi  se   cae   del  ave.
—Mierda  ,  ¿quieres que nos lancemos  a un volcán?
Heli  miró  buscando  a  Azidahaka      y  algo exasperada.
— No  atendiste    a las  clases de  Adremelech.   Es  una puerta natural.
Ramoncito se sentó  bien  mientras  gritaba  —  Tenía mejores cosas que hacer  que atender   a ese  demonio estirado.
Ana  se rio  mientras  Heli puso los ojos  en blanco .  Abrazo nuevamente   a  su amiga  y   mando un beso  volado a  Ramoncito.
—  Cuando   liberen  a todas las       ciudades de las  sombras.  Se reunirán con el resto de nosotros    en el inframundo.
Heli se dio cuenta de que  Azidahaka  ya  no estaba  en el suelo   y  se dispuso a huir.
— Suerte, pronto nos  veremos.
Les deseo un genial  fin de semana y les mando un abrazo 






miércoles, 6 de marzo de 2019

Hablemos de libros. Las mujeres que leen son peligrosas de Stefan Bollman

Hola  ¿cómo están? Muy pronto sera el día  de la mujer  y  hoy traigo un libro  genial que homenajea  alas  mujeres   rebeldes que encontraron  en  la lectura   una  forma  para crecer  y liberarse. 


Las mujeres que leen son peligrosas 


Relegadas tradicionalmente a un papel secundario y a menudo pasivo en la sociedad, las mujeres encontraron muy pronto en la lectura una manera de romper las estrecheces de su mundo. La puerta abierta al conocimiento, la imaginación, el acceso a otro mundo, un mundo de libertad e independencia, les ha permitido desarrollarse y adoptar, poco a poco, nuevos roles en la sociedad. A través de un recorrido por las numerosas obras de arte que reflejan la estrecha relación entre libros y mujeres, Stefan Bollmann rinde un sentido homenaje a las mujeres y confirma el excepcional poder que confiere la lectura.

Opinión  Personal: Un  gran libro  que nos habla del poder  la lectura  y  del  espíritu  humano.  
Les deseo un genial  día 





lunes, 4 de marzo de 2019

Buena semana y Feliz carnaval

Hola  ¿cómo están?  Hoy  hago una entrada  corta.   solo paso a desearles  una genial semana  y  desearles  una  buena semana.  Aquí les dejo un lindo pensamiento.


Les deseo   un  buen  feriado de  carnaval  




Y una buena semana 

Les mando un  abrazo 






viernes, 1 de marzo de 2019

Lágrimas de Luna Capítulo 25. ( segunda parte)

Hola  ¿cómo están?  Hoy les  traigo  un nuevo fragmento de mi historia  esperó que les guste.  


Capítulo  25 
Adremelech  sintió  en el preciso momento  que  Heli  destruyó  el campo de  fuerza   que impedía   que  cualquier   ser   se traslade al inframundo.   Había elegido bien   al instruir   al  semi elfa.  Era   una  hechicera nata  con  mucho  temple  e imaginación; lastima que se equivocó con  Sebastián  el  vampiro era lento , impuntual y  torpe.  
Deseo  golpearlo y  darle  una reprimenda como  había hecho  Khalid     cuando llego 5  minutos  tarde  a las  catacumbas del  castillo  de Luke. De  nada  servía    perder  el tiempo  en   castigar  a  Sebastián  solo tenían  unos pocos minutos antes  que  Úvatar  cierre el campo de  fuerza  que  Heli  abrió.  
Bajaron  por  un  camino  subterráneo    saliendo  de los  límites de la propiedad  hasta  ir  al centro  de la tierra. Adremelech    los llevó   por  cuevas  y parajes  donde  hubiera  oxígeno ya que  estuvieron alojados   en  castillo   bajo  el mar.        
El  camino  al  inframundo era  largo   aunque iba a abrir una puerta  natural para   atravesar la  mayor parte  del palacio de fuego  por  una  ruta secreta, esperando    no atraer la  atención  de las  sombras  y  de  Úvatar.   
Adremelech  deseaba  ir   por  la puerta natural  para  que    su presencia     sea menos  notada  cuando lleguen  al  castillo de fuego.
—Muévanse   no tenemos  tiempo.
Khalid  gruñó y  pegó  un  coscorrón a  Sebastián, quien miró  al piso sintiéndose  culpable  por  llegar  tarde. Bajaron corriendo por  caminos  cada  vez  más intransitables,   hasta llegar un rio   subterráneo   con  aguas  hervidas.   Sebastián temió  que   tuvieran  que nadar    por esas  aguas  negras   y apestosas. Sin embargo, no fue  así  Adremelech  se elevó  por  las  aires   y  se  hizo un corte   en su   mano  derecha.  Una  serpiente  de   sangre  desplazó el agua  negra   y  creo una puerta. 
Adremenlech  avanzó    seguido de  Khalid    y  Sebastián. El pintor  se sorprendió   al  ver las paredes  pintadas  de  un  color  plata brillante     con diversas  formas  de  serpientes.
—¿En dónde estamos ?
—En el inframundo 

Adremlech  sintió  una  extraña  emoción  al pisar  el suelo  sagrado de  los  Dhaos Ulguy  (  Los   demonios  serpientes) .  Nunca   ningún  humano  o  demonio    deambuló por   sus  dominios.  Él  profanó  el    juramento  sagrado,  de no llevar  intrusos. Por más  de que era necesario y no tenía otra opción.  Se  sintió por  segunda  vez  traidor a su raza.  
Lo único que le impulsaba  era    su deseo  de  venganza  hace tiempo  vendió su  alma  para  poder  realizar  su misión.  Sin importar  el costo y a quienes  sacrificaba.
Miró  a Sebastián  que   estaba  embelesado  con  los murales de  serpiente   que  cambiaba  de  color.
—Muévete,  no tenemos  tiempo.  Úvatar  pronto se  dará  cuenta  de nuestra presencia.


Khalid  se  quedó  helado  cuando  traspasó  los muros   de  ese lugar.   Había oído sobre él  ,  pero ni  en sus más locos  sueños  
— ¿Por qué  nos llevaste  al suelo  sagrado  de  los  Dhaos Ulguy?
Adremelech no contestó siguió  caminando   les  indicó  con la mano que fueran por  la izquierda.
— ¿No   vas a responder a mi pregunta hermano?
Adremelech  miró    a su legado   las  serpientes  se agrupaban y  cambiaban  de  forma.  Pronto   ya no quedaría nada de  Dhaos Ulguy.
—Hablar sobre ello es  perder  el tiempo,  pero si  tanto deseas  saber.  Soy  el último  de los   Dhaos Ulguy.  Úvatar   , mató  a todos los  de mi raza por miedo que  pudiéramos destruirlo.  Fui concebido y  creado para   destruir al demonio elfo.  Igual que tú  solo la  venganza    me hace  ir  en  busca  de  Úvatar.  El único de  nosotros  que está por   algo noble  en este lugar  es el muchacho  zonzo.
Sebastián se sintió ofendido   al ser llamado  zonzo , pero no pudo protestar porque Adremelech    lo lanzó por la pared     a  otro lado   hacia unas  cuevas  de hielo.
Sebastián algo atontado miró    que  a lo lejos   llegaba   una  calavera  con ojos  rojos.  Se le heló la  sangre al reconocer  a Úvatar .
El demonio elfo,  deseaba   matar  a  Sebastián, pensó   que lo eliminó  cuando  raptó a  Amelia.  Parecía que el muchacho era como los  gatos  y tenía  9  vidas.  Mas  hoy se le acabaría  su suerte.  Era   su prioridad  matarlo,  no  debía  acceder  al lugar que estaba  Amelia  podía interferir y  salvarla. Úvatar  se lanzó  encima  del vampiro, pero  se  atravesó  Khalid  y  mandó un rayo  de  energía    que   mandó  a  Úvatar  al piso  por  unos segundos.
— Otra  vez, tú.  Eres  un insecto  molesto  al que voy  a destruir.
Khalid  sonrió   de  forma lobuna  sintiendo  que  todo el dolor por  perder  Aher   se conjugaba  en  su  magia  .  Tal  vez  no  sobreviviera  pero    daría  tiempo    para  rescatar  a  Amelia  y  sobre todo  lastimaría  lo que  más  pudiera  a  Úvatar.
Antes  de lanzar  un ataque    nuevamente  le  dijo a  Úvatar  — No si antes  te mato.
—  Solo  sueñas,   recolector.  No eres    suficiente  contrincante   para mí.  Ni siquiera,  Aher  repelió   mi   furia. Eres  un ser  débil.
— Seré  débil , pero he  frustrado  tus planes  muchas   veces.


Úvatar  lanzó    un rayo rojo  que  con dificultad   el recolector  esquivo.     Sebastián se levantó e iba a ayudar a Khalid, pero  Adremelech    lo tomó del brazo.
—  Ven, no podemos perder  el tiempo.
— Debemos  ayudar a  Khalid.
Adrmelech    siguió corriendo y sin mirar a  Sebastián  respondió —  Tienes  dos opciones   salvar a  Amelia  o Khalid.  No puedes  hacer    las dos  cosas.
—  Pero...
—No hay,  pero que  valga.  ¿Elige?
Sebastián siguió  a  Adremelech  sintiendo un gran peso en el alma. Caminaron  por  las  cuevas  de hielo    hasta llegar  a una bóveda  de cristal.  Adremelech    se  quedó  sorprendido   al oír  unos  pasos    debajo de ellos.  Maldijo   al  ver  que  Azidahaka      caminaba   hacia   las  celdas  de máxima  seguridad. Miró  a Sebastián  el muchacho  tenía     el rostro  cansado , estaba  sudoroso  y  sus  ojos    aunque    reflejaban miedo  en  ellos también  existía  confianza  y   esperanza.  Con  un gran dolor  se dispuso    a  cumplir  su misión cueste  lo que  cueste.
—Perdóname  Sebastián.
Antes que el muchacho   pueda  decir  algo  la bóveda  de  cristal   se  desplomó  y  Sebastián  cayó  al  suelo    que estaba  cubierto  de  fuego.

 Les  deseo  un   buen  fin  de semana 








miércoles, 27 de febrero de 2019

Hablemos de libros. La dama del sudario Bram Stoker

Hola  ¿cómo están?  hoy les traigo  un  libro  romántico  con un poco  de  terror  gótico  y suspenso.  Su  autor  es  Bram  Stoker  más  conocido  por  Drácula. 
La  dama del sudario 



Ambientada en un mítico país de los Balcanes, en los albores del siglo XX, la novela se nutre de correspondencias privadas, diarios, informaciones de prensa, para sumergirnos en una trama gótica llena de aventuras extrañas e inquietantes (como la aparición de la dama envuelta en un sudario), en la cual un joven de condición modesta se hace poseedor de una inmensa fortuna, a condición de establecerse en el castillo de Vissarion, enclavado en el brumoso y bárbaro País de las Montañas Azules.

Opinión  Personal: Es  una novela  romántica  con  un toque  de terror.  Muy  bien llevada   y  con buenos personajes.  Les encantara leerla. 
Les deseo un genial día 



lunes, 25 de febrero de 2019

Recetas Pastel de remolacha y naranja.

Hola  ¿cómo están?  hoy les traigo  una receta   saludable  y  muy  rica.  Sera  mi última  entrada  de   pasteles.  Esperó que les  agrade.
Pastel de remolacha y  naranja 





Ingredientes
 2 remolachas cocidas
 2 tazas de harina
 2 tazas de azúcar negra
 3 huevos
 6 cucharadas de aceite de maíz
 1 cucharada de levadura en polvo
 1 taza de zumo de naranja
 1 pizca de jengibre

Preparación
Por un lado mezclamos todos los ingredientes secos y reservamos.
Pelamos la remolachas , las cortamos en cubitos y las procesamos.
Batimos los huevos y los incorporamos. Agregamos el zumo de naranja y el aceite .
Poco a poco incorporamos los ingredientes secos y los mezclamos bien
La masa obtenida la echamos en un molde de silicona y horneamos a 180ª durante unos 35 minutos aproximadamente.
 Les deseo una  genial semana 





viernes, 22 de febrero de 2019

Lágrimas de Luna. Capítulo 25. ( Primera parte)

Hola  ¿cómo están?  Hoy  les  traigo  un   fragmento de mi novela.  Esperó  que sea  de  su agrado.

Capítulo  25 
Sebastián volvió  a mirar  por  todos lados    mientras  corría por unos de los pasillos  del   castillo.  Se  oía la alarma  alertando a  todos  de la presencia  de las sombras.  Su celular   repiqueteaba    y  su mano   derecha le  dolía  fuertemente.  Era  la señal  de  Adremelech  que  lo estaba  buscando, pero  él no podía irse sin despedirse  de  Ana.  Prácticamente  se quedó  a cargo de ella  desde que  Amelia    fue  raptada y la  verdad  había  hecho  un pobre  trabajo.  No entendía los   altibajos  de  la adolescente  un momento  estaba   feliz  y  al otro llorando.  Un momento    lo odiaba  y ahora lo quería  como un hermano.  A Heli  con la que siempre se había llevado bien   la  odiaba y luego se pasaba   llorando por  el miedo  de perderla.
—Heli — murmuró debía estar  con ella.
Casi  deseando golpearse  fue  corriendo a la torre  donde  Heli  iba  a   cumplir  su misión la que  posiblemente le cueste la vida.    No  se sorprendió  al encontrar a  Ana  llorando en la puerta  sin atreverse a  entrar.
— Ana.
Ella  se  volteó  y  luego corrió a sus  brazos.  —  No  deberías  estar    junto  Adremelech  y  Khalid    caminado hacia el pasadizo.
—  Si,  pero no  me podía  ir  sin  abrazarte  y prometerte  que  vendré  con  Amelia.
Ana   lo  abrazó  con  todas  sus fuerzas  —  En  voz  baja  casi susurrando le dijo — Te quiero mucho,  vuelve   con  Amelia.
Sebastián  sonrió   porque  se dio cuenta de que  con todos  sus problemas  él también quería  a Ana  como una  hermanita.
— Volveré  y me  comeré  todos  tus  dulces  de guayaba y tus  papas fritas.
Ana  gruñó y lo abrazó más  fuerte. Sebastián    le secó sus lágrimas.
— Tengo que irme,  pero  te  doy un consejo  antes  de que me  vaya. Entra y  dile lo que sientes.  Tal vez , no  pasemos  de hoy  y  es mejor  no arrepentirse  de nada. Te quiero enana,  ten  cuidado con tu misión.

Ana  sacó la lengua mientras  Sebastián  corría  en busca de  Adremelech y   sobre todo   de  Amelia.

Heli     saltó y  gritó al oír que  la puerta   se  abría.  Al principio  creyó que era  Adremelech  y   sus  estúpidos  consejos. Luego de la  reunión del consejo ella  como casi la mayoría  de participantes  se  ofreció a ayudar.  Al principio  Heli pensó que su  rol  sería  fácil.   Muy  tarde,  se dio cuenta de la dura  realidad que  todo el plan   para  salvar a  Amelia y a los mundos  recayó  sobre sus  hombros.  
La presión, la inesperada pelea con Ana y la traición de  Seirim la hicieron  beber  anoche. Su  cabeza   estaba a punto de explotar  y   parecía que en cualquier  rato   fuera a  vomitar.  Tal  vez,  morir  no era  tan  malo.  En especial  después  de lo que  hizo anoche.  Solo tenía imágenes borrosas , pero   le aterraba   solo pensar  en ellas.
Esperaba  no ver  a Seirim, ni  a  Ana. Con quien  seguía  resentida a  pesar  de que  le  salvó de  ser comida por las aves  fénix.
Una  parte  de ella  entendía  el dolor  de su amiga y se sentía  culpable  , pero otra parte  se revelaba  a la acusación. Minutos antes  eludió a  Pablo no deseaba  pegarlo si  venía  con sus propuestas  raras .  Demasiados escándalos protagonizaron. Su  mente     dejó  de  funcionar  cuando   miró  a  Ana  pasar  por la puerta.
Esperaba  un nuevo insulto  en lugar  de eso la pequeña    corrió a sus  brazos mientras lloraba desconsoladamente.
—No  te mueras,  soy una  estúpida.  No quiero  perderte.
El resentimiento de  Heli  se esfumó   y  la abrazó con todas  sus  fuerzas.
— Te quiero,  enana  del demonio. Gracias por  salvarme.
Ana hipó  —  Perdóname.  Soy una idiota.
—  Lo sé.
Oyeron un zumbido   y  una  voz  horrible  se conectó en el aire.
—  Faltan  tres minutos  para  que  todo comience.
Heli se estremeció    el miedo apenas  le dejaba    respirar.
—  Será mejor, que  te vayas  .  Suerte,  y  salva     a  Quito.
—Suerte,  Heli    vuelve   con nosotras,  te quiero mucho.  
Heli    volvió  abrazar  a  Ana  y   la miró  irse por la puerta.  Creyó que estaba  sola   muy pronto tenía  que  saltar  al vació  y empezar  con su misión. Sin  embargo, en el momento que iba  a saltar la puerta  se abrió nuevamente  y  Seirim entró.
Heli no entendió qué  hacía aquí y mucho  menos     lo que  pasó  después.  Él se acercó  lentamente  mirándola  como si fuera  a comerla y le  dio un beso pronunciando  las mismas  palabras  que  ella  dijo anoche cuando fue  a su  cuarto.

— Si voy a  morir, primero  probaré el cielo. — Luego de  decir eso  se fue,  de la misma  manera que vino.  Dejando a  Heli confundida  y a punto de  saltar.

Heli le estremeció    mirar por primera  vez  a Úvatar en vivo  y en directo. Otra cosa era entrar en los sueños.  Ahora podía percibir  su nauseabundo olor y  oír su voz estremecedora  que  le daba escalofríos.  Por fin entendió el desasosiego que   tenía  Amelia.  El  demonio elfo  era  una  calavera enorme  con los  ojos   rojos  la  carne  podrida  saliéndole  y  dos  enormes   alas  de  dragón a las  que goteaban  sangre.  No podía  quitar  todas las  barreras  a tiempo y mucho menos  enfrentarse   con esa  cosa.  Se le ocurrió una idea  bastante loca  .  Su amigo  Ramoncito siempre    decía —"Siempre  haz lo inesperado, sorprende  y  ganarás.”  
Heli  respiró hondo  ,  deseo  tener  un poco  de agua miel élfica    en ese momento para darse  valor.  O por  lo menos  gritar  Xena  la  guerrera, lo único que  hizo  fue  volar    a toda  velocidad  e   ir  en busca  de  Úvatar.
El  demonio  elfo,  no podía  creer   que la humana  fuera  tan tonta para pelear  de esa manera  la capturó en un segundo .  Ella  ni  se resistió, cuando  quiso  ir   al inframundo  no  se pudo  mover  la   humana     en el último momento paralizó. Úvatar  no  sintió  cuando ella   le  hizo  un hechizo tranquilizante.  Tenía que  reconocer  que la humana  era  algo   astuta. Sin  embargo, eso  no    le iba  a servir.
— ¿Crees  que    con paralizarme  podrás   salvar tu pellejo?
Heli    tragó  saliva     y  trato  de   que su  voz  sonara   tranquila  mientras    aprovecha   los poco  minutos  que  detuvo   a  Úvatar.
—No lo sé , pero  en un minuto todo puede pasar.
Heli  había  mandado a la serpiente  que  le dio  Adremelech  a  investigar   cuantas  barreras   y trampas  había      para  poder  desactivarlas   por  lo menos    5  minutos  para  que    Sebastián  ,  Adremlech   y  Khalid  entren al inframundo.  
Sintió  como Úvatar    empezaba    a resistir a su hechizo, por  suerte   la serpiente  apareció  con la información que necesitaba.   Con miedo  y  el corazón  latiendo  como un trombón.    Realizó  una serie  de hechizos complejos,  como si    siempre   hubiera  utilizado   magia desde  de niña. Gracias a las lecciones de Seirin y  Chatel.
Úvatar     rugió  de gozo era libre  e  iba a matar   a  esa intrusa  idiota,  no espero  que  un gran destello de luz  le  cegará, mientras  la humana     rompía    sus  preciadas  defensas  y  escapaba  dejándolo solo.
Úvatar  gritó    y  las sombras     persiguieron   a  Heli   que  desapareció  sin dejar  rastro.  Iba a perseguirla, pero  sintió   intrusos en el  castillo   de fuego.   Su prioridad  era   Amelia,   tenía que poseer  su  alma y no dejar que nadie la recate. Con resignación mando  a  Azidahaka   a  perseguir  a  la  humana, mientras  él destruía    a los  merodeadores.

Les deseo  un  buen  fin de semana y   les  mando  un abrazo