Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

lunes, 28 de octubre de 2019

Lugares que dan miedo ( Cuarta parte)

Hola  ¿cómo están?  Hoy  les  traigo mi última entrega de este espacio.  Capaz que la  retomo  el otro  año . Ya que  aun  hay muchos lugares interesantes  y  tenebrosos  que no conocen. 


Hospital Mental Aradale


Hospital Mental de Aradale era un australiano hospital psiquiátrico , situada en Ararat , una ciudad rural en Victoria , Australia . Originalmente conocido como Ararat asilo loco , Aradale y sus dos hermanas en asilos de Kew y Beechworth fueron encargados para dar cabida al creciente número de 'locos' en la colonia de Victoria. La construcción comenzó en 1864, y las casetas de vigilancia se enumeran como siendo construido en 1866, aunque la lista de pacientes se extiende tan lejos como el año anterior (1865). Fue cerrado como un asilo en 1998 y en 2001 se convirtió en un campus de la Melbourne Politécnica (conocido como NMIT) administrado Centro de Formación de Ararat de Melbourne Politécnica . 

Aradale es el más grande hospital mental abandonado en Australia. Abrió sus puertas en 1867 como Asilo lunático Ararat, esta edificación fue la casa para miles de los llamádos lunáticos o idiotas, algunos de ellos descritos como los peores locos del imperio británico.

Esta edificación vio algunos de los tratamientos psiquiátricos mas controversiales en Australia. Cerca de 13,000 personas murieron en sus 130 años de actividad. Como resultado, Aradale es considerado uno de los lugares más embrujados de Australia. Debido  a   testimonios   que aseguran  ver  algunos   fantasmas   de  los antiguos residentes del  hospital.

En sus mejores tiempos Aradale consistía en 68 edificios haciendo de él un pueblo autosuficiente.


El  Gran  Hotel Viena ( Córdoba, Argentina)


El Gran Hotel Viena fue el más grande hotel de la localidad de Miramar, Provincia de Córdoba, Argentina. Esta localidad se encuentra en la costa de la laguna Mar Chiquita, o Mar de Ansenuza, cuyas aguas y fangos poseen propiedades curativas.
El hotel comenzó su construcción en el año 1940 y se terminó de construir definitivamente en el año 1944 por inmigrantes alemanes y fue financiado enteramente por Máximo Pahlke.
Por problemas sindicales y de la política mundial el hotel cerró sus puertas en el año 1947, para reabrirse parcialmente en el año 1962.
El hotel fue diseñado de manera que dividiera el espacio edilicio para tres clases sociales. La clase alta alemana era la que gozaba de la vista hacia la Mar Chiquita.
El hotel ha sufrido muchas desgracias entre las cuales se puede mencionar saqueos, inundaciones, usurpaciones y dinamitación.
A 2016 se encuentra en litigio entre ocupantes que se instalaron y demandan viviendas y la Municipalidad de Miramar que se ha apropiado del predio y lo explota comercialmente como museo y espacio de eventos.

Envuelto entre mitos y leyendas, la construcción fue realizada por inmigrantes alemanes y cerrado en 1947, a los pocos años de su finalización.
Rumores afirman que fue refugio de criminales nazis tras la Segunda Guerra Mundial y que hasta el mismísimo Adolf Hitler descansó en sus instalaciones.
Además, historias de fantasmas y actividad paranormal relacionadas con los espíritus de los teutones que pasaron por sus habitaciones, son parte de las leyendas que acompañan su famoso nombre.
Sombras que se movían rápidamente e imágenes muy parecidas a personas ocupando esporádicamente varias de sus piezas ubican al Gran Hotel Viena en la cima del ránking de hoteles embrujados.
Hoy en día es un museo y muchos visitantes aseguran haber visto apariciones como la del antiguo jefe de seguridad, mujeres paradas junto a las ventanas de las habitaciones o niñas corriendo por los pasillos.

Esperó que les  haya  agradado este espacio y les  deseo  una  genial  semana 





viernes, 25 de octubre de 2019

Lágrimas de luna. Capítulo 35 ( Tercera parte)


Hola  ¿cómo están?  Hoy  les  traigo  un  nuevo  fragmento de mi historia.  Esperó que  les  agrade 
Capítulo  35

A la mañana  siguiente  Seirim estaba  conmovido por  la  entrega de  Heli. Ella  reposaba  en su hombro.  Seirim no se pudo contener  y le acarició el cabello con la mano. Temblaba ligeramente por la violenta intensidad de sus sentimientos. Nunca sintió  tanto  amor  y  pasión por nadie. Jamás una amante le había conmovido hasta ese punto.
Al cabo de un momento  Heli se despertó algo confundida. Seirim se encontraba desnudo tumbado  a su lado abrazándola  con   ternura.  Heli  miró al demonio híbrido. Al principio no supo qué  decir.  Seirim siguió acariciando su  cabello. Heli cerró los ojos  y luego  dijo con  voz  dulce —.  Buenos  días. 
— Buenos días,  aunque  todavía no amanece. —  Seirim  tenía un día complicado  ya que estaba encargado del escape de Amelia. Aunque desde  que  Mercader  y  Billy  deseaban  el poder   de la amiga  de Heli.  A Seirim le  fue encargada  la misión  de concretar su escape.  Desde el principio formó  una estrategia principalmente  ayudado por  Luke  y Helmunt. Sin embargo, sorprendentemente  Khalid era el  que más se  opuso  ayer  cuando se formuló el plan y ni siquiera los iba a ayudar. 
Seirim dejo  de pensar  cuando sintió   las manos  de  Heli sobre  su  pecho. Ella enroscó la pierna sobre la cadera de Seirim y él le dio placer imponiendo un ritmo más lánguido. Heli cerró los ojos y dejó que la amara.
Pero no pasó mucho tiempo antes de que él encendiera su fue­go hasta hacerla arder de nuevo. Heli hizo que se tumbara bocarriba e, intrigada con las posibilidades, se montó a horcajadas sin que él abandonase su cuerpo. Parecía saborear aquella posición triunfal encima de él... y el poder, recién descubierto, que poseía sobre Seirim.
—Seirim —murmuró—, ¿por qué no hemos hecho esto durante todo el tiempo que llevo aquí?
Él la obsequió con una sonrisa licenciosa.
—Intentaba convencerte de que era un caballero —respondió con la voz ronca de deseo.
Ella sonrió ante su irreverente respuesta y sus  dedos descendieron por su torso.
—¿Y para qué iba a querer yo un caballero cuando puedo tener a una Bestia peluda?
—Perdona, ¿cómo dices? —protestó con fingida indignación. Luego tumbó a Heli sobre el colchón—. Tendré que darte una lección por llamarme por ese apodo.
—Hazlo, te lo ruego. —Sonrió mirándole a los ojos mientras él se posicionaba de nuevo entre sus piernas.
Aquello era como estar en casa.  No importaban los problemas  que traía el  día.  Si se encontraba  junto  a  Heli y le mostraba  todo su amor  y pasión 
Sus cuerpos se deslizaron con trémula armonía. Piel caliente, rítmicos jadeos y el palpitar de sus corazones. Hicieron el amor como si sus vidas dependieran de ello.
—¡Oh, Dios... Seirim!
—Heli —susurró con voz quebrada e igual entusiasmo.
—Ay... Dios mío...
—Ríndete a mí —jadeó contra sus labios.
Seirim no opuso resistencia cuando ella lo atrajo hacia sí aferrándose con fuerza a él; se sentía embriagado por aquellos gemidos arrebatados, como una suave voz de soprano para su oído. Sepultó el rostro en largo y dorado  cabello de  Heli.  Luchando por resistir un poco más hasta que ella se hubiese saciado por completo.
Los espasmos de un intenso clímax asolaron el ágil cuerpo de Heli y las dulces convulsiones de su sexo le volvieron totalmente loco.
Dejó que sus gruñidos y gemidos de placer llenaran el abrasador espacio entre ellos. Aferrado a sus caderas en todo momento y llenado toda  a Heli. El tiempo pasó muy  rápido y  el amanecer  y los deberes del día  reclamaron a  Seirim  y  a  Heli.

Heli  aún tendida  en la  cama  observó a  Seirim marcharse para  su casa para ducharse  y  cambiarse de ropa. Se  encontrarían  dentro  de media  hora   en el comedor del  castillo. 
Bostezando y  con algo  de pereza  salió desnuda  al  baño.  Cuando  se miró en el espejo  deseaba  ver  algún  cambio en su semblante  o en su cuerpo.  Pero la imagen del espejo reflejo su  rostro  cansado y  cuerpo  imperfecto.  Se  volteó  restando importancia   a la imagen  que  reflejaba  su cuerpo.  Lo que importaba  era lo que sentía  en su corazón.  Abrió la  manija de la  ducha  y dejó que el agua moje  su piel.  Estaba  feliz, cerró   los  ojos  y los  recuerdos  de la pasada noche  se agolparon en su  mente. 
Lo que ocurrió  no fue  como  lo leyó  en las novelas o lo imagino.  Era  real  Seirim  la aceptaba  tal como era  y  ella  a él. Tenían  tanto por  delante.  Tocó su vientre  tal vez  con los años pudieran tener  familia.   Las noches  anteriores  habló del tema  con  Seirim  y  ambos  acordaron   esperar.  Él  le  hizo un hechizo para que no pudieran tener  niños por el momento. 
Heli  se apresuró a  bañarse  y  a vestirse.   Corrió por los pasillos del  castillo   y encontró  a  Seirim   en la escalera  esperándola  con una  rosa  roja.  Heli  emocionada  saltó  a  los  brazos  de  Seirim  que  la atrapó sin esfuerzo.
Heli  besó  en la boca , mientras   por las escaleras  bajaba  Luke  poniendo los ojos  en blanco. Solo le faltaba  gruñir al ver  esa demostración de  afecto.  Ya le advirtió a  Seirim que  si le hacía algo a  Heli lo pagaría  con su vida.  Para  Luke,  Heli era como una  hermana. 
Cuando  por  fin la pareja  dejó de besarse.  Luke se acercó.
— Heli, no debes  saltar  así  podrás  haberte roto el cuello.
Heli sonrió —  Sabía que  Seirim  siempre    me atraparía — Luego  olfateó la rosa.
Antes  que  Heli  vuelva a   besar  a  Seirim. Luke gruñó  aburrido y  algo  envidioso. 
Hace  mucho  que no tenía  ilusiones  ni estaba enamorado.  Miró a  Seirim  —  La reunión  sigue  siendo a  los  8 de la mañana. 
Seirim  asintió.  Un poco triste  ya que solo tenía minutos antes de concretar la  huida de  Amelia  del castillo. 
—Heli,  te  veré  en unos  días.  Tengo  que  viajar Londres,  cuídate,pequeña. 
Heli  se  zafó del agarre de  Seirim  y   abrazó fuertemente   a su primo. 
—  Te extrañaré. 
Luke estaba  casi  al principio de las escaleras cuando  Seirim le gritó —. Me tardaré  unos minutos. No vemos  en  el salón de  reuniones.
Luke suspiró resignado. No  tenían tiempo que  perder, mientras Seirim  se despedía de su novia.  Moviendo la  cabeza  pensó que  prefería al Seirim de antes  solitario, amargado y   responsable.  
Firond  los  esperaba sentado mirando unas  notas.  Helmunt  y su prometida Yvane entraron de las manos.  Luke  solo gruñó odiaba a la  gente enamorada.   Luke se sentó  en la mesa  se  volvió a preguntar ¿Dónde rayos estaba  Seirim? Sinclair  Blake  y  Ana llegaron  5 minutos  después. 

Seirim  se  encontraba  en las afueras de la casa de  Luke  en Quito donde  se encontraba  Sebastián. El nuevo  vampiro fue mandado  allí  hasta que el ministerio de  magia  hechicería  y de seres  inmortales le  diera  su aprobación  como vampiro y  lo dejara transitar libremente en cualquier lugar del mundo.   A  Sebastián no le gustaba   ese lugar ya que se sentía un intruso.  Lo peor  era  que estaba  cerca  de la casa  de su  padre ; con él no hablaba  desde la muerte de  su madre. 
Sebastián miró  hacia  la calle  para cruzar  a su lado estaba  Hans  un vampiro  que pertenecía al  clan de  Helmunt  y  se encontraba  para protegerlo y enseñarle   a ser  vampiro. Lo  cual enardecía  a  Sebastián que  se sentía  como un niño pequeño en lugar de un adulto que  se  hizo cargo de su vida desde los 15 años. 
Hans  era un hombre  alto   rubio  de rostro  redondo,  ojos azules  y  expresión  alegre. A Sebastián  le  caía bien  a pesar de  su carácter risueño. 
— Sebastián  no debes   ser  tan rudo cuando  tomes  sangre.  Debes disfrutarlo sentir como  te nutre y llena —. Hans  se  acercó por la  calle  vacía  y  tomó el cuello  de  Sebastián —.  Hazlo de forma  suave  para no lesionar  tu  víctima.  Aunque luego le  borres la memoria  debes recordar  ser  gentil. Ya  que te dio su fuerza  vital. 
Sebastián  no  pudo decir nada ya  que  en ese instante   su  padre  abría el portón de su casa. Se les quedó mirando atónito. 
— ¡Sebastián!
— Señor.
Hans soltó a  Sebastián y preguntó — ¿Lo conoces?
—  Es mi padre.
Sebastián  siguió su  camino acompañado de Hans.  Agradeció que este no hablara sobre lo sucedido. En la puerta  lo esperaba  Seirim. El vampiro  se olvidó  del encuentro con su padre. Temía  que  algo malo le paso  a  Amelia. 
 — Hola, ¿pasó algo malo con Amelia?
 Seirim negó  con la cabeza. —Hola,  quería  hablar contigo.  Me acompañas.
Seirim hizo  que  volvieran a cruzar la  calle.  Mientras  el padre  de  Sebastián lo miraba   hablar. Escandalizado pensó que su hijo se hizo prostituto. 
Sebastián  ni Seirim   le pusieron atención.  Cuando  Seirim   observó la calle desierta  puso un campo de fuerza para no ser escuchado. 
— ¿De qué deseas hablarme  Seirim?
Seirim  alzó la  ceja  y  miró — ¿Quieres  ser parte de la fuga de  Amelia?
—  Sí.
—  Genial  si me  vences  irás  junto a  ella.  Pero será una pelea  corta  de  5  minutos. 
— ¿Cuándo?
—  Aquí y en este momento.
Luego de  5 minutos  y  con la quijada  doliendo  Seirim  transportó a  Sebastián a la sala de reuniones para puntualizar los últimos paso  para el escape de  Amelia.
 — Buenos  días,  perdonen la tardanza. He traído a un amigo —. Sebastián saludó con la mano.
Luke alzó la ceja intrigado —.  Siéntense.  ¿Qué tramas Seirim?
Seirim y  Sebastián  se sentaron  al  fondo  de la mesa.  Ni  bien se sentó  Seirim  hablo —.  Luego de  poner en marcha el plan no  quede muy  conforme.  Lo que  dijo  Firond sobre  el estado anímico de  Amelia me preocupó. Por lo que creo  que lo mejor sería que  Sebastián  la acompañara  en lugar  de  Luke.  Igual mandaremos a Helmunt  como apoyo.
—  De acuerdo,  el niño puede ir.  ¿Pero  quién lo reemplazará?
—  Yo lo haré —  dijo Seirim —. Sin embargo,  esperó que tú  —  dijo mirando  a Luke  Te quedes en la operación y la supervises.  Has  conseguido   convertirte en sombra  y puedes  ir  con los   chicos  sin que   te noten.
Luke  asintió sin  ganas. Odiaba  utilizar ese poder  porque lo cansaba  mucho, pero solo sería  por  un  día. 
Seirim  tomó la  carpeta   que estaba  en la mesa  y examinó  a la pareja   sueca con la que  Sebastián  y  Amelia   cambiarían  identidades.  
Unas  horas  después  Sebastián estaba  nervioso  en el baño  esperando al hombre  con quien  cambiaría  de  identidad.   Volvió a mirarse  al espejo el  reflejo  del rostro de un hombre  mayor apreció en  lugar   de su  rostro.  Blake  a su lado caminaba  de un lado al  otro  nervioso. Ambos esperaban que  Helmunt disfrazado de anciana  hipnotizara  a su presa.  Sebastián lo único  que  tenía  que  hacer  era  intercambiar  puesto y  salir   al comedor.   
La puerta  se  abrió  un hombre que  se  asemejaba  a él y estaba   vestido como él   entró  al  baño.  No mostró ninguna   emoción,  ni  deseo.
Sebastián  lo miró a los  ojos para garantizar  que el  hombre  siga  hipnotizado. 
— Ve  con  él — Señaló a  Blake.
El  hombre asintió. 
Sebastián  salió  del  baño  y se dirigió  a un  gran mesa en la que  otros turistas suecos comían   el almuerzo  a su lado  estaba   Yvaine  disfrazada de una mujer  rubia. Ella le  apretó la mano  como una  señal   que todo  estaba  bien. 
Seirim   disfrazado de  Sebastián  recibió  un mensaje   que el plan  marcha  sin contratiempos.  Esperaba que siguiera de esa  forma.  Mientras  caminaba  a la piscina  se preguntó ¿cómo iba  el  día  de  Heli?

Heli  se sintió defraudada  porque no pudo desayunar  con  Seirim  ya que éste se  marchó  enseguida. Heli se  consoló  con  una  gran tostada  untada con   mermelada de  fresa  y  un  capuchino  doble.  Ni  bien terminó de desayunar y se lavó los dientes llamó  a su casa.  Extrañaba mucho a sus padres a pesar de  que  con su madre  en  esos  días  solo terminaba peleando. 
Por  mucho  que le  gustaba  tomar  capuchinos  en el desayuno no era igual a tomar  la taza   de  agua  de manzanilla de su madre  y las tostadas de pan integral que  a  Heli siempre  le parecían con sabor  a  aserrín. Aunque  Heli decidió  un nuevo caminó esperaba que su  madre tarde o temprano   aceptará  sus deseos  y le apoyara en su elección. 
Su padre lo había  hecho  sin mucho esfuerzo , pero  su madre  no estaba  de acuerdo que  utilice sus  poderes, que  deseo conocer  sus orígenes  élficos y su relación  con Seirim. Lo que  para   Heli  era una contradicción ya que  su madre  también se  enamoró de un ser  de otra  raza. 
La  charla  con  sus padres  fue  breve   y  sin peleas para alivio de  Heli.  Lo malo es  que  ella sentía  que sus padres le ocultan  algo. No pudo pensar  mucho  en eso  ya que   fue   a sus  clases  con  Firond.  
Su padrino,  Lin  y  Luke  le  enseñaban  a utilizar  su magia  y   a clases de defensa  personal.  
Iba  a ver  a Lin  ya  que  Firond    ese  día no le iba  a dar  clases  cuando  fue  en busca  de  la anciana.  La encontró  acompañada  Rupert y  para su mala suerte  de  Adolfo  Mercader.  A  Heli  le dio  náuseas  la presencia  del político.  Aún recordaba   cómo se propasó  con ella.  Se excusó y  se fue  a la  biblioteca del castillo.  La presencia  y el aroma de los libros  le  calmaron un poco   se  sentó  en una  butaca  de cuero  y empezó a  revisar un libro  de magia. 
Estaba  tan concentrada   que casi se  cae  de su  asiento cuando  abrió la puerta de la  biblioteca Adolfo  Mercader.
—  Buenos  días,  mi  deliciosa Heli.
Heli  se contuvo  de lanzar  el libro  de magia  en la  cabeza de  Mercader. 
—  Buenos  días,  señor ministro.— Heli se paró  decidida  a huir  de la  presencia  de ese hombre que le repugnaba más que ningún  otro. 
Heli solo pudo caminar  unos pasos  porque  Adolfo   le  obstaculizó el camino  y  le sujeto    de los  brazos.  Estaba  tan cerca de  Heli que podía percibir  su colonia  barata que no disfrazaba  su  asqueroso  olor.   
—  Te  vas  tan pronto  estuve pensando en ti.  Desde nuestro último encuentro.
Heli  tembló — Déjeme pasar. 
— Te deseo  rubita. — Heli  sintió la lengua  de  Mercader   en  su oreja. 
Le dio un pisotón  y se soltó.  Iba  a escapar    y  llamar  a  Seirim. Sin  embargo, lo que dijo a continuación   el  ministro  la  hizo  desistir. 
—  Si  gritas  o te mueves.  Tu amiga  Amelia   pasará  al cuidado  de  Billy solo  tengo que dar la  orden.
—  ¿Qué desea de mí?
Los ojos  negros   de  Mercader  brillaron —  Todo, mi querida  Heli.  Puedo ayudarte a  salvar a tu amiga.  Agilitar   el pago de seguro  de tus padres  y al   trámite para que  te consideren    elfa.  Lo único que  quiero a  cambio es tu  cariño y uno que  otro  favor.
—  ¿Mi  cariño?
Adolfo  se acercó a  Heli
—  No olvidas lo bien que lo pasamos  junto  en ese pasillo. Estoy harto con la situación de  Amelia  voy  a dejársela a  Billy. Solo mi deseo por  ti  y  por   tus  amigas   cambiaría  la situación. 
Heli  lo miró confundida  —  ¿Mis amigas?
— Ana  e  Yvane.  
Mercader  sacó una botella verde.  Ven  esta noche  con ellas, engáñalas  de  ser preciso.  Dales  de  beber  unas gotas  de  este  frasco  y harán todo lo que   tú les pidas.  Te espero  en mi oficina en el ministerio a las  8  en punto.  Si no estás con tus  amigas  mañana  Billy   tendrá a Amelia. 
Adolfo  salió complacido  de poder  engañar   a  la ilusa  de  Heli   la violaría junto  a  Ana e  Yvaine  además  las presionará para tener  el dinero de los  Dufrew  y los  MacGregor.
Heli se  volvió  a sentar  sin  saber qué hacer.  Miró  la  botella  verde  y aunque  se odiara decidió ir  a la cita  de  Adolfo sin  saber  que  Amelia  escaparía esa misma  noche.

Esperó que  tengan un genial fin de semana y les  mando un beso 






miércoles, 23 de octubre de 2019

Hablemos de libros Eso de Stephen King


Hola  ¿cómo están=  Hoy les  traigo un libro muy  famoso  que   a  tenido muchas  adaptaciones, pero siempre   a mi parecer  el libro es mejor. 
Eso 




Tras lustros de tranquilidad y lejanía una antigua promesa infantil les hace volver al lugar en el que vivieron su infancia y juventud como una terrible pesadilla. Regresan a Derry para enfrentarse con su pasado y enterrar definitivamente la amenaza que los amargó durante su niñez. Saben que pueden morir, pero son conscientes de que no conocerán la paz hasta que aquella cosa sea destruida para siempre. Eso es una de las novelas más ambiciosas de Stephen King, donde ha logrado perfeccionar de un modo muy personal las claves del género de terror. 

Opinión personal: 
Eso,  es  un libro  genial que  tiene de  todo  acción , misterio   amistad y  terror .  El autor   sabe matizar  los  escenarios hasta   que puedes sentir que estás  ahí. Si quieres pasar  un buen rato  es  un libro  que  te entretendrá mucho, está escrito en lenguaje  cotidiano y sus personajes  son muy creíbles y algunos inolvidables . 
Aunque  hay partes, que prefiero la mini serie  es un poco  más  inocente, pero  en fin es un genial libro.  La nueva película  aunque  tiene detalles  del libro,  en algunas  partes me pareció floja. 

Les  deseo un genial  día 





lunes, 21 de octubre de 2019

Lugares que dan miedo ( Tercera Parte)

Hola  ¿cómo  están?  Hoy les  traigo    una nueva entrega  de esta  serie  de lugares   extraños  y  algo tenebrosos.
Cueva de Actun Tunichil Muknal en Belice


Actun Tunichil Muknal (Cueva del sepulcro de piedra) en el distrito de Cayo de Belice es un destino popular para excursiones, justo a las afueras de San Ignacio. En lo profundo de los bosques de Belice se encuentra una maravilla antigua y natural. Después de 45 minutos de viaje en vehículo desde San Ignacio y una caminata de 45 minutos a través de la hermosa Reserva Natural Tapir Mountain se  debe  cruzar  un arroyo cristalino que fluye desde la entrada de la cueva. Se  nada  una distancia de 33 pies (10 m), en un agua que es de 16,6 pies (5 m) de profundidad. Eventualmente llegará a un sitio rocoso.
La cueva ATM cubre 3 millas (5 km). Parte de la ruta a través de la cueva es rocosa y algunas partes del camino están cubiertas con pozas de agua. En la mayor parte del camino a través de la caverna tendrá que caminar por el agua o nadar. A lo largo del recorrido verá estalactitas o estalagmitas. Hasta llegar a uno de los sitios mayas más impresionantes de Belice.
Los Mayas creían que las cuevas eran la entrada al inframundo o  el agujero  de  la muerte. Em estas  cuevas  se hacían  sacrificios   humanos   por razones como por sequía o para obtener   buenas  cosechas .
En la cueva  se encuentran  pedazos de cerámica en forma de rostros humanos y animales que datan de 700 a 900 años DC, instrumentos de sacrificio y restos humanos de niños y adultos forman parte de más de 200 años de historia.
En Actun se conservan los restos cristalizados y calcificados de una joven conocida como   La Doncella de Cristal, se cree que por tener dos vértebras rotas fue sacrificada de forma violenta y que tiene al menos 1,100 años en la misma posición.  La cueva en sí lleva su nombre, o más bien, el nombre del esqueleto. Actun Tunichil Muknal significa «cueva del Sepulcro Cristal».

Como dato curioso entre las grietas de la cueva se han encontrado cadáveres ordenados por tamaño. Los expertos consideran que el rango de edad va de los 3 a 5 años hasta los 35 ó 40 años, inclusive los cadáveres jóvenes muestran signos de deformación craneana.

Castillo de Leap , Irlanda

Cuentan del Castillo de Leap que es uno de los más fantasmales y misteriosos de toda Irlanda. De hecho, posee en sus muros una sangrienta historia que contar. Se halla en el condado de Offaly, a las afueras de la ciudad de Roscrea. Fue construido a mediados del siglo XIII por el clan de los O’Bannon. Desde entonces muchas historias e intrigas casi palaciegas han ocurrido en él.
Se dice que en el siglo XVI, el Conde de Kildare, Gerald Fitzgerald, trató de conquistar el castillo, pero fue derrotado en sus muros. Sobre esa misma época, tuvo lugar una feroz y amarga batalla por la sucesión del clan de los O’Carroll, unos contra otros. Uno de los hermanos asesinó a otro, que era un sacerdote, en lo que se dio a conocer como la Capilla Sangrienta, mientras éste estaba llevando a cabo una ceremonia.
Desde entonces, no es de extrañar que existan en este castillo espíritus que lo convierten en uno de los castillos encantados de Irlanda. Otra fuente de espíritus del castillo fue descubierta en el siglo XIX. Se trata de un pequeño calabozo al que sólo se puede acceder desde una pequeña escotilla en el techo. Los prisioneros eran arrojados allí para dejarlos morir de hambre. Hasta hace poco estaba lleno de huesos.
En 1659 el castillo pasó a formar parte de la familia Darby. A finales de 1800, una integrante de esta familia, Mildred Darby desapareció en los contornos de Roscrea. Desde entonces, muchos habitantes de la población la han visto como una figura encorvada que aparece acompañada de un terrible olor a azufre.
En la década de 1970, el castillo fue vendido a un exorcista australiano, quien llegó para ahuyentar a los espíritus. Según parece, no pudo hacerlo, pero garantizó que ya no serían más malévolos ni volverían a aparecer así sin más. Curiosamente, desde entonces, no han vuelto a tenerse noticias de apariciones fantasmales en sus alrededores.
En la actualidad, a la fortaleza se le conoce como el castillo Leap, y puede ser visitado libremente desde la autopista R421, a unas millas al norte de la aldea de Roscrea. Por su rica historia de asesinatos, caos y traición; no es de extrañarse que el castillo sea considerado el sitio más embrujado del mundo. En sus corredores, torres y salas hay muchos espectros; entre los cuales se encuentran una vengativa mujer vestida de rojo, esqueletos vivientes, monjes espectrales, poltergeists, niños fantasma y una aterradora criatura conocida como “El Elemental”.

 Les deseo una  genial  semana  y  les  mando  un  beso.  Esperó que les  haya  gustado esta entrada. 





viernes, 18 de octubre de 2019

Lágrimas de Luna. Capítulo 35 ( Segunda Parte)

Hola ¿cómo  están?  Hoy les traigo un fragmento  romántico con  toques  eróticos.  Esperó que les  guste.




Capítulo  35

Heli  tembló sin  saber qué hacer.  Se quitó  la  camiseta  y en lugar de sentirse sensual parecía desesperada. Metió la panza  para  que  Seirim no pudiera  ver sus rollitos  aunque  no era  posible sin  camiseta.  Además, a él le gustaba su físico.  Una pequeña parte de su alma estaba dejándose llevar por el pánico, pero ella se negaba a permitir que el miedo la dominase y no la  deje ser feliz. Estar con  Seirim  era  decisión.  Su madre siempre  le  dijo que el  amor era  una elección   que  se  da al principio con los ojos  cerrados  y  luego   con los  ojos  abiertos aceptando lo  bueno y lo   malo de tu  pareja.
Oyó   como otras  veces    una  canción en su  cabeza   pero  recién entendió las  palabras y  el sentimiento afloro en todo  su ser. Quitándole  un poco el miedo.  Porque deseaba pasar    con  Seirim el resto  de  su vida.  Con sus silencios y  sus raros  parientes,  sus  secretos, con su terquedad  y  lo que   jalaba  las cobijas.
Seirim  era  su  elección , su única elección.
El demonio híbrido se acercó a  ella y le  preguntó —.  ¿ Estás  segura?  Podemos esperar.  No  deseo  que hagamos  el amor  porque quieres consolarme por la pelea con  Khalid.
Heli   puso los  ojos  en blanco —. Para consolarte  te  di  el pastel.  Unir  mi cuerpo  con el tuyo es solo un acto  de  cariño.  Te deseo  Sei y  quiero  unir  mi vida con la tuya. ¿  Me deseas?
Seirim no dijo nada . Beso  a  Heli con fuerza.  Ella  notó  su corazón  acelerado y  su  gran erección.  Heli   descansó su  cabeza  en los  hombros   de  Seirim.
—Sé  que  cuando lo hagamos   ya no hay  vuelta  atrás.   Pero mi destino estaba sellado desde el primer  día  en que te conocí.
— ¡Qué  melodramática! — rio  Seirim  —  por eso  te  amo.
— Eres  un tonto.
Seirim   no dejo de sonreír.  Heli  se quedó sin aliento  era tan atractivo   «Mira bien a ese hombre», pensó. Aquel atractivo hombre  iba a ser  suyo. Eso parecía un cuento de hadas. Miró con descaro su alta silueta de anchos hombros mientras  Seirim  le  tocaba la mejilla.
—¿Tienes  miedo? —murmuró Seirim — Dejando entrever cierto nerviosismo  en su profunda voz.
Ella asintió—. Eso creo.
—Yo  también.
Heli lo miró con incredulidad  —Entonces estamos  en  graves problemas. Sabes que no tengo la experiencia que tú tienes, Seirim. —Sonrojándose ante su proximidad, mantuvo la mirada baja—. Temo no poder  complacerte de la  mejor  forma.
—¿Y?
—¿Y si no quedas  satisfecho ? Entonces, ¿qué?
Seirim rio indolente mientras le tomaba la mano.
—Considero que es muy improbable que eso suceda.
—¿Te molestaría?



—No lo creo. El  sexo  es  cuestión  de  práctica,  de lujuria  y de dejarse llevar.  Pero nosotros  vamos  a amarnos.  Ya  lo hacemos, cada vez  que nos acariciamos. Iremos  poco  a poco. Deja  de pensar  Heli  solo déjate llevar.  ¿Todo  lo que hemos  hecho  te ha gustado?  
Heli le miró fijamente.  Su  rostro  estaba  rojo.  Recordando la  forma  en  que la tocaba  Seirim por la noche.  —Sí  —aventuró con un hilo de voz—. Te amo. 
Seirim desvió la mirada hacia sus labios.
—Heli, mi dulce seductora. Me enamore  de ti, desde el preciso instante en que invadiste mis  sueños. —Se inclinó y la besó con una ternura que la sorprendió mientras él la estrechaba en sus brazos—. No estés nerviosa —susurró poniendo fin al beso—. Confía en mí.
Ella asintió alzando la cara para ofrecerle de nuevo sus labios, que Seirim  reclamó con un beso experto con el que aturdió sus sentidos. El corazón de Heli martilleaba contra su pecho cuando le rodeó el cuello con los brazos cruzando las muñecas sobre su nuca. Sentir el cuerpo de Seirim apretado contra el suyo avivó el fuego largamente reprimido en su sangre.
No serviría de nada pensar demasiado en eso. Pero mientras la acariciaba suave y diestramente, besándola una y otra vez, su capacidad de raciocinio se fue disolviendo para dar paso a un placer absoluto. Los  problemas que hacía un momento la amenazaban parecían ahora pertenecer a otra persona.
Sus sentidos despertaron invadidos por la sensualidad. Él lo era todo. Adoraba el sabor de su boca, sus labios suaves acariciando los suyos, su cuerpo duro bajo sus manos. El olor del invierno impregnaba su largo cabello plateado. La forma hipnótica como la tocaba hacía que se le encogieran los dedos de los pies.   Al tiempo que aquella mano, grande y caliente, se posaba en su nuca por debajo del cabello.
Seirim continuó besándola, lamiendo su lengua y dejándola sin aliento cuando las yemas de sus dedos abandonaron su nuca y descendieron sobre su clavícula hacia su agitado pecho.
Ella se encontraba  solo con un sujetador  blanco de algodón. Seirim no apartó la boca de la suya. Solo su contacto hizo que le subiera la temperatura cuando comenzó a desabrochar con paciencia el sujetador.
Justo entonces tomó conciencia de algo. Seirim  siempre  le  dejo decidir  cómo iban a llevar la relación Siempre  fue   sincero con respecto a sus intenciones dándole así la oportunidad de pensarlo bien y decidir por sí misma. Lo cierto era que Seirim tenía razón. Le deseaba con la misma desesperación que él la deseaba a ella.
—Ya está —susurró Seirim cuando de un tirón le quitó la prenda.
—Gracias —le elogió con timidez. Entonces contuvo el aliento cuando sus dedos tocaron ligeramente  sus pezones.  
Seirim sin mediar palabra alguna, hizo  que Heli  se sentara al  borde  la cama. Ella le sostuvo la mirada, y se le aceleró el corazón cuando se inclinó para quitarle los  zapatos  liberando sus pies. Seirim se detuvo y le envolvió los pies, tan solo cubiertos por las medias, con sus cálidas manos.
Entretanto, Heli  cerró los  ojos  disfrutando  de las  caricias. Mientras  le  quitaba  las  prendas Las manos de Seirim ascendieron por sus piernas, sus caderas, hasta llegar a la cintura, tras lo que se dedicó de manera considerada a desabrochar el botón  del  vaquero y luego el cierre. Heli abrió  los ojos   y se recostó  contra el respaldar de la  cama  observándole con ávida fascinación.
—Alza las caderas para mí —susurró.
Heli se mordió el labio inferior y levantó los brazos para agarrarse a la parte superior del respaldo; cuando arqueó el cuerpo elevándose de la cama Seirim le quitó  lentamente el  vaquero. 

Un calzón  de algodón  blanco de  abuelita  apareció.  Heli  se puso roja de  vergüenza por  no  tener  ropa interior  sexy.   
Heli  con timidez  susurró  —  Me  vestí  deprisa. 
Serim le  quitó las  bragas. Su piel estaba caliente a pesar de que se encontraba  desnuda. Inclinó la cabeza para depositar un beso en la rodilla desnuda. Seirim permaneció en aquella posición durante un prolongado momento, inclinado ante ella y los labios sobre su piel.
Heli le acarició de forma indecisa al principio, deslizando la palma por su  largo plateado  como la luna. Entonces amoldó los dedos sobre la mejilla y la mandíbula, ásperas por la barba incipiente. Seirim levantó la cabeza y la miró con una pasión rayaba en la adoración que la dejó sin aliento.
Sin previo aviso, Heli se incorporó le  beso con pasión  y sin miedos.  Se deleitó sintiendo los labios de Seirim sobre los suyos y la suave tibieza de sus manos acariciándole la espalda desnuda, los brazos, los costados. Le devolvió los besos con feroz y temerario abandono mientras ardía por él. Le tocaba por todas partes y disfrutaba de la tersa y la sólida dureza de sus hombros anchos y de sus enormes brazos.
No le importaba  la opinión de nadie y solo deseaba seguir a  su  corazón .  Su madre hizo lo mismo al unirse a un humano ¿Por qué no debería seguir sus pasos?
Un deseo voraz la impulsaba a unirse en un solo ser con él, esa noche mientras correspondía a sus besos con febril desesperación. Las manos le temblaban y la piel le ardía después del frío que había pasado cuando comenzó a desvestirle también a él. Primero le acarició el cuello, ahora descubierto, explorándola con avidez. Al igual que sucedía con la mandíbula, tenía la piel áspera por la barba incipiente tras un  largo día.
Sentada en la cama, le rodeó con los brazos cuando él se arrodilló entre sus piernas. Tenía su lengua en la boca, sus manos en los pechos. Desató con delicadeza el cordón que sujetaba su rebelde cabello para que cayera sobre los hombros. Enredó los dedos aquella melena plateada deleitándose con su virilidad.
Jamás había encontrado tan increíblemente excitante a ningún hombre, sobre todo en aquel estado; con cada momento que pasaba aumentaba la avidez, la lujuria que Seirim sentía por ella, y se mostraba menos civilizado. Le apremió para que siguiera, encantada con su fuerza feroz e indomable, la dura e implacable energía del demonio. Perdida en su deseo por él, deslizó los dedos dentro de la abertura en uve de su camisa negra anhelando la oportunidad de tocar por fin  al hombre que amaba desde hace tanto tiempo. 
Le recorrió explorándola con las palmas. Sus músculos parecían esculpidos en piedra, pero su suave piel tenía el seductor tacto de la seda. Gimió débilmente maravillada por aquel torso cincelado que se agitaba por su dificultosa respiración.
Seirim gruñó en respuesta.
—Me estás volviendo loco. Te deseo —jadeó contra sus labios. 
Heli le despojó de la camisa con impaciencia, pero cuando él se detuvo para sacársela por la cabeza, le miró sobrecogida al contemplar aquel abdomen esculpido. «Ay, Dios mío».
—Ven aquí —le susurró Seirim con voz grave y ronca.
La orden la excitó en grado sumo. En esos momentos no le molestaba lo más mínimo que él le dijese lo que tenía que hacer.
Abarcó el trasero femenino con las manos y la atrajo contra sí, en sus ojos ardía una pasión que no admitía negativas. Heli le rodeó con los brazos y las piernas, dándose un festín con sus besos mientras la llevaba hasta la cama y la tendía en ella.
Seirim se colocó encima. Seguro que él podía percibir el fuerte latido de su corazón en el pecho, pensó Heli cuando este le tomó el rostro entre las manos y se inclinó para besarla apasionadamente una vez más.
—Te amo,  Heli —susurró deteniéndose muy brevemente para desabrocharse los pantalones—. Eres mi tentación.
Seirim se moría por reclamarla. Arrebató sus sentidos hasta llevarla prácticamente a la locura.  
No podía soportar un solo momento sin tenerla y llegar  a unir no solo su  cuerpo  sino sus almas.    Su  vida siempre  fue  gris  hasta conocerla y  a pesar de que quiso  separar al principio de ella no pudo.  Heli puso un color,  música, risas  y  valor  a lo que fue  una existencia en la que imperaba  el honor, la soledad y  la lucha por  los más indefensos. 
Nunca   iba a dejar  a Heli.  Ella estaría  con él por  el resto de su vida. Deseaba estar dentro de ella. Derrumbar los últimos muros que se interponían entre los dos. Juró que no dejaría  que  Uvatar,  ni Naur  le  hicieran daño.  Le enseñaría a pelear. Ella siempre  sería  su compañera  tanto  en  la  lucha  como en la  intimidad.
Ambos oían  un  canción que enfatizaba  su unión . 
Tu lugar es a mi lado
Hasta que lo quiera Dios
Hoy sabrán cuánto te amo
Cuando por fin seamos dos
Y nunca estuve tan seguro
De amar así, sin condición
Mirándote mi amor te juro
Cuidar por siempre nuestra unión
Hoy te prometo
Amor eterno
Ser para siempre
Tuyo en el bien y en el mal
Hoy te demuestro
Cuánto te quiero
Amándote hasta mi final
En esos instantes lo único que deseaba darle era un placer como ninguno que hubiera conocido. No acertaba a comprender esa salvaje e irracional necesidad que Heli despertaba en él, que corría por sus venas. Un hambre que no se limitaba solo a saciar su lujuria, sino también a unirla de todas  las maneras posibles  a él. De cerrar el círculo de lo que había comenzado entre ellos aun antes de que ella naciera. 
En su fuero interno, supo desde el principio que ella le pertenecía. Que era suya para protegerla, sanarla, para consolarla después de cuánto había sufrido. Heli y  él no solo serían dos   seres  solitarios. Hoy  sus almas  y sus  vidas se unirían para siempre.  El destino de ambos era ser compañeros  y  amarse hasta el final. Se esforzó por encontrar una razón coherente a aquel brutal anhelo que le inspiraba, alguna explicación lógica de por qué sentía su dolor como propio, y por qué su presencia en una habitación podía disipar la oscuridad, al menos para él.
Las respuestas se le escapaban burlonas, disolviéndose en el placer de sus besos. Heli enmarcó su rostro entre las manos para beber de su boca mientras su belleza y su dulce y absoluta inocencia le envolvían en un halo de fuego casi sagrado.
El cuerpo de Heli movió en seductora invitación cuando las manos de Seirim comenzaron a vagar por todas aquellas curvas  y sus pechos se inflamaron bajo su contacto . Rozó los pezones con los pulgares, pero muy pronto fue incapaz de resistir su provocativo hechizo. Abandonó sus labios y descendió para rendirles reverencia.
Saboreó cada uno con hambre insaciable, pausada, exquisita. Ella tenía la respiración entrecortada cuando se apoyó en los codos para observarle y disfrutar de sus atenciones. Mientras reverenciaba su seno con la boca, la mano gozaba de libertad para descubrir y conquistar nuevos territorios.
Sabía muy bien dónde deseaba ir. Descendió poco a poco por su abdomen provocándola a medida que se aproximaba al monte de Venus. Trazó juguetones círculos con los dedos en la parte baja del vientre asegurándose de que ella ardiera en deseos de sentir su contacto antes de dignarse a dárselo. Cuando Heli gruñó con manifiesta frustración al tiempo que elevaba las caderas para salir al encuentro de su mano, Seirim se introdujo en su sexo con una diestra caricia.
Estuvo a punto de perder la cordura al adentrarse un poco más y encontrarla completamente mojada. Sus dedos se ungieron con la  crema de Heli. Ella exhaló un suspiro apremiante de placer y dejó caer la cabeza hacia atrás en el momento en que Seirim hundió un dedo en su interior. Sentía la sangre rugiendo por sus venas, pues ella estaba tan preparada para el amor como ninguna mujer con la que se hubiera acostado, instándole en sus exploraciones con jadeantes movimientos. «Tan mojada». Y así, en aquel preciso instante, Seirim quedó esclavizado por su inesperada lujuria, preso de corazón y de mente, en cuerpo y alma.
Se sintió arrastrado por sus dulces gemidos a una palpitante vorágine. Jamás en toda su vida había deseado a nadie con una necesidad tan profunda y primaria. Liberó su miembro, luego capturó los delicados dedos de Heli y los guió hasta su carne enfebrecida cerrándolos a su alrededor.
Un pequeño grito de asombro escapó de los labios de la joven. Seirim no sabía si reír o estremecerse de frustración, pero aquella mujer le llenaba de alegría. Se estremeció con gran violencia cuando aquellos delicados dedos le ciñeron demostrando un efusivo entusiasmo por su nueva tarea. Seirim fantaseó con su boca, pero había un momento y un lugar para cada cosa. Esa noche tenía ante sí el gran desafío de ocuparse de su iniciación sin causarle un excesivo dolor.
Se bajó los pantalones por las caderas, pero se quedó rígido mientras de sus labios escapaba un gruñido de placer cuando la mano de Heli le apretó y comenzó a acariciarle con mayor vigor y celeridad. Ella se había tumbado de lado para poder maniobrar mejor. Era una mujer asombrosa.
—¿Es agradable? —aventuró ansiosa por hacerle perder el control.
—Mucho. Pero... —susurró deteniéndola— sé de algo que es... aún mejor. —Impulsado por la creciente lujuria, la tendió de espaldas y se colocó encima cuidando de no aplastarla con su peso. Luego le pasó un brazo por debajo del cuello, ahuecó la mano sobre la parte posterior de su preciosa cabecita y la miró fijamente durante un segundo—. Ahora voy a poseerte.
—Mmm, sí, Seirim, por favor. —Se retorció debajo de él.

Seirim bajó la cabeza y devoró su boca a besos mientras la penetraba. Empujó centímetro a centímetro dándole aquello que los dos anhelaban con tanta desesperación. Heli le acogió gustosa aunque podía sentir su febril incertidumbre.
Se movió a ritmo lento mientras palpitaba dentro de ella. Solo se había introducido hasta la mitad, dándole placer con leves embates, acariciando sus apretadas paredes internas. Sus pechos se agitaban contra su torso mientras se acostumbraba y aceptaba la intrusión con cautela. Seirim sintió el momento en que ella necesitó más.
Se lo dio hundiéndose más profundamente resuelto a tomarla. Ella se humedeció los labios y se abrió a él, pero Seirim continuó conteniéndose. Siguió sin prisas hasta que la vio sacudir la cabeza sobre la almohada y su cuerpo se retorció debajo del suyo con trémula frustración.
Entonces entró en ella con brío y aceleró el ritmo. Heli arqueó la espalda clavándole las uñas en las temblorosas caderas y profiriendo una furiosa maldición en voz queda. Seirim no pudo seguir aguantando por más tiempo. Mientras Heli yacía estremecida debajo de él, apoyó las manos por encima a ambos lados, clavó la mirada en sus ojos, y embistió de nuevo tomándola por entero.
Esta vez se introdujo hasta la empuñadura en su interior, y ella profirió un débil grito de dolor. Seirim lo lamentó de inmediato, pero, cuando comenzó a retirarse, Heli se aferró con los brazos su cintura empapada en sudor.
Tras bajar rápidamente la vista hacia el lugar donde se unían sus cuerpos Seirim notó que se le formaba un nudo al ver una mancha escarlata de su sangre. «¡Santo Dios!» No había esperado sentir la intensa emoción que le embargó en ese instante, como si justo entonces se percatara realmente de que acababa de desflorarla. Era la criatura más hermosa e increíble de cuantas había conocido. Y le había entregado libremente su virginidad y su amor  como nadie  más  lo había hecho.
De repente Seirim no supo qué hacer; se sintió perdido, aunque solo por un breve segundo. ¿Debía detenerse? ¿Debía continuar? ¿Acababa de cometer un terrible pecado al tomar su inocencia cuando lo único que tenía para darle a cambio era oscuridad?
Heli tomó la decisión por él arqueando el cuerpo para besarle en el pecho una y otra vez, con tal dulzura que estuvo seguro de que iba a perder el juicio.
Apretó la cabeza de Heli contra él de forma reverencial y cerró los ojos. Sin necesidad de palabras aquella joven le dijo que era digno de ella. Aunque le dolió ella lo deseaba, dentro de ella por completo. Le dijo que era el elegido. Pero aquel ángel no tenía ni idea de en lo que se estaba metiendo. 
Seirim se estremeció acariciándole el cabello con la mano, que temblaba ligeramente por la violenta intensidad de su pasión. Jamás una amante le había conmovido hasta ese punto.
Al cabo de un momento se tendieron lentamente sobre el colchón. Acariciándose lentamente  Seirim se tumbó a su lado mientras se miraban el uno al otro, unidos aún sus cuerpos. Seirim por  un momento  miró  que la luna llena    vertió una lágrima.  Él sabía  que los milagros existían  y Heli era  el suyo.




miércoles, 16 de octubre de 2019

Hablemos de libros. Saga Familia Argeneau 01. Mordisco Rápido de Lynsay Sands

Hola  ¿cómo  están?  Hoy  traigo un libro liviano  para  relajarse  un poco  y que  además es  romántico 
 Mordisco  rápido 



¿Ese ardiente tipo atado en la cama de Lissianna Argenau? ¡No es el postre... es el plato principal! Lissianna lleva siglos deseando al pretendiente adecuado, no un bocado rápido, y por el aspecto de este erótico hombre atado a su cama le gustaría que él fuera el candidato. Aunque hay otro asunto más apremiante: su tendencia a desmayarse ante cualquier signo de sangre... una rareza especialmente molesta para un vampiro. Su madre cree tener la solución pefecta, y le sirve al psicólogo en una bandeja de plata (o más bien en una cama de hierro forjado). Por supuesto que no viene mal que ese psicólogo tenga un delcioso cuello. ¿Qué mujer vampiro tendría la sangre fría para resistirse a beber de ahí? El doctor Gregory Hewitt se recobra para encontrarse en el dormitorio de una bella desconocida... una hermosa mujer preparada para ofrecerle una intensa noche de pasión. Pero ¿será posible para el buen doctor descubrir el amor verdadero con una arpía vampira hemofíbica, o simplemente será una buena comida? Esa es lo que se pregunta el doctor Greg deseoso de hundir sus dientes en... si consigue que Lissianna lo muerda.

Opinión  Personal:  Es  un libro  divertido  para  relajarse   y  pasar  un buen  rato. 






lunes, 14 de octubre de 2019

Lugares que dan miedo ( Segunda Parte)

Hola  ¿cómo están? Hoy les traigo dos  lugares   que  son conocidos   por  dar miedo.

El  bosque  de los  suicidios. 




Situado en la prefectura de Yamanashi, a un centenar de kilómetros de Tokio, Aokigahara ocupa alrededor de 35 hectáreas (35 km2) de un parque natural a los pies del Monte Fuji. Con excelentes vistas sobre la cima más alta del país, repleto de árboles centenarios, formaciones de lava y cuevas subterráneas, es, contra todo pronóstico, tras el Golden Gate de San Francisco, el lugar del mundo más frecuentado por quienes deciden acabar bruscamente con su vida con casi 80 muertes desde 2002. Cuerdas con lazos corredizos colgadas de los árboles, ropa y zapatos abandonados y mensajes de advertencia que tratan de disuadir a los posibles suicidas convierten en espeluznante este paraje ubicado junto a las faldas del monte Fuji.
Algunos creen que los orígenes de esta siniestra “fama” se remontan al siglo XIX, cuando siguiendo la tradición ubasute, las familias japonesas incapaces de mantener a parientes ancianos o enfermos los abandonaban en el bosque para que murieran allí.

El bosque se asocia históricamente con demonios de la mitología japonesa, y existen poemas de hasta 1.000 años de antigüedad que hablan de la maldición que habita en ese lugar, esa es la principal razón de lo que se habla, aunque hay algunas otras esta es una de las más convincentes.
El hecho de que el libro de Wataru Tsurumi muestra este lugar como uno de los mejores para suicidarse donde incita al ahorcamiento por ser una obra de arte. Años después, el cine -con cintas como El bosque de los sueños (‘The Sea of Trees’) o El bosque (‘The Forest’)  no han hecho más que hacer aumentar la popularidad de este singular rincón.

Osario de Sedlec

Osario de Sedlec, ubicado en la ciudad de Kutná Hora, a 80km de la capital de la República Checa. Esta capilla, completamente decorada a base de huesos humanos. Contiene entre 40.000 y 70.000 esqueletos humanos, colocados artísticamente para formar la decoración y el mobiliario de la capilla. Lo «artístico» de su decoración se debe a la necesidad de organizar los huesos desenterrados en las obras de remodelación del cementerio.



En su origen fue inspirado por una leyenda sobre la santificación del lugar donde se levanta a través de una palada de tierra del monte Calvario, donde Cristo fue crucificado. Quizá por ello, el osario se ha ido ampliando de forma constante desde el siglo IV y los habitantes de la zona consideran un  honor tener sus huesos expuestos en tan macabra catacumba pública, incluso formando parte de un candelabro de esqueletos.

Esperó que les  haya  agradado esta entrada les deseo una  genial semana 







viernes, 11 de octubre de 2019

Lágrimas de Luna ( Capítulo 35 ( Primera parte)


Hola  ¿cómo están?  Hoy  les  traigo un nuevo  fragmento de mi historia.  Esperó que les  agrade 

Capítulo  34 
Heli fue  a su  habitación y  tomó un trozo  de papel  en blanco.  Escribió el nombre de  Leviatán y luego  preguntó  si ¿Podía  ir a  verlo? 
El papel  desapareció en  cuestión de  segundos con una  respuesta afirmativa.  Heli sonrió  se peinó  y  fue  a tomar  su  chaqueta para  ver al  abuelo  de  Seirim.
Solo tuvo que atravesar el portal  mágico que  tenía  Luke  a las afueras del castillo.  Dejó un mensaje  a  Luke   diciendo a  dónde  iba  y atravesó el portal.  A  diferencia  de las películas  de  Harry  Potter  Heli  solo tenía que pensar  en el destino  a donde se dirigía. 
La primera  vez  que  visitó  a  Leviatán  Heli pensó por lo menos  encontrarse  un  perro  de tres  cabezas  o    un  volcán  en llamas.  Sin  embargo,   al igual que en esa  ocasión    se encontró  en un terreno  yermo  envuelto  en una  gran  niebla. Heli se  concentró en  Leviatán. 
De  repente  la niebla  desapareció y  observó  una puerta.  En la que le esperaba  Chatel  todo  vestido  con  ropa de cuero  negro  y    una  bufanda  de seda roja.  Su rostro sonriente le dio la bienvenida. 
—  Me alegra verte de nuevo.
—  Hola,  Chatel, para mi también es  un gusto.  — Heli saludó  al hermano de  Seirim con  un abrazo.
Mi abuelo, está encantado  con la visita.
—  Tu abuelo , es muy amable por ayudarme  a aprender más sobre mi poder.

Chatel se rio —  que no te confunda   el  rostro  amable.  Leviatán puede  ser  un enemigo  cruel, pero tú  le  caes bien.
Heli sonrió mientras miraba  el paisaje   .  El inframundo  era  un   mundo enorme  con  varios  castillos  montañas  y ríos. La  primera  vez  que ella vino  Chatel le explicó que  cada  clan demoniaco tiene  una región  y un castillo. 
Demonios  como Seirim  que no poseen  un clan   viven  en  cuevas o montañas.  Heli deseaba conocer  el hogar  de su pareja,  mas este  todavía no le  invitó. Sonó el celular  de  Heli  con una llamada.  Ella frunció el ceño al mirar  el número.  Apagó el celular. 
Últimamente  Pablo  la llamaba  o le dejaba mensajes.  Hasta   busco a la madre  de  Heli  desesperado por  contactarla.  Ella le aclaró que la deje  de molestar, pero  Pablo no entendía.
— ¿ Alguien te molesta?
— Pablo.  
Chatel levantó una ceja intrigado.  —  Así que mi hermanito, tiene  competencia.
— No. — Heli se puso  roja como  un tomate al contestar  tan deprisa y de forma  terminante.
— La  bestia peluda,  tiene suerte. 
Por  suerte llegaron   a  la  casa  de  Leviatán.  El  viejo  demonio   tenía su  casa    a las  orillas  del río amaril.  Para confundir  a los  visitantes inesperados la  casa  estaba  camuflada  en un  árbol.   Chatel    tocó el árbol y este  se abrió  Heli  y  él  entraron  la casa  estaba   en un risco  rodeada  de  agua. 
Chatel  creó un puente con su magia  y  Heli lo siguió  muy pronto llegaron  a la puerta  de la  casa  de  Leviatán.
El viejo  demonio los esperaba   en la puerta.  Ni  bien llegó abrazó a  Heli  con  cariño. A  Leviatán le agradaba  mucho esa humana.  No  necesitaba  su poder   para  ver su corazón  limpió   o lo muy enamorada  que estaba de  su nieto. 
Heli era única , al tener parte  de la sangre   Chatel  y   ser  un anuruin   tenía un poder inmenso que explotar . Al ser la pareja de  Seirim y la posible  presa de  Chatel si este no reflexionaba y  cometía   un  terrible error.  Leviatán decidió protegerla  y enseñarle a  utilizar  su poder para que nadie  le  hiciera  daño ni siquiera  sus  nietos.  Por  eso la entrenaría y le  revelaría  un  secreto que aumentaría  su poder. 
Hizo pasar a  Heli  al interior  de la casa. Donde estaba  encendida la chimenea  y  se  oía   Bohemian Rhapsody. La  casa de  Leviatán estaba  llena  de plantas    y  ventanas  su mueble eran    funcionales  y cómodos. Se encontraba decorada  en los   colores  azules  y  blancos.
Lo que más le gustaba  a  Heli  era la  gran  cantidad de libros  que  Leviatán poseía .  Si uno  se fijaba  bien las  paredes  azules   se  transforman  por arte  de magia  en libreros.   

Leviatán la hizo pasar    directamente  a su biblioteca  mientras  Chatel   los dejó solos. Por  un buen rato  el  viejo  demonio  le enseñó a  Heli   hacer  hechizos   y   pelear solo utilizando su mente. 
Luego de dos  horas  Heli estaba   cansada  y con dolor  de cabeza. Lo peor es  que su  estómago  sonó  advirtiendo  a   Leviatán   que  tenía hambre. 
—  Será mejor  que descanses  y   cenes  conmigo.
—  Muchas gracias —  Dijo Heli sintiéndose  algo cohibida. 
Salieron  del  estudio  y en lugar  de ir  al comedor.  Leviatán  la  hizo  caminar por  un pasillo estrecho y luego la  llevó a un  jardín.  Lleno  de petunias, rosas, girasoles  y   claveles.  Al principio  Heli no percibió que    a lo lejos   del jardín   había una  cascada rodeada  de  hermosa   montaña  nevada  y de un volcán. 
— Ve   te  llevaré   a la cascada de los sueños.  Cuando  me siento  intranquilo .  Me  gusta sumergir  mis pies desnudos  mientras  me  bebo una coca-cola  o una  cerveza bien  fría.
Heli  no dijo  nada .  El paisaje   se le hizo conocido .  Estuvo callada pensando  por  varios minutos.  Luego recordó que  ese   lugar era  donde  conoció a  Seirim.
—Es  un lugar  muy bello.
—  Ven siéntate   —  Leviatán  le mostró  una    gran roca  en la  que se sentó  y dejó  un  espacio para  que  Heli hiciera  lo mismo.   
—  Me parece conocido este  lugar. 
—  Tal vez lo visitaste   con  Seirim  su hogar está  en  esa montaña. 
— Ah—  Heli   se quedó un buen rato  observando  la casa de  Seirim. Con  ganas de conocerla.
Leviatán  le  tocó el hombro.
—  Hoy has estado, algo distraída. 
Heli  bajo  de la  roca   y se  acercó a  la  orilla  y  topó  con su mano  derecha   el agua de la  cascada. 
—  Un poco.  Estoy preocupada por  mi amiga Amelia. 
—  ¿La joven  fue raptada  por  Úvatar? 
Heli  asintió. 
— Ella ahora  está  salvó, aunque  enferma.  Es lo que me contó  Adremelech.
— Por  el momento,  Billy  desea  raptarla. —  Heli tomó una roca  y la lanzó —  Hay algo extraño  en  Billy. Cuando  nos  atacó a  Ana  y  a mí.  Tenía un poder parecido al  suyo era muy fuerte.  Sin  embargo, la  otra  vez  Seirim lo provocó y  no  sentí   nada   apenas,  tenía    energía mágica .
— Es muy interesante —. Los ojos de  Leviatán brillaron de tal forma que  Heli le  asustó.
— Tengo una teoría  te la diré cuando puedas percibir el pasado  de  Billy   .  Hoy  te enseñe  a hacerlo.  Hazlo  y  te contaré una historia que podrá  ayudarte a salvar a tu amiga y a entender  el  secreto  de  las urnas.
Heli  se  volteó tan rápidamente  que  casi se tuerce el cuello —.  Si,  sabe  el secreto,  no entiendo ¿Por qué no nos ayuda? Las  urnas  son  unas  de las piezas  claves  que  faltan para  vencer  a Úvatar.
De  repente   el  rostro de  Leviatán   se  volvió ceniciento  y  sus  ojos    mostraban  angustia.  
—  Lo sé.   El secreto   de las urnas como tú lo dices  esta  en este libro —.  Le indicó  un libro  viejo   de pasta  negra. 
Heli sintió una   gran energía despedir   de él. 
—¿Seirim conoce   de su existencia?
—Él fue  él que  lo recuperó lo tenía  la madre  de  Azidahaka escondido  para  que  nadie se entere de su existencia. Toma  el libro —. Cuando    Heli  lo tuvo  en sus manos  sintió una  gran energía   que  le quemaba  toda  y tuvo que  soltar  el libro. 
— Hasta  ahora ninguno  de nosotros ha podido abrir el libro.  Ni  siquiera Tamar. Estoy seguro de que  Billy tiene  conexión  con   este libro.  Por  eso  es  importante  conocer  su secreto. Y es algo que tú debes  desentrañar. Estoy seguro de que  él te subestimará por tu sexo  y  mestizaje. 
Antes que  Heli pudiera   decir  algo. Llegó  Chatel.
—  Es  hora  de cenar  me  muero  de  hambre.

Leviatán   tomó  el libro y lo envolvió    en   un pedazo de  seda  de color  blanco  y  se lo  dio  a  Heli.
— Si descifras el misterio de  Billy  tal  vez,  puedas   abrir este libro. De eso  estoy  seguro. El destino te eligió.
Heli no estaba segura  de eso.  Suspiró  como respuesta  y miró    la  casa   de  Seirim.  Esperaba  que    a  él le  fuera mejor  y que entre los  dos  logren descubrir la  forma  de terminar  con Úvatar  y  tantos  misterios. 
Heli llegó  a la  mesa de un  gran comedor   con  hambre  y  algo  cansada .  Seirim le explicó que los demonios se alimentaban de emociones, pero  aun  así  también  comían  comida.  A  muchos les gustaban la carne y la sangre cruda.  Pero  a la mayoría como los humanos  y otras  especies  ingerían  de todo.  A  Heli le daba miedo   que le sirvieran  carne  cruda.  Se tranquilizó  cuando  en la mesa  observó pan  fresco  y   agua. 
La  cena  fue tranquila Heli  comía con ganas  y apenas  hablaba.  Tenía  muchas  cosas  en mente  entre  ellas.  La  reciente  charla  con  Leviatán, la salud  de  Amelia y  su  relación  con  Seirim. Pensar en su  pareja   le  tranquilizo un poco. 
Agradeció la hospitalidad  de  Leviatán  y  la  alegría  de  Chatel. La comida  fue sencilla.  Lo mejor  fue   un pastel  de queso hecho por  Leviatán.   Heli   se hubiera acabado  todo  el pastel   si  pudiera hacerlo.  Hasta  Chatel  que  apenas  comió    algo   se  sirvió  dos platos. 
Leviatán  tomó el último   pedazo y   se lo  sirvió a  Heli.  
— ¿Deseas  el último pedazo?
Heli  se  acordó  de  Seirim  y   el desplante  con  Khalid.  A  ella siempre le animaba un  buen plato  de pastel. 
— Prefiero llevarlo. 
Heli  regresó  a la  isla de  Skye  acompañada de  Chatel.  Ni bien llegó  fue al  laboratorio de  Blake.  Seirim no se encontraba   allí  aunque   la  reunión  a la que asistió  terminó hace horas. Blake le contó que  Seirim  y  Khalid  discutieron  y  casi  se van a los golpes. 
Reviso su celular  en busca  de lo mismo. Y  encontró  un mensaje   en  el que pedía  que lo  viera  en el lago. Heli  se maldijo por olvidarse de revisar  su teléfono.  Siempre le pasaba lo mismo.  

Ella  caminó  hacia  el lago.  Encontró  a  Seirim    acostado  debajo  de un árbol. El semblante de su demonio le  rompió el corazón a  Heli.   
— Hola.
Seirim  se  paró  al  oír el saludo  de  Heli. 
—  Hola, ¿Que  tal te  fue  con mi abuelo?
—  Me enseñó  muchas  cosas —. Heli decidió contarle   después sobre el misterioso  libro. 
Seirim    invitó  a  Heli  a que se siente   en   césped. Se quedaron  callados  un momento mientras  ambos  miraban  salir la luna.  A  Heli le encantaba  ese lugar.  Ella   apoyó la cabeza   en el  hombro  de  Seirim.
—  ¿ Cómo te fue  en la reunión?
— Mal,  la  verdad  no tenía  ánimos  de  ver  a nadie.  Me puse  a vagar    por  todo el campo y me detuve  aquí.  Fue cuando  me di cuenta de que  deseaba  estar  contigo , hablar contigo.  Cuando  todo parece   estar  yéndose a pique solo  requiero de tu sonrisa para animarme.
Heli  reprimió el suspiro — Lo mismo me pasa  a mí.  Aunque  también siempre  me ayuda  un pastel. Te  traje  un poco.
Seirim  se quedó impactado  .  Solo  Khalid  y Leviatán  alguna  vez  se  preocuparon por  él de esa forma.  Era  la primera  vez  que una  de  sus parejas lo  cuidaba y le demostraba  su amor  fuera  del lecho.
Heli le dio un pedazo  de pastel mientras ella tomaba otro. 
—  Gracias —. Seirim sonrió  a Heli.
— Algo te molesta.
Seirim miró  a la luna y  comió  un pedazo  de  pastel —. Khalid  me  odia.  Tiene  razón lo traicione  no confíe  en él. Hice que su madre muriera...
—  Tú no mataste  a su madre  fue  Úvatar  y   Adremelech   borró tu memoria  antes  que le confesarás todo a  Khalid.
—  Debí contarle  todo  cuando  me enteré   que  Amelia era la elegida. Él lo hubiera hecho. 
Heli   tocó la mano de  Seirim —.  No estés  tan seguro. Además, no puedes  alterar  el pasado.  Solo vivir  el presente.
Seirim le dio  el último pedazo  a  Heli —  Mi presente  y mi futuro  eres  tú.  Ahora somos  dos. 
En ese momento  Heli  se dio cuenta de que  amaba a Seirim  y que seguir aplazando  el tener  relaciones era una tontería  La  vida  estaba hecha de decisiones  y momentos. Y ella  decidió estar con  Seirim  sus silencios, sus culpas  y su gran corazón cueste lo que  cueste. 
Heli  tembló.
—  ¿Estás con frío?
—  Algo.
Seirim  dio su  chaqueta a Heli  y le abrazo  mientras iban  juntos  hacia su habitación.
Cuando llegaron  como todas las  noches. Heli preguntó —.  Me acompañas  a dormir.
Seirim asintió era su momento  favorito  del día.  
Cuando llegaron Seirim  se sentó   en la  cama  .  Iba  a quitarse las  botas .  mientras esperaba que  Heli se  cambiará en el  baño , La primera noche  durmieron con la ropa puesta pero    luego  de hablar sobre ello.  Ambos acordaron utilizar  pijama.
A  Seirim le gustaba   desnudar  a Heli    en la oscuridad    mientras  ambos   se contaban  su  día.  Poco  a poco  aprendió  que  a Heli le  gustaba    que le  besara  en el  cuello mientras sus manos  tocaba sus senos. Cerró los ojos mientras recordaba   que anoche por  primera  vez  descubrió el sabor  de  Heli.  Cada caricia, cada palabra y cada minuto que compartían lo llenaban de felicidad. Estaba convencido que  Heli que era  su  compañera para toda la vida.
— Seirim.
Seirim abrió los  ojos  con sorpresa. 
Heli  aún no   fue para  el  baño. Ella se  sacó  frente  a sus  ojos  la  camiseta negra.
Seirim  se acercó a  ella. 
—  Heli ¿ estás  segura?  
—  Sí.  La  vida  está hecha de momentos  y decisiones. Desde  que  te conocí  todos los  caminos   me han llevado hacia ti.
—  No  es necesario   que me consueles.— Seirim   acaricio  su mejilla.
—  No lo es.  Hago esto porque  te deseo y porque  te amo. 

Les deseo un genial  fin de  semana y  les  mando un beso