Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

lunes, 28 de julio de 2014

Me voy de vacaciones

Hola ¿cómo les  va?   Hago  está entrada  para  informarles  que  me  voy por  vacaciones  por  el mes  de agosto. Así, que no podre publicar, ni pasaré por  sus  blogs hasta  septiembre   . Les  mando  un beso y espero que se me cuiden . Les  extrañare  mucho









viernes, 25 de julio de 2014

Melodías prohibidas. Epilogo

Hola, ¿cómo les  va?  Les  deseo  una  genial semana y agradezco a  todas  las personas  que  ha  leído mi historia.



 Significa  mucho para  mí que  la  hayan  seguido y  que les haya gustado.

Epilogo

Una  semana  después

Darius  miró  la  hora, molesto  se sentó en su despacho. Esperando que  Richard  venga a su práctica de  esgrima. Miró un momento sus papeles  y luego  sacó  de su chaqueta  un  retrato de  la  pequeña Ruth. Su  pequeña  era muy generosa aplazó  el viaje  para conocer  a  su abuelo hasta que Annemarie  se sintiera mejor. Ya  que se había  hecho  amiga  de la duquesa. Volvió  a mirar  el reloj, cuando  oyó un  golpe  en la  puerta.
—Disculpa.
—Se  te  han  pegado algunas  mañas  más  de  tu esposa.
Richard  sonrió —Hola ¿cómo estás? Perdona  el retraso,  es  que  me  demore. Esta mañana  cabalgue  por primera  con Annemarie   desde  su  secuestro.
Darus  hizo  un gesto para  que  Richard  se siente —.  Hola, más  o menos.  No  deseo  ir  Carliste y  mucho menos  pasar  mi verano  en  casa  de  Dominick y la  bruja  de su hermana. Por  lo menos , para ti  las cosas  funcionan. Me alegro de que  Annemarie esté  recuperada.
—Anímate, nosotros  también estamos invitados a la  casa de  Dominick . Iremos  luego  de  dos semanas. Deseo que Annemarie  esté  completamente  recuperada. Ven te  dejaré  ganar  un duelo.
Darius  alzó la ceja  como dudando 
—Dudo  que  lo logres.

Annemarie  terminó  de bañarse, tenía  el  tiempo justo para  ir  al té que organizaba lady Rochester. Acaba  de  peinarse  cuando Mozart  se  le  acercó  con  su  nariz  negra  y  su  mirada  tierna. La  duquesa  le  acarició la  cabeza del animal. La mañana  había sido grandiosa,  cabalgó con su esposo como cuando eran amantes parecía  que  todo estaba  bien.  La condesa  estaba   arrestada y ya no podía  hacer ningún  daño. Su única preocupación   era   por  su madre  que deseaba  viajar  a la China  como misionera. Ella  y su  hermano  habían tratado  de convencerla  sin éxito. Richard  le  había dicho que  cada  uno tiene su camino y ella  creía  que su esposo tenía  razón. Su madre  le  dejó  tomar  sus  propias  decisiones  y ella  tenía  que hacer  lo mismo aunque  le  producía angustia la  seguridad  de  su madre   y su  partida le rompiera  el corazón. Richard, su hermano, sus  amigas  y  Mozart la apoyaban no  necesitaba más.
Terminó  de arreglarse  se  despidió  de su mascota  y  salió en su carruaje  a  casa  de lady Rochester. El té  a  pesar  de  lo animado  que estaba  le  hizo recordar  innumerables  tardes  que estuvo con su madre en  la  casa de  lady  Blackpool.

Tomó  algo  de  té   mientras  sonrió  a  lady  Waren  hablaba  sobre inminente boda  de su hijo con lady Granger.  Laura estaba   muy aburrida reprimió un bostezo  mientras  Serenity  se  encontraba  más  interesada  en  su tartaleta  de mora.  
 — Espero que  la boda  se  realice  en  noviembre sin accidentes inoportunos. Como el de está mañana.
—¿Qué pasó? —preguntó  lady Rochester  curiosa.
—Louise  Abott quiso  reunirse  con mi hijo. Ahora  que  está  presa y sin dinero. Hasta  su familia  la  repudió.
Annemarie   casi  soltó  el Sticky Toffee que  había tomado  y  se  puso algo pálida.  Odiaba  oír  cualquier  cosa  sobre  la  condesa.
—¿Estás bien? — preguntó Laura mientras  miraba en forma reprobatoria a lady Waren.
—Lo estoy, no me afecta oír  sobre esa  mujer. Sé,  que  será juzgada pronto.
—En  octubre, quería que mi hijo  le ayudará,   con sus  influencias, pero él  me  oyó  y  se excusó de  verla.
Serenity  preocupada  por  su amiga. Cortó  de  raíz el  tema al pedir  —. Porque no tocas  Annemarie, extraño  oírte interpretar  el piano.

—Claro —Annemarie  empezó  a tocar  algo  de  Mozart . Fue  cuando observó llegar  a su esposo  y  fue  a su encuentro como lo haría  a  lo largo de los años con  sus alegrías  y problemas  ella siempre  iría  al encuentro  de su  duque  bastardo porque  él tocaba  la melodía prohibida  de su corazón.
Richard  sonrió y sintió  que las  penas  de  su  corazón cesaban  al mirar  a su esposa. A lo largo de los años ella engordó,  su pelo se pondría  blanco  y  las  arrugas   recorrieron  su rostro, pero él solo  con mirarla  encontraba  paz  y  su corazón  latía   como un tambor, como  el primer día que la  observo, porque ella tocaba la melodía prohibida  de su corazón.   



De  nuevo les  agradezco sus comentarios  y  el haber  seguido está  novela,  le  mando un  gran  abrazo y espero que tengan una  buena semana 






miércoles, 23 de julio de 2014

Premio al verano

hola, ¿cómo les  va?  Hace algunos  días   mis  amigos   de  Acompáñame, que siempre  son  muy dulces   me dieron este  hermoso premio y  yo   quise  compartirlo con ustedes.

De  paso quiero  agradecerles  que siempre  están apoyándome  y   les  deseo  un  lindo miércoles  y un genial  verano






lunes, 21 de julio de 2014

Melodías prohibidas. Capítulo 28

Hola, ¿cómo les  va? En mis  país. el   verano esta  muy fuerte.  Siento  que me cocino,  pero al calor  buena  cara . Así, que les  deseo una  genial semana y  fresca  


Les  mando  un nuevo  capítulo de  mi historia,  les  pido perdón  al ser  muy largo.  Al principio lo quise dividir,  pero creo que es mejor  darles  el capitulo completo. También  les cuento que  este  el  penúltimo capitulo de  mi historia y que el viernes les  pondré  el epilogo  





Capítulo  28 



Serenity  llegaba  tarde , apenas  durmió  la  noche  anterior.  No  había tenido paz  desde  la  boda  de  Annemarie.  Se  estremeció  recordando  lo que ocurrió  la  noche  de la fiesta  y  pidió ayuda  a  dios.     Estuvo  a punto de  caerse  del caballo por  la imagen  que vino  a su mente.  Necesitaba  hablar  con alguien ,  al principio  decidió  contar su experiencia  a su  mejor  amiga o   su  hermana,  pero tuvo miedo que la primera   se  burlara  de ella y que Prudence  la riñera. Así  que  decidió   contar  su  problema a Annemarie.
Bostezo y apuro  a su  caballo; Annemarie  debía  estar  molesta  por  su retraso. Además,  no quería  que la  vean si chaperona.  Oyó  unos ladridos  y  unos  gritos  de  una mujer.  Para  su horror  reconoció  que  se  trataba  de  su  amiga.
Espoleó  su caballo para  llegar  más  rápido. Se  ocultó  en una arboleda   observando  aterrada  como dos  hombres  se  llevaban  a  Annemarie  a un carruaje.  El perro  de  la duquesa  quiso  ayudarla,  pero fue golpeado  y quedó  tendido  en el piso. Serenity  esperaba  que no esté  muerto. Aunque  estaba  aterrada siguió  a  los  secuestradores  esperando  salvar a su amiga.
Annemarie  intentó liberarse  de un   hombre  delgado  de  cabellos negros, tez  bronceada   y  cara  de  tonto.
—Te  dije  que  te cubras  el  rostro.
—Tío,   no  veo bien con la máscara.
—No   digas  nuestro parentesco. No olvides, que  tenemos  que  dejar  viva  la mujer  luego  de  desfigurar  su rostro.
Annemarie  casi grita  de miedo y lloraba  por  su  mascota. Se puso  a temblar  por lo que le iba  a pasar. Pensó,  en que nunca  vería  a su  esposo  y lo que  daría por  decirle  que los amaba por  una última  vez.
El muchacho  flaco     se  acercó  a  Annemarie y  manoseo sus senos. Mientras la duquesa  luchaba  por zafarse de  su agresor y  reprimir el deseo de vomitar.
—Es  muy bonita la duquesa,  la patrona  nos  dijo que si queríamos la violaremos.

Víctor lanzó un suspiro de impaciencia  y miró  con furia al tonto  de  su  sobrino. Estaba muy preocupado por la operación  Prefería   asesinar  a la  mujer de forma rápida  y limpia. En lugar  de eso  a  la vanidosa  de la condesa  se le ocurrió  desfigurar  a la  pobre  muchacha lo que  podía   ocasionar  muchos problemas.
—Cuida  tu  polla,  no quiero tener más  líos  de los que pueda manejar.
—Pero, tío.
Víctor  golpeó  a su sobrino en la cabeza — te  dije  que  la dejarás  en paz. Por  tu culpa  , nos  demoramos en raptarla.
John  hizo una  mueca —es que me quede  dormido.
— Ya  que no quieres  usar  mascara.  Cúbrele  la  cara y no hagas  ninguna estupidez.
—Pero, tío. Yo no...
Víctor lo golpeó en  la cabeza  cortando cualquier réplica. El muchacho  maldijo  en voz  baja algo  que  Annemarie no pudo entender y luego  le puso un burdo capuchón que le cubrió  el rostro. Annemarie  intentó soltarse  sin dejar  de  pensar  en Richard  para obtener  la fuerza  necesaria  para  enfrentar   a sus secuestradores.

Richard  estaba  en la  oficina  del  señor  Gale el abogado  de  su abuela.  Entró en el despacho  del  abogado.  Thomas  Gale  era un hombre  de  60 años  calvo  con  barba  y ojos  azules.  Era  conocido  por  sutileza  y  a  pesar  de su profesión era un hombre práctico y honrado.  Era  tan buen abogado , que  Richard  lo consultaba sin  importarle que  fue abogado de  su difunta  abuela.
—Buenos  días, lord  Blackpool.
—Buenos días,  señor  Gale.
—Aunque ,  se  lo  dije  la semana  anterior  lo  felicito  por  su matrimonio y  también   lo siento por  la muerte  de su abuela.
—Gracias —dijo  Richard lacónico.
—Siéntese, por favor.
—Gracias.
Luego de  unos  minutos  en el que  el abogado   revisará algunos papeles  .
—Esto  es para usted ,  aunque   no quiso  recibir  nada   del testamento  de  la señora  Ledger; le  dejó  una  carta. El  abogado  le  tendió el documento. Richard  con algo  de curiosidad  abrió  la carta.
Odiado  nieto.
Si  estás leyendo esta  carta  yo  habré  muerto.  Prefiero  dejar  este  mundo antes  de  saber  que mancharás  el nombre  de  mi familia con tu sangre  indigna.  Me imagino que  te diste cuenta de que  me suicidé tomando  semillas  de ricino; no  me importó el dolor  ni   ir  al infierno.
Solo espero que  tu no seas  feliz. Te maldigo con mi último  aliento. Deseo  que  sufras de por  vida  y  que  tu matrimonio  seas  infeliz y no tengas  hijos.
Se  oyeron  unos  ladridos en el pasillo y  gritos  del ayudante  del  señor  Gale. Richard  tembló ya que  reconoció los ladridos  del animal. Algo  malo le había pasado a su esposa. Se  paró y  salió  de  oficina  para ir  al pasillo   encontró  a Mozart herido  cojeando y  con  mirándolo con desesperación. Enseguida supo que algo malo pasó a Annemarie.
Richard  respiró   con dificultad  tenía  serenarse  si  deseaba  salvar  a su esposa   —Señor Gale,  me podría   hacer  un favor.
—Claro.  
—Me  presta  un pedazo  de papel.
—Claro,  lord  Blackpool — le  paso el pedazo papel y  una pluma.  
Richard  escribió una nota  al apuro.
—Podría  mandarle está  a  señor Freeman lo más  rápido posible.  Disculpe  que no me quede,  pero  hay  asuntos urgentes  que  debo atender.
El abogado  hizo una  reverencia mientras  el duque  salió  deprisa  al  High  Park.       

Darius  estaba  de molesto, ni siquiera  él se soportaba. Estaba  riñendo  con  Wilf  cuando  uno  de sus  hombres se acercó  con un mensaje.  Lo  abrió  con prisa,  al leer  el mensaje la  sangre se heló por  un minuto.
Wilf   notó que  Darius  palideció —¿qué pasó?
—Busca  a   Julian , Domick y   Aidan,  es  una suerte  que ellos  estén  en  mi establecimiento,  algo le sucedió a Annemarie.
Darius  y Aidan fueron  a Hyde Park mientras  Dominick  se  ofreció a  ir  por  a la Yard , ya que  tenía  un  amigo  ahí y podía  ser  de utilidad.  Julian  Templeton  fue     a la casa  de  James  Caine a  comunicarle que algo le pasó  a su hermana.
El mayordomo le  indicó pasar  aunque no  se encontraba  el Marques. Fue  recibido por  Sarah  Caine que  se encontraba  acompañada  por  Lady  Rochester  y lady Waren,
Sarah  estaba  de  muy mal humor y al  ver  a uno  de  los amigos  de  su hijo   solo hizo una mueca.
—¿Qué desea Sr.  Templeton? Mi hijo no se encuentra.
—Es  un asunto importante,  debo comunicarle  que   algo le ha pasado  a  lady Blackpool.
Sarah  se puso pálida, su mayor  temor  acababa  de  pasar.
—¿ Qué pasó?
Lady Rochester  y  Lady  Waren    se  acercaron  sin disimular   para escuchar  qué es lo que pasaba.
—No sé,  mucho.  El  señor Freeman,  recibió  un  mensaje del duque comunicándole que algo   le pasó a su esposa, ya que su mascota  fue  a buscarlo herida.
Mi hijo está en casa  de esa  fulana : la  señora Montenegro.
Julian  se excusó y  se marchó. Sarah  se tambaleó  y se puso  a llorar. Lady Rochester   se aproximó hacia ella y la llevó para  un saloncito.

—¿Qué pasó?
—Creo que mi hija , esta muerta o en un grave peligro.
Lady  Waren le  ofreció  algo  de  té.
—Tomé esto  la ayudará  y  es  imposible que le pasara algo a Annemarie  la muchacha no tiene enemigos.
Sarah  se quedó mirando  a su amiga mientras  se limpiaba las  lágrimas con las manos.
—Los tiene, lady Somerset siempre la odiado por  quitarle el  amor  del duque bastardo.
Lady Rochester  se sentó al lado de  la marquesa y le dio una palmada  en la  espalda; esperando  tranquilizarla — Louise  está  en París.
Lady Waren soltó  la  taza  de  té — no lo  está  ,  Yo la vi  cuando en Chelsea cuando  iba a ver  a mi joyero. La  observe  entrar  en una  casa.
—¿Esta segura?
Lady  Waren   se mordió  el labio y respondió — lo estoy.
—Tenemos  que ir  a verla, es  cuestión  de vida o muerte.       

Sarah  arrastró  lady Waren y   lady Rochester con  el  único pensamiento de  salvar  a Annemarie.
Victor se  aseguró  que   la  duquesa  esté  bien atada antes   de  sacarla del carruaje.  Llegaron a una propiedad  que le pertenecía  a la condesa  estaba   a  una   hora  de Londres.  Era  una  pequeña  granja  con  una  casa    un poco vieja y mal cuidada.  No  tenía  empleados  y  la condesa  iba a  venderla  muy pronto. A  Víctor  le producía   escalofrío el lugar o  tal  vez  tenía un  mal presentimiento del trabajo que estaba a punto  de  hacer,  pero no  le hizo caso. Era  un  dinero seguro; con eso  se  retiraría  y  podía  vivir  en una casita  en Bath.
Miró  a sobrino que forcejeaba  con la mujer.
—Llévatela  al establo y no la manosees.
—Pero...—John  dejó  de hablar  al  recibir  un  golpe  en  la  cabeza  de parte  de su tío.
—Nada  de peros,  átala en  un poste, y  quítale el capuchón. También  prepara   la  forja para   marcarle  el rostro. La   patrona  desea  que  le  ponga  en  ambas  mejillas  la palabra  puta. Además,  quiere  marcarle  la  espalda.
Víctor  esperó  a que su sobrino entrará  al  establo  para dirigirse a un hombre rubio enorme  con  cara  de simio y de pocas palabras.
—Hugh revisa  el lugar  . No quiero  sorpresas.
El gigante  solo  asintió. Serenity  se estremeció  si la encontraban  la  llevarían secuestrada  con su amiga.   Oculto a su caballo haciéndolo callar. Tenía  que  calmarse para pensar  en  algo.   No tenía armas  , solo tenía  un grueso volumen de  Mansfield Park.

Así que  se pasó  buscando  un tronco  y  esperando que una idea  se le ocurra.  Había pasado  algún tiempo. Serenity no supo cuánto,  pero oyó un ruido. Cerró  los  ojos  y  con  un gran leño que  tenía  en  las manos  empezó a  golpear  a quien se  acerque.
—Maldita sea, abre los  ojos  Serenity.  
Serenity  no hizo caso  a la molesta voz  y golpeó de nuevo a Darius.
—Por  dios ,  no hagan ruido.
—Dile,  eso  a lady  Somerset.
Serenity  soltó el leño a los pies  de  Darius  que tuvo  que  saltar para  que no lo golpeara  en las  piernas.
—¿Qué  hacen aquí?
—Eso  debería preguntar yo—respondió Richard llevando  a Mozart en sus  brazos.
Serenity  casi empujó a  Darius  para  ir  a  ver  a la mascota  de  Annemarie.
—Iba a  ver  a Annemarie,  pero  me retrase.  Cuando llegue  la estaban  raptando  y  golpeando  a su  mascota. Decidí  seguirlos  y  tratar  de salvar  a mi amiga.  
—Sin ningún  resultado.
Serenity hizo una mueca  a Darius  y  preguntó —¿cómo llegaron ustedes?  
—Mozart  nos  guio, una  buena parte  del camino. Luego  me di cuenta a dónde  nos dirigimos.
—¿Cuántos  hombres  hay en la propiedad?
—Tres, ¿van  a  entrar?
Richard  no pudo responder  porque  oyeron   un grito de Annemarie.
Darius, Aidan  y  el duque    rodearon  la propiedad mientras  Serenity  se quedaba  escondida  con  Mozart.

Annemarie estaba  colgada  de una viga   con la  ropa  rasgada.  Un  hombre  rubio de   gran tamaño  llevaba  una  forja   caliente  para  marcar  a la duquesa en el rostro.  
Las puertas  se abrieron  Richard  entró por  el frente mientras  Darius  y Aidan   entraban  a su lado  armados  con dos  escopetas.
—Tire  esa forja,  a un lado  o le vuelo  la  cabeza.
El grandulon  soltó  la  forja   mientras  los  otros  hombres  intentaron huir  sin resultado.  El duque  fue  junto a  su esposa   con el deseo  de socorrerla.  Por primera  vez  desde que supo  que la  raptaron  podía  respirar. Descolgó a Annemarie  y  le  abrazó  con  tanta fuerza que la duquesa apenas  podía  respirar.  Ni  se dio cuenta de que  unos jinetes se  aproximaban  y  entraron  al lugar  10   miembros  de Scotanld  Yard,  junto    a Dominick, James  Caine, Julian Templeton y  Louise  Abott    
James    corrió   donde  se encontraba  su  hermana.
—¿Anne  estás bien?
La duquesa  se soltó y para poder  respirar —Si—luego  abrazó a su hermano.
—¿Cómo llegaron y  apresaron a  Louise?
—Fue gracias  a mi madre.  Lady Waren  había visto a Louise por  Chelsea .  Ella,  lady  Rochester  y lady  Waren  fueron  a  la  casa  donde  se ocultaban  la  condesa y la obligaron   a  confesar.
Los miembros  de la Yard  tuvieron  que  llevársela  ya que mi madre   estuvo a punto de  matar  a  esa fulana —dijo  James  con desprecio mirando  a  Louise que estaba  despeinaba  con el  rostro   golpeado  y lleno  de lágrimas.
Richard  se  quitó su  chaqueta  y  se la dio a  su esposa.  Los  hombres  que  la habían secuestrado estaban   siendo llevados  a la cárcel.  
El duque  quería   dejar  a  Annemarie  en  un  lugar seguro.  A lo lejos  Louise  estaba  en  un rincón  del establo  vacío hablando  con  un oficial.  Tuvo que  controlarse  para  no  matarla por  el daño que  quiso infligir  a  su esposa. Annemarie  como  leyendo sus pensamientos  tomó  su mano y Richard  la  beso  en la  mejilla.


Louise  estaba  junto un miembro  de la policía  que le  quitó las esposas  para  que  pudiera  ir  hacer  sus necesidades .  La  condesa  se sentía  humillada, los policías  y los amigos de  Richard  estaban  ocupados  por  los preparativos  del viaje.  Debía  huir,  pero  ver  a Annemarie    siendo abrazada  por  Richard  mientras ella iría  a la  cárcel y quizás a la  horca la  volvía loca.  En lugar  de irse   se  ocultó y espero  a  que  Richard  deje  a  Annemarie. Iba a acercarse, pero llegó  su hijastra. Tomó un leño y  se  aproximó por  atrás  golpeó  a  Serenity  y Annemarie  que no tuvo tiempo  de reaccionar. Luego , arrastro   a la duquesa   al  establo para  terminar  lo que  sus  hombres  no lograron. 



 Annemarie se  despertó con un fuerte  dolor  de cabeza. Al principio no supo  en qué lugar  se encontraba, porque  el humo  le impedía  ver algo. Con  esfuerzo se  paró y enfoco la  vista  para darse  cuenta  que  estaba  en el establo. Louise  la arrastró  de  nuevo  a  ese lugar.  Se  sorprendió  al  ver a la  condesa estaba incendiando el lugar.
Annemarie,  asustada camino lo más  rápido hacia la puerta  con  la intención  de  escapar.
—No escaparas puta — gritó  la condesa  mientras   jalaba  el cabello  de  Annemarie  sacando  unas  mechas a  su  cabellera  color chocolate. Con  furia  la  tiró   al piso y se  dispuso  a matarla con sus propias  manos. Al principio solo  la iba  a marcar,  pero le pareció más  rápido  quemar  el lugar  con  su rival dentro. 
—Todo es tu culpa , maldita  mojigata.
 La duquesa  sentía  que  se ahogaba al tener las  manos  de  Louise  en su cuello. Con  todas  sus  fuerzas  le dio  con la  cabeza  un golpe  y  una  patada  al estómago por  lo que  pudo librarse de su secuestradora.  Tambaleante  se  paró en busca  de  una salida. El humo y las llamas apenas le permitían  ver  y respirar.
Louise  volvió  a jalarle  el cabello,  pero  esta  vez  Annemarie  estaba  preparada  se  volteó y le dio  un puñetazo  en el rostro con tal fuerza  que le  saco  un diente  delantero.
—Maldita,  bruja eres  igual vulgar  que  tu  puta madre.  Tuvo  el atrevimiento  de  golpearme, al igual  que  tú — dijo limpiándose con la mano la  sangre  de la boca.
—No, hables  mal de mi madre.
Luego  de  gritar eso Annemarie  le  jalo  el cabello a  la  condensa  luego  le dio un  golpe en la quijada   que  hizo  caer  a Louise al suelo. Aprovechando  que su enemiga estaba en el piso  se dirigió  a la puerta,  pero la condesa   tomó la  forja  y  golpeó  por  detrás  a  la duquesa dejándola  inconsciente  mientras  ella reía  como loca.

Richard  estaba  furioso , cuando  descubrió que Louise  se había  fugado y raptado a Annemarie. Estaba  buscando  a su esposa  cuando oyó ladrar  como loco  a  Mozart  que  quería  meterse en el viejo establo que  se  encontraba en llamas. Con un mal presentimiento llamó  a Serenity para que cuide al perro y  entró  en el establo. Mientras  Darius, Julian Templeton junto  a  otros  hombres intentaban acabar con el incendio. Descubrió que  Louise estaba   quemando el lugar  y  riendo satisfecha por su acción. Apenas  podía  vislumbrar  algo en medio de humo y el fuego. 
—Annemarie —gritó el duque.
—No la  busques, la mate y todo  por  tu culpa. Por  amor  a ti  hice  lo impensable y me convertí en asesina .
—Tú, no amas a  nadie.
Richard  encontró  a Annemarie  ella estaba   noqueda  y  con una herida en la cabeza.
 —Aún podemos  tener  un futuro juntos. Te libre  de este  matrimonio  por compromiso. Ahora podemos estar  juntos.
 Richard  caminó lentamente  con miedo de que la condesa  ataque  a  Annemarie antes que llegue  a salvarla —No lo entiendes.  Louise, no  te amo. Me  case  con Annemarie  porque estoy  profundamente enamorado de ella. Lo unico que  tú me produces es  asco y lástima.
Louise adivinó  que Richard  iba   a  salvar  a su  esposa   así  que  ella  se  acercó con la forja   para  matarla antes  que  llegue él,  pero le fue imposible porque   unos  brazos se lo impidieron. Dominick y Darius   entraron   en el establo  que  estaba a punto de  caer. El resto de sus amigos intentaban  acabar  con el incendio.
—No harás  nada , querida  madrastra— la  sujeto Dominick mientras   Louise  chillaba  e intentaba liberarse.
Richard tomó a Annemarie  en sus brazos.
—Será mejor  salir  de  aquí.
Darius  le dio  una   manta empapada  para que cubriera a Annemarie y preguntó —¿Hay otras personas? 
—No.

Richard y  Darius  salieron justo antes que se  desplome el techo. Cosa que aprovecho  Louise  para  liberarse  de  los  brazos  de Domick que  fue  sepultado   por  una viga.  Ella   sonrió  satisfecha iba  a marcharse   huyendo  del incendio,  pero vio  entrar  a  Richard  y Darius  para salvar  al conde.  Miró  que  la  forja estaba  a sus  pies. La tomó  lamentando su error  al quemarse  la piel de sus manos; lo que le  hizo tropezar  contra  una pared  de  fuego quemándose   por completo.  Louise pensó que  iba a morir . Le sorprendió que alguien le ayudará    y la  colocará   fuera  de peligro.
Había pasado  un día.   Annemarie  y los  heridos   fueron  trasladados a  una de las casas  de Dominick que se encontraba  a pocos metros  de esa   propiedad.   Richard  seguía  en el cuarto  de  su esposa  que no  se mejoraba  del  golpe que  le dio  Louise.  Aidan entró junto al doctor  Cooper para  ver  como avanzaba   el golpe  que  sufrió Annemarie Al principio  Aidan le dijo que no era nada  grave. Pero la duquesa  no reaccionaba y Richard  temía  que no  volviera  a  despertar. Aidan le  contó  algunos  casos  que  la persona  se quedaba  dormida y se  recuperaba  máximo en unos  5  días  en otras ocasiones moría al final de  unos  días. Pensar  en perder  a su esposa    no lo dejaba  ni respirar.
Aidan  le  tocó el hombro —debemos hablar.

Richard  tragó saliva  y caminó  de forma lenta  como si le pesará  el mundo no estaba  preparado para escuchar que Annemarie  jamás  despertaría para contemplar  un nuevo día  juntos.
Salieron de la habitación y Richard  preguntó sin  ganas — ¿qué pasó? ¿Cómo está Annemarie? Maldita  sea,  di algo.
Aidan se apoyó en la puerta.
—El especialista  está examinando a tu esposa.  Es  bueno que pueda sentir dolor. Yo creo que  despertará en cualquier  momento , solo es cuestión  de  fe. 
Richard   lanzó un gran suspiro, aunque  seguía sintiendo miedo.
—Te  pedí  que  salieras  de la habitación  para  poder  hablar   de  Louise. Como sabes, ella  también  se encuentra  convaleciente  en está  casa     y  desea  verte.
—Me  lo dijo, una sirvienta  hace  unas  horas,  pero  a mí no me importan los deseos de esa mujer. No, debiste ayudarla  merece, morir  por todo el mal que ha hecho.
Aidan  miró  al pasillo  de la hermosa  casa   de  campo  de  Dominick.
—Lo sé,  pero ella  está muy mal dudo  que  se recupere. Y si lo hace  quedará desfigurada; tu  presencia  podría  ayudarle  a mejorar.
 —No deseo verla. Mi lugar  está con mi esposa, que puede  no  despertar  por  culpa  de  esa víbora. ¿Por qué  me pides  que ayude  a esa  basura?
—Es un ser  humano y merece  una segunda  opotunidad. Será unos minutos  aprovecha  que  Annemarie está  siendo examinada.

Richard  de mala  gana  fue  a ver  a  Louise solo para que  Aidan le  deje  de  darle lata.
Louise estaba  en una de las habitaciones  de la servidumbre y  su puerta  se encontraba  abierta custodiada  por  dos policías. Iba a entrar  en la habitación, pero la condesa  estaba acompañada  por  el barón  de  Cumbert.
—Me  alegro, que haya  venido.
—No  podía negar  el  deseo de una mujer enferma. ¿Qué  desea  lady  Somerset?
—Que  me ayude , el médico   me dijo que  tenía una posibilidad  de sobrevivir  y si lo hago iré  a la  cárcel. Prefiero morir  a su  sufrir  esa  humillación. Haré todo lo que  desee, para lograr  mi libertad.
El barón  la miró  con asco el rostro de   Louise estaba irreconocible. Su rostro estaba completamente  quemando   sus  manos  eran  parecidas  a dos  garras.
—Discúlpeme, condesa . No deseo  nada   de usted, le advertí  lo que le podía pasar. Le pedí innumerables  que  se  casará conmigo. Ahora  así  sobreviva  es  solo un despojo de lo que fue.  Ahora   lo único que siento por  usted  es   lástima.  Mi amor  se esfumo como su belleza. Lo lamento, pero no puedo ayudarla en  nada.
El barón  luego de  decir eso se marchó  saludando a Richard  con un ligero asentimiento  de  la  cabeza .
Louise  se apoyó  en la almohada  para  ver  a su examante. 
 —Ves,  a  lo  que me has orillado hacer.
—La  única  que  se buscó tu  destino, has  sido tú. Cada  paso que has  dado te ha traído hacía aquí ¿por  qué deseas  verme?
— Richard  necesitó tu ayuda —dijo  Louise extendiendo su mano.
El duque  no lo podía  creer  luego de todo lo que hizo . Louise se atrevía a pedirle  ayuda — ¿Cómo te  atreves?  Has  hecho  de  mi vida  un infierno,  casi mataste  a la mujer  que amo, interferiste  todo lo que pudiste para   impedir   mi matrimonio ...
—Lo hice porque , te amo.
—Tú , no amas  a nadie. No sé, porque   accedí  a  verte.   Louise, no levantaré  un dedo en tu ayuda.  Sabes,  deseo matarte  con mis propias manos, pero tu sufrimiento sería muy  poco.  Sin  molestarme en  hacer nada he logrado  mi venganza. Mi tía,  dice  que uno cosecha  lo que siembra.  Tienes  todo lo que  te mereces,  eres  repudiada  por la sociedad  a  que deseabas  con todo el corazón pertenecer. Ahora   tu rostro  refleja  tu  perversa alma y   te espera   una  vida  de  soledad y  encierro. Solo espero que  sea larga  y que algún día  te arrepientas  de  todo el mal que has hecho. No vuelvas   acercarte  a mí. Te  desprecio.

Luego  de decir eso dejó   a  Louise  gritando por  volverlo a ver. Subió las  escaleras, abatido.  No  esperaba encontrar  en  el cuarto de Annemarie  a su madre.  Sarah Caine  siempre  le  desagrado con sus prejuicios y su amargura. A pesar,  de eso  la madre  de  su esposa  la quería  a su manera. Llegó  la misma  noche  del secuestro de Annemarie . Al principio le  reclamó por  no cuidar  a su hija. Luego la mujer  se desmayó  conmocionada. Richard  iba a dejarla  a solas  con su hija, ya que no deseaba  otra  pelea.
Sin querer  escucho.
—Despierta mi pequeña  pianista,  cuantas  veces tuve que ocultar  mi satisfacción al oírte tocar. Cuantas  veces  me recordabas  a mi hermana. Tienes  su espíritu luchador,  perdona  si no  te dije lo suficiente  que te amaba. Esperaba  que  con mi actitud hacia  ti    convirtieras  en alguien más fuerte que yo. Deseaba  que fueras  toda una dama.  
Te amo,  mi amarga  gracia. Tu abuela  decía  que  ese  era  el significado  de  tu nombre . Yo  creo que significa  que  eres una luchadora, y no te  vas a dejar vencer.
Le  dio un  beso  en la mejilla  y se limpió las  lágrimas.
 —Será  mejor  que  vea  si ya  está colocado el piano,  en la habitación adjunta Tal  vez  la música  te  despierte, te quiero hija mía.
Richard  aprovechó  y entró  a  ver  a su esposa algo confundido por la actitud  de  Sarah.
La  marquesa  lo miró como si fuera  un insecto.
—Ya  era  hora, que  cuide  de mi hija.  El doctor,  estuvo  hace  unos minutos deseaba  hablar  con  usted. A pesar , de  que  desprecio  la  música  tal vez, ayude a mi hija escucharla. Un pequeño piano acaba  de  ser colocado en  su habitación.
—Gracias.
—No lo hago, por usted.  Si mi hija, me  hubiera  hecho  caso  estaría  a salvo y no postrada  en esa  cama. Fue  un error permitir  esa  unión. 
Richard  no dijo nada  y  espero  a que  se marche  esa molesta mujer.


Fue  a donde dormía Annemarie  y  le  acarició  el cabello. Luego  fue  al piano y empezó a tocar  a Liszt ya  que era  uno  de los músicos  predilectos  de  su esposa  sin lograr nada.
Desanimado   se puso a llorar  ,  si ella  no  despertaba. Había pensado  que  en cuanto  tocará   sueño  de  amor  Annemarie reaccionara.  Recordó  los  buenos momentos  que estuvo junto a ella, su olor, su risa y  la paz  que  ella  le proporcionaba. Ni siquiera  se dio cuenta de que estaba llorando.  Tocó de forma  torpe  el nocturno de Chopin,  como queriendo llamar  a  esa  niña  que  fue  a su cuarto  cuando la soledad y la  desesperanza  se internaron en su corazón.
Estaba  casi a punto  de  acabar  la canción cuando  oyó unos pasos.
— Sigue tocando, adoro esa  canción.
Richard  no hizo caso a Annemarie  ya  que  salió  deprisa  a  su encuentro.
—Temí perderte.
—Nunca lo harás  no sabes  que tienes  la llave  de mi corazón. 

Espero  que  les  haya  gustado este  capítulo y  el viernes   les prometo  poner el epílogo. 






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