Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

viernes, 21 de febrero de 2020

Lágrimas de Luna. Capítulo 41 ( Segunda parte)

Hola  ¿cómo están?  Hoy les traigo un nuevo  capítulo de mi novela,  espero que les  agrade.

Capítulo 41
Adremelech se sentó  en su oficina   llena  de papeles  y  trabajo  pendiente.  Por  fin se encontraba   solo. Lilith  y su hermano se  marcharon de su oficina.  Se  relajó  por  un minuto.  Odiaba  a  esa  demonia que tanto  daño le causó a él y  a  sus  seres  queridos.  Era  hora  que pagará  por lo que hizo  o por  lo menos  que   los  que  la rodeaban  vieran cuan  mentirosa  y  manipuladora  era.
Debía  ver  a  Vanora y contarle todo  .  No entendía la  razón  porque la estaba  nervioso  de   hablar  con ella.  No  es que tuvieran  una  cita.  Aunque  cuando    empezaron  el equipo de los  13  guerreros  salió  con ella. Para  ver  cómo se  encontraba  ya que  se sentía  culpable  por  su condición. Aun  recordaba lo mal que  les fue esa noche.
Sin  embargo,  ahora  tenía    aprecio por  ella.  Aunque  no quería  reconocerlo  ella le gustaba  un poco.  Era  diferente a  cualquier hembra  que  conoció inclusive  a  Maret.
Vanora    era  fuerte  y   al principio la  consideró algo  tonta.  Pero  ella era  de esos seres  que se  abre  camino   por  su propia  fuerza de voluntad. Al principio  aprendió a soportarla  como  todos  en el equipo  luego   se dio cuenta de que era  más   que una  fachada para  ocultar sus miedos  y empezó  apreciarla  mucho.  Ahora  no sabía  lo que sentía por  ella.  Ya  que  últimamente  se sorprendió pensando  mucho en  Vanora  y hasta  se  puso   celoso  de Adolfo  Mercader  cuando ella accedió a pasar tiempo con él para espiarlo .
Solo por  Maret   se  había  sentido tan confundido.  De  nada   le  servía  divagar  en su   nula  vida  amorosa,   tenía   mucho trabajo por  hacer. Reviso  unos papeles que necesitaban  su   aprobación inmediata.   Los  firmó  luego  programó  una  reunión con el consejo  demoníaco   para dentro de dos  horas.  Para entonces   su compromiso  con  Vanora   habrá  terminado.
Cerró  los  ojos  cansado, por   más que  lo deseara   más tarde podría  dormir  algo. Iba a marcharse a buscar a Vanora, pero  recibió  una llamada  de   Petunia un poco histérica. Cuando  por  fin  logró   calmar   a   la  trol  mestiza. Le  contó que  Lilith   mató a  los demonios que  soltó e  intento   terminar también con la vida de  Chatel.
Adremelech oyó  un  golpe en su puerta —. Pase.

Le  sorprendió  ver  a  Is   muy enojada  caminar     hacia  su escritorio. Esperaba a  Chatel o  a su hermano Seirim. 
—  Siéntate. 
—  No  me  voy a demorar  mucho.
Adremelech    alzó  una  ceja  incrédulo — ¿  De que me quieres  hablar?
— De tu decisión. Leviatán,  me  contó lo que hablaste con él hace una hora. Al igual que  con el consejo.
Adremelech  gruñó—  Ya  veo, que  te enteraste.  —   Afirmó  Adremelech. 
Is  algo incómoda observó  la enorme  oficina  de  Adremelech  llena  de informes. Luego se fijó con detenimiento  en el demonio    que estaba  a su lado. Si uno lo  veía con detenimiento  podía  ver  el  cansancio en sus ojos.  
— Mi padre me lo contó.  El consejo  desea hacerlo público. 
Adremelech  lanzó un gran suspiró —.  Hablaré  con ellos,  gracias  por  avisarme Is.
Is   gruñó  y  quemó  a  Adremelech  envolviéndolo en una  nube  de fuego—.  No  soy  una  chismosa  vine a hablar  contigo  para   convencerte  que  aceptes  ser  rey  del inframundo  como lo deseaba  Baal. 
Adremelch ni  gimió  cuando  Is   le  quemó  con un  tronar  de  dedos y  todo  volvió  a la normalidad.  
—  Pierdes  tu tiempo y no intentes  volver a quemarme.
Is  gruñó — ¿ Por qué no  deseas   ser  rey,  si es tu derecho?
Adremelech  deseaba  marcharse  para  ver a  Vanora.  Miró  a  Is  y  supo  que  si quería  marcharse  más  rápido debía  contarle  la  verdad.
— Baal  me  dejó ese legado por   un  sentimiento  de  culpa.  No  por   mis méritos.
Is se sentó    en   una  de las  sillas  de  Adremelech  sin que él  le  invitara  hacerlo. 
—  No lo creo,  prácticamente   ahora   gobiernas  el inframundo  y   es  por  ti  que  aún  todo  sigue  en pie. 
Adremelech  se  rio —.  Otros piensan que  fue mi  culpa que  casi  cae  el inframundo. Incluyendo   tu difunto esposo. 
— Agni, se dio cuenta  al  final   que estaba  equivocado. Él pensaba  que  tu o Seirim  debían  gobernar el inframundo si él perecía .
— Aja.  Pues  ninguno  de los  dos  tiene     deseo  de hacerlo  por  el momento. Ambos  deseamos  acabar  con Úvatar  y  Naur.  Si  algún   momento  decido   gobernar  el inframundo  será  porque me  lo merezca,  por qué  lo desee  y porque  el inframundo  aceptará  que   un  híbrido   defina  su destino. 
Is  bostezó — Tú   ya lo gobiernas ,  lo desees  o no. ¿ Qué  te  hizo  Baal?
—  Es una historia  vieja. 
—  No me iré  hasta que no me  cuentes.
Adremelech   puso los ojos  en  blanco. 
—Eres  muy  terca.  Baal  me  traicionó me  forzó a elegir    el  camino  por el que  estoy  transitando.    
— ¿  Por qué lo  criticas  tanto?  Tú hiciste lo mismo  con  Amelia.
Adremlech  gruñó  ,  pero  Is  tenía toda la razón.  Hasta ahora  se arrepentía  por  lo que le hizo a  Amelia, a  Serim  y  a  Khalid. Debía  aprender   hacer  mejor   demonio;  si  deseaba   vencer  a Úvatar.
Is  se  levantó y   dio un  golpe   de  cariño  en el hombro  de  Adremelech. 
—No  cierres  todas  las puertas  por  una mala  experiencia.  Tienes  la posibilidad  de ser rey   si lo deseas. No  niegues  al  inframundo    tu ayuda cuando necesitamos  un líder. 
— Tú  puedes ser  ese  líder Is.
—  No  tengo paciencia,   para lidiar  con los trámites  y políticos.  Tú   si  la tienes.
Adremelech se rio. Por  suerte  Is   se  marchó  y  él  era libre   de tener  su cita  con  Vanora. Salía  de  su oficina  y  se topó  con  Seirim   que   se le notaba    enfadado. 

— Seirim ¿cómo  va  todo?
Seirim  miró  a  Adremelech tratando   de  desechar   el enojo y decepción por  su anterior  encuentro  con  Lilith.  No  podía  ser  desagradecido,  volvió con  Heli   y las  cosas  marchaban   bien.
— Bien.  Iba  a ver   a Adolfo  Mercader por si acaso tuviera  información  de  Azidahaka.  Siwon  y Petunia  lo están rastreando. 
— Lo sé, hablé  con ellos  hace  un  rato.  Temo  que  con  la nueva  fuga   de  Azidahaka  el consejo  quiera  mandar   cazadores de recompensas. 
Seirim  gruñó  molesto —.  Espero  que puedas impedirlo.  Más que ayudar  estorban  
—  Haré lo posible. Iré  a  la noche  al  castillo de  Luke para  poner  en  marcha  el plan de  engaño  a  Billy. 
— Te  veo  ahí  voy  a  cenar  con  Heli.
Adremelech  sonrió le agradaba  Heli  y  creía que era  buena  para  Seirim.  Los  dos  demonios  se  despidieron  yéndose cada uno por  caminos  diferentes. 
A Adremelech   le dio envidia  que  Seirim  tuviera una pareja que lo amara, él se sentía muy solo.  Sin poderse contener    recordó  el pasado   cuando  estaba  enamorado  de  Maret. 
Dejó de pensar  en el pasado  y más  cuando   llegó al restaurante  y miró a  Vanora  sonriendo y haciéndole  señas para  que  vaya  a  sentarse  junto a  ella. A Adremlech  le dio un vuelco en el estómago y  se puso  muy  nervioso  como si fuera   un  joven  en su primera  cita. Desechó el pensamiento,  él no deseaba  una relación  y  Vanora   a  duras penas    era  su amiga.   

Vanora  tuvo  la tentación  de  volver  a  verificar  su apariencia,  como  si Adremelech  pudiera  interesarse  en ella.  No  se engañaba   era  bonita,  había cuidado hasta el último detalle para desechar la imagen de Bleu, pero en el fondo era   la  chica  torpe  y  hombruna.  Lo peor  es que ya no le importaba    estaba  empezando  aceptar   a  su bleu  interior.  Tal  vez,  era  mejor  que  ser   una  simple princesa   de plástico falsa  y desechable. 
Dejó  de  pensar en cualquier  cosa  cuando él se sentó a su lado.  Y le  tomó la mano  en  señal  de  saludo.
—  Hola.
—   Hola, perdona que  llegué algo  tarde.  Parece siempre estoy  atareado 
Vanora le sonrió  —  sé  cómo te sientes.  Apenas  tengo  tiempo  a veces  de parpadear.  Me  parece  un lujo  salir  un momento a  comer.
Adremelech  dejo  de sentir   nervios  aunque  seguía  con ese nudo  en el estómago que se ponía  cada  vez peor   con cada sonrisa  de  Vanora. 
Eta  un estúpido  por  considerarla  algo tonta  o creída Vanora era  simplemente encantadora. 
Se les  acercó un mesero  con  unos nachos  cortesía  del restaurante  y  las cartas del menú. Adremrlech  y  Vanora  pidieron   sus bebidas. Cuando se fue  el mesero   Adremelech preguntó  con mucha  curiosidad   —.  No  es  el tipo  de restaurante  que  frecuentas. 
Vanora se puso  algo triste.  Adremelch    quiso  golpearse  por haberla  turbado.  
 —  Conocí este restaurante  cuando   me  tocó tomar  un  alma de  una pequeña  y  de su madre que fueron golpeadas  hasta  la muerte. Luego  de hacer mi labor me  metí  a este  lugar para no  tentarme  de  matar   al  humano  que  las lastimo.  La pequeña   tan solo  tenía  3  años.  
Adrmelech le  dio la mano  en señal de apoyo.  
 —El dueño me  vio tan mal  que  me  regalo unos nachos  y   una  bebida  limón.  Aunque  quiso  ligar  conmigo no hizo nada.  A veces   es  tan duro no intervenir. 
Adremelech algo celoso del dueño de  local respondió    — Lo sé.  Lo  bueno  es que ese  hombre tarde  o temprano    vendrá  al inframundo.  Lo malo  es que  pocos  se arrepienten  de sus  crímenes.   O cuando lo hacen  y   rehacen  cometen los mismos   errores  o peores. 
 Vanora  tomó  un   poco  un nacho  —. Algunos   cambian  y  se vuelven mejor persona.  Por  ellos  sigo haciendo mi trabajo . 
 — Tienes  razón.
Vanora  se sintió tan cómoda  en  compañía de Adremelch. A  pesar  de eso.  retiró  su mano  porque  le provocaba pensamientos pecaminosos.   
 —  Aún no te he contado, porque me gusta este lugar.   Luego  que  murió  Aher   decidí  dejar   de tratar  de complacer    al estereotipo  que  mi madre deseaba  como hija  y mimarme  más .  Nunca podré  ser  una princesa.  No soy  bonita  ,  ni  grácil  y  ya no deseo   serlo.  Quiero  disfrutar los pequeños placeres  de la  vida  comer     cosas  nuevas  y vivir  de  forma  más sencilla. Además,  con mi trabajo  acumulado  apenas  tengo tiempo libre. 
Adremelech necesitaba  tocar  a Vanora  aunque  fuera solo por  un segundo. Deseaba  consolarla  más  que cualquier  cosa  en este mundo.  Ella parecía  tan solitaria    como  él.  Sin  embargo,  desistió de  hacerlo por miedo  que   ella  lo crea   un  degenerado. 
—  Mírame   Vanora . 
Ella  lo hizo  y  Adremelech  quiso  sumergirse en esos  tan azules   como   el océano.  
—  No  te  digo  esto por lástima  o porque   desee   acostarme  contigo.  Eres  hermosa  y siempre  lo has sido aun   cuando     eras  una guerrera  greñuda lo  eras.
Vanora  sonrió —.  Qué  tiempos aquellos  .  Sabes  extrañaba  utilizar  mi hacha.  Cuéntame  sobre  Maret. En ese momento    vino un mesero y les  sirvió   sus  bebidas . 
Ambos  pidieron  su comida  y  Adremelech  esperó a  que el  mesero se marchara  para  hablar. 
— A  Maret  la conocí  por  tu causa. 
Vanora  entrecerró los ojos.  — ¡ En serio!
—  Veras  yo entrenaba a  Lilith.
—  Esa  demonio creía  con  aires  de ser  supermodelo. 
Adremelech  se  rio  asintió —. Ya  casi íbamos  a atrapar  a  Úvatar  la primera  vez  y  encerrarlo  para siempre  o  eso  deseábamos.    La  encargada  de las ánforas eran  Tamar  la exesposa  de  Baal.  Él sospechaba   junto a  Leviatán que ella  utilizó  un libro prohibido para  crear esos  artefactos.  Yo  fui encargado  de espiar  a  Tamar  mientras entrenaba a  Lilith.
Lilith     aunque nunca   fue    muy    querida  heredó  un pequeño  clan de  súcubos    que  odiaban  a  los hombres y  daban su  alma  para poder  vengarse  de ellos.  Ella  como era nueva  en eso   deseaba    almas  de mujeres  puras  y fuertes. Ella  deseaba  tu alma.  
 Vanora  abrió lo ojos  con  extrañeza.    
—  Tu eras y eres  una guerrera    fuerte   y admirada.  Además,  de  bella  aunque no lo creas.  Lilith   solo por  eso  te odiaba.  Ella por lo  general  odia  a  cualquier  mujer  fuerte  ,  inteligente  y más  bella que ella. 
—  Es decir,  que odia  a todo el mundo.
Adremelech  rio  divertido. 
— Mientras     ella  utilizaba a  Livio  para enamorarte  y luego traicionarte.  Yo conocí a  Maret.  Nunca pude    ver   el libro que ocultaba   Tamar  pero sé  Lilith  la  chantajeaba  con él  y que  logró  tener  su  clan   de súcubos  y   su  poder   gracias a  eso. 
No  conforme  con sacar provecho  de  ella.  Lilith  se  dio cuenta  de mis sentimientos  a  Baal    con deseo   de  hacerme  daño  porque  según  ella no  era  un buen profesor  y no la dejaba  salirse  con la suya.  Le contó sobre  mi romance a  Baal.
Baal  me dio un ultimátum o  renunciaba a  Maret  o la  hacía demonia.  Maret  nunca   quiso    tener poderes así que  terminó  conmigo. 
Vanora quiso decir algo, pero no se le ocurrió    nada  así  que  tomó  un poco  de limonada que   les sirvieron   hace unos minutos. 
—  De  castigo le impedí a  Lilith  tomar  tu alma  y   cualquier  alma   en  un pacto demoniaco.  Ella  de represalia    hizo  que   Livio  te  traicionase    y   te  capturara  a  ti    ,  a tu padre  y a los mejores    guerreros  de  tu aldea. 
Vanora  gruñó algo  inteligible.  Adremelech  siguió hablando —  Yo pude  salvar   a tu   padre  y  a los otros  guerreros.  Sin embargo, llegué  tarde.  Livio  deseaba  que  lo ayudaras  con  su planes  de  conquistar  las aldeas   a  orillas  del  Sena.   Tú  te rehusaste  lo mataste  y   luego te suicidaste.
Vanora  asintió recordando el momento    con tristeza —.  Supe  que mi padre  y mis  amigos escaparon.  Livio deseaba  que los ayudará   a encarcelarlos  y esclavizar a  mi pueblo.  Opte  por   la única salida  digna. Lo haría  de nuevo.  Gracias  por  salvar  a mi gente.  
Adremelch  le sonrió  y por  un momento se quedaron en silencio. Vanora  tomó su  mano  unos  segundos . 
Adremelech  supo que ella deseaba  conocer  el resto de la historia.  Con pesar ahora  fue  quien  alejó su mano  y  para  disimular  tomó unos  nachos.  —  Todo hubiera  quedado   así.  Si  Seirim el amante  de  Lilith  no   hubiera  terminado  con ella. 
Lilith    extorsionó   a su  tía para  que denunciara     a  Seirim por  robar  una  reliquia  de su  clan. Luego obligó a  Baal que la premie   por hacer  Maret me  rechace   con una condena  de  100  años   para  Seirim como su  esclavo  sexual.
—Esa  puta  psicópata. 
Baal   en lugar  de eso   hizo   que  Seirim   cumpla  los  100 años  de condena   siendo  cazador.  Pero se necesitaba  mi firma. ya  que  yo dirijo  ese  departamento junto  con  Leviatán. 
Lilith  secuestró  a  Maret  y la tenía  en su  castillo.  Pude pedir  ayuda a  Baal, pero  estaba  muy   resentido para  hacerlo.  Así que decidí ir  por  ti.   Fue  cuando  te  busque   recién  llegabas  .  Necesitaba  una  distracción para ir  al palacio  de  Vanora  y  fuiste  tú  el señuelo perfecto.
Tú la  búscate  cuando te  enteraste  que  Maret  estaba a punto  de perder   su alma.  Aunque no confiabas  en mí me  ayudaste.
—  Pudiste  salvarla sin mi  ayuda.  Pero,  me diste   venganza  y   algo  de paz. Además,  en lugar  de condenarme   me dejaste  que  cumpla  mi tiempo  con  Aher. Yo  pensaba  que   eras  malo  y nunca  te di  las  gracias.  Mi hermana  fue  una  tonta al dejarte ir.
Adremelch  se sintió cohibido  y  a pesar  de sus deseos.  Tomó  su mano sintiendo   que   Vanora estaba  muy cerca  de su corazón.


Les deseo un genial fin de semana y  se me cuidan mucho.





miércoles, 19 de febrero de 2020

Hablemos de libros. Friday Harbor 3. El lago de los sueños de Lisa Kleypas

Hola  ¿cómo están? hoy les traigo un libro  que me encanto y habla sobre  volver a buscar el amor y  la redención.

El lago de los  sueños 


La guapa y tímida Zoe Hoffman ha renunciado prácticamente al amor. Es un alma tierna y romántica, pero que ha sufrido tanto en el pasado que no se atreve a confiarle a nadie su corazón. Mucho menos a Alex Nolan, a quien ha contratado para que remodele una casa en el lago a pesar de su comportamiento grosero y su reputación de hombre amargado y vividor.
Lo que Zoe no sabe es que Alex está siendo atormentado por un fantasma que le acompaña a todas partes. Alex bebe para mantener a raya a sus demonios y no solo ha renunciado al amor, sino que jamás ha creído en él. Zoe y Alex son como el agua y el aceite, el hielo y el fuego, la luz y las sombras. Pero a veces solo se necesita un rayo de luz para espantar la oscuridad.

Opinión  Personal: De la  saga  Friday  Habor es mi favorito.  Habla sobre  el amor  y la  fe para ocmenzar  d enuevo. Se  los recomiendo. 




lunes, 17 de febrero de 2020

Atrevete a vivir

Hola  ¿cómo están?  Hoy les traigo un vídeo en forma  de historia  que nos invita  a   hacer algo. A veces pensamos mucho  y  nos quedamos en un terreno seguro  por  no ser  heridos y nos perdemos muchas  cosas.

Les  deseo una  genial  semana y  se me  cuidan mucho




viernes, 14 de febrero de 2020

Feliz día del amor y la amistad

Hola  ¿cómo están?. Yo  creo que la amistad  y  el amor  hay que  celebrarlos  todos  los días  y con  acciones  y no palabras.   Solo quería  desearles un genial día  y  enviarles todo mi cariño.





Les deseo un genial fin de semana 





miércoles, 12 de febrero de 2020

Lágrimas de Luna. Capítulo 41. ( Primera Parte)

Hola  ¿cómo  están? Me  adelante  publicado  el capítulo de mi novela por si acaso, este viernes  día del amor y  la amistad,  estén  muy ocupados  para leerlo. Esperó que le agrade.  
Tambien   hago esta entrada para agradecer  a mi amigo Jota Mahler que me hizo  esta hermosa  portada  de mi novela



Muchas  gracias. 
Y  ahora les  dejo  con el capítulo,  esperó que les  agrade. 

Capitulo 41
Lilith fue   a  su  bello palacio con  prisa.  Estaba  muy  nerviosa.  Temía  que   Seirim se entere  que mató a su hermano.  Se  arrepintió de  hacerlo,  pero  era  su  única  salida.
Entró   a  su palacio cubierto  de oro  y diamantes  los esclavos   se  inclinaron solo con  verla.  A pesar de que siempre  encontraba   refugio  en  esa  humillación hoy no lo hizo.  No quería perder  a  Seirim  de  nuevo. Tenía miedo que esta fuera la definitiva. 
Gomory  como siempre  fue  a recibirla.  Ella odiaba a ese súcubo de linaje inferior a ella a la que su  tía  Tamar  siempre   aprecio.  A Lilith    le  fastidio  ver  a  Gomori   con   su ropa  apretada  modelando su  voluptuoso  cuerpo. Tenía  el  rostro  de una pequeña  hada con luminosos ojos  verdes  y    una  larga  cabellera pelirroja.  A Lilith  le  encantaba  dejarla calva  y   desfigurar  su rostro y cuerpo.  Como el de todas  las  esclavas  más  bellas  que  ella. 
Lilith  Observó a  Gomory  arrodillada  esperando   a servirle.  Le  piso las manos  y luego  le  golpeó la  cabeza. Luego  sin dar más  explicaciones  fue a su habitación  y  pidió   que no la molestarán.  Cuando se acostó  en su enorme   cama los  recuerdos   se  agolparon  en su mente.    
El miedo le  hizo  ver    cómo arrastraban  a su padre   por   lo que  fue  su castillo. Destruyendo  su vida perfecta.  Ella tantos  siglos  después construyó una  réplica igual al castillo  de su padre   en su actual morada .  
 Tembló por  un buen rato  y hasta lloró  como una  niña pequeña.  Solo la imagen de  Seirim  la  calmó.  Desde  la primera  vez    que  lo  observó   flaco   ,  serio  y  con el cabello revuelto  se  enamoró  de  él. Tal  vez,  fue  porque la  salvo  o no la juzgo por   tener  sangre  de  un traidor  y un asesino.
Él  tenía   12 años  y  ella   11. Aun recordaba  que su  tía  la quiso  espantar  por  ver algo indebido, un libro prohibido que  su tía  guardaba. La  mandó a  la tierra  de  los  volcanes.  Un lugar muy peligroso  que  muchos  demonios  evitaban. Fue  ahí que  Seirim la  salvó  de  morir   porque  cayó  en una fosa  de  lava. 
Lilith nunca dejó de espiar  a su tía.   Cuando  fue   grande descubrió  lo  que tanto ocultaba,  Cuando  fue  mayor  ese  conocimiento   le  hizo obtener  su libertad  y parte  de la magia  de su  tía.  
Desde  el  día que lo conoció  Seirim se convirtió en su único   amigo.  Cuando luego  fue  a vivir  en casa   de  su tía. Su demonio híbrido   se transformó en  algo más  en su obsesión y deseo. Aun recordaba su primera  vez  Seirim estaba  muy  dolido por la  actitud  de  su madre. Aunque era menor  que él, lo sedujo  y desde ese momento   se prometió  que nunca  iba a  dejar  ir  a  Seirim. Él  la hacía  sentir  completa , inteligente, bella  y  mágica.  Cuanto más avanzaba  su relación  Lilith  más  deseaba  a Seirim .  Le  molestaba  que  tuviera  otros  intereses  además  de ella.   Lo peor  fue  cuando  quiso  ser   cazador  de  demonios.  Era  un deseo  que  él  tuvo desde  niño, pero  Lilith  deseaba que  terminará  con  el tiempo.  Lo malo de su amor  era  que  no  tenía ambición  mientras  ella deseaba  tener  todo  lo que le negaron de  niña y  acceder  al trono del inframundo. Seirim solo quería proteger a los  débiles  y hacer  justicia.
Miró  al techo  pero la imagen  que  observó  fue   la  primera  vez  que  ella  y  Seirim terminaron.  Estaba  grabado en su mente. Ella  se sentía   feliz  por  tenía poderes.  No le  contó  a nadie  ni siquiera  a  Seirim  como los obtuvo.  Tampoco  contó  cómo le  dejaron  tener   su  pequeño  clan  y  sus  esclavos  que eran humanos  que   estaban  para   ser  castigados  y redimidos.  A Lilith    a  diferencia  de  su tía  y  otras  personas que   cuidaban de los  humanos  no le importaba  su crimen,  ni su redención.  Si  el humano   había  matado a  su esposa  e  hijos  a golpes,  solo  le importaba  que la  sirvieran y  que la  cantidad  de almas  le dieran poder  y  posición. 
Por   fortuna  en esa  fecha  conoció  por  accidente  el  secreto   de  Adremelech  se  lo  relevo  a  Baal   para  que este le  diera  ese   castillo   y  pensaba  sacar más provecho .
Fue en esa misma  habitación   que  ella le  contó  su plan  a  Seirim  para    avanzar   de  nivel  podían  vivir   juntos  y  obtener  todo el poder  que  desearan.   Ella  solo le  pidió  a  Seirim que mate  al  tonto    de   Agni que era  su único  rival a trono.  Seirim  se negó   completamente hasta   término  con ella.  Lilith  nunca  se sintió  tan herida. Quiso  al mismo tiempo   castigar  a  Seirim  y lograr  que él  vuelva  con ella.  Para  eso manipulo a  su  tía  y  a  Baal. 
Acusó a  Seirim  de  un crimen  que no cometió  por  medio  de su influencia  con  Baal  Seirim  pasaría   a ser  su esclavo por   100 años y  él  creía que lo salvaba  de convertirse  en  esclavo de  Tamar.
Sin  embargo, las  cosas  no salieron  como  ella   esperaba  Baal no  cumplió su promesa  y  con  ayuda  de  Chatel  y  Leviatán   cumplió 100  como  cazador  de  demonios,  el maldito empleo que siempre soñó. Y con  el que  sigue hasta ahora. 
A larga  Seirim  creyó que ella quiso ayudarlo  y volvió con ella  pero   siempre  terminaban   y su relación  se  deterioró  mucho hasta convertirse  en una sombra  de lo que fue.   Ella sintió  que  él solo estaba   con ella por  sexo y soledad. Ella  terminaba  persiguiéndolo  hasta  que  cedía  y volvían  unos  días para  luego  terminar. Su último encuentro como pareja  fue  hace  más  700 años.   Lo peor  llegó cuando  apareció esa  tonta   de  Heli  y  quiso robar  lo que  más deseaba  en el mundo .  Lilith  se prometió que nunca  dejaría a Seirim.

Tres  horas  más  tarde  Seirim  pidió  verla de  inmediato.  Lilith  temblaba  de la  emoción  y  del miedo al mismo  tiempo.   
Seirim estaba  molesto  cuando  se enteró que su hermano  Chatel  estuvo a  punto  de morir  por  descubrir  las  manipulaciones  de  Lilith.  Lo peor  fue  que lo tenía  esperando  en  la  sala.  Le suplico que  pase  a su habitación   pero   Seirim  que  conocía muy  bien  a Lilith,  declinó la oferta. Ya  que  ella   siempre  trataba  de llevarlo a la  cama y  si lo hacía  era  probable  que su  furia  estalle  y la mate en ese  instante. 
Se  prometió  que   esta  era  la última  vez  que dejaba  sin castigar  a Lilith  por  todo lo que le  hizo  a su y  familia, a  Heli  y  a  él. Tal   vez,  era  un tonto  por  no  hacerle  daño   a pesar  de todo  el mal  que  ella propagaba  con  sus  maquinaciones  y  sus mentiras.  Sin  embargo,  aún la amaba no de forma romántica, pero todavía conservaba  el  cariño que le  tuvo cuando eran niños que poco a poco iba muriendo. 
Por  fin   Lilith  apareció  en el  salón.  Aunque  Gomory  le invitó a   sentarse  Seirim  caminaba   por  el lugar   como una  fiera  enjaulada. Odiaba  toda la  decoración suntuosa  que  Lilith  ponía  en  su  casa siempre  se  sintió   asqueado con ese lugar  y  hoy   eso le afectaba   el doble. 
La  demonia  a  pesar de  su miedo estaba  radiante  vestía  un hermoso y  sensual  traje   de color  rojo   que a  contra luz  se  hacía transparente. 
— Seirim  que  alegría  verte —  Lilith  fue  abrazarlo con entusiasmo.  Seirim   apenas  la tocó  y  se  soltó  lo más  pronto de su agarre. 
— Debías  entrar  en mi habitación somos amigos.  A  un lugar  más cómodo y  privado.  
— Lo sé,  pero   vine a tratar  un asunto serio  y  tal  vez  oficial. 
Lilith se puso pálida sospechaba que ella mató a  Chatel  y soltó  los demonios en  ese  orfanato y luego los mató.  
— Pensé que el asunto de los demonios  se iba a tratar  extraoficialmente.  No quiero  problemas  con mi hermano. Lo que  tenemos  que hablar   tal vez, no debería  ser  oído por los  esclavos. Piensa  en mi reputación  mi querido, Seirim. 
Seirim  gruñó —. Me  importa  un  bledo  tu reputación.  No solo vas a  tener  problemas  con  tu hermano.   Los  demonios que soltaste en  el  orfanato  murieron. 
Lilith  fingió sorpresa — ¿Yo?  Si no hecho nada,  Gomory  puede  decirte    que estado   con  ella  todo el tiempo.  Tú  sabes,  cuanto  trabajo, los esclavos no sirven  para  nada.
Seirim  quiso  golpear  a  Lilith   a  ver  si de esa forma dejaba  de mentir.  En  lugar de eso  se alejó  más   de  ella   —.  Mientes,  claro que lo hiciste  y  cuando  pensante  que  te iban a atrapar los mataste.
Lilith  comenzó a llorar—.  Me  ofende  que  creas  que soy  capaz  de algo  así.
Seirim puso los ojos  en  blanco.  Pensando que  Lilith  era  una descarada —. Además,  para  ocultarlo  intentaste   asesinar  a  mi hermano  Chatel. 
Lilith  casi se  desmayó.  Furiosa  ya que  Chatel  no murió.  — ¿Tu  hermano?  ¿De qué estás  hablando?
—   No mientas   mi hermano  te  vio.  Ya  estoy  harto de  tus mentiras,  de tus manipulaciones  y  de esa  obsesión insana que  tienes por  mí. 
—   No he hecho  nada,  tan solo amarte.  Tu hermano  quiere  incriminarme  porque  le negué mis  favores.  Créeme Seirim —   Lilith  se  acercó a  Seirim  y   tocó su hombro. 
Seirim  se alejó  de ella—  Tu  no  me  amas , no  sabes  lo  que eso significa. 
—   Eso es  mentira  te amado desde siempre.  Sacrifique  tantas cosas  por  este  amor.  Y  ahora  tú  me acusas  de cosas   que  no he hecho —. Lilith    empezó  a llorar  descontroladamente  y  cayó al piso  
Seirim sintió  pena  y   al mismo tiempo furia por la forma  en la que lo quería manipular  Lilith.
— Estoy  harto,  de esta conversación.  Tu  amor  solo me ha hecho  daño.   Vas  a negarme  que  me  acusaste  de  un crimen que no cometí y que    casi me  volvió esclavo 100  años. Que  si no fuera  por mi padre  ,   mi  abuelo  y  Chatel sería  aún  tu esclavo sexual  ya que  hubieras   hecho lo que sea  por   tenerme  a  tus pies. 
Lilith  se sorprendió  tanto que   no pudo mentir —   Lo sabes. 
—   Sí,  como sé  todas las maldades que me has hecho   con el  pretexto  de  tu amor  enfermo.   Quiero  que  te alejes  de mí,  de mi  familia  y de  Heli. 
— No  lo haré.  Te  amo.
—   No  me  amas, cuando amas  no   ofendes, no tratas  de  cambiar  a la persona que amas, no lo obligas  a estar  a la fuerza,  ni   haces  daño a sus seres queridos. 
— Lo único que he  hecho es  luchar  para que estemos  juntos.  No  como la  ingenua  vaca  por  la que me dejaste que al primer  problema   te  voto. 
Seirim  tomó  a  Lilith   de   lo  brazos  y  lo  forzó a  mirarle—.  No faltes  el  respeto a  Heli  y para que lo sepas  la  convertiré  en mi compañera. La  desprecias  porque  ella  piensa   primero  en los otros  antes  que ella.  Heli   no  solo  es  bella  por  dentro si no  por  fuera.  Es inteligente  y voluptuosa  y para que  lo sepas siempre  me pareciste  un poco  flaca.  Eres demasiado   vana   y enamorada  de ti misma para que lo veas. 
— Como  te  atreves  a insultarme.
—  Lo hago y  te  advierto  que  si  vuelves  a acercarte  a mi o  mi  familia  te destruiré.  No he hecho nada por el cariño que una vez te tuve, pero Lilith no me  tientes   si vuelvo a buscarte  desearas  nunca haberte  fijado  en mí. Todo lo  que  hagas  a  Heli    se  revertirá   en  doble para ti. 
Lilith  tembló  nunca  en su vida  había  visto a  Seirim  de  esa  forma  y  por  primera  vez  tuvo  miedo que le hiciera  daño a  parte  de dejarla. Además,  la maldición de un demonio siempre es  efectiva.   Un  leve  picor   recorrió  todo su  cuerpo lo atribuyo  a su miedo.   Sin  embargo,  eso no mermó su propósito de   que  él volviera  a su vida  y de  castigarlo por  ese  agravio. 
Era hora  de utilizar  a  Pablo,  el estúpido muchacho  hasta hora no hacía nada  pero cuando    termine con él no solo mancillar el honor  de  Heli sino que la mataría y la convertiría  en una de sus   súcubos.
Luego  trataría  de encontrar la manera de  volver  con  Seirim  y  convertirse en reina. No importaría  la manera de lograr  ese propósito. 

Esperó que  les  haya  agrado el fragmento a pesar  de ser  un poco  corto. Les deseo un  genial día 







lunes, 10 de febrero de 2020

Los galanes de las novelas de Jane Austen

Hola  ¿cómo  están? Muchos  de ustedes  ha leído los libros de  Jane  Austen  y si no les invitó a  leerlos. Para los  que no conocen a  esta  autora  les menciono  algo  de su biografía.

Jane Austen (Steventon, 16 de diciembre de 1775 – Winchester, 18 de julio de 1817) fue una destacada novelista británica que vivió durante el período de la Regencia. La ironía que emplea para dotar de comicidad a sus novelas hace que Jane Austen sea contada entre los «clásicos» de la novela inglesa, a la vez que su recepción va, incluso en la actualidad, más allá del interés académico, siendo leídas por un público más amplio.
Nació en la rectoría de Steventon (Hampshire). Su familia pertenecía a la burguesía agraria, contexto del que no salió y en el que sitúa todas sus obras, siempre en torno al matrimonio de su protagonista. La candidez de las obras de Austen, sin embargo, es meramente aparente, si bien puede interpretarse de varias maneras. Los círculos académicos siempre han considerado a Austen como una escritora conservadora, mientras que la crítica feminista más actual apunta que en su obra puede apreciarse una novelización del pensamiento de Mary Wollstonecraft sobre la educación de la mujer.
Novelas publicadas
El orden en que inició y finalizó sus novelas no se corresponde con las fechas de publicaciones.
Sense and Sensibility, 1811.
 Pride and Prejudice, 1813.
Mansfield Park, 1814. Traducciones al castellano:  Emma, 1815. Traducción al castellano: Emma, 1945 (Trad. Jaime Bofill y Ferro).
Northanger Abbey, 1818, obra póstuma
Obras cortas:
Lady Susan, escrita probablemente entre 1793 y 1794 y publicada póstumamente en 1871.
The Watsons, escrita en 1804, inconclusa . Su sobrina Catherine Hubback la finalizó, publicándola como The Younger Sister a mediados del XIX.
Sanditon, quedó inconclusa en 1818 debido a la muerte de Austen.

 Todos  tenemos nuestros libros  favoritos de esa autora. Por supuesto  nos gustan lo personajes de sus libros que  han sido llevados tanto al cine como  a la  televisión.
Vi este  vídeo sobre los  galanes de  Jane  Austen y  quise compartirlo.

Mi galán predilecto de  las  películas  y series  basadas  en los  libros  de  Jane Austen  siempre  será Colin Firth.


¿ Y él de ustedes?

Les deseo una  genial semana  y se me  cuidan mucho.




viernes, 7 de febrero de 2020

Lágrimas de Luna. Capítulo 40 ( Tercera Parte)

Hola  ¿cómo están?  Les  traigo un  nuevo  fragmento  de mi novela .  Esperó que  les  agrade. Contiene  escenas eróticas, si te incomoda o  eres menor  de edad ya estás advertido 

Capítulo  40



Heli  recostó su  cabeza  en el hombro de  Seirim. Ambos  tenían  que  aclarar muchas cosas.  Lo único de lo que  Heli estaba  segura  es que amaba a  Seirim  y que  iba a luchar  por siempre estar  a  su lado.  
Seirim acarició  el cabello   de  Heli   que  descansa  desnuda  a su lado. Ella se sentía un poco cohibida por su falta de ropa.  Aunque no  era la primera  vez que  Seirim  le vio desnuda  siempre le da algo  de pudor y miedo. Trato de disimular  sus  gorditos  e imperfecciones.  Sin  embargo, no pudo por lo menos estaban  a oscuras y   en silencio. Luego  de la pasión y  la alegría  de volver a estar  con  la persona que amaba  solo  quedaba  algo  de timidez  y   encontrar  el modo  de   superar los miedos. Heli trataba de conjurar una manta para cubrir su cuerpo; pero no podía hacerlo en el inframundo su magia  no funciona  igual. 
— ¿ Tienes  frío?
— Un  poco.
Heli esperó  que  Seirim le dé una manta, no   que encendiera una  chimenea que iluminaba  la habitación  que   era muy hermosa. Por  fin   reparó  en observar el lugar a  su antojo.  La  habitación contaba con una  cama  grande,    al fondo de  la  habitación un  balcón  enorme  por  el    que entraban  los rayos  de la luna.  
Heli nerviosa  se armó  de  valor — Me podrás  dar  una manta  .  No puedo conjurar  mi magia  aquí. 
Seirim miró  a  Heli  perdiéndose en sus  hermosos  ojos  azules.  — Me  gusta  ver  tu cuerpo,  Te  extrañe   tanto.  Anhele estar contigo  cada  segundo  .  Fue  por mis miedos  que estuve  a punto de perderte. Mi  tonta  inseguridad hizo que en lugar  de ser  sincero contigo  me aleje  de  ti.  
Heli se olvidó  que estaba  desnuda  y   que  quería  cubrir  su  estómago —. ¿ Por  qué dices eso?

Seirim decidió  ser sincero con  Heli y si antes desnudo su cuerpo  ahora le tocaba hacerlo con  su alma —.  Fueron mis  miedos  a que  te dieras cuenta de que  no soy un  gran partido. Soy híbrido (mitad  demonio mitad  elfo), tímido, no tengo  ambiciones políticas. Me gusta  la  vida  sencilla  y soy   algo celoso. Pensé  que  no deseabas   que nuestra  relación  se convierta en  algo más  serio.  En lugar   de   aceptar  y  agradecer  que estabas conmigo. Pensé que  a la primera oportunidad  que  tenías   me dejarías por  algo mejor. 
Heli  golpeó a  Seirim  en la  cabeza —. Eres  un tonto  te quiero, por quien eres  con  todos   tus defectos  y  virtudes.  Deseo seguir  contigo   para  cada  día  tener  un nuevo  comienzo juntos. Te  dije  que  fuéramos paso a paso,  pero cuando estoy  contigo vuelo y me  siento  libre  que  olvido  mis  temores. 
Seirim  beso  a  Heli   por  un momento  se perdió en su  sabor  y  en su deseo.  Pero luego  preguntó  —.  ¿  Por qué deseas la manta?
— Quise ocultar mis gorditos.  No soy  tan linda  como Lilith.  Por  más que  me esfuerce nunca   estaré  tan  flaca y  con el cuerpo perfecto. 
—  Yo  te deseo a ti, no a ella.  Quiero estar  contigo  hasta  el  fin de mis  días. Con tus  gorditos. Lilith   quedó en el pasado. 
Seirim  de  la nada  conjuro  cientos de  espejos.  


—Mírate,  Heli y utiliza  tu poder  anurin.  Siente  lo que yo siento. 
Heli negó con un gesto de la cabeza. Seirim la sujetaba por detrás, apretándose con fuerza contra ella. Apenas podía respirar por la intensidad del deseo que sentía por él. Con  su poder  anurin  podía  sentir claramente  los sentimientos  y pensamientos  de  Seirim. El amor y la admiración que percibía le daban una sensación era diferente a todo lo que jamás había vivido. No sabría cuánto rato sería capaz de estar sin tocarlo y demostrarle  el amor  que  ella sentía por  él. La idea de verse a sí misma era inquietante. Aún así, le picaba la curiosidad de que   deseaba  decirle  Seirim. 
—Preferiría no verme  ya  sé  cómo  luzco.  —dijo Heli, con la boca seca.
Seirim  dejó  que  todos sus sentimientos  afloren.  Sabía  que  Heli podía  sentirlos  a  flor  de  piel. Quería que ella experimentara las mismas sensaciones que él mirando su cuerpo.
—Mírate, Heli. No te temas a ti misma.
—Tengo miedo. Sea lo que sea, llevaré la imagen conmigo el resto de mi vida.
—Confía en mí. Confía en cómo te veo y  en lo que  siento por  ti.
Heli  suspiró  y  cerró los ojos para  poder  sentir    la conexión  con  Seirim. A pesar de sus reticencias, Heli alzó la cabeza y miró en el espejo. Una desconocida la observaba. Tenía el pelo suelto que le caía como en cascada, dorado y brillante. Sus ojos eran enormes azules  con  un poco  de  verde  que se entremezclaban según  su humor   . Tenía una boca grande y generosa, con una ligera curva en las comisuras. La piel era perfecta, incluso deslumbrante.  Su  cuerpo era voluptuoso de una mujer hermosa  y  plena.
Heli estiró una mano hacia el reflejo de aquella imagen. Luego se tocó la cara, maravillada. Un segundo más  tarde hizo una mueca y  se  sacó la lengua. Después, se tocó el pelo.
—Nadie es tan bella. Yo no soy así. No puedo ser yo.
—Así es como me pareces a mí —afirmó él, con voz suave junto a su oído.
Fundidos como estaban el uno en el otro, ella intuyó su excitación. La necesidad de verla así. Seirim se había excitado al pensar en ella desnuda frente al espejo. Había algo de embriagador en su capacidad de hacer que la deseara tanto. Ella se  sentía poderosa  por  llevarlo a él a las mismas alturas de su ardor.
—Tócate  los pezones. Mírate tal como yo te veo y  siente  cuanto  te  deseo. —Seirim era la tentación en persona. El dominio que la rodeaba con sus brazos. Ella lo veía en el espejo, su cabello plateado brillando a la luz del fuego, los rasgos duros y angulosos. La mirada que posó sobre su imagen en el espejo le quemaba. Ya  que  estaba marcada por el deseo,  el amor  y la esperanza en un nuevo  futuro.
Heli  tocó  su pezón  izquierdo  con  algo de  timidez.  No  importará  que  ya  hizo  el amor  con  Seirim algunas  veces.  Cada nuevo  encuentro  era  diferente  e intenso. Sintió que Seirim quedaba sin aliento. Era raro verse a sí misma y sentir todo  lo que pensaba su demonio por  medio de su poder  de  anuruin. 
Seirim estaba muy excitado. Ella lo sentía en la gruesa envergadura de su miembro presionando contra sus nalgas.
—Vuelve  a pellizcarte.
Ella lo hizo,  quería que él la deseara de esa manera. Quería verlo excitado, los rasgos tensos por la necesidad, y por una determinación implacable. Ante ese breve contacto, un relámpago estalló en sus venas. 
Seirim buscó las manos de Heli y las llevó al  pecho   de ella.  
—Siente cómo eres de suave. Siente lo mismo que yo cuando te toco. Ésta eres tú, Heli. Bella, perfecta, mía. —Ella se cogió los pechos en el cuenco de las manos mientras él las mantenía en su lugar con las suyas. Era lo más erótico que jamás había vivido. 
Sin dejar de mirar su reflejo en el espejo. Seirim comenzó lentamente a acariciarle los pechos. Con el pulgar frotó y excitó sus pezones hasta convertirlos en dos puntas de deseo desenfrenado. Heli fue incapaz de evitar el leve gemido que escapó de su boca. Seirim le frotó la mandíbula sin afeitar en el cuello.
—Ahora me dirás que no eres bella. Así es cómo te ven mis ojos. —Seirim le soltó las manos y exploró más abajo, hacia la cintura de ella.  Mientras Heli  mantuvo la mirada fija en el espejo.
Heli miró sus propias manos sobre los pechos, dándose placer.  Al mismo tiempo, observó  cómo Seirim le  acariciaba lentamente  el vientre.  Contempló, maravillada, las piernas, la curva de sus caderas. Parecía imposible que aquella mujer del espejo fuera ella aunque  lo era. Debía  aceptarse  y   sobre todo amarse tal como era.  Como  la quería  su amado demonio.
Seirim permanecía detrás de ella,  con las manos le recorría y acariciaba la curva de las nalgas. Cada una de sus caricias desataba olas de deseo que se apoderaban de ella hasta que se retorció de necesidad. Vio cómo sus manos subían hasta sus muslos, con los largos dedos aproximándose al pequeño triángulo. Apretó los músculos y le flaquearon las rodillas. Él le mordisqueó el hombre y subió hacia su cuello. Con la lengua, probó su pulso frenético, giró y se deslizó. Seirim  se  sintió  algo   cohibido  al  verse  en el espejo.  Heli   no  era  la única  que no  se aceptaba  tal como era.   Seirim intentaba mirarse a sí mismo con objetividad, ver su cuerpo como una mujer podría verlo y sentir placer. Sus músculos eran sutiles pero definidos. Tenía unos hombros anchos, las caderas estrechas. Su erección, gruesa y poderosa, ansiaba encontrar el camino hacia lo más hondo de Heli. Se produjo un breve silencio mientras él esperaba su respuesta. Cuando ésta llegó, no estaba preparada para la ola de excitación sexual, de calor ardiente que se apoderó de Heli, de su cuerpo y su mente. El placer de ver su cuerpo desnudo  reflejado en el espejo.
Seirim dio un paso al lado, cuidándose de mantener la mirada fija en el espejo. Sus dedos eran largos y manos   eran  algo  toscas manos  de un  cazador  de demonios. Él nunca había reparado en ellas, pero en contraste con la piel de Heli, ahora veía su forma y tamaño.
—Eres muy bello, Seirim. —Heli observó cómo levantaba el brazo y enredaba los dedos en su larga melena dorada—. Te  amo. 
Se movió a su alrededor, mirándose a sí mismo por encima de su hombro. Vio los músculos prietos de sus nalgas relajarse y contraerse, sintió el repentino ardor húmedo y el placer exacerbado de  Heli. Su mirada se detuvo en sus pechos.
Heli se inclinó, y cerró los ojos, pero no pudo bloquear la sensación extraña de mareo que se apoderó de ella. Se mezclaron las sombras y los contornos. Quiso protestar con una exclamación. Él le lamió un pezón. Una vez. Dos veces. Le cogió el pecho en la boca y lo chupó con pasión, estimulándole el pezón con la lengua. Heli  tomó la cabeza con ambas manos y volvió  a  ver  en el espejo asaltada  por  la  sensaciones que  Seirim le  provocaba en  ella.
Ahora los vio a los dos juntos.  Seirim alimentándose de su pecho. Devorándole todo el cuerpo, ansioso de ella y sin pedir disculpas. Sus manos le recorrieron todo el cuerpo, sus dedos totalmente abiertos para abarcar cada trozo de piel que encontraba. La rozaba con los labios, la acariciaba, y luego le cogió los pechos, las nalgas, y deslizó la mano sobre su vientre hasta dejar descansar los dedos en el lecho de rizos  dorados.
—No pares   —dijo ella, abriendo  las  piernas para  invitarlo.
Seirim se tomó su tiempo, derrochó atenciones sobre sus pechos, mientras a ella derramaba  su crema. Hasta que estuvo caliente y húmeda y no pudo dejar de mover las caderas impulsada por un intenso deseo. Cuando él dejó de besarle el pecho, ella murmuró una protesta, pero luego observó, fascinada, cuando su boca se desplazó, rozándole levemente el cuerpo hasta la cintura y, más abajo, hasta el ombligo. Se detuvo ahí unos momentos, lamiendo suavemente, recogiendo con la mano el calor que se derramaba de sus muslos.
—Apenas puedo respirar —dijo, ansiosa por poseerlo. No paraba de mover las manos, siguiendo el contorno de sus músculos bien definidos, queriendo prodigarle caricias mientras conservaba la imagen de los dos juntos para sus  recuerdos—. Me estoy consumiendo, Seirim.
Ahora lo vio cuando se arrodilló frente a ella y, sin prisas, le rodeó las caderas con los brazos y la atrajo hacía él. Su cerebro casi explotó con los olores y los gustos y las sensaciones que se dispararon a través de sus sentidos fusionados y sus mentes unidas. Oyó su propio breve grito cuando él penetró profundamente con la lengua en su interior.
Heli  cerró los puños para cogerle el cabello, y lo acercó a ella, empujó las caderas hacia él, mientras las lágrimas le bañaban el rostro. Aquella intimidad compartida multiplicó por diez su apetito sexual. Ahora sintió toda su enérgica plenitud, la presión que se acumulaba y amenaza con volarle a Seirim la tapa de los sesos. Eran dos mitades de la misma unidad. Sintió el hambre de Seirim. Su necesidad de convertirla en su compañera para  siempre y  también sintió  el mismo deseo. 
Ella intentó aferrase a aquel sentimiento, pero sintió que todo el cuerpo se le estremecía, un orgasmo salvaje y lujurioso que la transportó a otra dimensión. Seirim la tomó  en brazos y cruzó la habitación con ella hasta su cama. Heli apenas podía respirar, y sus músculos se convulsionaron cuando la penetró con fuerza.
La llenó por completo, hasta lo más hondo, sosteniéndola con fuerza por las caderas, sujetándola mientras empujaba, implacable, sin misericordia, pidiéndole que lo acogiera hasta el último centímetro. Piel con piel. Corazón con corazón. Seirim se apoderó de su cuerpo y le ofreció el suyo como si el poseído fuera él. Hambriento de ella, sin estar jamás saciado. 
Heli  no quería dejar   de sentir  la  fusión  de sus sentimientos y de sus cuerpos.  Él pareció  notar ese  deseo   que  compartían y  la abrazó  más  fuerte  mientras  seguía penetrándola  para  provocar  un nuevo  orgasmo.
—  Te  amo  Heli  Ericsson.  Para  mí   la  vida   era    simple solo me importaba ser  cazador e  impartir justicia. Y  tú  la  hiciste  complicada ,  me  diste    ilusiones , música,  risas   y  coraje  para  ser  el  hombre  que  mereces.
Heli  oyó  el  golpe de  una  batería.  Mientras  Seirim seguía penetrándola empezó  a cantarle  




Por qué  tú eres  hermosa 
porque  tus  cicatrices son  hermosas 
como el jade
Aun  brillaras cuando  te sumerjas  en el  mar
donde los  sangrantes  celos  escarlata 
esculpen tus  creencias. 
Heli  se aferró a él, se sujetó con fuerza cuando él penetró profundo. Quería tenerlo aún más hondo, ahí donde la presión se acumulaba y seguía hasta que ella empezó a arder, una tormenta de fuego que no podía controlar.
—Seirim. —Susurró su nombre cuando sus músculos se apretaron compulsivamente en torno a él. Cuando él se estremeció intentando prolongarlo. Una última sacudida los lanzó a ambos por el borde del precipicio.
Se aferraron el uno al otro, luchando por respirar, intentando calmar sus corazones galopantes. Seirim no se movió, y su cuerpo se fundió en ella. Permanecieron entrelazados, tal como estaban destinados y nada  ni  nadie los separaría ni las   batallas  venideras  con  Naur  y  Uvatar, ni  las  manipulaciones  de  Lilith.
Unas horas  después. Serim  supo  que su hermano   estuvo a punto de ser  asesinado  por  Lilith.  Chatel era muy poderoso  para  morir  de un  simple veneno.  Cuando  fue  a  ver   a su  hermano  y comprobar que este  bien.  Él  aún  estaba dormido por los efectos  del veneno gritaba  el nombre  de  su esposa y que haría  lo que  fuera  por  salvarla. Seirim  tocó a su hermano en  la  frente  para  calmarlo y  tuvo el presentimiento que   algún  día se enfrentarían los en una  batalla.