Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

lunes, 2 de marzo de 2015

Disculpas

Hola ,  ¿cómo les  va?  Les quería  pedir  disculpas.  
Ya que   ayer  no pase  por  sus blogs y  hoy no  tengo mucho  animo  de  publicar.

Mi  Cleo  anda  algo enfermita,  no  es nada  grave,  pero ya  esta viejita  y   las  pastillas que  debe tomar  aveces le hacen daño.  Veré si me  paso por sus  blogs   y  si el miércoles publico  una  nueva  entrada.  Les mando un beso y  les  deseo  una  buena  semana.






  

jueves, 26 de febrero de 2015

Ilumina mi corazón . Capítulo 6 ( Parte final)

Hola  ¿cómo  les  va?  Les  muestro  un nuevo  capítulo de mi novela.  Hoy  les presentaré  a uno  de mis personajes  predilectos  Luke  Drufrew. Espero que les  guste,  así  como  esta parte  de  mi historia 


Capítulo  6





Sebastián   salió  corriendo  para  tomar  un  alimentador.  No  le importó  que   el colectivo  estaba  repleto.  No podía  quitarse   de  la  cabeza  a  su musa,  quiso golpearse en la cabeza;  debía por lo menos  pedido  su número.  Lo que  más deseaba  era  conocer  su nombre  y   a ella algo le decía que era una mujer inolvidable. 
Llegó  a   casa  del  chef  Henri  y  luego  de recibir   instrucciones  de  la  esposa  sobre  la  pared pintar  se  puso  a  trabajar,  pero  él  volvió  pensar  en la muchacha  de  cabellos  negros  mientras  hacía la  mezcla  de la pintura.  Fue  cuando sintió  en su bolsillo la medalla  de  San Benito que le había dado Meche. La mirópor un buen ratoy  recordó lo que le dijo su amiga.
 "La medalla, solo será    un  metal  inservible  si no  crees  en ella".
Sebastián  la  tomó y  cerró los ojos   pidiendo  a  dios el milagro  de  volver a la mujer  de cabellos  negros  —Deseo, volver  a  ver  a mi musa.
Algo le dijo que pronto volvería  a ver  a  esa  mujer  que  tanto le gustaba. 

Zahra    caminó furiosa  por las  calles  de   Londres,  no  estaba segura  de convencer   a  Luke  Drufrew.
Llegó al  barrio  exclusivo  de  Mayfair   hasta  llegar  Park Lane,  entró  a un hermoso  jardín   con una  pila    de  agua  como  si fuera  una  niña  se acercó  y  tocó  por  un segundo el agua  cristalina.  Desde  siempre   le  habían  gustado las  fuentes  de agua. Un poco  más tranquila;    caminó a la entrada   del  afamado restaurante.  Un  mesero  la recibió  y preguntó si tenía  reservación;  luego la  condujo  al  comedor  privado.


Zahra  se sintió facina  al pasar  a la  mesa  que estaba  cubierta  por  una especie fibras ópticas brillantes. Su  ensueño   cedió  un poco  al  ver a   un hombre  y una mujer le esperaba algo disgustados.
Luke Darius  Dufrew  era  un hombre  alto,  de  cabello rubio cenizo,    con hermosos ojos  azules  y  rostro cincelado.  A  Zahra  le recordaba   a un perfecto e  idiota caballero  inglés.  Cuando ella  pasó    a  la mesa  se  levantó  para  saludarla aunque su  expresión era  deformada  por  una  mueca  de disgusto. 


La  mujer   que estaba a su lado parecía   inofensiva, pero  era  una  de las más grandes  hechiceras  de todos los  tiempos. Y  una  de las  mujeres  más hermosas que  Zahra  conocía;   de  cabellos  oscuros ojos verdes claros  y  tez cobriza. Su rostro ovalado   casi siempre  sonreía,  aunque por  los momentos  la expresión  de su  cara  estaba  seria  y algo preocupada.
El mesero   le ayudó  a sentarse y  les   preguntó si deseaban  alguna   bebida, antes  de traerles  champaña como por lo general se  hacía  con  todas  las mesas.
Cuando se  marchó.  Luke  miró  con  desprecio  a  Zahra  que pensó que la iba  a convertir  en rana  o algo  así.
—Buenas  tardes,  señorita. Por  consideración a  Agatha decidí  verla  y usted     me  hace perder  mi tiempo  llegando  tarde. Una  de  las  cosas  que  más  detesto  es  la impuntualidad.
La recolectora  por  lo menos lució  avergonzada  y   bajo los  ojos.  Luke  se movió incómodo de su  asiento mientras miraba   a  su mejor  amiga  Agatha    fruncir  el  ceño.
—Buenas tardes,  Zahra ¿cómo has estado?
—Buenas  tardes  y  gracias por invitarme.
Apareció  el   mesero  por  lo que todos  callaron;  puso  champaña  en cada  copa  de  los   que estaban  presente  les  dio  el  menú  y  se  marchó  nuevamente dejándolos  solos.
— Disculpen la  demora, pero  Úvatar  nuevamente  atacó  y aunque   yo no era  requerida  fue  a  ver  si   se  encontraban  bien mis  descendientes.
Luke  saboreó  algo de  champaña  antes   de   responder.
—Pensé  que  por lo menos ,  podría  almorzar  tranquilo.
Zarha  no  se inmutó  por  la mirada  o  las palabras  frías   de Luke  Drufrew.
— Más importante,  que  su  estómago lleno, es  su seguridad.
—Prefiero  morir  con el estómago lleno, que  pasar     cuidando  de  mi  vida sin disfrutar  ningún placer.
—Por eso,   estuvo a punto  de morir  y  tuvo que ser  transformado en  vampiro.
Luke  se puso furioso  y su tez  se  volvió  roja. Zahra pensó  que de   pronto  de sus manos  iban     a  salir llamas  y  quemarla
—Lo que haga con mi vida  es  asunto  mío  y ustedes  no tenían derecho de intervenir.
—Si  es tan  idiota...
Agatha  que había estado en silencio los interrumpió
—Es suficiente.  Estamos  aquí  para  hablar  de asuntos  más  importantes que lo errores  del pasado.
—Pero.

Agatha  puso  los ojos  en blanco  y jugo ligeramente  con su copa  de champaña.
—El  pasado  es algo que no podemos  cambiar, por  más  que   quisiéramos lo que  paso.  El hombre  que eres    y está  a mi lado   es   por  culpa  de esos  errores.  
Como te  dije  ayer,  si no deseas  que estos  errores   vuelvan y te  afecten  es  hora  de intervenir  en  vez  de  pasar  quejándote por lo que ya  no puedes remediar.
Zahra  miró  a Luke  con suficiencia.
Luke  volvió   tomar   la  copa  de champaña
—¿Señorita,  qué desea  de mí?
—Úvatar,  volvió  de  su destierro  eterno  y  a comenzando a atacar  de nuevo.
—Así que tiene  miedo  que me salga colmillos  y   comience  atacar  como mi legendario tatara abuelo — Luke  mostró  unos  colmillos  de  vampiro — por  su culpa   ya  soy mitad  bestia.
Zahra  tuvo que  frenar  su lengua  y no  decir  que era  bestia  completa.  
—Tememos  que lo ataque  y  tome lo que queda  de su alma.
—No creo que sea  mucho, así que no se preocupe.
—No me  preocupo por  usted,  lo hago  por  las almas  de mis descendientes  como  de las pobres  seres incautos  que  ha atacado   Uvatar  y  de  las  almas  que  pronto   absorberá si no hacemos  algo .
Luke  se rio cínicamente.    
—Me enternece  su preocupación   por  mí.
Zahra enrojeció  sin  saber  qué  decir. Agatha  harta de tantos  rodeos  preguntó
—¿Qué le propones  a  Luke ?
—Que asista  a la reunión del consejo, para  que  se pueda  hablar  de su seguridad.
Luke   miró fijamente  a  Zahra,  como si leyera su mente.  Ella,  se sintió  incómoda.
— Asistiré,  pero con algunas  condiciones.
—¿Cuáles condiciones?
—Primero,  participaré    del equipo  que  caza  a Úvatar, segundo  debo  tener  voz  y  voto  en toda   la  operación y  tercero quiero  que me cuente  ¿qué paso entre uste y  Úvatar ?
—Tendré que hablar  con mi superior , para aceptar las primeras  condiciones.  Si me disculpan  regresaré en  unos  minutos.
Zahra  salió   del  apartado  y  se dirigió  a un pequeño saloncito  para llamar  a  Aher. su piedra  de poder  se  transformó  en un celular.  Luego  de una cortante  llamada  volvió  a la  mesa.
El camarero estaba  tomando la  orden  de  Agatha.
—Disculpen — Zahra  se sentó  en la mesa  de nuevo.
Luke  tomó  algo  de champaña, al  verla . Estaba seguro de que  cedieron  a sus condiciones .   Con  el rostro complacido   le dijo—. Le  recomiendo  de entrada los langostinos,  son  simplemente  deliciosos.
Zahra  se mostró  confundida  y Luke  le  señaló  la carta  de  menú.
Ella leyó  con  rapidez  la carta  de platos.

— Prefiero   el  los  vegetales  y  frutos  de  la temporada.
Cuando  por fin  el mesero  se marchó  Zahra  sin ánimo   expresó —  Mis superiores  ceden a sus condiciones.
—Maravilloso.
Zahra  tuvo que tomar algo de  champaña  para  no   golpear  a Luke  Drufrew.


Muy  lejos    huyendo    de los   recolectores   de  almas  se encontraba  Úvatar, tuvo  que entrar  dentro  de la tierra   para  pasar  desapercibido de  sus  cazadores.
El  más a aterrador  ser que el mundo conoció,  estaba  escondido. Si hubiera podido   temblaría  como  una  insignificante  criatura.  
Miró  a su alrededor  había  cientos  de  hormigas  y otros  insectos.  Hasta  los  más  primitivos  animales presentía  el peligro   y   se  unieron    en  busca  de protección.  Podía  matarlos  absorber su energía  vital  para  tener  algo  de  fuerzas,  pero  no lo hizo    las  observó  por  un  buen  rato.
Había  sido  un tonto,  deseaba  tanto  vengarse   que  forzó  las   cosas  y   atacó    al  ser  más  débil.  Sin  embargo,  Amelia  estaba  protegida  y  por  más  que  lo intentara   todos  sus ataques   fueron  frustrados. Necesitaba  un   compañero  un vasallo y  era  evidente  que  debía  ver  a  quién  lo liberó de  tantos  años  de  cautiverio.
Viajo  por  dentro  de la  tierra   hasta  encontrar  su centro .  El  calor  era  insoportable  solo  los  demonios  y  sus víctimas  moraban  allí.  Su  vasallo    sintió  su  presencia desde  que arribó  a su guarida.
Una  ola  de  fuego   lo  atacó  primero.
Úvatar  chilló  por el  dolor  a pesar  de  no tener    piel   que  se  quemará el fuego   del infierno lo hería  por  todo las  vidas que  se  llevó .
— No  he  venido por  tu alma.
—¿Qué deseas?
—No  es  obvio,  he  venido  a  agradecerte   mi  liberación.
Por  lo general los  demonios  eran  vanos y poco  inteligentes.  La excepción   fue  Baal.  pero  ahora  estaba muerto.  El  demonio   debió  convencerse   de  que no lo iba a  atacar porque  el  fuego  cesó poco  a  poco.
—Ya  lo hiciste lárgate.
Si   Úvatar  hubiera  tenido  piernas  se arrodillaba de  forma  servil. Como  no podía  hacer eso.  Con  fingida sumisión mintió —. Me  ofrezco ,  como  tu  vasallo,  solo pido  que    me ayudes  a  vengarme y  te daré  todo  lo que  desees.  
—No  necesito ,  un sirviente.  
—Deseas   heredar  el inframundo.
— Soy   uno  de  los  elegidos para   ocupar  el trono de  mi  padre.
—Junto  a cientos  de  demonios más  fuertes  que tú.



El fuego    volvió    surgir    siendo acompañado   de     relámpagos  que   atravesaron   hasta  el mismo  centro de   Úvatar.
— Vienes ,   a  pedirme  ayuda  y   menosprecias  mi habilidad.  Soy  uno   de los  guerreros  más fuertes  de  esta  porquería.  Mi nombre  es  temido  por  todos  los  demonios. Incrimine   a  Seirim  sin  tu ayuda, no  te  necesito.
Uvatar   se acercó  al  demonio.  El fuego y los rayos lo estaban destruyendo,   se  acercó  al  demonio  
—Por  su  fortaleza  ,  fiereza  te necesitó.  Compartiré todo  lo que soy  sin  esperar   nada  a  cambio.
El  demonio  tembló esperando  que su alma  sea absorbida,  en lugar  de eso  Úvatar   le  dio   su  fuerza  vital y  parte  de  las  almas  que  comió horas antes.  
El  demonio    sonrió  satisfecho.
—Tal vez  seas  de ayuda  sirviente, márchate  ahora.  Tengo  que ir  al  consejo .
El  demonio  elfo se  marchó  contento    por  primera  vez  desde  que  fue liberado  estaba  por  el camino  correcto.

Espero que les  haya  gustado este parte  del relato .  Les mando un beso y  espero que tengan un buen fin de semana 







miércoles, 25 de febrero de 2015

La verdad no se ¿que hacer?

Hola,  ¿cómo les  va? Yo ando un poco confundida  y sin muchas  ganas  de escribir.
Ayer  recibí  una  carta  sobre la nueva política  de  bloger  acerca  de  la sexualidad  del contenido.
 Por  lo general cuando  escribo  en mi novela  pongo  de todo  y trato de no cortarme. Entre escenas  de amor,   acción algo de  misterio y  fantasía quiero  que  tenga  de todo.  No sé, si me  cierren  mi blog  por eso,  pero  tampoco puede   dejar  de escribir  lo que  deseo  o como  veo  la historia.


Por  el momento veré  si la pongo en  Wattpad, que  como  soy perezosa  no  he actualizado y    seguiré escribiendo mi historia  y  veamos  que pasa. Capaz que no censuran  mi historia.
Les deseo una  buena  semana y seme cuidan




lunes, 23 de febrero de 2015

Asociación Bloguer

Hola, ¿cómo  están? Yo ando mejor  y espero  que siga así aunque  con el calor que  hace.

Les  cuento sobre una  genial iniciativa para conocer  a  otras  personas y  otros  blogs
 Esta propuesta   fue  hecha  por  Susy  cuyo  blog  es  http://learning-true.blogspot.com.es/

Para  Unirse solo deben  hacer  estos  pasos:

1.       Llevaros el banner enlazado a esta entrada
2.       Hacer un post en vuestros blogs con esta propuesta
3.       Dejar aquí un comentario con vuestros blogs para hacer una lista
4.       Uniros a nuestro grupo secreto de facebook, no lo busquéis que no aparece en el buscador, tenéis que pedir uniros "Grupo Blogger" (click aquí)
5.       Para los que os queréis unir al grupo de whatssap mandar vuestro número de móvil a aprendiendo.sencillamente@gmail.com con asunto "Asociación blogger" (si sois fuera de España incluir el prefijo de vuestro país)

6.       Seguir los blogs que conforman esta asociación, incluyendo este blog, al final de la entrada están todos los que os apuntéis.
S Si  desean  más  información: http://learning-true.blogspot.com.es/2015/02/asociacion-blogger-unete.html#comment-form


Con  eso me  despido y les  deseo una linda  semana  y  gracias por  estar siempre  junto a mi.
 




viernes, 20 de febrero de 2015

Ilumina mi corazón. Capítulo 6 ( priemra parte)

Hola ¿cómo les  va?  Les  cuento que  ya  estoy  de mejor  animó  muchas  gracias  por preocuparse por  mi.

Les  pido perdón,  por  no poder  entrada  el miércoles,  pero  me enferme con  una jaqueca  muy fuerte.  Hoy les  mando  un    capítulo   muy corto ,  es que sigo algo malita

Capítulo  6


Amelia    tomó la mano  de su hermana;  miró por  última  vez  al  hombre  que salvó  a su hermana.  Era  más  guapo  de lo  que  recordaba; debía   haberle  dicho  algo más que  gracias.  Siempre  le  criticaba a  Heli   que se ponía nerviosa  con  los  chicos.  Ahora a  ella  le sudaban  las  manos  y  no  tenía ningún pensamiento coherente;  cuando  pensaba  en él. Aunque eso  no importaba ; ya  que no lo volvería  a ver de  nuevo.
No  sabía ,  si dar  las  gracias o pegar  al  enorme  policía  que se las llevó  para   hablar  con  el  jefe  de  seguridad  de la estación.  Entraron a una oficina   un poco desordenada  y pequeña . La  esperaba    un  hombre  calvo   con  uniforme arrugado;  que   gruñía  mientras  revisa unos papeles   de  su  viejo escritorio .  Parecía  muy  enojado.  las  hizo  sentar  con  un  gesto.
 — Debería llevarlas  presas por  alterar  el orden  en  la  estación —  señaló a  Ana —. Usted  señorita quiso suicidarse.
—No quise  hacer nada. Creo que estaba  confundida y algo mareada.
Antes  que   el  hombre  les  volviera  a  gritar alguien  abrió la puerta.   Un  hombre alto  de  cabello  y  tez  morena   entró   sin permiso; en sus manos   tenía  una  extraña  piedra   que movía  entre sus  dedos.   Minutos  después , las  dos chicas  salían sin recordar  nada,  al igual que  el resto de  la  estación.  todos  creían  que  Ana se  desmayó  y   un  hombre  la  salvó  de  caerse en  las  ruedas  del trole.  Nadie  recordaba a  Úvatar  y el peligro que  representaba  para todos.A excepción  de  Amelia  que  pensaba  que estaba  loca  o un demonio la perseguía.


Eso  estaba mal  pensó  Zahra.  Miró  su  reloj  tenía   un  almuerzo   con   Agatha  y  el   evasivo  Luke  Darius  Dufrew y  ya  estaba  atrasada.   Por  más  que  tenía  prisa  se  quedó mirando  la  partida  de  sus  chicas.    Khalid, Yuri  y  Hyun  las  siguieron    para  cuidar  de  ellas  sin que lo supieran.  Áxel   luego de  alterar  la  memoria   de  todos,  fue  a  llevar   a  Vanora al cielo azul,   para  su  recuperación inmediata.
Zahra en lugar  de  ir  al  exclusivo restaurante de   Alain Ducasse at the Dorchester  que   estaba  en  Mayfair  fue  al   cielo  azul (purgatorio) .
Aher  ultimaba  los  detalles   para  la  reunión  del  consejo.  Zahra  golpeó  la puerta  de  la oficina  de su jefe;  siempre había  odiado  ese  lugar.  Era  un cuarto  blanco  con  piso  de  mármol   y paredes  granito.  Las  pocas  veces  que  Zahra  estuvo siempre  se  le bajaba  la  temperatura  y  sentía  náuseas   por  el  fuerte  olor a  hierbabuena  y limón   para limpiar  las  impurezas de  alma.
Aher   con  su  traje  blanco se  perdía  en el decorado   de  su oficina.  Sorprendida  y  furiosa   por  la  presencia  de  Zahra  preguntó —. ¿Qué  haces  aquí? ¿No  tenías  un almuerzo  con Luke  Dufrew?
—Lo  tengo,  pero  quería   hablar contigo  un  minuto.
Aher   soltó  los  papeles  que  estaba  revisando.
—Tienes  solo un minuto  y   luego iras  a  cumplir  tu obligación. Es  muy importante   que  el  señor  Dufrew   asista a la  reunión del consejo.
Zahra    asintió   estaba   un poco  nerviosa  por  la petición que  le iba a hacer  a Aher.
—Señora,  no  sé  si se enteró  del  ataque   que sufrieron   Amelia  y  Ana
—Lo sé,  si viniste  a informarme   puedes  irte.
—¿Vine  a pedirle  que  Amelia  y  Ana  se  enteren  del peligro que  se  cierne  sobre  ellas? Sería  la  mejor  forma  de  protegerlas;  el conocimiento  es poder.

Aher sin dejar    de examinar    unos planos   con  voz   aburrida contesto   —. No,   el secreto  sobre  nosotros,  es  primordial.
Zahra   sintió como si le  daba  una bofetada.
—Para  mí, lo  primordial  es  la  seguridad  de mis  chicas y la destrucción  de  Uvatar.
—Se acabó tu tiempo,   márchate  y convence   al  señor  Dufrew de  asistir  a la  reunión .
—Pero...
—La reunión terminó.
—Esas  chicas  son mi vida,  no quiero que sus vidas sean destruidas ,  sin una razón.
—El  secretismo,   es  una  buena  razón. Te   estás  propasando  Zahra,  es   mejor  que  te marches.
Zahra  se  dio  cuenta  que  Aher estaba  muy  molesta,  ya  que  nunca  la llamaba  por  su nombre.
—No  puede  esperar  que  las  deje   sin  protección.
—Están protegidas.  Debes  entender, que  ellas  no  son  tus  hijas.
—Sé,  no son mis hijas,  pero las  quiero  como  tal.  Usted,  me  pide  que   las  deje  en la oscuridad  el conocimiento  puede  salvarles  la  vida. Sé  que   usted  como no ha tenido  hijos ,  no entiende mi dolor.
El rostro  de  Aher  se puso    más  blanco  que antes  y  sus  ojos   se  pusieron  rojos. Zahra   tembló intimidada . La  jefa  de recolectores   respiró  profundamente  para  contener  su furia casi siseando   expresó
—No me conoces,  ni  me  importa  que lo hagas.  Yo  soy  tu  superior  y  me  has  jurado lealtad.  Te   prometí destruir  a Úvatar  y  cuidar   de   tu descendencia.   Márchate,  ahora.
—Estoy,   a  su  ordenes.  Sin  embargo, mi prioridad  siempre  han sido  mis   niñas   y  para  salvarlas  haré  cualquier  cosa.
Zahra  se marchó  casi  derribando   la puerta de la oficina de  Aher Sin saber,  que  su  jefa   lloraba amargamente en su  oficina.   Tal vez,  mas que nadie  ella entendía  el sacrificio que  se hacía por  un hijo. Lo más   importante era  vencer a  Úvatar  y prevenir  que  todo el mundo se entere  su secreto.

Les  deseo  un buen  fin  de   semana  y  se me cuidan mucho.





viernes, 13 de febrero de 2015

Ilumina mi corazón. Capítulo 5 (parte final)

Hola, ¿cómo les  va? Aunque  sigo  algo triste,  les  dejo este  fragmento  de mi novela espero que les  guste 

Capítulo  5




Sebastián estaba preocupado; llegaba   tarde  a su trabajo.  Tomó  su celular   con dificultad, el bus  que lo trasladaba  al  norte de la ciudad estaba  repleto. Apenas  podía oír al  chef  Henri  entre  el bullicio y la mala  conexión.  El  ambiente  del trole  era sofocante,  se percibía  un  olor    a  sudor y a perfume  barato.   Sintió  un pisotón   y oyó  a lo lejos  a bebé  llorar.  La  gente  se  movía  ya mismo  llegaban a la  estación.  El pintor  debía  tomar  otro   alimentador  para  llegar   a la  casa  del chef. Su jefe  deseaba que   le   hiciera  unos  trabajos de albañilería;  como no estaba  para  rechazar   el  dinero aceptó,  a pesar  de no  ser  un pintor  de  brocha  gorda.   
Había pasado  todo  el fin de semana  en casa  de doña  Caridad por  encontrarse  algo  enfermo; de seguro pescó  una gripe.  Meche,   ni  la  señora  Páez  le   dejaron marchar  a  su  casa. Meche   había  estado insoportable; por lo general  la vieja cocinera   era   muy  agradable.  Le dio lata  sobre  que  se iba a enfrentar  a  un  ser maligno,  solo  lo  dejo en paz  luego que  aceptó llevar  una  medalla  de  San Benito.  
Sebastián   guardó  el celular  y    se  topó  con  la  medalla  en  el bolsillo.  No  quiso llevarla  al cuello  por  considerarlo  ridículo.  Por  un momento  estuvo  tentando  a perder  la medalla   en   el  colectivo. Sin  embargo,  la  dejó  junto  con  su teléfono.   El  trole   se  detuvo la  gente  se  empezó  mover   para  salir  deprisa.  Recibió  unos  cuantos  golpes,  antes  de llegar  a la  salida.  
En la  estación    se  permitió  respirar   profundamente  el aire  frío.  No quería llegar  tarde   casa  de  chef,  así que  salió corriendo  para  ir     a  tomar  otro  bus.     Fue  cuando  miró  un tumulto  una  chica  estaba a punto  de    arrojarse a la vía  y nadie  hacía nada.

Úvatar  saboreó  su inminente victoria,  creó  un  campo   de  fuerza   que   ningún  ser  con poderes  podía  entrar, la  perra   Edfu iba  a pagar lo que le hizo.  Le  quitaron sus poderes,  pero no todo su conocimiento y esa era   su verdadera fuerza.  Cada día  recordaba  más  y  su fuerza aumentaba  si bien  aún  estaba  muy débil eso no le impedía luchar  por  lo  deseaba, sobretodo por  su venganza.
Volvió  a  enfocarse  en  Amelia   la  muchacha   gritaba  desesperada.  Su  hermana   caminaba  a su  muerte  solo  faltaba  un paso  más   y  caería  sobre  las  ruedas  del  trole.
— Salva    a tu hermana;  ven conmigo Amelia.
Amelia   tragó  saliva  considerando   la  oferta;  tal  todo era  un  sueño   y ella  despertaría  en cualquier  momento.
— Esto,  no es  un sueño salva  tu hermana.
Ana  se  tambaleó  a punto de  caer.

Úvatar podía  sentir  como los  recolectores  intentaban  pasar. Yuri  había  llamado  a Áxel y su jefe  le respondió que  llegaba  pronto.    Khalid y  Zahra   arribaron antes   que el  jefe  de los recolectores.  Hyun les  mostró la  estación  del trole.  Khalid frustrado suspiro  sin  saber  qué hacer.  Miró  a la  estación  que  había  desaparecido en  su  lugar  estaba  una  pintura   del establecimiento. Un  mural al que no podían penetrar
Vanora  lo  observó  despectivamente.  
—  Áxel,  ya  viene con algo de ayuda. Debemos ser pacientes
— Es mejor  hacer  algo,  que  pasearse   alrededor  como si estuvieras  en una pasarela, esperando  a   que papi  te  auxilie —.  Gritó  Zahra   
Antes  de oír  la contestación de  Vanora .  Yuri  intervino.
— Debemos pensar , ¿por qué  las personas  atraviesan  la pintura  y nosotros  no?— dijo señalando  a  algunas personas que entraban  y  salían de la  estación.

Todos  quedaron en silencio  por  varios  minutos  el primero en hablar  fue  Hyun.
— Será porque  somos  recolectores  y  la  piedra nos  da  poder.
Zahra sacó  del  bolsillo  de  su  chaqueta  negra  una pequeña  piedra  transparente.    
— Eso  y lo que nos  recargamos   en el cielo  azul  ( como llaman  los  recolectores  al purgatorio)

Vanora   se quedó mirando   su piedra  de  poder  y  luego  se la dio a  Yuri.  La mejor  forma  de  impresionar  a  su jefes  era   capturar  a  Úvatar. Atravesó  la  puerta,  al principio  no sintió  nada:  Luego  fue   como si le  hubieran  echado ácido    a su piel.  Estaba   cubierta  de   la misma  sustancia asquerosa  que  Úvatar  le lanzó la noche anterior   Empezó  a  gritar histérica oyó la  voz  de  Zahra  que le  llamaba  con insistencia.   No le importó  solo   pensaba  en su  dolor, además de  que su ropa y cabello se arruinaron de nuevo.   Fue  la  voz  Áxel su otro  jefe  la  que     hizo  que  dejara  de  gemir.
— ¿Vanora  estás  bien?

—  No, lo estoy   el  dolor  es    terrible.  Voy  a morir.
Zahra   estuvo a  punto atravesar  la  puerta,  pero Khalid  se lo impedía por  más   que  ella  luchara  contra  él.
Áxel  no  prestó  atención    a  nadie más  que  a  Vanora,  de todos  los  recolectores siempre pensó que era la  más  arrogante  y  tonta .  Sin  embargo,  ella   era la  única que podía liberar  a  Amelia.
—   No lo vas a hacer   saca  tu mano,  te  daré el  arma   que    destruirá  este  campo  de  fuerza. 
— Me duele, no puedo ni caminar
— Hazlo,  Vanora.
Vanora  se  arrastró   y  sacó su  mano.  Sintió  como  la mano  estaba  a punto derretirse con esfuerzo   tomó  una  pequeña  caja    de  metal.  Volvió  a  meter  su mano  dentro  de la estación.  Gritó  del dolor  apenas  podía  respirar.
— Ábrela,   Vanora.
Vanora  lo hizo  y  se  desmayó  al ver   que la caja contenía     cientos  de  cucarachas  de   color   plata.

Zahra  se  dirigió  a  Áxel  y  lo miró con detenimiento.   El otro  jefe  de los  recolectores  era  un hombre  alto,  de  piel  color  chocolate  y ojos   muy  negros. A diferencia  de  Aher  siempre  les llamaba  por  su nombre   y era  muy considerado  aunque había  un dejo  de  peligro en su  forma  de ser.
— ¿Que le diste  a  Vanora?
—  Cucarachas  del   bosque sombrío.   Me demore  ya que  fui  al  inframundo Seirim  fue  el que  medio  la idea  de las  cucarachas parece  que dieron  resultado.
Zahra  entró corriendo    a   tratar  de  salvar  a  sus  chicas.
Se  oyó  un estruendo  con   si  un  rayo   hubiera  caído en mitad  de  la estación.  Úvatar  estaba  furioso.  su hermoso  campo  de  fuerza   cedió por  culpa  de las  cucarachas.  Los  recolectores   estaban  a punto  de  detenerlo.
— Salta,  Ana  
Amelia  chilló   con  el  alma  destrozada.
—No.
Ana  obedeció  sin  mostrar  ninguna   emoción.  Iba   a  caer  al  vació,  pero unas manos  la sostuvieron.  Sebastián  no entendió  ¿por qué  rayos  fue  a  rescatar   a  la  niña?   Había  visto  minutos  antes    que  un hombre   se  convirtió en  polvo por intentarlo.  Mientras   subía  corriendo  por las  escaleras  sintió   el peso  de  la  medalla   que le  dio Meche  y  recordó  lo  que  ella  le  dijo al   momento  que   se  entregó  en sus manos.
— La medalla, solo será    un  metal  inservible  si no  crees  en ella.  Un día   deberás  elegir entre  creer o permanecer  en las  tinieblas; entre no involucrarte  o  intervenir ;  en la soledad  o   el  amor.
Sebastián   atrapó  a la  muchacha y  la    ayudó   a  volver  a la  baranda.  La piel le escocía  , por  un momento  vio  la cara  de  hombre  aterrador  que  gritó   de  furia.
Aún  con dolor Sebastián   se   sintió  aliviado  de   salvar   a  la  niña.  Ana  esta mareada  no comprendió  que  hacía  en la baranda  en compañía  de  ese  chico  tan guapo.
Su  hermana    fue  corriendo   a  su lado  y  le  abrazó  con  ternura.
— ¿Qué pasó?  No recuerdo haber  subido  a  este lugar.
—Casi  caíste,  pero  él  te  salvó.
Sebastián   que  se  había quedado mirando   al  vacío en busca      de la  calavera con ojos  rojos.  Se  volteó   y miró  a   la  hermana  de  la  chica  que  rescato .  Era  la misma   mujer que  había  visto  la noche  del viernes; se quedó paralizado, le faltó el aire y  su corazón latía  como  un tambor. Observó  el rostro perfecto  de la  mujer de  cabellos  negros.  Con  ella  de  modelo  podía  hacer un cuadro que tenía en mente;  lo pensó mejor  no  solo  un cuadro tal vez una colección. La muchacha era  bella,  de  facciones  finas,  sus ojos cafés tan expresivos y esa sonrisa podían derretir un témpano de hielo.
Amelia  sintió  que alguien  la  miraba  con detenimiento.  Molesta  dirigió  su  atención  a  esa persona.  Se topó con los ojos azules más hermosos que había visto en su vida podría nadar en ellos. Los dos se quedaron paralizados  sin decir nada. Recordando  la  noche del  viernes,  cuando  se  miraron por  un  momento.
Fue cuando Sebastián  oyó  el toque  de  su celular; era  el  chef  Henri .  Cuando   tomo  su  celular  ,  se  topó con  la medalla que le dio Meche  que  estaba   aún  caliente   y  tenía  unas  manchas  como de  sangre.  Devolvió la medalla  a su  bolsillo  y  observó   de  nuevo  a la  mujer   morena.  Ella  estaba de  frente   a él y  con  voz melodiosa  le dijo   —  gracias.  
Él le sonrió antes  de  responder.
—De nada.
Iba   a  preguntar  el nombre   de  la  muchacha,  pero  el lugar  se llenó  de  gente  curiosos  y  la  seguridad   de la estación.  Por  lo que  tuvieron  que  separarse sin remedio.   Miró  el  reloj  debería   irse o llegaría  tarde.   Por   un momento  se permitió  ver en  dirección    a la   mujer   de  cabellos negros y  se preguntó ¿cómo se llamaría  y  si la volvería a ver? Se  prometió  que la conocería no  importaba  cuan peligroso era  o si tenía que enfrentar  a la  horrible  calavera  con ojos  rojos,  tenía protección.
Les  deseo  un  genial  fin de  semana   largo ya que hay  carnaval  y  un feliz  día  de  san  Valentín 




Les   veo el miércoles  diviértanse  mucho en este  carnaval 





jueves, 12 de febrero de 2015

Revista Anecris&amigos

Hola, ¿cómo están? Perdón por  publicar  ayer  nada,  pero entre    que andaba   triste   para  variar y sin mucho  ánimo,  también  se me  complico el  día.


Les cuento   que  mi amiga  María Esther también conocida  cono Anecris   ha lanzado  una  revista en la  que yo también  colaboro.

Ahora  aquí les  dejo la  revista. Espero que les guste, ya que tiene secciones muy interesantes entre reseñas , historias recetas y mi articulo sobre san valentín y como se origino esta  fecha.


A mag created with Madmagz.
Les deseo un genial jueves y se me cuidan mucho.



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