Hola ¿Cómo están? Esperó que les guste este fragmento. Es corto y algo romántico o eso creo.
Capítulo 30
Dos días después.
No había noticias de Úvatar luego del terrible ataque que sufrieron Vanora y los otros. Anazareth aun limpiaba su biblioteca y cataloga el daño . Luego del ataque no la dejaban sola.
Aunque apenas había hablado con Luke él parecía un poco ocupado con la reconstrucción de su castillo. Lo extrañaba, iba a mandarle un mensaje cuando llegó Vanora.
Luego del ataque en París Anazareth la encontró algo rara. No es que ambas fueran amigas. Las dos se trataban cordialmente y por parte de Anazareth respetaba el valor de Vanora.
Sin embargo, apenas hablaban aunque Vanora era la mejor amiga de Petunia. Así que se sorprendió al verla en la biblioteca. La jefa de los recolectores de almas se encontraba pálida y se mordía el labio en forma nerviosa.
— Hola — saludo Anazareth.
Vanora miró a los lados cuando respondió en voz baja — Hola, ¿cómo estás?
Anazareth dejó los libros desechos en una mesa.
— Regular, pero no ccreo que hayas venido a saber sobre mmí.
Vanora no podía decir si era una buena o mala señal que Anazareth tartamudee. La verdad quería marcharse en ese mismo instante. Pero debía comprobarlo con un curador y uno que atendiera de demonios o en su caso medio demonios.
Tocó su vientre para darse valor. Y dijo en voz muy baja que fue un milagro que Anazareth le oyera. — Quiero pedirte un favor.
— ¿ En que te puedo ayudar?
Ahora fue el turno de Vanora de tartamudear — Yyo yyyo dddeseo...
En ese instante fue interrumpida por Luke.
— Interrumpo algo.
Vanora prácticamente salió corriendo.
Luke se acercó a besar a Anazareth — ¿ Qué le pasa?
— No sé.
Luke abrazó a la demonia — Te extrañado. Ven conmigo quiero mostrarte algo.
Anazareth asintió un poco intrigada. Fueron a la isla de Skype pero no al castillo de Luke.
Entraron a un bosque extraño que tenía pinos y palmeras junto a otro tipo de árboles que solo se daban en Seragon. Luke golpeó el suelo con su pie. Se abrió el bosque y entraron a una enorme biblioteca con pisos de mármol y en lugar de techo había un hechizo que permite ver un cielo estrellado que estaba oculta con fuertes protecciones para no ser quemada nuevamente.
— Tus hermanos, Halrinach, las chicas de Tamar, Blake, Broon, Super One y yo organizamos esta biblioteca. Están todos los libros que fueron quemados por Úvatar.
— Eso es lo que te tenía tan ocupado.
Luke le sonrió y luego asintió.
— Solo nosotros sabemos de su existencia y prometimos no decirle a nadie de esta biblioteca. La mayoría son libros de Broon y copias que tenía Tamar.
Anazareth no lo podía creer pensaba que estaba en el paraíso. Se acercó y beso a Luke en los labios.
Luke se encontraba encantado de hacer feliz a Anazareth. Los libros están protegidos con hechizos contra el fuego y la humedad.
Anazareth no lo podía creer le faltaba voz para expresar lo que sentía así que volvió a besar a Luke en la boca. Expresando todo su amor en ese beso.
Luego de unos minutos abrazados. Anazareth dijo — Gracias.
Luke le tomó de la mano — Ven hay otro sitio que te quería mostrar. Está rodeando la biblioteca. Si un humano o una persona no invitada pasa solo verá ese lugar.
Caminaron un momento y la llevó a un estanque. En el estanque se veían nenúfares flotando, rosa y blancos, como si hubieran sido pintados sobre el agua. Debajo de la superficie azul se podía distinguir el movimiento de los peces, brillantes y elegantes como joyas.
El aire olía a flores y agua cristalina.
Anazareth estaba asombrada.
— Este lugar fue idea de Halrinach. Ella pensó que necesitabas de un lugar bello y apacible después de tantas batallas.
Este es mi lugar secreto . Quería pasar una hora contigo a solas y tal vez seducirte...
Anazareth rio como una niña y examinó el lugar. En la hierba había pequeñas flores de colores brillantes y una maraña de enredaderas, cubiertas de púrpura, que ascendían sinuosamente por las rocas, casi como enmarcando aquel salto de agua. El propio estanque era claro como un espejo, azul como un pensamiento, mientras el cáliz de los nenúfares flotaba en él y la cascada se precipitaba desde una altura de veinte metros.
—Es increíble Luke. Estoy enamorada de este lugar . La biblioteca es mágica, pero este lugar es el paraíso. Debe probar el estanque. Pero seré yo quien te seduzca.
Se quitó las botas y comenzó a desabrocharse la camisa.
—¿Tú ?
—Por supuesto. —Luke no dejaba de sonreír—. Te sigo enseguida.
Anazareth se desnudó, arrojando la ropa descuidadamente sobre la tierra blanda. No sabía cómo ser sexi pero no importaba él la aceptaba como era. Debía Luke y a sí misma estar en paz con su sexualidad y deseo. De pie en la orilla, respiró profundamente y se acercó a Luke y le besó la sien, la mejilla, hasta encontrar su boca. El beso fue suave y cálido.
Aunque ella estaba temblando de deseo y un poco de miedo no dejó acariciarlo. Era como si nada existiese fuera de aquel lugar, fuera de aquel momento.
—Te necesito —susurró él con los ojos fijos en los suyos mientras volvía a cubrir su boca—. Déjame entrar dentro de ti —le rogó Luke aferrando sus caderas y deslizándose en su interior.
Ambos se miraron mientras sus cuerpos se unían, los dedos acariciando los rostros, los labios frotándose contra los labios.
Era algo más que placer lo que sentía, más incluso que alegría de vivir, leer o curar. Nunca pensó que era posible. Enlazó con las piernas el cuerpo de Luke y se entregó a ese sentimiento sabiendo que lo amaba con gran intensidad.
Espero que les haya gustado. Les deseo un buen fin de semana.
















































