Hola ¿Cómo están?
Hoy les traigo un nuevo fragmento. Espero que sea de su agrado. ¿Sabrán si el plan de Belowen funcionara?
Capítulo 32
Heli entró en el edificio de Luke. Antes de marcharse engañó a Sebastián el novio de Amelia diciendo que todo estaba bajo control y que Amelia y Zahra se encontraban bien.
Ella le pidió que llevara a sus padres al bosque de Gilraren. Al igual que trajera a Ana, Niebla y a Napoleon el perrito de Anna al bosque y que les esperara allí.
Heli se sentía fatal por haber hecho eso. Ella quiso salir corriendo en lugar de eso siguió su camino sin ver a Amelia que está en una urna de cristal. Su cuerpo sufrió quemaduras y en ese momento estaba dormida. Belowen le aseguro que no le hicieron daño. A su lado se encontraba Zahra también en una urna de cristal pero dormida.
Super One le ayudó pero no entró en el edificio. minutos antes le había dicho que confíe en ella y en sus instintos. Heli decidió hacerle caso.
Iba a pasar cuando se topó con una calavera andante, era Úvatar. Que se encontraba más horrible de lo que ella recordaba. Cuando lo vio dio un chillido y tuvo que utilizar todas sus fuerzas para no salir corriendo.
— ¿Quién eres?
Heli alzó la cabeza y trató de mostrarse altiva . Aunque temblaba por dentro. Mientras recitaba un mantra en su cabeza. Yo puedo, yo puedo.
Miró a Úvatar con su rostro cadavérico y descompuesto.
— Mi nombre es Heli Laine y he venido a hacer un trato contigo para salvar a mi esposo.
Úvatar no creía en la suerte estaba seguro de que se trataba de una trampa. Aún así miró a la desconocida. Algo en ella se le hacía familiar.
La tal Heli era una mujer de cabellos dorados . Un bello rostro redondo y ojos azules. Su piel era blanca como la nieve. Ella vestía unos pantalones azules y un buzo rosa nada llamativo. Aunque la ropa no le favorecía. Úvatar no podía dejar de mirarla. Tal vez, era porque algo en esa hembra se le hacía conocido.
— Me pareces conocida.
Heli un poco molesta, una cosa es que el malvado demonio elfo desconozca su nombre, pero otra cosa era que no la recuerde.
— Tal vez, mi cara se te haga conocida porque yo, destruí tu campo de fuerza cuando mandaste a las sombras e invadiste el inframundo.
Úvatar sonrió y Heli sintió náuseas. Úvatar pensó que la pequeña oveja iba justo hacia el lobo feroz.
Heli molesta por la forma en la que el demonio elfo la miraba dijo — Hacemos el trato. Te traje a Amelia y a Zahra que era lo que buscabas la vez anterior. ¿Necesito que me digas el paradero de Azidahaka? Para terminar con el hechizo de sangre.
— Ya me acuerdo de ti. Eres la de las tetas grandes.
Heli asqueada y furiosa. No dijo nada sobre ese mote despectivo y solo pregunto — ¿ Vamos a hacer el trato o me marcho?
Eres una hembra muy decidida.
Heli temiendo que estaba perdiendo el tiempo gruñó —. Lo soy.
— Te diré el paradero de Azidahaka si me traes a Gilraren y Vanora.
Les deseo un buen fin de semana.