Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

viernes, 5 de marzo de 2021

En las sombras de tu corazón . Capítulo 2 ( Primera Parte)

 Hola ¿como están? Hoy les traigo un nuevo  fragmento  de mi novela. 

 Capítulo 2 




Mientras tanto en la oficina de Vanora. La recolectora se sirvió un coñac. Mientras Khalid tomaba un vaso con coca-cola y Adremelech un whisky de fuego infernal. Cuando comprobaron que no haya aparatos de vigilancia. Empezaron hablar.
Vanora aún se sentía inquieta por su sueño anterior como por la presencia de Adremelech y Khalid. Tomó el coñac de un trago para despertarse.
— ¿Qué pasó?
Adremelech miró a Vanora que estaba algo irritada y se preguntó ¿Qué sueño tuvo? Trato de dejar sus ensueños con Vanora y se concentró en su nuevo problema — Seirim tuvo un sueño, parece que pronto volveremos a estar en peligro. Creo que hay intensificar los ejercicios de equipo.
Khalid gruñó como respuesta. Ni Vanora ni Adremelech le hicieron caso.
— ¿Úvatar va a escapar?
— No lo sé, Seirim solo me llamó para decirme que corremos peligro. Mañana a primera hora nos reuniremos todos en el castillo de Luke para discutir tanto el aviso como las estrategias para combatirlo. Será mejor que todos hagan un lado sus deberes y nos quedemos el fin de semana entrenando.
Khalid volvió a gruñir. Vanora sabía que el motivo era tener que ver a Zahra un fin de semana completo. A ella tampoco le hacía gracia tener que ir y estar junto a su gran atracción por Adremelech.
Pero era su obligación terminar con Úvatar y proteger el cielo azul cueste lo que cueste.
Minutos después Khalid se marchó dejando solos a Vanora y Adremelech. El demonio se le acercó a la recolectora de almas.
—¿Estás bien?
— Si solo algo cansada, será mejor que vaya a casa para descansar un poco nos esperan unos días muy difíciles.
Adremelech le acaricio la mejilla con dulzura — Sabes que me puedes llamar si me necesitas. Siempre estaré a tu lado, amiga mía
Ese era el problema pensó Vanora. Adremelech solo veía como una amiga. Ella asintió y el demonio se marchó.


Pablo dejó  trabajar  un momento para  ver   pasar  a  Heli. Siempre le partía el corazón   mirarla  tan feliz  junto a su  pareja  Seirim. Aunque  quería odiar a  su   antiguo  amor, tampoco la culpaba  de   su condición actual.  Dejó  de observar a la mujer   y volvió a su trabajo  cogió una enorme   piedra que   doblaba  su tamaño y que apenas  podía  sostener. Después  empezó a  romperla  con mucho  trabajo. 
Los seres  que  habían matado violado  y otros pecados  más  iban  al  inframundo convertidos  en rocas.  Sus  pecados   eran  revividos   al  sentir  cualquier  contacto.  Pero ahora  ellos sentían  el dolor  de  sus víctimas.  Los pecadores  cuando  habían  purgado más  de la  mitad  de las penas  se convertían   en esclavos  del clan que había  reclamado sus almas  por  el tipo de pecados que cometieron. 
Pablo purgaba  una condena  en el  clan de  la tierra  y  en exclusivo en el clan de  Gomory  que  albergaba  a las  almas  de   que habían  violado o  abusado tanto de  mujeres como hombres. 
 Para  su suerte  se  había convertido en un demonio menor  pertenecía   al  clan de Gomory  por   700 años  antes  de  poder elegir  ir  al  cielo  azul  ( purgatorio) Los demonios menores  al igual  que los  esclavos  cuya condena   era  menor  a 1000 años  tocaban  y rompían las piedras lo que  triplicaba  el dolor  de los pecadores.  Luego hacían caminos  con ellas  era una labor que   empezaba al amanecer  y terminaba  al anochecer.   Cientos  de almas condenadas     hacían  caminos interminables  que    cuando   llegaba  el    descanso   de los  demonios   su obra desaparece  en un  abrir  y cerrar  de ojos. 
Pablo luego  de  mucho trabajo   transportando las piedras .  Tuvo  como tantas  veces que  afrontar que  sus  errores  y su  estupidez  lo trajeron al inframundo y  a su  futuro  como  íncubo de   última  clase. 
Aunque  para ser  sincero consigo mismo   y luego  de  oír  los  gritos  de  Adolfo Mercader   mientras  rompía  una  y otra  vez  su piedra  tratando  de  no toparla  con las manos para no ver los pecados de  anterior  ministro.  Pablo debía  agradecer  a pesar  del trabajo  duro y  aburrido no  ser  una simple  piedra.  Gomory le  contó que ella  lo  iba a transformar  en piedra  cuando tomó su alma.  Fue la intervención  de  Seirim lo que hizo  que  el  castigo de  Pablo fuera menos  fuerte.  El íncubo estaba  seguro  de que  fue   por  los ruegos de  Heli  que  él tuvo esa suerte.  Él  estaba arrepentido  de  haber  despreciado el amor  de  su amiga cuando  tuvo la oportunidad  de tenerla y  de acceder  a los planes  de la psicótica  de  Lilith. El trabajo sin fin, el dolor  físico  así como sentir  y  ver tus propios pecados    te  vuelve  loco o  sabio  . Pablo pensaba  que en su caso era una mezcla  de los  dos. 
Por lo general trabaja  solo  los demonios menores lo consideraban indigno y nadie  se le acercaba a  menos que  fuera necesario. A  Pablo eso  era lo que más le dolía pensó con  tristeza. En lugar  de lamentarse    volvió a  romper  la  piedra de  Mercader.  Para su pesar  vislumbro el momento  que el ministro   quiso  violar a  Heli.  Eso  hizo que se  enfurezca  y  la   destruya  hasta que  el  grito  de  Mercader   ensordeció  a  todo el inframundo.  Cansado  y aun con  furia miro   al  sol que empezaba  a oscurecerse.  Solo  en lugar  donde  se hacía  caminos y   se castigaba  a los pecadores  del  clan  de  Gomory   existía  el  paso  de  tiempo  como el mundo humano. 
Pablo se quitó  el sudor  de la frente con la mano. Tenía hambre  y  su garganta  estaba  seca.  Apenas  había tomado agua  en todo el día. Todo el cuerpo le dolía y   quería   irse  a descansar  aunque sea un minuto. Siguió con su trabajo para no ser  castigado. El clan de  Gomory  por lo que  sabía  era  uno  de los más piadosos   en lo que  se  refiere  a los demonios menores como él.  No significaba que no fuera estricto. 
Una sirena   tocó  y  todos  los  trabajadores   dejaron  de  su labor.  A Pablo le recordaba  el principio de la caricatura de los picapiedras .  Y  a pesar  del  dolor  sonrió.  Su  alegría  duró poco. 
A  Pablo  se le acercó   un hombre    casi en huesos  y medio  desnudo. Su  cuerpo  se encontraba   mugriento y  con pústulas.  A diferencia  de  Pablo.  Gerrit Janssen  era   un noble holandés que murió  en  1655 y  que  dejó  que  5  soldados  violen   y maten  a  una  joven mientras él se escondía.  Recién fue liberado de sus pecados como piedra, pero  aún no  acababa  de purgar sus  penas. Pero  Gomory  no le deseo no como esclavo y peor  como parte  de su  clan.  Por lo cual  vagaba   por  el inframundo  tratando de mostrar  valía para   ser  aceptado por  un  clan. O podrían intentar  ir   al cielo  azul  y  esperar a  ser perdonados  por  las  víctimas  que asesinaron.   Esas  almas  errantes  muy  pocas  veces  se  reivindicaban  y  salían  del  inframundo al purgatorio.  Por lo general  terminaban haciendo  actos  violentos  y se  convertían  nuevamente en piedras.  O huían al mundo humano tratándose  de  alimentar  con los miedos  de los  seres  vivos 
Por  las malas  Pablo tuvo que  aprender a  defenderse  ya  que  ningún demonio  superior  lo iba a salvar. Gerrit  fue  uno de los pocos que le hablaba por lo que  Pablo  a veces  le daba   algo de comer. Aunque  era mal visto  por sus superiores. 
Pablo estaba listo para  compartir  un poco de su alimento  cuando  observó  caminar  hacia ellos  a una mujer    de  cabellos rojos  y  rostro   de hada. Tembló con miedo  de ser  castigado. Gerrit  también  la  vio  y se marchó  sin pelear  o mendigar.  
 — Pablo,  veo que cumples  muy  bien tu labor. 




Pablo  sonrió  e hizo una  reverencia  ya  que  ella  era  señora  del  clan al que pertenece y  si quería seguir  en él y sobre todo  avanzar  de rango debía mostrar  su  valía.   — Gracias  señora.

— ¿Cómo  va  tu relación  Lilith? 

— Bien señora —.  Mintió  Pablo ya  que para  tener  alguna  relación  debía  tener algo de interacción. Lilith  rara  vez   lo  veía  o le  hablaba.  Cuando  Pablo  quería  entrar  a la torre. Para darle    comida  o   iba  a verificar  como se encontraba  Lilith  le  tiraba   cualquier  objeto encima. 

A  Diferencia  de otros  demonios menores  y  esclavos.  Pablo tenía  una  habitación  afuera  en la  gran  torre negra. En esta torre estaba  presa  Lilith para toda la eternidad. al principio fue  sentenciado a ser  el guardián de la demonia. Pero como esta  se negó.  A  Pablo le sentenciaron  a  hacer  caminos  y  ser    el guardia nocturno de  Lilith.  Lo que le daba  una  habitación, comida  y   ropas  más  finas  que otros  demonios   de  su propio  rango. 

— ¿ Ha tratado de huir?

Pablo sintió  que  Gomorry  podía leer  sus pensamientos  así  que  respondió de  la forma más sincera posible.  — No  señora.  Apenas  sale de  su cuarto, llora  todo el tiempo  y  si  se le quiere  dar comida  la tira. Lo mismo  me pasa si deseo ingresar  a la torre.  

Gomory  frunció  el ceño. Siwon uno  de los  cazadores de  demonios  y  almas  en penas prófugos.  Fue  donde  ella  y le pidió que mejorará   la seguridad  de su  clan.  En  especial   la torre  donde   Lilith   se encontraba  presa. 

Aunque  Dauroji  el hermano de  Lilith   se opusiera.  Gomory  decidió que  Siwon  y  sus hombres   verifiquen los niveles  de  seguridad  del  clan.   Además, iba  a  dejar   que  Pablo  se quede  todo  el  día   cuidando a  Lilith le  guste  o no. 

— Desde  ahora hasta nuevo aviso  te quedaras en la torre  cuidando  a  Lilith. 

Pablo  no pudo reprimir   una mueca.  Odiaba picar piedras y hacer caminos sin fin, pero   era  preferible a  oír los lamentos  psicóticos  de Lilith. 

— Como usted  lo desee,  señora —.  Pablo hizo una pequeña  reverencia.

A la  demonia le parecían  vanos  esos  modales.  — Parece que no te gusta  tu misión — afirmó  Gomorry.  

Pablo decidió ser sincero —  La  verdad  prefiero   romper piedras por  muy  duro que sea. Pero haré lo que me manda  deseo  ser  un buen  íncubo. Sé que usted  no  deseaba  tenerme   a su servicio, pero  daré lo mejor  de mí.

A Gomorry le  gusto la actitud  de  Pablo el muchacho  estaba   mejorando  era más humilde  y trabajador  desde  que llegó  hace  casi un año.  

—  Antes  de que  te  vayas—  Gomory  le   dio  un  anillo de oro  con un rubí. — Ten este anillo.  Si ocurre  algo   di mi nombre y presiona  la piedra.  Solo puedes utilizarlo en  caso  de  emergencia.

Pablo tomó  el anillo —  Gracias  señora   así lo  haré.  

Pablo iba a marcharse  a la  torre   donde  residía , pero  Gomory  volvió a llamarlo.

— Pablo.

—  Señora, ¿ qué desea?

— Como vas a estar encerrado  en la torre   para distraer y  meditar   puedes  leer  y escribir . 

—  Gracias  señora. 

Aunque a  Pablo no le gustaba leer,  era preferible  que  ver  la pared  y oír  los quejidos  de Lilith  todo el  tiempo. 

Fue  a la torre  sin tardanza, acompañado de  Gomory.  Lilith los  vio llegar  y se puso nerviosa. Temía  que descubrieran  su  vínculo con  Billy y su posible   venganza  en contra de  su hermano y  Seirim. 


Les deseo un  genial fin de semana. 





miércoles, 3 de marzo de 2021

Hablemos de libros. Criadas y señoras de Kathryn Stockett

 Hola,  ¿cómo les  va?  Hoy les traigo  un libro  muy  humano  que  nos  relata  parte    de  la historia  de  Estados  Unidos  desde las perspectiva  de la mujer.  


Criadas  y  Señoras


Skeeter, de veintidós años, ha regresado a su casa en Jackson, en el sur de Estados Unidos, tras terminar sus estudios en la Universidad de Mississippi. Pero como estamos en 1962, su madre no descansará hasta que no vea a su hija con una alianza en la mano. Aibileen es una criada negra. Una mujer sabia e imponente que ha criado a diecisiete niños blancos. Tras perder a su propio hijo, que murió mientras sus capataces blancos miraban hacia otro lado, siente que algo ha cambiado en su interior. Se vuelca en la educación de la pequeña niña que tiene a su cargo, aunque es consciente de que terminarán separándose con el tiempo. Minny, la mejor amiga de Aibileen, es bajita, gordita y probablemente la mujer con la lengua más larga de todo Mississippi. Cocina como nadie, pero no puede controlar sus palabras, así que pierde otro empleo. Por fin parece encontrar su sitio trabajando para una recién llegada a la ciudad que todavía no conoce su fama. A pesar de lo distintas que son entre sí, estas tres mujeres acabarán juntándose para llevar a cabo un proyecto clandestino que supondrá un riesgo para todas. ¿Y por qué? Porque se ahogan dentro de los límites que les impone su ciudad y su tiempo. Y, a veces, las barreras están para saltárselas. Un libro inolvidable que se ha convertido en un éxito gracias al boca-oreja de los lectores.

 

Opinión Personal:   Es  un libro  genial  que trata   sobre las mujeres   su  vida  diaria   y  cómo encaran los  cambios.   Nos  relata una  época  muy  convulsionada en  EEUU  cuando se luchaba  por  abolir la segregación  racial.  Cosa que  aún no se  consigue  del todo.   


Les deseo un  genial día. 





lunes, 1 de marzo de 2021

Mujeres Asombrosas. ( Parte 1)

 Hola  ¿cómo   están? Aprovechando  que  pronto  será  el día  de la mujer . Decidí hacer  un  segmento  que no  habla de la  lucha  de las mujeres  a través de sus  logros científicos.  muchas  veces sus  nombres  han sido ignorados  al igual que  su  lucha. 

Presentare  dos  biografías   cada lunes. 

Esperó que les  agrade este   segmento  y   voy  a  empezar  a  relatar la  vida. 

Peseshet

Nacimiento: alrededor de -2700, Egipto

Peseshet, que vivió bajo la Cuarta Dinastía  o  Quinta Dinastía.  En los  últimos  años luego  de muchas  investigaciones y discusiones  Se le atribuye el mérito de ser la médica femenina más antigua conocida en el antiguo Egipto.

Antes  se  creía que  el mérito era de  Merit Ptah A lo largo de los últimos años, diferentes registros históricos contaron que Merit Ptah fue la primera médica egipcia, hacia 2700 a.C. Sin embargo, una investigación reciente del inmunólogo estadounidense Jakub Kwiecinski devela que, en realidad, todo habría sido un malentendido.

Peseshet, título relevante era "supervisora ​​de las médicas", pero no se sabe si ella misma era médica. También tenía los títulos de conocida del rey y supervisora ​​de los sacerdotes funerarios de la madre del rey.

Hacia finales de la década del 30, una excavación en Guiza halló la tumba de Ajethotep, un cortesano egipcio. Junto a él había un dibujo de su madre, Peseshet, con la leyenda: «Supervisora (o médico-jefe) ​​de las mujeres sanadoras». A partir de esta estela, se infirió que había algunas mujeres en el país africano que estaban habilitadas entonces a ejercer como curanderas.

Se  cree  que  tenía un hijo Akhethetep, en cuya tumba estaba  en Giza se encontró su puerta falsa personal. Sin embargo, la relación madre-hijo de Akhethetep y Peseshet no está confirmada por ninguna inscripción. En la puerta falsa también se representa a un hombre llamado Kanefer. Podría ser su marido.

Es posible que se haya graduado como parteras en una antigua escuela de medicina egipcia en Sais. Como partera.

Tapputi -Belatekallim


Tapputi-Belatekallim vivió en Babilonia del año 1200 a. de C. Es  considerada la primera  química.

Se crre eso a tra vez  del   hallazgo  de  una  tableta  Una tableta de Mesopotamia menciona a dos perfumistas, Tapputi-Belatikallim y una mujer cuyo nombre termina en -ninu. Esta es la primera referencia a un químico nombrado en la historia.

El segundo nombre de Tapputi, Belatikallim, la marca como la supervisora ​​de un palacio. Tapputi creó nuevos métodos de destilación y extracción de aromas. Aunque ninguna de sus recetas sobrevive, los textos posteriores se refieren a "la preparación de flores, aceite y cálamo para el Rey según la receta de Tapputi-Belatikallim, los perfumes".

En dicho lugar, Tapputi creaba perfumes a través de mezclas de flores, plantas como el Cyperus calamus, la mirra y bálsamos, mediante el uso de agua destilada, la cual filtraba varias veces.

Esta mujer era consejera de palacio de Babilonia, y aunque se desconocen más datos sobre su labor, se le considera la precursora de la perfumería. En la época, los varones se dedicaban a las actividades más pesadas, quedando a cargo de las mujeres la alimentación, por lo que fue clara su habilidad para recoger plantas, raíces y frutos, así como para observar y experimentar los usos que podrían darles. 

Esperó que les  haya  agradado  este  segmento. Les deseo una buena semana 






  

viernes, 26 de febrero de 2021

En las sombras de tu corazón. Capítulo 1 ( Tercera parte)

 Hola  ¿cómo  están? Hoy les traigo un nuevo  fragmento de mi  historia  . Esperó que les  guste. 

Capítulo 1


Flavia siguió un momento más con sus nuevos alumnos ni bien llegaban los lanzaba al vacío para asustarlos y con suerte algunos irían directo al infierno. Odiaba sobre todas las cosas ser recolectora de  almas y enseñar a esos perdedores o almas pecadoras como eran llamados. Las almas pecadoras se podían quedar días hasta siglos en el cielo azul. Les tocaba limpiar las instalaciones y cuidar de los bosques mientras a cada paso de su estadía recordaban sus vidas y sus errores. Las  almas  pecadoras no podían comer, ni dormir y solo podían sentir las emociones de antaño. Flavia se alegró de no ser un alma pecadora aunque su condición no era mejor . Ya que era una recolectora pecadora. A diferencia de los recolectores de  almas  libres, los recolectores pecadores estaban en el cielo y en la tierra confinados a cumplir su pena. Cuando eran asignados como recolectores se les daba una piedra mágica con la que tenían poderes como tele transportación y hacer que las personas alrededor los olvidarán. Flavia miró la suya seguía casi tan negra como cuando fue elegida recolectora . Y tenía tan pocas prebendas como cuando fue elegida hace miles de años. Lo que hacía que odie más a Vanora y su grupo que eran recolectores  almas  libres ya no estaban por sus pecados sino por su deseo de servir. Ellos tenían un montón de beneficios entre ellos : la  vida eterna mientras seguían siendo recolectores podían comer y beber. Además de que podían vivir en el mundo humano y tenían derecho a tener bienes materiales,  familia  y una vida en cualquiera de los 5 mundos.
Flavia aún molesta porque solo uno de sus alumnos iría al infierno los llevó a los bosques y les espanto que cuando llegaran allá se cuidaran de los animales salvajes. Aunque no había peligros en el cielo azul más que los recuerdos. A Flavia le gustaba atormentar a todo el mundo alrededor. Solo porque podía hacerlo. 
Luego de dejar a media docena de perdedores en el bosque. Fue a uno de los enormes edificios en los que los recolectores pecadores podían pasar su tiempo. A igual que los pecadores. Ellos no podían ingerir alimentos, tener sexo o disfrutar de los pequeños placeres ni siquiera podían dormir.
Cuando estaban recogiendo almas en la tierra era igual veían lo que fue su vida y lo que podrían tener una hasta que cumplan con su condena. Sin embargo, Flavia sabía cómo evadir las reglas. En la casa de los recolectores pescadores había una enorme biblioteca, gimnasios y hasta computadoras. Para que los recolectores pescadores aprendan de sus errores y puedan mejorar.
A Flavia le molestaba meditar y leer. Pero fue a la enorme biblioteca y tomó un libro negro enorme que era un diccionario de latín. Fue a un rincón y se sentó sola. Revisó alrededor que nadie la espiara. Luego abrió el libro por la mitad y sacó varias hojas que contenían nombres y números.
Estaba tan concentrada en su labor que no noto que alguien se le acercó.
— Hola, Flavia.


Flavia frunció el ceño, y miró al hombre que se sentó a su lado . Era alto de cabellos dorados y cara de tonto.
— Hola, Ebenezer ¿Me vienes a pagar lo que me debes?
— Sabes, que estoy castigado y ...
Flavia lo interrumpió —. No hago tus turnos, si no me pagas en efectivo. Ya te lo dije un millón de veces.
Super One le sonrió de forma seductora. Aunque sabía que Flavia era inmune a cualquiera de sus encantos. La profesora de los recolectores era una mujer codiciosa. Aunque era penado tomar el trabajo de otros recolectores y todavía tener ingresos para un recolector pecador. Flavia había hecho eso por años. Sin que Aher su antigua jefa o Vanora su nueva jefa sospechen algo.
Super One conocía muy bien a Flavia podría decirse que era uno de los pocos seres que sabía cuál era su debilidad. Fue una de las razones porque ella era socia en su bar. Presentaría   a Billy  con ella  Flavia lo vería y  rechazaría  cualquier  oferta que  no le conviene.   Su amiga no  caía  en las  redes  de cualquiera  por eso la eligió. Él  quedaría  bien con  el anterior miembro del ministerio.
— No han sido un millón de veces. Vengo para proponerte algo y darte un regalo de parte de un amigo. Le dio una pequeña bolsa de tul negra.
Flavia respiró nerviosa y luego se lamió los labios. Fue por un segundo. Luego tomó la bolsa negra llena de piedras preciosas y la examinó satisfecha.
— Eso no conduela tu deuda.
— Lo sé. —Sonrió super One. — Quiero que veas a un amigo sé que mañana te toca ir a la tierra.
Flavia tocó la bolsa negra con deseo como si fuera un amante.
—Tengo que ir a Kinshasa y dar vida un montón de desgraciados y asquerosos negros. Como odio ir a esa horrible y nauseabunda ciudad.
— Mi amigo te espera en Limoncello, tu restaurante favorito al medio día.
— ¿ Quién es tu amigo?
— Su nombre es Billy y odia a Vanora y a Khalid más que nosotros. Tiene un plan para destruirlos.
Flavia hizo una mueca antes de responder —Tengo el día ocupado y Vanora me odia y siempre me está vigilando.
— Lo sé, a mí también me vigila, pero será por unos cuantos minutos. Conocer a mi amigo vale la pena Además solo por verle te dará 5 bolsitas más.
Flavia miró alrededor y dio un gran suspiro. — No iré a verle, conozco a los de su calaña. Sobreviví en el Imperio romano y estado aquí muchos años. No me importa si me crees cobarde, prefiero declinar tu oferta.
Super One a pesar de estar disgustado siguió sonriendo — Si cambias de opinión sabes dónde buscarme.


Horas  más tarde
Vanora se sentía cansada, bostezo un par de veces. Debía dormir algo, pero por lo general termina teniendo sueños eróticos con Adremelech y lo único que podía aspirar de esa relación era su amistad.
Estaba viendo los papeles de rendimiento de las parcas. Muy pronto tendría que hacer que Flavia se lance al vacío. Su rendimiento como maestra y recolectora de almas  pecadoras daba mucho que desear. Temía que cuando salte al vacío deba irse al inframundo. Pensar en el infierno le recordó a Adremelech, y sus intensos ojos azules. Como conjurado apareció Adramelech en su despacho sin ni siquiera pedir permiso.
— Hola, ¿ qué paso?
Adramelech se acercó a ella sin responder. Vanora se paró asustada. Ambos se miraron a los ojos y sin decir nada el demonio la besó con fuerza de forma cruda y apasionada. Vanora no pudo pensar en nada solo se dejó llevar por el deseo atronador que sentía por todo el cuerpo.
Las manos de Adremelech bajaron por su espalda y tocaron sus nalgas . Ella se estremeció pero no podía ni deseaba detener eso. Adremelech dejó de besarle la boca para dar ligeros besos en su quijada y cuello.
—Te deseo —. Dijo Adremelech contra su piel para luego darle un pequeño mordisco.
Vanora gimió. Ya no era virgen, pero tampoco era una gran amante. Dejo de pensar cuando los labios se Adremelech le besaron por encima de su blusa azul. Ella tembló cuando le agarró la prenda y la rompió. Él frio impacto sobre su piel al mismo tiempo que la mirada de Adremelech quemaba su piel. Nunca antes había deseado a nadie de la forma que lo hacía con él.
El demonio volvió a besarla los labios con fuerza. Sin decir ni una sola palabra . En ese momento solo estaban hablando sus cuerpos. Las manos de Adramelech acariciaron su espalda mientras su bocas no dejaban de besarse. Vanora empezó a acariciar a Adremelech deseaba sentir su piel. Quería saborearlo y no hastiarse con su sabor.
Utilizando su poder desnudo a Adremelch Ahora podía sentir su piel áspera rozando la de ella.
— Eres traviesa.
Vanora sonrió.
Fue cuando oyó el golpe de la puerta.
Vanora ni Adremelech hicieron caso. Peros los golpes siguieron. Fue cuando la puerta se abrió y Vanora se cayó de su asiento y despertó. Solo fue un sueño. La recolectora no se lo podía creer. Para colmos en ese preciso instante entró Adremelech y se acercó a ella para ayudarle a levantarse .
Vanora pensó que el sueño se iba a cumplir pero él no le beso. Sin  embargo, cuando se incorporó su pantalón se le rompió, Vanora solo deseaba que se le trague la tierra. Se preguntó ¿ Qué más podía salir mal? Como conjurados aparecieron en su oficina un montón de recolectores. Entre ellos Khalid y Flavia.
Vanora algo confundida y tratando de tapar el agujero de sus pantalones preguntó —¿ Qué pasa aquí?
Fue Khalid el que contestó, mientras Adremelech creaba un enorme abrigo de piel para cubrir a Vanora. Ella le sonrió y luego puso su atención en el otro jefe de recolectores.
— Adremelech y yo te buscamos por asuntos del inframundo y de nuestro mundo , pero no contestabas. Adremelech y yo abrimos la puerta. Rory se puso algo nervioso y activo la alarma sin querer y trajo a todo el mundo a tu despacho .
Vanora miró al resto de recolectores y dijo — Pueden irse, me quedé dormida.
Los recolectores estaban a punto de irse. Pero Flavia se quedó en las inmediaciones.
— Me alegra, Palmera que estés bien, pero creo que el espagueti (  Rory) debe ser castigado.
Vanora miró confundida a Flavia.
— ¿ Espagueti?
— Rory Smith.
— No creo, que deba ser castigado, solo cometió un error.
Flavia hizo una horrible mueca.
— Pero Palmera.
Adremelech algo curioso preguntó — ¿Palmera?
Flavia sonrió al demonio. Es mi apelativo de cariño para la jefa como es parecida a una palmera. Enorme con horrible pelo y gruesa. Además, como tiene el cerebro tan duro como un coco. — Dijo riendo, nadie más lo hizo.
—El coco, es una comida exótica diferente y de gran sabor, como Vanora.
La recolectora sonrió a Adremelech.
— Flavia, tienes otras obligaciones que hacer. No castigues a Rory y deja de poner apodos a las personas. Solo los seres débiles atacan y se burlan de los otros para parecer fuertes.
Flavia sintió que le daban una cachetada . Asintió furiosa y se marchó. Encontró a Super One viendo videos de YouTube en una las máquinas de edificio de recolectores pecadores.
— Ebenezer veré a tu amigo, pero quiero 25 bolsitas.
Super One asintió. Sin  saber  que  el destino les preparaba una dura prueba. 

Les  mando un beso  y  les  deseo un  genial  fin de semana 









miércoles, 24 de febrero de 2021

Hablemos de libros. Cala Espinada 1. Una noche nada más de Tessa Dare.

 Hola ¿cómo  están? Hoy  les traigo un libro   romántico,  divertido y ligero. 

Una noche  más 




¿Es posible renunciar a lo que más deseas cuando la recompensa puede ser maravillosa? Bienvenidos a Cala Espinada.
Bienvenidos a Cala Espinada, un lugar en que las mujeres de salud delicada disfrutan de la brisa del mar y donde los hombres en la flor de la vida... brillan por su ausencia. ¿O no?
Victor Bramwell, teniente coronel del Ejército británico, alejado del servicio por una herida de guerra, está dispuesto a cualquier cosa con tal de recuperar su comisión. Incluso a convertirse en el conde de Rycliff y crear una milicia en Cala Espinada. Por supuesto, ese no es lugar para un hombre como él, allí no hay nada más que solteras... y ovejas. Aunque también está la exquisita Susanna Finch.


Opinión  Personal ; Es  un libro divertido  con  buenos personajes  y  excelente para relajarse. 

Les deseo un  genial  día 

 





lunes, 22 de febrero de 2021

Lunes musicales.

 Hola  ¿cómo  están?  Hoy les traigo la última entrada musical. Tal vez, con  el  tiempo  vuelva  hacer lunes  musicales pero el otro mes  pondré otro  segmento en  honor  a  la mujer. Esperó que les  haya  gustado  este segmento. 

Para  terminar  con este  segmento  quise poner  in  video musical de mi país. 

Fausto Niño y  Su  novia  Carmen 

El videoclip del tema, dirigido por Carlos Carrillo y producido por Miño, ya se encuentra disponible en las plataformas digitales. La  canción se  lanzo  en mayo  2019.



 Es  muy  poética y  muy  romántica  esperó que les guste. Les  deseo una  genial semana y  les  mando un abrazo 






 

  

viernes, 19 de febrero de 2021

En las sombras de tu corazón. Capítulo 1 ( Segunda parte)

 Hola ¿ cómo están?  hoy les  traigo un nuevo  fragmento de mi novela  esperó que les  guste. 

Capítulo 1

Vanora miró  al cielo  azul   que  era una gran bóveda   de  color azul  satinada de estrellas. En el  mundo humano era conocido como purgatorio. “El cielo azul  es un  lugar hermoso  para  poder  comenzar  de  nuevo y pagar  tus pecados”. Eso era  lo  que decía  Aher  a los nuevos  recolectores  y tenía  razón pensó la nueva  jefa de  recolectores de  almas.     
Vanora había viajado por los 5 mundos, pero este era su lugar favorito. Aún recordaba la primera vez lo observó. Estaba muy nerviosa y sentía que su vida se acabó. Sin embargo, el brillo de las estrellas le hizo sentir viva y le dio esperanzas. Ella pensó que estaría condenada a estar en el inframundo, pero Adremelech no solo salvó a su hermana también su alma.
Vanora a diferencia de otros guerreros no purgó en el inframundo por las vidas que tomó si no fue directo al purgatorio.
Fue a la puerta y por un minuto pudo ver Aher en la puerta esperando a los recolectores de  almas. En lugar de Aher se encontraba Rory un muchacho que estaba aprendiendo para ser recolector pecador.
Rory se inclinó ante ella como siempre cuando se tropezaban. No entendía el motivo porque lo hacía. Rory murió en 1975 ya en esa década no se estilaba ese saludo.
Vanora gruñó — Hola, Rory ¿ Que te he dicho?
Rory se levantó como si le hubieran puesto clavos en las piernas y con el rostro rojo como un tomate respondió. — Bienvenida, señora—. Me ha dicho que con un saludo es suficiente.
Vanora alzó una ceja y trató de verse enojada. Sin embargo, el muchacho le agradaba a pesar de sus excentricidades.
— ¿Entonces porque no lo haces?
Rory no supo qué decir se quedó balbuciendo. Fue salvado por la llegada Remiel un demonio muy amable que trabajaba para Adremelech.
— Hola, Vanora, he traído las almas que se han redimido y han decidido ver si reencarnan o se hacen parcas.
Vanora se acercó a Remiel le dio un beso en la mejilla. El demonio siempre fue amable con ella.
— Hola, Remiel, me alegra verte ya los recibo.
Vanora miró al chico rubio y flaco y le dijo — Trae a Flavia y dile que nuevas almas están para ser recibidas.
El muchacho asintió y se fue corriendo.

Minutos más tarde trajo a una hermosa  mujer de cabellos negros rostro anguloso y pequeños ojos negros que parecían siempre estar enojados. La mujer vestía una túnica  blanca y miraba a Vanora y a Remiel como si apestaran y fueran contaminar todo el lugar. Por  ser  menos  favorecidos  que ella. 
Vanora no le sorprendió su reacción. Desde que conocía Flavia sintió el odio que la profesaba, simplemente por el hecho de no ser lo que ella esperaba de un alma que debía ser salvada.    Luego por el hecho  de ser su superior y  sobre todo  porque  Flavia  era  una  recolectora  pecadora y  Vanora  no.
Los  recolectores  de almas se dividían  en dos  categorías :  Los  recolectores  de  almas  pecadores  que  purgaban  una condena  de miles  de años. Aunque  vivían eternamente no podían sentir,  ni vivir  una  vida  fuera  de sus  obligaciones. Los  recolectores de  almas libres ya  habían  purgado su pena  y elegían seguir  ejerciendo  su función.  Podían  sentir  y  hasta  tener  una  familia. 
 Flavia era la encargada de enseñar y acomodar a las almas que habían llegado desde el inframundo. Vanora nunca fue de su agrado y siempre la atacó y ridiculizó porque apenas estuvo castigada en el infierno. Aunque Vanora no fue la única la que Flavia trató mal y abochorno en público . La jefa de recolectores de  almas se consolaba que pudo pasar a Flavia y ser una de los mejores recolectores de almas . Hasta pudo pagar su condena por sus pecados mientras Flavia seguía purgando sus pecados enseñando y trabajando como recolectora aunque lo odiaba. Sin posibilidad de reencarnar o trascender al plano mayor, por el momento.
Flavia como siempre que veía a Vanora entrecerró los ojos y respiró profundamente.
—¿Palmera, para que me llamaste?
Vanora odiaba ese sobrenombre. Fue una de las razones por las que se hizo un hechizo para bajar su enorme estatura. Pero como el embrujo no le servía cuando luchaba . Fue hace dos años o menos empezó a aceptarse y tratar de quererse tal como era y no con los estereotipos a los que ciegamente quiso adaptarse hasta convertirse en alguien que no era. Estaba harta de ser la princesa de plástico o bleu, ella solo quería ser Vanora y tanto con lo bueno como con lo malo.
Vanora decidió no darle una victoria Flavia y en el tono más déspota que podía dijo — Te llame, porque no estabas esperando a Remiel para conducir a estas almas e instruirlas en sus nuevas vidas hasta que vayan a limbo.
El rostro de Flavia se puso rojo como un volcán a punto de erupcionar, pero en lugar de atacar a Vanora. La recolectora dijo — Iba justo a atender al demonio.
— Esperó que no se repita. La puntualidad lo es todo en una  parca.
Vanora ni siquiera volvió a mirar a Flavia. Se acercó a Remiel y se despidió de un beso en la mejilla. — Me alegra haberte visto.
Remiel — Para mí también es un gusto Vanora.

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Vanora se fue, dejando a Flavia furiosa con sus nuevos estudiantes.

Ella detestaba estar cerca de Flavia y lo inferior que le hacía sentir. Aún podía oírla reírse y decirle palmera porque era enorme con el pelo horrible y que tenía mucho pecho lo que los hombres encontraban desagradable.

Vanora lloró muchas noches por esos comentarios. Y se dispuso a crearse otra personalidad, pero fue falsa. Solo con los años se dio cuenta ahora trataba de unir ambas mujeres había días en eso era más difícil.

Mientras Vanora caminaba por los pasillos algunos recolectores la saludaban con respeto y otros como Flavia con desaprobación.

Giró a la izquierda y miró al fondo de los pasillos en el que existía un enorme bosque y los recolectores lo llamaban el jardín de la vida. En el cielo azul había 5 enormes bosques que eran protegidos todo el tiempo.

Los 5 bosques corresponden a los 5 mundos. En él se depositaban las almas de todos los seres vivos allí decidían si volvían renacer o traspasar a otro mundo . Lo que algunos humanos decían que era el paraíso. Vanora a pesar de los muchos años que llevaba como recolectora no sabía que había cuando un alma trasciende y por el momento no deseaba saberlo.

Era feliz como recolectora. Aunque nunca fue un camino fácil. Ni siquiera entró al jardín siguió su camino lejos de jardín de las almas. Un enorme ruido hizo que parara y aunque estaba al sentido contrario a su oficina siempre le gusta ir a mirar el gran salto era un acantilado al que todas las almas acudían cuando se sentían preparadas para decidir su futuro.

Aún recordaba lo asustaba que estaba había pasado solo unos días desde que llegó del inframundo. No le importaba hacer las labores de limpieza y estar cuidando a las almas del jardín que esperaban el momento justo de renacer.

Vanora tomó como una señal la oportunidad de estar en el cielo azul. Y se aferró en ayudar a otros a avanzar . Flavia la llevó al acantilado para aterrorizarla la mayoría de almas que se lanzaba sin ser preparadas se quedaban en el limbo . Vanora se acordó de su más gran miedo de  no ser digna de seguir. Si no era digna y su alma necesitaba más tiempo para purgar sus delitos se convertiría en una roca y volvería al inframundo.

Si su alma no era digna pero deseaba cambiar y crecer se convertía en agua y su finalidad por el momento era ser recolector de almas e ir a la tierra a recoger almas o ayudarlas a renacer para cumplir su destino.

Si su alma estaba lista para vivir de nuevo y tener una nueva oportunidad para enmendar sus errores se convertía en semilla y  renacía a una nueva vida .

Vanora observó a uno de los nuevos integrantes lanzarse y quedarse como una hoja elevada con el viento sin decirse a ningún camino. Eso quería decir que necesitaba más tiempo en el purgatorio cuidando almas y recordando sus pecados.

Vanora miró a Flavia con desazón. Pero la instructora volvió a lanzar a otro estudiante. Para pesar de Flavia este se convirtió en una estrella y se elevó por los cielos para renacer.

Vanora sonrió alegre por ello todo el mundo tenía derecho a elevarse por los cielos y sacar lo mejor de sí. Tal vez, esa era la razón por la que Flavia seguía enseñando y sin importar lo que deseaba no podía trascender o renacer.

Iba a marcharse a su oficina cuando oyó que alguien le decía su nombre. — Vanora.

Cuando se volteó miró a Aher saltando al vacío.

Vanora se acercó no podía ser la anterior jefa de recolectores se transformó sin purgar sus pecados en una semilla. Ella misma la depositó en jardín. Cuando llegó precipicio miró a un joven convertirse en piedra.

Vanora pensó que se estaba volviendo loca. Sin embargo, fue al jardín de recolectores y constató que la semilla de Aher seguía ahí sin florecer. Pensó que solo estaba cansada y fue a su oficina para tomar un poco de café y aclarar sus ideas.

Les  mando  un  abrazo y les deseo un  genial  fin de semana. Esperó que les  haya  agradado  este  fragmento.