Hola ¿Cómo están?
Hoy les traigo un nuevo fragmento de mi novela.
Capítulo 26.
Tamar siempre pensó que cuando fuera al Coziosh moriría de inmediato. Era deprimente saber que la mayoría de fantasmas de esa zona eran unos blandengues. Y que casi no había actividad de ellos y algunos parecían haber huido al mundo humano y al inframundo.
No quería revelar el último de sus secretos. Su mayor vergüenza y remordimiento. Sin embargo, como siempre el destino le sorprendió de mala manera. Su sobrino Dauroji se encontraba sano y salvo en el Coziosh junto a dos extraños de aspecto lamentable.
El hombre con barba de aspecto desaliñado pero muy guapo gritó.
— Tamar te convocó ve aquí.
Aunque Tamar no lo deseaba fue arrastrada a la presencia de los extraños alejándose de los fantasmas. Era el mismo que la convocó hace una hora. Esperaba ya estar muerta.
—¿ Qué deseas de mí?
Fue Dauroji el que respondió a pesar de que apenas podía respirar el aire de Coziosh y menos saber donde se encontraba Tamar.
— Te necesitamos, para salvar a Petunia y Anazaret. Además, de saber cierta información sobre Nahama.
Tamar tembló. Enojada gritó pensando que nadie la oiría.— Si no hubieras incumplido tu promesa. Anazareth y Petunia estarían bien. No iré, prefiero morir.
Luke muy preocupado por Anazareth y cansado repitió para Dauroji lo que Tamar dijo — Ella no quiere ir.
Antes que contestara Dauroji fue interrumpido por Super One.
— Eso no es cierto.
Tamar molesta.
— Tú no te metas. ¿Quién eres y cómo puedes sentir mis emociones?
Super One a pesar de que estaba temblando y todo mojado. Se presentó como si ella fuera reina y el un duque . — Me llamó Ebnezer Collins , mi señora. Pero puede llamarme Super One. Puedo sentir emociones ya que soy un anuruin. Es un placer estar a su servicio. —Dijo lanzándole una sonrisa.
Luke sintió que se le hacía una jaqueca. Solo a Ebenezer se le ocurría coquetear con Tamar en esas circunstancias. Tamar se rio de forma tonta. No sabía qué decir, aunque se sintió halagada hace mucho que nadie la miraba como mujer a pesar de estar muerta.
— No iré, te lo advertí Dauroji que no llevarás a Anazareth.
Super One volvió a hablar. Lo único que deseaba era ropa seca y un poco de té . En lugar de eso debía estar junto a apestosos fantasmas cuya presencia lo congelaba cada vez más.
— Es mejor que vaya , bella señora. Ya que ellas están en peligro y estoy seguro de que usted no quiere que les pase nada. O les hubiera hecho daño desde el principio. Achu...
Luke interrumpió el estornudo de Ebenezer. Él exrecolector de almas tenía razón. Tamar los estaba vigilando todo este tiempo. Si ella hubiera querido hacer daño lo habría hecho hace rato.
— Ebnezer tiene razón usted nos vigiló todo este tiempo, venga con nosotros.
Super One estornudó sonoramente. Temblando dijo —. Se lo ruego, señora imponga sus condiciones, pero venga.
Tamar sonrió el hombre rubio y cara de tonto. Era una joya. Lástima que esté muerta.
Dauroji furioso dijo — Vienes porque vienes. Tú lo prometiste.
— Prometí ir en tu ayuda si necesitas algo por el libro de Lilith. Y tú rompiste tu promesa primero.
Luke se frotó las sienes y quiso golpear a Ebenezer por repetir la respuesta de Tamar.
Dauroji se encontraba furioso. Para complicar más las cosas Halrinach llegó junto al primo de Luke y su máquina. Blake la cargaba e indicaba hasta donde podía avanzar la demonia.
Halrinach gritó indignada — No cedas ante esa aprovechada.
Super One se puso rojo como un tomate. — Ese no es lenguaje para una dama. Y no voy a golpear a la señora Halrinach. Por los cielos o en este caso los infiernos. Soy un caballero inglés.
Luke con miedo y antes que las cosas empeoren dijo en tono conciliador — ¿ Cuáles serían las condiciones para que usted nos ayude?
Tamar iba a decir ninguna. Pero la verdad debía ayudar a Anazareth y a Petunia se los debía. También aunque quisiera tapar la verdad. Ya no podía hacerlo, era como tratar de ocultar el sol.
— Mis condiciones son...
— Vienes porque vienes.
Luke miró a Halrinach — Déjela hablar, la vida de Anazareth y Petunia peligra.
Halrinach gruñó, pero no dijo nada.
Tamar sonrió. No le gustaba revelar sus secretos, pero ya no había atrás. Nahama le comunicó que las chicas hallaron a las flores malditas. Ebenezer estornudó.
Tamar fastidiada y con pena dijo Antes que nada denle ropa seca al joven rubio.
Luke chasqueó los dedos y le dio ropa seca a Ebenezer. Super One le sonrió — Gracias , bella señora.
Tamar sonrió y luego muy seria expresó sus deseos.
— Mi primera condición es que Dauroji no renuncie a ser rey. —Daurioji iba a decir algo pero Luke fue más rápido y le dio un golpe en la espada para que se calle.
Tamar se dio cuenta, pero no dijo nada. Estaba complacida a pesar de todo — La segunda condición es que si voy a revelar un secreto que me lleve a la tumba Solo le dire a las personas que escoja.
— Nos debes a mi nieta y a mí la verdad.
Luke pensaba que se avecinaban problemas cuando Ebenezer transmitió el mensaje de Tamar. La demonia convertida en fantasma quería negarlo pero no lo hizo. En lugar de eso dijo — Lo sé, tus nietas y tu sabrán la verdad de una vez por todas. Pero deseo que Dauroji, estos jovencitos dijo refiriéndose a Luke y Super One también se encuentren. También quiero que venga Belowen así como le llaman y a Gilraren.
— Bueno — dijo Luke.
Tamar — La tercera condición. Es que Dauroji no renuncie al manejo de mi clan ni deja de proteger a todo ser que esté en mi castillo. Los seres que protejo utilizan el castillo y sus bosques hasta el fin de sus días.
Dauroji no quería aceptarlo, pero asintió. No debían perder más tiempo.
Les deseo un buen fin de semana y esperó que les gustara ese fragmento.