Hola ¿Cómo están? Esperó que les guste este fragmento, tiene menos acción pero con un poco romance.
Capítulo 29
Lebara miraba con asco su nueva morada. Salió a fuera de la cueva. Había un campo de fuerza que le impedía irse. Pero por lo menos podía respirar y ver el agreste y bello mundo de Seragon
Él llegó hace dos días rescatado por Úvatar o eso creía cuando lo vio llegar. No se lo esperaba, ahora temía por su vida.
No quería repetir el mismo error que le costó casi 60 años de su vida. sirvió a Billy el sangriento siendo casi su esclavo viendo cómo mataba y tomaba las almas de sus compañeros.
Estaba seguro de que Úvatar lo salvó porque lo necesitaba y cuando ya no fuera el caso lo mataría. Solo tenía que ver el lamentable estado de Azidahaka que agonizaba congelado en el piso de una cueva.
Ni bien llegó Úvatar lo puso a trabajar y le quitó sus poderes mágicos para que no escapase. Cosa que pensaba hacer Lebara, pero no era el momento apropiado.
Lebara oyó la voz de Úvatar. Temblando fue dónde lo requería su señor que desapareció por lo menos un día de la cueva.
— Lebara donde estás.
Lebara con actitud servil dijo — Ya voy mi señor. Estbva descansado un momento.
— ¿Terminaste todo lo que mande?
Lebara no miró al rostro de Úvatar que le provocaba asco.
— Sí, señor. El hechizo de la niebla roja está casi concluido. Solo faltan los últimos ingredientes.
— Mírame — Lebara observó los ojos azules de Úvatar y se estremeció de miedo y asco. Estaba seguro de que Úvatar iba a tomar su alma.
— Me alegro de que no mientas
Pasaron los minutos y llegó otro de los presos que estaban en la prisión del desierto.
Uvatar cansado pero casi a punto de realizar sus malvados planes dijo a los dos presos.
— Les voy a dar una misión, les devolveré sus poderes y si lo cumplen tendrán lo que deseen cuando conquiste los 5 mundo.
Lebara observó a su compañero era un hombre de piel negra, calvo, fornido y lleno de tatuajes. Recordó ver al preso en los periódicos mágicos. Era el asesino silencioso. uno de los sicarios más terribles del mundo mágico.
— Tomen eso les devolverá sus poderes — El demonio elfo le dio una pastilla roja.
Ambos tomaron la pastilla roja.
— Si no cumplen su misión o escapan la pastilla roja los traerá acá y los mataré.
Lebara tu iras al mundo de los elfos por los ingredientes que te faltan. Luego miró al hombre al lado de Lebara.
— ¿Cómo te llamas?
— Samuel.
— Por tu expediente eres el mejor asesino del mundo humano.
— Lo soy.
Úvatar lo dudaba si fuera así no estaría en prisión, pero no tenía tiempo de buscar algo mejor.
— Samuel deseó que mates a esta mujer. — Mostró el rostro de Heli.
— Lo haré luego me dará mi libertad 500 millones de dólares humanos.
— Lo haré si la matas.
Samuel sonrió de una forma que le dio miedo a Lebara. — Será muy fácil.
Úvatar así lo esperaba. Heli era un peligro porque sabía cómo matar a un inmortal. Hasta ahora había corrido con suerte. — Mientras ustedes cumplen sus misiones. Yo destruiré París y mataré a una recolectora de almas impertinente.
Adremelech se encontraba preocupado. Temía que Vanora estuviera enferma y se lo estuviera ocultando. Ella le dijo que se encontraba bien y luego lo besó con tanta pasión que no preguntó otra vez.
Luego de hacer el amor. Ella fingió quedarse dormida. Adremelech confiaba en que Vanora le cuente lo que le preocupaba cuando estuviera preparada.
Se quedó viéndola dormir. La amaba tanto . Nunca pensó tener ese regalo de ella en su vida. Iluminaba su mundo y él trataba de ser un macho que la merezca.
Su sola presencia lo calmaba. Tenía tantos problemas el primero era Úvatar hasta que no fuera capturado y eliminado sería un peligro para los 5 mundos.
Aunque lo estaban buscando y tenían ya listo el plan para su eliminación. sin embargo, les faltaba un elegido para derrotar a Úvatar. Heli y él creían que era Luke.
Más ni el propio Luke pensaba que lo era. Y no sabía cómo hacer para que el vampiro confiara en sí mismo.
No solo tenía que enfrentar a Úvatar. En el inframundo también había problemas. Haborin desea controlar a Dauroji y lo presiona para casarlo con su hija Is.
Más Dauroji no se dejaba dominar por nadie. También se encontraba preocupado por Anazareth y las jóvenes que rescataron de la casa de Tamar.
Bostezó debía descansar algo . Aunque los demonios solo necesitaban dormir una hora. Adremelech le gustaba hacerlo en especial ahora que Vanora compartía su cama. Abrazo a la recolectora de almas y se quedó dormido.
Úvatar se encontraba complacido por fin Adremelech se dormía. Tuvo que crear polvo del sueño y dejar que el viento lo lleve hacia su hijo y lo duerma. El campo de fuerza creado por Adremelch era muy fuerte y si lo violaba su hijo se daría cuenta.
Úvatar deseaba controlar a Adrmelech mientras estaba dormido. Si bien no sirvió con Luke . Estaba casi seguro de que funcionará con el demonio el tiempo suficiente para lograr sus propósitos.
Uvatar sonrió al ver a Adremelech casi retirar el campo de fuerza. Luego se posesionaría de él. Con Luke no sirvió por hacerlo desde muy lejos cuanto más cerca el control el sujeto no podría resistirse.
Espero que les haya gustado. Les deseo un buen fin de semana.