Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

martes, 30 de marzo de 2010

Capitulo 18


La señora de la muerte


El Ultimátum


Andrei miro a Hope, luego al lago que había enfrente de la gran mansión de Michael y decidió volver a su refugio en suiza necesitaba pensar, estaba a punto de llegar a su hogar pero fue trasladado a la morada de la señora de la muerte, ella lo esperaba furiosa.

-Andrei. Querido. ¿Cómo estas? Dijo acercándose a abrazarlo.

Él se alejo como si su contacto lo quemara

-Bien señora, pero dudo que se preocupe de mí. Nunca le importado.

-Eso, es una mentira.

-¿Cuál es la razón, de mi presencia aquí?

-Eres tan grosero, y desagradecido. No olvides quien soy.

-Nunca me ha permitido olvidarlo.

Ella bufo e hizo una mueca ensombreció, su bello rostro

-Quiero saber tus progresos.

Andrei la confronto con mirada fría, sin embargo en su interior había sentimientos encontrados un día amo a esa mujer como si fuera su madre y ahora solo sentía repugnancia por lo que quiso hacer con él. Borro las malas imágenes de su mente y le hablo con voz tranquila y desapasionada.

-Como bien sabe encontramos a las dos mujeres esperamos que llegue el cumpleaños de Hope para convertirla en uruk, mientras tanto ambas están aprendiendo.

-Eso no es necesario.- Dijo la bella mujer con el rostro lleno de furia.

-Yo no creo que Hope se convierta en un monstruo como Siruis Si no se convierte en un uruk en su cumpleaños este se vuelve maquina, no puede comer ni sentir o tener placer.

-¿Y desde cuando me importa, lo que ustedes sientan? No tenemos tiempo para que deseche su cuerpo humano y tome su cuerpo uruk hay que hacer sacrificios.

-¿Por qué la prisa?

-Ambrocius anda vivo y quiere mi muerte. Y tú andas jugando con las dos jóvenes, en vez de frenarlo.

Exijo que conviertas a Hope en uruk. No me importa a que precio.

-Sé que la única persona que le importa es usted, ya que estamos hablando de ellas. La otra joven Ameli tiene un alma gemela quiero que se queden juntos cuando encontremos el guardián.

-La mujer hizo una mueca.

–Vezzzz, es ellas son más importantes que mi seguridad.

-No, pero les debo su felicidad. No voy a dejar que a ellas les trate como lo hizo conmigo.

-Desagradecido. Yo te di la inmortalidad, la……. Se paro en seco cuando vio entrar a un hombre alto musculoso con la cabeza cuadrada que no podía hablar.

-¿Por que trajiste a ese pobre ser?

-Quiero que Sirius se encargue de los buscadores del guardián si necesita ayuda Yanus estará ahí.

-No, yo me encargo.

La señora de la muerte volvió a gritar. -No ahora estas relevado de ese deber, eres demasiado débil, para esa misión.

-Siempre ha pensado eso de mí, siempre ha estado avergonzada, de tu papel en mi vida pero debería acordarse que yo te salve la vida.

-Andrei no se de donde sacas esa idea.

-La conozco demasiado bien señora, sé lo que es capaz de hacer por sus intereses. Y de una vez le digo que no le entregue a los buscadores del guardián. Yanus. Ameli y Hope están bajo mi cuidado no dejare que los dañe.


-Estas preparado para pelear conmigo. Tienes tres horas para traer a los buscadores del guardián o serás cazado por Siruis.

****

Ameli lloraba en los brazos de Sebastián refugiada en su cuerpo, sintiendo su piel caliente, calentado su corazón.

Los brazos de él recorrían su espalda. Al principio consolándola luego estrechándola más a él.

-¿Estas mejor? ¿Quieres un vaso de agua?

-No solo quiero estar en tus brazos.

Él la toco en la barbilla y la beso en los labios suavemente. Amlei soltó un gemido, lo abrazo más fuerte y frotó su cuerpo con el de Sebastián. Él la beso fundiendo su boca con la de ella mientras sus manos se metían en su camisa y tocaban su tersa piel. Dejo su labios para besar su cuello el principio de sus senos y volvió a besar sus labios.

Se separaron sudorosos, llenos de deseo Ameli se quito su chaqueta. Sebastián se puso encima suyo besándola cada vez mas fuerte chocando su cuerpo con el suyo mientras sus manos presionaban sus pechos.

Ameli se volvía loca de deseo.

Sebastián le quito blusa viendo su carne desnuda y su sostén de encaje color crema, trago saliva intentado contener su deseo lleno de deseo.

-Te amo Ameli. ¿Estás segura?

Ella no respondió y se quito el sostén. Sebastián se lanzo a sus pechos.

Alguien toco la puerta.

Ellos no le hicieron caso.

La puerta se abrió.

2 comentarios:

Iris dijo...

Vaya, quien abre la puerta, justo en ese momento.
Espero el siguiente.

Besos

Ade dijo...

No me extrañaría que fuese Yanus, pero ya lo averiguaré en el siguiente capítulo.

Vaya con la señora de la muerte.

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