Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

viernes, 10 de abril de 2026

Después de Todo . Capítulo 26. ( Tercera Parte)

 Hola ¿Cómo  están?  



Hoy les  traigo un nuevo  fragmento  de mi novela.  

Capítulo  26



Seirim  junto  con  Heli,  Gilraren  y Belowen  trataban de entrar  de nuevo   en  territorio  de  Tamar y  no podían. Eran una y otra  vez  empujados.  Tanto  que la última  vez  Belowen se resbaló y   se  cortó  la mano.  De  repente las puertas  se abrieron. 

Iban  a entrar  cuando  Teddy,  la  chica nueva  que trabajaba con los cazadores les interrumpió.  Haborym el  jefe  de los  demonios  de fuego  y  Kappa  el  jefe  del  clan  de los  demonios de agua   querían  ver  a  Adremelch.  Para  que  explique  lo que pasó con la propiedad  de  Tamar. 

Seirim de mala  gana  decidió  ir  .  Les pidió  a las chicas  que lo esperen. Odiaba  hablar   con  Haborym, el líder  de los  clanes de fuego.  El anciano demonio  siempre lo odio  por  ser  híbrido y  ser  mejor  guerrero  que muchos  de su  clan.

Él hizo lo imposible por enemistar  a  Agni y a su persona.  Aunque  al final  no lo  logró.  Agni  antes de morir  en  manos de Úvatar le dejó una  carta  en la que   le pidió perdón  por todos  sus  desplantes. 

Esperaba  que  el  concilio demoníaco se encuentre  lleno y no solo con una pequeña  comisión  de tres  demonios.  Haborym  se  encontraba en el centro  en su  forma  demoniaca.  Ahora que lo observaba parecía un  pokemon  a  Magmar.  Aunque  el pokemon  no lo observaría con tanto  despreció  como si deseara  quemarlo. 

— Pedimos  ver  a  Adremelech , no  a su esclavo híbrido. —  Dijo  con  voz  aguda  Haborym

Seirim  se  tragó las  ganas  de  golpear  al viejo demonio. 

— Mi jefe  se  encuentra ocupado  en un proyecto con su majestad.  Pero si no desean  hablar  conmigo me  retiro. — dijo  Seirim enojado. 

— Espere.

 Seirim se  volteó . — ¿Qué desea lord Haborym?

— Respeto. 

— Yo lo trato  de la misma  forma  que  me trata. 

 Haborym  se puso rojo como tomate  y  de sus orejas y  nariz  empezó a  salir humo. — Impertinente

Kappa el  líder  de los  demonios del clan de  agua y  casi siempre enemigo del líder  del clan de  fuego,  dijo — Ya deja al muchacho,  tranquilo.  Tú empezaste. 

Haborym sólo  gruñó  —¿ Qué pasa con el  clan  que eras  de  Tamar? ¿Cuándo ...



Para sorpresa de  Seirim  en ese momento  apareció  Adremelech.

— Me  buscaban. 

Haborym con  asco — Al fin apareces.  Di su majestad me hiciera caso. Ya  serías  despedido del cargo. 

Adremelech no pareció ofenderse  por  el comentario —. Es  bueno que su majestad, me  escuche a mí y no a  usted  lord  Haborym. 

Haboryn  hizo una mueca.  Mientras tanto  Seirim se moría por preguntar  si pudieron hallar a  Tamar y  si ya estaban rescatando a su hermana. Pero  guardó cualquier comentario  para  después cuando ambos estuvieran solos. 

Adremelech se encontraba  cansado y preocupado por  su compañera  Vanora. Lo mejor era  terminar  esa  audiencia lo  más pronto posible.

— ¿Qué desean saber los miembros del consejo  demoníaco?  

Kappa  respondió antes  que  Haborym vuelva  a extralimitarse — Deseamos  saber si ha ocurrido algo  con las  tierras  que eran  de Tamar.

— No ha pasado nada. Solo su majestad  hacía unos  ejercicios  y revisaba la seguridad del  clan.

— Con vistas a que por fin  pondrá  la propiedad en manos del consejo demoníaco.  —Dijo  Kappa  con sus ojos  azules  brillando de la emoción.

Adremelech  sonrió —. Me  temo que  su majestad. Oyó mi consejo  y las tierras  de  Tamar  se quedarán como están y  serán  administradas  por  su majestad.  Antes de reunirme con ustedes  hice los arreglos. Si es todo, me retiro. 

Haborym se quedó sin palabras  para sorpresa de  Seirim.  Ambos  demonios  salieron  del consejo demoníaco.  Cuando  por fin salieron del  edificio.  Mientras se encaminaba con  Seirim   a las oficinas  de los  cazadores.  El cazador híbrido habló

— Eres mi héroe. Muy pocos  dejan sin  palabras a Haborym y a Kappa. 

Adremelech  sonrió a  Seirim — Tú,  también lo hiciste  bien.  Pero me  parece  extraño ese  repentino interés  por las  tierras de  Tamar. Hay que  vigilarlos.

Seirim asintió para luego preguntar. —¿Lograron contactar con Tamar?

— Si, ella  está  en su palacio.  Va a ayudar a liberar  a Anazareth y  Petunia. También accedió a  contar lo que pasó con la  madre  de  Anazareth.  

— Que  bueno. 



Llegaron  a las oficinas . Adremelech miró a  Seirim

— Quedas  a cargo,  me  avisas  si pasa  algo urgente.  vVoy  a  ver como se  encuentra  Vanora.  Ella se encontraba algo decaída. 

—Ve, no  te preocupes. Esperó que ella mejore.

—Gracias.

Adremelech  se  transportó a  París  a  la  casa que  compartía con  Vanora.  Se  alegró   de llegar en unos minutos a su hogar.  Antes  no comprendía del todo ese término. Fue  cuando  conoció a  Vanora  y  se comprometió  con ella  que se dio cuenta  de  la fuerza de esa palabra ya que ella  era  su hogar. 

 Cuando  abrió la puerta  se encontró  a  Vanora  dormida   en la terraza. Ella  era  tan  bella  y  valiente.   Toco su  cabello dorado, la admiraba  tanto y sobre todo la amaba. 

 La  cargo con delicadeza  a la  cama. Vanora se  despertó

—¿ Estás  bien?

— Sí — mintió  Vanora,  Se sentía algo débil  y  tenía  un poco de   náuseas.  Lo peor  de todo es  que aún oía esa pequeña  voz. 

Adremelech  cargó a  Vanora y la llevó a la cama —. Será  mejor  que descanses. 

—  La cama  me da otras  ideas.

Adremelech sonrió de forma lobuna  y  besó a  Vanora.



  Les deseo un buen fin de semana y esperó que les gustara ese  fragmento. 




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