Hola ¿Cómo están?
Esperó que les guste este fragmento.
Capítulo 28
Estaba empezando a amanecer en el desierto. El sol comenzaba a salir. Todo estaba con calma solo se observan dunas y soledad. El campamento que cuidaba la prisión del fin del mundo se encontraba oculto. Luke conjuró por medio de un anillo un campo de fuerza para protegerse del sol.
Lo utilizaba desde hace años cuando tenía que salir en horas de la mañana. Para no convertirse en carbón ya que era un vampiro. Anazareth reforzó su poder y ahora ni siquiera sentía calor. Aun así podía ver la preocupación en su compañera.
Fue hablar con Khalid y Adremelech que se hallaban en el centro del campamento . Un lugar oculto del sol y de cualquier ser mágico o humano, El recolector de almas y el demonio estaban junto algunas computadoras y otros equipos técnicos y mágicos.
A las afueras de la prisión solo y algo triste estaba Radulf. Anazareth se acercó a saludarlo y a darle las gracias por su ayuda.
— Buenos días.
Radulf se encontraba seguro que Khalid iba a disolver el equipo que cuidaba la prisión. Parecía que hubo una falsa alarma. Por lo menos Khalid descargaba su furia contra Broon y Hyun.
Radulf no quiso encender los ánimos y salió afuera a mirar las afueras de la prisión que se hallaba oculta de los simples humanos en forma de una duna más en el gran desierto.
Las autoridades mágicas no habían sido convocadas para no alertar a Úvatar. Lo único bueno de estar ahí en medio de la nada . Era mirar nuevamente a Anazareth. El corazón de Radulf latió más fuerte al verla.
— Buenos días, es un alivio encontrarla bien.
—En parte es gracias a usted. Deseaba agradecerle su ayuda.
— Para mí fue un placer.
El viento despeinó los cabellos de Anazareth que los llevaba sueltos. Radulf se quedó mirando al vacío.
— Por dios, hemos sido engañados.
Anazareth preocupada preguntó — ¿ Qué pasa?
— No fue una falsa alarma Úvatar está aquí.
Úvatar no lo podía creer, sus planes perfectos estaban a punto de colapsar nuevamente. Y era culpa nuevamente de esa demonia pequeña e insignificante.
Lo mejor era apurarse tomando toda la prisión si bien la demonia sospechaba no estaba totalmente segura. Lo mejor era marcharse sin pelear.
Anazareth y el sujeto que le acompañaba hablaban y no se ponían de acuerdo solo faltaban 5 minutos para que pueda llevarse la prisión. Solo tenía que esperar y no hacer nada.
En ese instante se unió a sus enemigos la puta de Vanora. Odiaba a la jefa de los recolectores de almas. Ella y la demonia habían arruinado sus planes demasiadas veces. Trato de mantener la cama ya que faltaba poco para irse.
No iba a arriesgar todo por matar a esa basura. Para Anazareth tenía sus planes ya hechos que lo llevarían a la victoria y al control de los 5 mundos.
Vanora se acercó a Radulf y Anazareth. No deseaba más peleas ni estrategias esas las dejó para Adremelech y Khalid. Anazareth y Radulf estaban discutiendo.
— Hola, ¿cómo están?
Radulf fue el primero en contestar. — Buenos días, Lady Vanora.
— Hola — dijo Anazareth sin dejar de ver el horizonte.
— ¿Qué pasa?
Radulf contestó — Creo que Úvatar se encuentra allí y que lo que vemos es un espejismo. Anazareth no está convencida.
Vanora sin titubear dijo — Hay una forma. — luego de eso disparó a las dunas.
Anazareth sonriendo dijo — Viste, Radulf que tenía razón. Uvatar no se encuentra ahí. No es tan patético como para esconderse.
Uvatar furioso no dijo nada. Solo faltaba un minuto para poder irse. Vanora volvió a disparar un rayo de energía.
— Confío en el juicio de Radulf . Uvatar no solo es patético, sino también es un cobarde. — Ella se tocó el cuello recordando cuando Úvatar casi termina con su vida.
El rayo fue tan fuerte que terminó con la fachada de Uvatar. El demonio elfo se lanzó encima de Vanora.








No hay comentarios.:
Publicar un comentario