Hola ¿Cómo están?
Esperó que les guste este fragmento.
Capítulo 32
Luke volvió atacar a Khalid aunque sentía desprecio por lo que hacía. Pero la vida de Anazareth estaba en riesgo. Fue cuando su primo le gritó.
— Piensa Luke, Uvatar no la salvará aunque vendas tu alma para curarla.
Luke dejó de atacar a Khalid mientras Úvatar estaba furioso con el entrometido que arruinó su diversión. Por eso lo atacó pero fue frenado por Adremelech.
Luke se sintió avergonzado de caer en la trampa de su abuelo. En lugar de atacar a sus amigos los tres deberían enfrentarse al malvado Úvatar. Juntos son más fuertes.
A Luke le preocupaba que Üvatar ataque a su primo.
— Tienes razón Sinclair.
Luke atacó a Úvatar junto a Khalid y Adremelech. Uvatar escapó rápidamente . Pero al tercer intento fue congelado. Luke sabía que no tenían mucho tiempo.
Miró a su primo y a las personas que lo rodeaban y les gritó — Es hora que salgan de aquí. Luke junto a Khalid rompieron el campo de fuerza que Úvatar mantenía.
Pero el demonio elfo se liberó del congelamiento. Úvatar ya estaba harto de perder el tiempo. Se molestó más porque Luke se reveló y lo más probable es que no traían a todas las personas que deseaba y le tocaba a él mismo ir por sus víctimas.
Lo primero que debía hacer era cazar su sangre y luego buscar a los demás. Adremelech era el único que estaba en la sala. Ñlamó telepáticamente a Lebara.
Era momento de empezar con su plan.
Lebara vino rápidamente.
— Señor, me llamó — dijo su esclavo en tono servil.
Úvatar esquivó un rayo que Adremelech le envió. Tenía poco tiempo su hijo a pesar de todo era un gran guerrero.
— Lo tienes preparado.
— Si, señor.
Lebara le mostró una jarra de oro con un líquido rojo y burbujeante. Adremelech tuvo miedo de ese líquido. Lo mejor que podía hacer era congelarlo.
En el momento que iba a lanzar un rayo congelante. Úvatar tomó el contenido.
Adremelech no lo podía creer. Se quedó mirando cómo el cuerpo de Úvatar se incendiaba, Lebara aprovechó ese momento para huir. Sabía que el malvado demonio elfo muy pronto se recobrará más fuerte y peligroso que antes.
Corrió lo más rápido que pudo, pero le dieron pena las víctimas de Úvatar así que les gritó — Huyan.
Adremelech , Khalid y Luke no hicieron caso. Los dos últimos entraron para ayudar a Adremelech y se quedaron consternados al ver el cuerpo de Úvatar en llamas.
Adremelech sabía que no debía perder tiempo — Será mejor que lo congelemos y lo llevemos al inframundo. Antes de que se recupere.
Luke suspiró — El hombre que trabaja con Úvatar tiene razón. Manos a la obra.
Khalid se rascó la cabeza. Tenía un mal presentimiento — Puede ser una trampa.
Adremelech miró el cuerpo de Úvatar que aún se quemaba. El demonio emitía gemidos desgarradores.
— ¿ Y qué debemos hacer? ¿Alguna idea?
Khalid alzó los hombros — Ninguna, mejor lo congelamos . Así páramos sus gritos. Nadie debe sufrir así. Ni siquiera este monstruo.
Los tres se unieron y empezaron a congelar a Úvatar que sonrió a pesar del dolor que sometía su cuerpo.
Con toda su fuerza y poder empezó a conjurar.
— Mi sangre, su sangre.
Mi dolor, su dolor — Luke fue el primero en quemarse seguido por Adremelech y Khalid.
Khalid aún se quejaba del dolor. Miró a Adremelech y dijo — te lo dije.
Úvatar ignoró a su hijo — Mi voluntad, su voluntad. Ahora son mis esclavos.
Luke resistiendo gritó — No, seré tu esclavo... — antes que Luke terminará la frase empezó a convulsionar mientras su cuerpo moría.
Los que lo ayudaron a pesar de que sufrían el mismo tormento fueron Adremelech y Khalid que le lanzaron un rayo congelante.
— Estúpidos. No pueden luchar con lo inevitable. —Como los necesitaba vivos para el sacrificio. Los encadenó a unos pilares y dejó de quemarlos.
Luke agonizaba como era un vampiro el fuego casi lo mato. A diferencia de Khalid que como parca su piedra lo mantuvo a salvo pero si pudo percibir el dolor. Adremelch fue el menos afectado al ser un demonio y poseer los poderes Ganhau, el demonio del fuego pero aun sentía dolor. El fuego al que los expuso Úvatar era maligno y contenía veneno.
— A riesgo de repetirme, son estúpidos. Como puede ser mi sangre tan débil, tonta y necia. Debe ser la sangre de sus madres. Morirán si no les ayudo. A cambio pido lealtad.
Luke casi sin fuerzas dijo en voz tan baja que Úvatar apenas lo escucho. — Prefiero la muerte a traicionar a la mujer que amo, a mi familia y amigos. Es algo que no entenderías.
Úvatar por un momento no dijo nada y a pesar de la furia que sentía por Luke. Dijo luego de varios minutos. — Claro que lo entiendo, pero un día, te darás cuenta de que la hembra que elegiste por compañera. Te traicionara.
Tomó la cara de Luke entre sus manos. — Tienes sus mismos ojos tan azules como el mar y la misma arrogancia de tu abuela. Prefiero a su pueblo que al macho que amaba. Te sanaré
Adremelech un poco más tranquilo al ver a Luke con vida y sanando de sus heridas dijo — Lo sanas porque te sirve. ahora me sirves. Tienes un plan con tu quien comparte tu sangre y magia.
Úvatar caminó hacia Adremelec que de los tres era el más fuerte. — Eres tan inteligente como Apepi. Lástima que ella pensaba más en los otros que en sí misma.
Tomó el rostro de Adremelech y le dio una descarga que lo hizo gritar del dolor — Al igual que ella, no sabes permanecer callado. Ella solo tenía que traicionar a Baal pero prefirió que la violara y la atormentara que hacerlo.
Era una gran guerrera, la desee como a ninguna hembra. Lástima que no pude quebrarla pero estoy seguro de que lo haré con su hijo.
Adremelech le sostuvo la mirada — No lo lograras.
— Claro que lo haré. Solo es cuestión de tiempo. Aunque lo primero que haré será matar a tu puta.
— No te atrevas a tocarla.
Úvatar río primero la violaré al igual que hice con tu madre y luego la mataré en tu presencia.
— No te ...
Uvatar torturó a Adremelech con un rayo.
— Tú, eres mi prisionero y ofrenda. Los tres lo son.
Khalid miraba al piso de madera. No deseaba hablar de su madre con la escoria que lo engendró.
Úvatar sospechaba sus sentimientos. De todos los que compartían su sangre y magia Khalid era la máxima decepción y al que deseaba más hacerle daño.
— Tú eres mi mayor de decepción. Eres un llorón y tonto. No te pareces ni a tu madre o peor a mí. DurKhalid.
Khalid lo miró a los ojos. — Me alegra no parecerme a ti. Eres un ser egoísta y lleno de rencor y ego.
Úvatar lanzó un rayo , pero Khalid se aguantó el dolor
— Eres tan orgulloso y un tonto soñador como tu tío Áxel, aunque no tengas su sangre.
Khalid casi sin fuerzas le contestó — Das demasiado valor a la sangre. Áxel me crio como a su hijo. Lo cuenta es que me enseñó a ser un macho de bien a diferencia tuya que solo eres un monstruo vengativo.
Uvatar como respuesta le lanzó un rayo como respuesta. Khalid siguió sin emitir un sonido. Fue hasta el rayo numeró 12 que se desmayó.
El demonio elfo hizo que Khalid despierte.
— Por lo menos eres resistente, DurKhalid.
— Mi nombre es Khalid, yo me gane ese nombre.
— Tu madre te puso Isildur por mí. Era mi segundo nombre.
Khalid con asco — Me puso así porque significa esperanza y eso era para ella. Tu no conocías a mi madre.
— Tu ni siquiera sabías que ella era tu madre. Y no conoces la razón por la que perdiste la memoria.
Khalid no dijo nada porque el asqueroso de Úvatar tenía razón. Alegre por ese hecho Úvatar siguió hablando al ver que el rostro de su hijo reflejaba curiosidad.
— Me imagino que no sabes que les borraron la memoria junto a Gilranren que ustedes dos ya se conocían...
Antes que pudiera preguntar sonó una alarma. Úvatar furioso dejó de torturar a sus descendientes y fue a ver quién era el intruso.
Les deseo un buen fin de semana.









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