Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

viernes, 2 de octubre de 2026

Después de todo. Capítulo 32 ( Segunda Parte)

 Hola ¿Cómo  están?  



Esperó que les  guste  este  fragmento.

Capítulo  32



Luke  volvió  atacar  a  Khalid   aunque  sentía desprecio por lo que hacía. Pero la  vida de  Anazareth  estaba  en  riesgo. Fue cuando  su  primo  le  gritó.

  —  Piensa  Luke, Uvatar no la salvará aunque  vendas  tu alma para curarla.

Luke  dejó  de atacar  a   Khalid mientras Úvatar  estaba  furioso   con  el entrometido  que  arruinó su  diversión.  Por  eso  lo atacó pero  fue  frenado por  Adremelech.

Luke se sintió  avergonzado  de  caer  en la trampa de  su  abuelo. En lugar  de atacar a sus amigos  los tres  deberían enfrentarse al malvado Úvatar.  Juntos  son más  fuertes. 

A Luke le  preocupaba  que  Üvatar   ataque a su primo.

 —  Tienes  razón  Sinclair. 

Luke atacó a Úvatar  junto a  Khalid  y  Adremelech.  Uvatar  escapó  rápidamente .  Pero al tercer intento  fue  congelado.  Luke  sabía que no tenían mucho  tiempo.

Miró  a su primo  y a las personas que  lo rodeaban   y les gritó  — Es  hora que  salgan de aquí.  Luke  junto a  Khalid   rompieron   el  campo de fuerza  que Úvatar mantenía.

Pero  el  demonio elfo  se liberó  del   congelamiento.  Úvatar  ya  estaba  harto de  perder el tiempo.  Se molestó  más porque  Luke  se reveló  y lo más probable es que no  traían  a todas las personas que deseaba y le  tocaba a él  mismo  ir  por  sus víctimas. 

Lo primero que  debía  hacer era cazar   su  sangre  y luego  buscar a los  demás.  Adremelech  era el único que estaba  en la  sala. Ñlamó  telepáticamente  a Lebara. 

Era momento  de   empezar  con  su plan. 

Lebara  vino  rápidamente.

 —  Señor,  me llamó   —  dijo su esclavo en tono  servil.



Úvatar  esquivó un  rayo que  Adremelech  le envió.   Tenía poco tiempo su hijo  a pesar  de todo era un gran guerrero. 

 —  Lo tienes preparado.

 —  Si,  señor. 

  Lebara  le  mostró una jarra  de oro  con  un líquido  rojo  y  burbujeante.  Adremelech  tuvo miedo  de ese líquido.  Lo mejor que podía  hacer  era congelarlo.

En el momento que  iba  a lanzar   un  rayo congelante.  Úvatar  tomó el contenido. 

Adremelech no lo podía  creer. Se  quedó mirando  cómo  el  cuerpo  de  Úvatar  se  incendiaba,  Lebara aprovechó  ese momento para huir. Sabía que    el malvado  demonio elfo muy pronto  se recobrará más  fuerte y peligroso  que antes.  

Corrió  lo más  rápido que pudo, pero  le dieron pena  las  víctimas  de Úvatar  así  que les  gritó  —  Huyan.

Adremelech ,  Khalid  y  Luke no hicieron  caso. Los  dos  últimos entraron para ayudar  a  Adremelech  y  se  quedaron consternados al ver    el cuerpo  de Úvatar  en  llamas. 

Adremelech  sabía que no  debía perder  tiempo  — Será mejor  que lo congelemos  y lo llevemos  al inframundo. Antes de que se  recupere. 

Luke  suspiró  — El hombre  que  trabaja  con  Úvatar  tiene razón. Manos  a la  obra. 

Khalid   se rascó la  cabeza.  Tenía  un mal  presentimiento  —  Puede ser  una  trampa. 

Adremelech   miró   el  cuerpo de Úvatar que aún  se   quemaba.  El  demonio   emitía  gemidos    desgarradores. 

—  ¿ Y qué debemos hacer? ¿Alguna idea?


Khalid alzó los  hombros — Ninguna,  mejor   lo congelamos . Así páramos  sus  gritos. Nadie  debe sufrir así.  Ni siquiera  este monstruo. 

Los  tres   se unieron   y empezaron  a  congelar a  Úvatar que  sonrió  a pesar  del  dolor  que sometía  su  cuerpo.

Con toda  su  fuerza   y poder  empezó  a conjurar.


 — Mi  sangre, su  sangre.

Mi dolor,  su dolor —  Luke  fue el primero en quemarse  seguido por  Adremelech  y  Khalid. 

 Khalid  aún se quejaba del dolor.  Miró a  Adremelech  y  dijo  —  te lo dije.

Úvatar  ignoró  a su hijo   —  Mi voluntad, su voluntad. Ahora son mis  esclavos. 

Luke  resistiendo  gritó  — No, seré  tu esclavo... — antes que Luke terminará  la  frase empezó a convulsionar mientras  su cuerpo moría. 

Los que  lo  ayudaron  a pesar  de que sufrían el mismo  tormento  fueron  Adremelech y  Khalid que le lanzaron un rayo congelante. 

— Estúpidos. No pueden luchar  con lo inevitable.  —Como los necesitaba  vivos para el sacrificio.  Los    encadenó  a unos pilares  y  dejó de quemarlos. 

Luke   agonizaba   como era un  vampiro  el fuego   casi lo mato.  A diferencia  de  Khalid   que   como parca  su piedra   lo mantuvo a salvo pero si pudo  percibir  el dolor.  Adremelch  fue  el menos  afectado  al ser un demonio  y poseer los poderes  Ganhau, el demonio del fuego  pero aun sentía dolor.  El fuego al  que los  expuso  Úvatar  era  maligno y contenía  veneno. 

 — A  riesgo de repetirme,  son  estúpidos.  Como puede  ser  mi  sangre  tan débil,  tonta  y necia.  Debe  ser  la  sangre  de sus madres.  Morirán si no les ayudo.  A cambio   pido  lealtad.

Luke  casi sin  fuerzas  dijo  en voz  tan baja que  Úvatar  apenas lo escucho.   —  Prefiero la muerte  a traicionar  a  la mujer  que  amo, a mi  familia  y amigos.  Es  algo que no entenderías. 

Úvatar  por un momento no dijo nada y  a pesar   de la  furia que sentía por Luke. Dijo  luego de  varios minutos.  —  Claro que lo entiendo, pero un día,  te darás cuenta de que la  hembra que elegiste por  compañera.  Te  traicionara. 

Tomó  la  cara  de  Luke entre  sus manos.  — Tienes   sus mismos  ojos tan  azules  como el mar y  la misma   arrogancia    de tu abuela. Prefiero  a su pueblo que  al macho que amaba.   Te  sanaré  

Adremelech  un poco más  tranquilo  al  ver a  Luke con  vida  y sanando de sus heridas  dijo  — Lo sanas  porque  te sirve.  ahora me sirves.  Tienes  un plan con tu  quien  comparte  tu  sangre  y magia. 

Úvatar  caminó  hacia  Adremelec  que  de  los tres era el más  fuerte.  — Eres tan  inteligente como  Apepi. Lástima que ella  pensaba  más   en los otros  que en sí misma.  

Tomó el rostro  de  Adremelech  y  le dio una  descarga  que   lo hizo  gritar del dolor  —  Al igual que ella, no  sabes   permanecer  callado. Ella solo tenía que traicionar  a Baal  pero   prefirió que la violara  y   la atormentara   que  hacerlo. 

Era una gran  guerrera,  la desee  como  a ninguna  hembra.   Lástima   que no pude  quebrarla  pero  estoy seguro de que lo haré con su hijo. 

Adremelech  le sostuvo la mirada  —  No lo lograras.

—   Claro que lo haré.  Solo es cuestión  de tiempo.  Aunque lo primero que haré  será matar a tu puta.   

—  No te atrevas a tocarla. 

Úvatar río  primero la violaré  al igual que hice con tu madre  y luego la mataré  en  tu presencia.  

—  No te ...

Uvatar torturó a  Adremelech  con  un  rayo. 

—  Tú,  eres mi prisionero y  ofrenda.  Los tres  lo son.

Khalid miraba al piso  de madera.  No deseaba  hablar  de  su madre  con  la escoria  que lo engendró.

Úvatar  sospechaba sus sentimientos. De  todos los que compartían su sangre  y magia Khalid  era  la  máxima  decepción  y al que deseaba  más  hacerle  daño. 

—  Tú eres   mi mayor  de  decepción. Eres  un  llorón  y  tonto.  No  te pareces  ni a tu madre   o  peor  a mí. DurKhalid. 

Khalid  lo miró  a los ojos.  —   Me alegra  no parecerme  a ti.  Eres  un ser  egoísta  y  lleno  de rencor  y  ego. 

Úvatar  lanzó un rayo , pero  Khalid  se aguantó el dolor  

—  Eres  tan orgulloso y un tonto soñador   como tu  tío  Áxel, aunque no tengas  su sangre.  

Khalid   casi  sin fuerzas le contestó —   Das demasiado  valor a la sangre.  Áxel  me  crio como a su hijo.  Lo  cuenta  es  que me enseñó a ser   un  macho  de  bien  a diferencia  tuya  que  solo  eres  un monstruo  vengativo. 

Uvatar  como  respuesta  le  lanzó un  rayo como respuesta. Khalid  siguió sin emitir   un  sonido.  Fue  hasta  el rayo numeró 12   que  se  desmayó.

El demonio elfo    hizo que  Khalid  despierte. 

—  Por lo menos eres  resistente, DurKhalid.

—   Mi nombre  es  Khalid,  yo me  gane  ese nombre. 

—   Tu madre  te  puso  Isildur por  mí.  Era mi segundo nombre. 

Khalid  con  asco  —  Me puso así porque  significa esperanza  y eso  era para ella.  Tu no conocías  a mi  madre. 

— Tu ni siquiera  sabías  que ella  era  tu madre. Y  no conoces la  razón por la que perdiste  la memoria.

Khalid  no dijo nada  porque   el  asqueroso de  Úvatar tenía razón.  Alegre  por ese  hecho Úvatar siguió  hablando al ver que el rostro de  su hijo   reflejaba  curiosidad.

— Me  imagino  que no  sabes  que  les   borraron la memoria  junto  a   Gilranren  que ustedes  dos  ya  se  conocían...

Antes  que pudiera  preguntar   sonó  una alarma.  Úvatar  furioso  dejó  de torturar  a sus  descendientes y  fue  a ver quién era el intruso.



Les deseo  un buen fin de semana.





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