Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.
Mostrando las entradas con la etiqueta En las sombras de tu corazón. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta En las sombras de tu corazón. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de mayo de 2023

En las Sombras de tu Corazón. Capitulo 33 (Capítulo final)

Hola ¿Cómo  están? Hoy les  traigo  el último  fragmento  de  mi historia  esperó que  sea  de su  agrado.  


Capítulo  33

Anazareth  se puso  a llorar  como una tonta  ese  funeral  le recordaba  al de su abuelo y al  de su  padre. Perdió a tantos  seres que le importaban  en tan poco  tiempo que   se le partía el corazón. Lo peor es  que engañó a su abuela.  No quería  discutir  con ella sobre  Azidahaka  y sobre las imágenes  que  rodeaban  su  cabeza.  Estaba  tan  distraída que  casi se  cae  a un acantilado  si  no fuera  porque   alguien la  agarró. Supo  inmediatamente   de  quién se trataba.
— ¿Por qué siempre me  estás  salvando?
Luke se rio en  lugar  de  contestar.  Lo que  enfureció  más a Anazareth, que empezó  a caminar con rumbo incierto solo para alejarse  lo más  pronto  del  vampiro. 
—  No te  vayas. 
Anazareth  no  contestó.
— Me  gusta salvarte  aunque  tu  no lo necesites.  Por  lo menos  me  hace sentir  útil. 
Anazareth se  detuvo  al sentir  la  tristeza  en  la  voz  de  Luke. Se  acercó y se sentó a las  orillas de  un  árbol. Luke  se aproximó   y se sentó  a su lado. 
— Eres  útil  , aunque   más eres  un fastidio.
— No soy un fastidio.
Anazareth  alzó la  ceja  y lo miró con expresión  de  incredulidad. 
Luke  que  hace  un momento se encontraba  triste  ahora  se hallaba  un poco  más  animado solo porque ella  estaba a su lado. 
—¿ Por qué llorabas?
— Te  lo digo si tú me  dices  que  te paso. 
Luke  suspiró y no dijo ni una palabra  por  un  buen momento. Ambos  se quedaron  mirando  el  amanecer—. Sé  que es tonto  pero  Adremelech   y  Khalid fueron elegidos para matar  a Úvatar. Yo  también  tengo la  sangre  de ese monstruo  debería poder  destruirlo.  Me siento  como la  hermana  fea.
— Tú nunca  serás  la  hermana  fea. Y quien  te  dice  que no serás elegido   aún  falta  un miembro  por lo que sé.   

Luke  alzó los  hombros. — ¿Ahora  dime  lo que  te pasa?
Anazareth  para  evitar  el tema  y por lo que  lo creía  dijo —. Sabes  yo pienso  que los  5  elegidos  son  como un cuerpo  humano. 
Amelia  es el  cuerpo físico permite  que se  mueva.  Seirim  es  la  visión  por  lo que permite  mirar a  donde  va. Adremelech   es el cerebro . Khalid  es la voz,  Gilraren  es   la magia. Pero yo  creo que  tú eres  el corazón y solo con el corazón  podremos  ganar  a  ese monstruo. 
Luke  agradeció lo que le dijo. 
— Ahora dime lo que  te pasa.
Anazareth  suspiró de  forma lastimera  —.  Observe  a  mi monstruo  de  nuevo  a los ojos. Azidahaka ha estado obsesionado  conmigo desde siempre y  aunque es  que  debo enfrentarlo  sola  tengo miedo. 
El tomo su mano  aunque  ella  quiso  impedirlo 
— No estás  sola  . Puede que no me necesites, pero ahí estaré.


Ya era  de noche  en París  cuando Adremelech  y  Vanora  regresaron  del funeral. él le indicó  que fuera   a  dormir  ya que  tenía que  revisar  ciertas  cosas involucradas  con  el inframundo. 

Adrmelelech  estuvo junto  con su celular   hablando   buen tiempo con Remiel y  Dauroji. Iba a acostarse, pero se quedó  mirando a la ventana. Tenía un mundo que proteger, pero  sentía  que no tenía  fuerzas para enfrentar la  guerra  que se aproximaba.  Serían  capaces  de  vencer   a  Úvatar el innombrable. Estaba  tan  concentrado en sus pensamientos   que no  se dio cuenta de que  Vanora  se  acercó  y  tocó su  hombro. 

Él le abrazó — Tengo miedo.

Ella  sonrió  porque  sentía lo mismo. Se quedaron  entre las sombras  abrazándose no era necesario palabras  estaban  juntos y lucharían  juntos  por  un mismo  ideal  entre las  sombras  y la  luz. En él silenció y en  ruido  de la batalla  sus  corazones latirían juntos.   


 Fin

Esperó que la novela  le  haya  gustado  y  que  tenga  un  genial fin de  de semana. 






viernes, 12 de mayo de 2023

En las Sombras de tu Corazón. Capítulo 33 ( Tercera Parte)

Hola  ¿Cómo  están? Esté  pequeño  fragmento es  penúltimo capítulo de  mi  novela. Esper{o que sea  de su agrado 


Capitulo  33




La  ceremonia  funeraria   de  Amras  como casi la  de todos  los  dragones  se  daba   unos minutos  antes de que  amanezca. En medio de la oscuridad   y el dolor  de la  muerte esperando un nuevo día para  que el espíritu  del que  se  va   renazca  más  sabio y  fuerte. 
En el  funeral  se  encontraban   todo tipo de seres   que poblaban  Seragon. Como dragones,  hadas,  aves  fénix, ogros,  orcos,   unicornios  y  más.   Elfos de todo Erembor   llegaron a  despedir  al rey  de  los  dragones.  Vampiros,  hechiceros , hombres lobo y humanos  comunes  fueron  al funeral.  Demonios  de  todos los  clanes    se hallaban presentes. En un rincón  Kappa  uno de los amigos   más  antiguos  de  Amras  lloraba tratando de  sobreponerse. 
Adremelch  junto  a otros seres  le  pidieron  que  hablara  sobre  Amras. Él no  se sentía preparado  para hacerlo.  Mas eras  su deber   camino   hacia  una  pendiente   la mayoría  de  dragones  volaban a su alrededor  ya que el funeral  era   al aire  libre   y las  cenizas  de  Amras   serían  para  fertilizar  los  árboles  de  su  amado bosque. 
Recordó  por un momento  sentirse así de perdido  fue  solo algunos meses en el funeral de  su amado  abuelo.  Cómo le  gustaría  ver  a Leviatán  tenía  tantos  miedos  y  dudas. Aunque  más que  hablar con él, solo quería  abrazarlo una  vez  más. 
Respiró de forma  profunda para dar su  discurso. Miró el papel que preparó junto  a  Vanora  unos minutos antes  y lo guardo  — Iba  a dar  un discurso  largo  hablando  de  todas las  virtudes  de  Amras  las cuales  eran muchas. Pero  él decía  que las palabras  son solo deseos, son las acciones  las que nos  definen. Son  ellas las que eligen  entre  dañar  o proteger.  Entre amar...
Úvatar que se encontraba  escondido  entre las  sombras  casi  vomita  al ver a su  sangre   ser  tan débil. Sus  hijos eran una decepción,  aún así  lo  vencieron. 
Iba  a  marcharse, estar  en Seragon y en  el valle de los  dragones  era peligroso  tenía muchos  enemigos  alrededor. Solo vino por si acaso pudiera distinguir la presencia de Moñái intentó contactarlo, pero le fue imposible. Fue al inframundo, pero  casi  es  atrapado, sintiéndose  cada  vez  más  perdido. Fue  cuando  oyó a dos  dragones   discutir.
— Es  cierto  que  Moñaí se   transformó  en  piedra.
— Si lo oí decir  a Chatel cuando hablaba  con su madre.
Úvatar  recordó que  cuando un  dragón  se hallaba moribundo podía morir  en el valle de los  dragones  o convertirse  en piedra  y morir de forma  deshonrosa ya  que según los  dragones  su espíritu  no  irá  al otro mundo ni  renacerá.
Úvatar  contaba  con  Moñái  para que le dijera   sobre su  debilidad  al  enfrentar  a sus hijos. Ahora   estaba  solo.
Fue  a  la  Patagonia   al  golpear  a  tonto de  Azidahaka para tratar de sentirse mejor.  Iba a torturarlo  cuando el exdemonio  desnudo  y  colgado de  un poste  empezó  a gemir. 
— No me hagas  daño,  en lugar  de torturarme   hazlo con tus hijos. Son tu  sangre  tú podrías  controlarlos. 
Úvatar  rio se le  ocurrió una idea que  destruiría  a  sus enemigos  y lo  llevaría a  gobernar  los  5 mundos.  

Les  deseo un genial  fin de semana.  






 

viernes, 5 de mayo de 2023

En las Sombras de tu Corazón . Capítulo 33 ( Segunda Parte)

 Hola  ¿Cómo están?  Hoy sabrán que pasará con los podres  de  Adremelch, Esperó que les   agrade  esté fragmento. 

Capítulo 33



Luego de   varios  minutos  abrazados Vanora  interrumpió — Será  mejor que me dé  un  baño  antes. Si  vamos  al funeral y  pronto vendrán Halrinach  y  Seirim. 

Vanora  casi   se  cae  de la  cama  cuando  quiso  salir  de ella.     Adremelech la ayudó a salir, medio sosteniéndola, mientras entraban al  baño. Llamaron  al  teléfono  y el  demonio  dejó a  Vanora  unos minutos solas

Cuando entró en el  baño.  Vanora  estaba en   la ducha,  sentada en el azulejo debajo del agua, la cabeza entre las manos. Llorando.

El corazón  de  Adremelech se partió por la mitad. —Vanora . Se arrodilló junto a ella, tan valiente. —¿Tienes dolor ?

Vanora  se secó las  lágrimas   del rostro —Estoy bien.

— Adremelech levantó  la  ceja incrédulo y dijo  preocupado  — Vanora. 

La  jefa  de los recolectores de  almas  suspiró  — Me  vas a  creer  tonta. 

Adremelech  se acercó  y  le  acarició la mejilla  —Dime ¿Qué pasa?

Vanora estaba temblando a pesar del agua caliente cayendo sobre ella. — Aun  puedo ver  a los  soldados que maté y el rostro de Livio.  Sé que  me estaba defiendo.


A Adremelech no le importó mojarse  simplemente le  abrazo  y no  hablo por  mucho  tiempo.  Mientras tanto  Vanora  lloró  en sus  brazos  hasta  calmarse.  — Lo sé,  es parte  de lo que somos .  Ser  guerrero y proteger  implica  costos.

Ella  aun refugiada  en su pecho  y  algo  más  calmada  respondió  —. Lo sé. 

Supongo que deberíamos lavarnos antes de que el agua se enfríe y  venga  Halrinach.

Adremelech   acarició  su  cabello —. Hagamos eso —.  La ayudó a ponerse de pie. Estaba  tan agradecido  que ella  llegó a su  vida  —. Te amo, Vanora Ciel.

—Yo también te amo —susurró. Girándose en sus brazos, y  mirándolo al rostro  para darle un beso.

 Adremelech con cuidado, le quitó la ropa y examinó  si el cuerpo  de  Vanora  tenía  moretones   o estaba  lastimado.  Suavemente, la lavó, catalogando cada moretón y corte cada vez más oscuro, luego se dio cuenta, mientras ella le pasaba las manos por la espalda y emitía sonidos comprensivos de que ella estaba haciendo lo mismo.

Sus dedos tocaron con cuidado la herida  que  Úvatar  le hizo para  quitarle el collar  donde llevaba  su piedra de  recolectora.

Quiso  tener  su poder para  sanar a  Vanora  en cambio se limitó a  acariciarle  

Al oír el extraño sonido de su voz, se volvió.

Ella apretó los labios y parpadeó con fuerza, obviamente tratando de no llorar de nuevo. Mientras  examinaba  las  heridas  de  Adremelech   tenía  varios  moretones  en especial  en las  costillas.  Porque lo habían golpeado. Suavemente, tocó la mancha más oscura sobre sus costillas donde el  fuego  había  quemado su piel. 

— Por lo menos  estamos  vivos. 

Su voz se quebró cuando  Vanora susurró — Cierto.

Adremelech pensó que era  hora  de dejar  el pasado, era hora de dejar el pasado.

Se apoyó contra la pared y le sonrió. — Eres  tan hermosa.

Pasó un dedo por su hombro resbaladizo, trazó su clavícula y rodeó un pecho exuberante. Su pezón se apretó. Sus hermosos ojos azules  miraron  al miembro  de  Adremelech  que se estaba  engrosando. 

— Tú eres  hermoso — dijo  Vanora  con  voz  ronca   Ella pasó su mano alrededor de su erección y la apretó.

El miembro de  Adremelech  se volvió lo suficientemente duro como para romper rocas. Ella lo bombeó una vez y luego le pasó el pulgar por la cabeza.  Para luego acariciarlo  con  la  boca. El resto de la ducha fue un borrón de sensaciones. Sus pechos, pesados en sus manos. La sensación aterciopelada de sus pezones. El sabor de ella, cálido y húmedo en su lengua. La forma en que sus manos agarraron su cabeza, abrazándolo mientras ella gritaba y se corría. La dulzura de su boca cerrándose sobre él, su maldición cuando él se apartó y la levantó lo suficientemente alto como para empalar su miembro. Su jadeo y la tensión, luego la recepción de su cuerpo alrededor de él, dándole la bienvenida. Cómo ella envolvió sus brazos y piernas alrededor de él, envolviéndolo en calor, amor, mientras él le daba todo  el amor  que había  en su corazón.


Media hora  más tarde, Seirim llamó  a su  celular.  Por suerte este  se encontraba  en un  velador de lado izquierdo.  Adremelech  salió  gruñendo  del  baño. Envuelto  en una  toalla de color  azul.  

— Hola.

—  Hola, Adremelech,  estamos en la puerta para  recogerlos.  

— Mierda — dijo en voz  baja.

Mientras oía  a  Halrinach  —. Será mejor  que entremos. Igual quiero  revisar  cómo se encuentran Adremelech y  Vanora, tal vez  se encuentren en peligro. 

Sin tiempo para maldecir    Adremelech    fue  abrir la puerta  aun  en  toalla mientras le  decía a  Vanora  sé  que  cambien lo más  rápido posible. Conociendo  Halrinach estaba ya  pensando en entrar  aunque sea una  casa ajena. 

— Hola.

— Ya  era hora  que  nos  abras la puerta.

Seirim le  dio  una sonrisa de  disculpa mientras  entraba  en el apartamento.

— Parece  que  te encuentras  mejor  y algo  mojado.

—  No  me  diste  el tiempo  de  cambiarme.

Halrinach  sonrío — Me imagino en qué estabas  ocupado. Y  no tienes  nada que no haya  visto antes. Además,  si recuerdas  yo te  cambien los pañales.

Seirim  se  rio mientras  Adremelech  le  miraba  de  fea  forma. 

En ese momento  salió  Vanora  vestida  con  un traje  negro —. Buenas  tardes.

—  Me  da  gusto  verte  Vanora. Primero te  voy  a  examinar  a ti y  luego  a  Adremelech. ¿ Hay  algún sitio privado? 

Vanora  le indicó   una pequeña  habitación  que utilizaba  de  biblioteca.

Ni bien quedaron solos  Seirim  vistió  a  Adremelech  con su magia para no perder  el tiempo. 

— Gracias , ¿ qué  pasó en Seragon?

—  Ya  lo sabes  Amras  murió. Úvatar escapó, pero no logró  su propósito    de  volver  loco  a Amras . Ni bien controlamos el incendio  Chatel  fue  a  ver a  Moñái  pero este  se  convirtió en piedra.  El  rey Dauroji mando  varios  cazadores  e incrementó las seguridades  del inframundo. 

Adremelech  suspiró pensando  en la  guerra que se aproximaba —  Parece que  todo va  bien  en lo  posible. 

— Pero por lo que  te quería   hablar en privado es  que  fuiste seleccionado  uno  de los  asesinos  de Úvatar  junto  a  Gilraen  solo  falta  un  elegido  más para  destruir  al  demonio elfo. 

Adremelech  sintió un poco de miedo, siempre supo  que ese  era su destino pero  ahora como ayudaría  sin sus poderes. 

 Se libró de contestar  por la llegada  de  Vanora y  Halrinach.

—  Veo que estás  vestido.  Me  gustabas  más  de la otra  forma. 

Vanora  gruñó. Halrinach  solo rio.

—  Vamos, quiero  examinarte.  Me alegra  que  Vanora  este  muy bien y ahora tiene  todos  sus poderes    de recolectora. 

Vanora  mostró  un dije  en su  cuello. Adremelech  se encontraba  feliz  por  ella.

Fueron  a la  biblioteca  de  Vanora . Halrinach  le pasó una piedra   verde por  todo el  cuerpo.

—  Parece que cicatrizas  bien. Todo  está perfecto. 

Adremelech conocía muy bien a  Halrinach  fue  casi una madre para  él. En lugar de preocuparse  de  sus miedos  decidió consolarla  y ver lo que podía  hacer.

— ¿ Qué pasa?

—  Tengo miedo por  Anazareth. Azidahaka  está junto  a Úvatar  ese  pervertido siempre  estuvo obsesionado  con mi nieta  y aunque no tenga poderes  puede  hacer mucho  daño. 

— Anazareth puede defenderse  ya no es una niña  y  vamos  a estar  con ella. 

Halrinach   abrazó  a  Adremelech para su sorpresa  —  Eres  un buen  chico,  vamos  al  funeral. 

Adremelech  asintió.  

Halrinach   se paró  de la puerta  y casi  hace  caer  a  Adremelech —. Antes que se me olvide  . Dame  el anillo  que  te  di para que te guiará  en la máquina.

Adremelech lo hizo —. Gracias por  ayudarme  allá. 

— Siempre,  muy pronto  volverán tus  poderes.  Te los quite  para que no los pierdas con la máquina. 

Adremelech  suspiro de alivio mientras  salía  en busca  de  Vanora  para irse a Seragon,

Les deseo un genial  fin de semana. 






viernes, 28 de abril de 2023

En las Sombras de tu Corazón. Capítulo 33 ( Primera Parte)

 Hola. ¿Cómo  están?  Hoy les traigo un nuevo  fragmento  de mi historia.  Sabrán que paso con  Adremelech y  Vanora. 


Capítulo 33



A Vanora no le gustaba apoyarse en nadie, pero  apenas  podía   caminar  por  suerte   Zhara la ayudaba. Quién  le  diría que  hasta  hace  unas  semanas las  consideraba  su rival.

Estaba  tan  mareada  que ningún pensamiento coherente  pasaba  por  su  cabeza.  Lo único que deseaba  era  estar   junto a su  adorado  demonio y  dormir. Después de que  hablaran  con  Halrinach  y  Adremelech  se  desmayara  fueron  al apartamento  de  Vanora. 

En minutos  ya  estaban   en un apartamento  enorme   muy limpio y  bien cuidado.  Vanora  era  fanática  de la limpieza  y el orden. Zahra  con ayuda  de los Halrinach  dejó  a Adremelech  en un  cuarto   grande   y  bien  iluminado en el que había  una enorme  biblioteca.   Adremelech  fue  depositado  en   la  cama para que  descanse  Vanora   se sentó a su lado  y prácticamente  minutos  después se  quedó  dormida. 

Zahra  mediante   el uso  de su poder  mágico   cambió su  ropa  por  unos pijamas  de  color  azul.  luego  tomó la   ropa  y la  dejó en el cuarto  de lavado. Después   fue  a la cocina  a  hacer  algo  de  té.

 Estaba  muy preocupada  por  Amelia , Sebastián y  Heli que  fueron a ayudar   en el incendio de  Seragon. Todavía no tenía noticias  sobre  ellos  y  lo único que podía  era dar  vueltas  en el apartamento.


Pasó  casi  una  hora o más  antes que  Adremelech  con  un  terrible  dolor  de  cabeza  y  de todo su cuerpo  se  despertará.  No supo dónde se encontraba  pero no le importó  ya que   solo por  estar   junto a  Vanora  y  salvo hizo  que se sintiera  aliviado . 
Acarició el rostro  de  Vanora  y le  dio un beso  en la frente. Cerró los ojos  agotado.  Terminaron  con  Billy  y  Vanora  se encontraba  a salvo.  Maldijo  cuando  pensó  en Úvatar  y que  casi  mata a la mujer  que amaba. 
Lo peor  es que estaba  haciendo  de las  suyas destruyendo  Seragon. se imaginó que su  objetivo  era  Amras.  Recordó  que  Úvatar  quiso liberar   a  Moñái imaginó que  ambos  tenían  algún pacto. 
Adremelech miró a  Vanora, suspiró no quería separarse de ella, pero  tenía deberes que cumplir. Agradeció no estar desnudo.  Hizo un hechizo para cambiarse, pero  cuando quiso  hacerlo no pudo  .
Su  corazón se paralizó por haber perdido sus poderes.  Pensó  en cómo protegería a  Vanora  y  vencería  a Úvatar  sin  ellos. 
Trató de pararse, pero  se sentía mareado. Respiró hondo y lo consiguió. Oyó  un  ruido y se  apresuró  a defender  a  Vanora.  pero solo era  Zahra que  iba  a  ver como se encontraban.
— Me alegra  ver  que te encuentras  mejor. ¿ Deseas  algo?
Adremelech   quiso  decir  —. Volver a  tener mis poderes. En lugar  de eso  dijo en forma  educada  — Nada,  gracias.
— Si  te ofrece algo,  me llamas.  
Zahra  iba a marcharse   cuando  Adremelech  le preguntó. 
—¿ Sabes que  ocurrió en Seragon?
— Solo  sé  que todos  fueron a ayudar y  que  Anazareth  está haciendo  ese  hechizo tan polémico.
— No  es polémico   solo es  difícil.
Zahra  suspiró  y   se  apoyó en la pared  — Lo difícil  es no poder  ayudar o saber lo que pasa. Pero esperó  que  todos  estén  bien.
Adremelech  se sentó  apesta  sentirse  tan débil —  Lo mismo  digo  y  gracias por cuidarnos.
—  Ni lo digas  para mi son como  familia me  gusta  estar a su lado. 
— Gracias .
—  Pronto  estarán bien  y  las  cosas  volverán a una relativa normalidad. 
—  Eso espero.
Ni  bien   se  fue  Zahra,  el demonio  volvió a la  cama   tenía mucho  miedo  y  estaba muy  deprimido por perder  sus poderes. Fue  cuando  Vanora  se  movió a su lado. 
Y  se dio cuenta  de lo tonto  que era.  Se encontraba  vivo a  salvo  junto  con la mujer  que amaba.  Sus hermanos  y amigos le apoyaban  tenía    un lugar   seguro y a pesar de que  sus poderes  ya no estaban  a su lado. Su misión,  su corazón y su  inteligencia  sí.


Pensó en Zahra que a pesar  de no ser  recolectora  y  ser una simple humana  seguía luchando contra Úvatar. “Mientras  tengas  ganas  de lograr una meta y  no te  rindas  nada   podrá  frenar  el  camino por  el que decides  ir”.  Era  una frase que su abuelo Leviatán  solía decir  cuando  Adremelech   se  quejaba  de su condición de híbrido.

Su abuelo  tenía  razón   solo si  se  daba por  vencido  o  se sumaba  en la depresión lo perdería  todo. Siempre habría una  forma.

Cansado  cerró los ojos  y se quedó dormido. 

Una ligera llovizna cubrió el sol de la mañana cuando Adremelech  despertó de nuevo. No  sabía  cuánto tiempo  durmió.  Decidió pararse  e ir  al  baño  cuando volvió  al cuarto. Vanora   se había  despertado. 

Vanora   se encontraba  exhausta,  luego  de  huir  de la máquina  de estrellas. Adremelech   estaba muy orgulloso de cómo  su guerrera  luchó para  ayudarlos  a salir  de ese lugar y  la forma como  confió en él. 

Vanora   luchaba por despertar, parte  de ella  quería  seguir  durmiendo. Y  otra  parte  desea  ver  como  se encontraba  Adremelech. Con pereza  abrió los ojos.

— ¿ Cómo estás?

— Bien ¿ y tú?  

— Cansada  pero  feliz  de estar  aquí. 

Adremelech  se acercó  a la  cama  y    le  besó  en la  frente. Sin poder  decir nada  por   lo que embargaba  la  felicidad. 

Acarició  el rostro  de  Vanora  mientras  ella    apoyaba  su  cabeza  en el pecho  de  Adremelech.

—¿ Quieres  alguna  cosa? ¿Agua?

—  No por  el momento  estoy  bien.  Quisiera  estar  siempre  entre  tus brazos. 

Adremelech le  abrazo más  fuerte. Iban a  besarse  cuando  Zahra  golpeó la puerta. 

— Puedo pasar.

Adremelech gruñó. Fue  Vanora la que contestó —Sí. 

— Me alegra que estén  mejor ¿ Desean  algo?

— Estamos  bien,  gracias.

Adremelech sin soltar  a Vanora  preguntó —. ¿ Noticias de  Seragon?

Zahra  se apoyó en la puerta —. Hay   buenas  y malas noticias ¿ Cuál  desean  conocer  primero?

Adremelech y  Vanora  se miraron  para luego contestar a la vez — Las malas.

— Amras  murió.  Fue atacado por  Úvatar y Azidahaka. 

— Me  imagino que las buenas noticias son que se  salvó el  bosque —. interrumpió Vanora.

— Si  el bosque está intacto. 

Adremelech   se sentía  triste  al saber  de la muerte  del  viejo  dragón. Apretó el hombro de  Vanora  en   busca  de consuelo.  Temiendo la  respuesta a su pregunta —. ¿Qué  pasó con Úvatar?

— Escapó  junto  a  Azidahaka,  pero perdió parte  de sus poderes. Halrinach  y Seirim quieren  verte. Vendrán  dentro  una  hora o dos  para luego ir  al funeral de  Amras  que será  hoy.

Si están bien,  me marcho. Quiero  bañarme  y  arreglarme  para ir  al funeral. Además,  de ver  como  esta  Ana.

— Ve  Zahra,  y  muchas  gracias por  cuidarnos —. Dijo  Vanora.

— Los  demonios  de  Harinach   custodian el departamento.

— Gracias, Zahra nosotros  te  vemos en el funeral.  

— Será  en el  valle de los  dragones. Al anochecer en Seragon.  No nos vemos  allí.

Zhara  se acercó  a Adrmelech  que  se paró  y le  abrazó . Luego hizo lo mismo  con  Vanora y  se marchó. 

Vanora  frunció el ceño —  Me  da mucha pena  por  Amras. 

 Adremelech asintió mientras miraba   a la  ventana    en  París  ya  empezaba a atardecer. Las personas   iban   por la  calle,   ajenas   a  lo que  pasó  en Seragon. Y  el peligro que  se encontraban  si Úvatar   ganaba la  guerra  que  se  aproximaba.  Debía pelear  con todo lo que  tenía a pesar  de  que  ya  no poesía  sus  poderes  de alguna  forma   vencería  a Úvatar. 

Vanora  le  puso  una mano  en su hombro y recordó que no estaba  solo que  podía enfrentar  cualquier  batalla con  ella  a  su lado.   

Espero que  les  haya  agradado  este  fragmento.  Les  deseo  un  genial fin de semana. 






viernes, 14 de abril de 2023

En las Sombras de tu Corazón. Capítulo 32 ( Tercera Parte)

Hola, ¿Cómo  están?  Hoy les  traigo un  nuevo  fragmento de mi novela esperó que sea de  su  agrado.  Úvatar  escapo pero  todos  sufre  por  lo que  hizo. 

Capítulo 32



Gilraren miraba  la lluvia   caer  mientras  sostenía  el cuerpo agónico  de  su padre.  Ella aún se encontraba  mareada y trataba  de no llorar. 

— Mi luz, mi  esperanza,  puedo  despedirme. Está  a  salvo.

— Papa  te  pondrás. 

Amras  sonrió —  Estoy muriendo.  Pero   estoy  feliz, pude volver a verte  de nuevo  y que mi  bosque  es...

Gilraren  lloró la muerte  de  su padre  mientras  la lluvia y  tristeza   cubrían  su corazón.

Ni  bien terminaron  de   salvar  el bosque. Ananzareth  se  fue  corriendo y descendió  en un  claro lo  más  alejado de  Dauroji  y  de  su  abuela.  Estaba  muy alterada y confusa por las  imágenes  que  observó cuando  el asqueroso de  Azidahaka  le dijo ese pronombre  con el  que  solía llamarla cuando la  buscaba   con la  excusa de  jugar con ella.  Pero en  realidad  quería aprovecharse de ella

Se estremeció  de solo recordarlo. Por suerte no pudo violarla, pero desde ese  día  ella  cortó  toda relación con  Azidahaka  con la  condición  de no revelar   lo que  casi   estuvo a punto  de hacerlo ni  a su padre , ni  a sus hermanos. 

Azidahaka   se  arrepintió de ese  trato  ya  que   Anazareth  se convirtió en su obsesión  y   aunque la  veía  de lejos.  Esperaba  un día   poder  tenerla y convertirla  en su  esclava. 



Anazareth  aprendió  a defenderse  y estar  preparada  por  si  Aziadahaka   quería  violarla. Lo que le  afectó no fue  al  pervertido  exdemonio sino  las imágenes  que tuvo  de su  madre  rodeada  de esas  flores  que  casi  convierten en esclava  a  Gilraren 

Ella  estaba  tan concentrada  en sus  recuerdos  que  no  se dio cuenta de que  alguien la  seguía y la  estaba  llamando. 

— Anazareth

La  demonia   maldijo  al ver  que  Dauroji   la  llamaba

— Dau, no  quiero  pelear  contigo.

— Odio  cuando me llamas  así.

Anazareth   alzó los  hombros  y siguió  caminando. 

— Espera  solo  tardaré  un minuto. 

Anazaret suspiró, pero   se quedó   parada mirando  al horizonte para no  ver  el rostro de  Dauroji.

— Habla  solo tienes  un minuto. 

— Quería pedirte  perdón.  No  debí  dudar  de ti. Ni pelear  en  frente  a  otras personas. Somos  amigos  y eres  una  gran hechicera

Lo que  menos  esperaba Anazareth era  que  Dauroji  se  disculpara. Era  uno de sus pocos  amigos. Y sabía lo que era  capaz  de  hacer  aun  así  siempre  estuvo  a su lado.

— No pasa  nada.  Tenías  algo de razón. Podemos hablar  luego  Dauroji, necesito estar  a  solas  por favor. 

Dauroji quiso abrazar a Anazareth, pero no lo hizo. 

— Búscame si necesitas  ayuda.

—  Lo haré.


Anazareth    siguió  caminando mientras  se puso a llorar. No miraba el camino estuvo a punto de tropezarse, pero  fue  sostenida  por  Luke  que la siguió preocupado  .

Anazareth  supo  enseguida  sin mirar para saber de quien se trataba. Y  aunque deseaba  pelear   y  decirle que  se marchara  no  tenía   fuerzas  suficientes. Se sentía  tan  bien  estar  en sus brazos   que  se quedó  en ellos  por  un tiempo olvidando  sus  temores y miedos. 

Luke  tomó su  barbilla  y la miró  a los ojos. — ¿  Qué pasó?

Anazareth  se  quedó mirándolo  por  un buen  tiempo sin  responder —. Todo 

Era  extraño  decirlo.  Luke  no la miró  como si  estuviera loca. Anazareth no supo cuál de los dos se acercó o como paso, pero  ambos  se  besaron.

Les deseo un genial fin de semana.  





viernes, 31 de marzo de 2023

En las sombras de tu corazón Capítulo 32 ( Segunda parte)

 Hola,  ¿Cómo están?  Hoy les traigo un nuevo  fragmento  de mi novela. 

Capítulo 32



Úvatar  se encontraba  desesperado .  Tenía que huir lo más pronto posible, pero fue atacado por    varios  demonios. Para protegerse  tuvo  que hacer una  barrera   de  fuego que no duraría  mucho. Además,  estaba  el problema  de Gilraren luchaba  por  salir de sus brazos. Quiso  hacerla  oler  la  flor  y  ella  estuvo a punto de  romper la  cúpula que la protegía. Si uno  de los  dos  tomaba  la flor podía  perder   sus poderes   o hasta su vida  en manos  del ser  más  cercano.  Por eso  era  casi  imposible cultivarlas  si  uno percibía el olor   se  vuelve  esclavo del  ser  más  cercano lo mismo pasaba  si tocaba  la  flor  el  ser  más  cercano  podía  tomar  su poder y toda su energía hasta quitarle  la vida. O eso eran las leyendas  que decían de esa rara flor. 

Era  extraño  que un  ser  tan  tonto  y  sin utilidad  alguna  como  Azidahaka   las  cultivara  y tuviera  un   invernadero  mágico  en que había  cientos  de ellas   muy  bien cuidadas.

Miró  al cielo   una  extraña   pirámide era  la  que  producía el  hechizo de  lluvia.  Reconoció  a  una  de las mujeres que estaba  en la punta de la pirámide. Era  Anazareth si  disparaba  contra ella la lluvia   acabaría  y se  formaría  tal alboroto  que   él pudiera  escapar.


Iba  a  dispararle  tenía que ser  muy  fuerte  para  que el  campo de  fuerza  que  protegía la  demonia,  pero   él lo era  más.

Azidahaka no paraba  de llorar   casi muere  en manos   de  Úvatar.  No entendía el motivo porque  Amras  lo  salvó. Iba  a ver  si  seguía  vivo. Aunque no importaba  mucho ya que  el  efecto de las  flores  fue anulado. Si deseaban  volverlo loco   tenían  que  raptarlo y  esperar. Si estaba   vivo  Úvatar  debería  cumplir  su promesa  y  devolverle  sus poderes  demoníacos. Luego   ambos se separarían no iba a perdonarle  que  casi lo mato. Por instinto miró a  Úvatar  iba a  dispararle  a Anazareth.  Maldito  demonio elfo, él sabía lo que sentía  por   esa mujer. Anazareth  sería  suya. Era  la primera   mujer  que deseó  y nunca pudo poseerla.

Úvatar no le iba a hacer  daño.

— Netti, cuidado.

Anazareth  odiaba  ese nombre solo  Azidahaka le llamaba  de esa  forma. Al  ver a  Azidahaka  y  a Úvatar   con esa  extraña  flor    algo en ella colapso. Miles de imágenes  se agolparon en su mente .  Los  recuerdos  y  un  miedo visceral  le  hicieron perder  el  control. Hubiera  caído al  vacío de  no ser  sostenida  por  Luke.

El vampiro no sabía lo que ocurría con Anazareth la llamó, pero ella no le hizo  caso.  Tenía  que  hacer  algo  antes de que  todo  colapse. 

Anazareth  se encontraba  inmersa  en sus  recuerdos.  En ese  momento  era  una niña pequeña de  15  años   y  su madre a la que apenas  recordaba  estaba  presa  en una   cueva. Quería  ver a su madre o los seres que la rodeaban  pero  un intenso  dolor  de  cabeza no la dejaba y las imágenes  se volvían  borrosas. 

Ella gritó y empezó a desplomarse, pero    cuando iba  la  deriva  fue  sostenida por Luke que  gritaba.

— Anazareth 

Luke estaba  desesperado  Anazareth  no  hacía  caso  a sus  gritos  y  el hechizo  iba  a  colapsar.  Observó   a  Dauroji cuya siniestra mirada  prometía la muerte  de  Anazareth  y la  de él. 

Tenía  que hacer  algo .  Lo  único que  se le ocurrió  fue  morder  a  Anazareth en el lóbulo ya  que si lo hacía  en  su  cuello  tomaría  su deliciosa  sangre. 

Anazareth  en medio de  su  dolor  de  cabeza  y  de su miedo. Sintió un pinchazo  fuerte   en su oreja  y la  voz  de  Luke   que la llamaba.

Ella  reaccionó y  se paró . Se sorprendió  al ver  que  Luke  no la  dejó  caer y que  seguía  a su lado.  
Anazareth hizo un sonido entre gruñido y lloró debía seguir con el hechizo, pero  estaba   casi  fuera  de sí. Luke  le abrazó más  fuerte . 

— Tú puedes. Respira  y  concéntrate  confío en ti  demonita.

Anazareth  casi  rio. Pero  hizo lo que le dijo  de  pronto  el  hechizo  volvió  a la normalidad. Fue  cuando  vio  la  planta  en   manos  Úvatar   y  Gilraren  luchando  por liberarse. 

— Luke  puedes  lanzar  un rayo de hielo  a esa  extraña  flor. 

— Lo que  tú desees. —  Luke  mandó  un rayo tan fuerte   que   destruyó la  barrera    de  Úvatar  y  sobre todo  rompió  el  cristal   de la urna que  contenía la  flor. El demonio  elfo   la  topo y    cayó  perdiendo  parte  de  magia   trasladándola  a  Gilraren  que  también     cayó  al  vació  pero  fue rescatada  por  Kahlid  mientras  Úvatar   cayó  encima   de  Azidahaka.
 
Por  suerte  para  Úvatar  soltó la flor  y solo  le  dio un  15  por ciento de su magia  a  la  dragona. 
Cientos   de  dragones  rodearon  a  los  dos  villanos.  Azidahaka  algo adolorido reaccionó  y  lanzó  una  bomba  de humo mientras   con ayuda   de  un mecanismo  rudimentario hacía  un portal.
  
Al principio iba a dejar a Úvatar su suerte, pero él  podía  devolverle  sus poderes a sí  que  lo  arrastró  hacia  el mundo  humano.

Dragones y algunos demonios lo persiguieron, pero  era  demasiado tarde.  Úvatar escapó de nuevo.

Les  deseo un genial  fin de semana y les mando un beso. 






viernes, 24 de marzo de 2023

En las Sombras de tu Corazón. Capítulo 32 ( Primera Parte)

 Hola, ¿Cómo  están?   ¿Salvaran los  bosques  y a  Gilraren?  Lo sabrán pronto.

Capítulo  32



Uvatar  buscaba  incansablemente a Gilraren  sin   encontrarla  por  más que le llamaba, la  dragona no acudía, mientras  perdía  su valioso  tiempo.  Su hechizo no  estaba  dando resultado.  Tal  vez,  deberia utilizar la flor   que  le dio  Azidahaka. 

Cuando  Amras  observó la  extraña  flor que  Úvatar  tenía   en sus  manos  tembló. Esa  flor  no solo  le  dejaría  sin voluntad  a su hija  , sino que le quitaría  toda  o parte  de  su magia  si estuviera  en contacto  con ella  por  mucho  tiempo. 

Lo único que  se le ocurrió fue dormir  a  su hija el momento que Lolindir enloqueció. Odiaba huir  como cobarde  de su  amado  bosque.   Remiel y  Golrandir lo llamaron prometiendo ayuda. Sin  embargo,  no llegaban. Eso le pasaba  por  confiar y pedir  favores.

 Iba  a salir  del  bosque  cuando    oyó unos pasos. Era  un  humano  con el cabello rubio, el rostro débil y la mirada  taimada.  Al principio no lo reconoció su olor había cambiado algo, pero seguía  igual de nauseabundo. 

Se estremeció al  ver  a  Azidahaka  que  se puso  a  gritar.

— Úvatar, tengo lo que deseas  .   Cumple...

Amras  aunque  ahora estaba  transformado en humano  aún  tenía  magia. Pero  tomaba  todo su control para no enloquecer. Golpeó a  Azidahaka   en el rostro  y salió corriendo.

No pudo huir  mucho  un  círculo de fuego lo encerró.  Úvatar   se encontraba   volando  como si fuera  una gárgola  huesuda  y  sangrante   repartiendo  flores mientras  reía en forma  grotesca.

 — Gilraren  ven  a mí.

La  dragona  lo hizo. Ella estaba  hechizada  y no podía controlar su cuerpo. Tenía que liberarse, pero no  sabía  cómo hacerlo. Gilraren  se acercó al  despeñadero y se lanzó  al  vació para no  acceder  a  los requerimientos  de  Úvatar. 


Amras  gritó  el nombre  de su hija  —. Gilraren.

Mientras  ella  caía al vació. 

El fuego  se extendía al igual que  el  efecto de  las  flores. Amras  apenas  podía  respirar y utilizaba  toda  su fuerza de voluntad  para no  convertirse   en su  forma  de  dragón y  enloquecer. 

Gilraren creo un par de alas moradas para elevarse en el cielo y tomar la mano de Úvatar con su rostro de calavera y cuya sonrisa con sus dientes podridos daba repugnancia a la dragona, pero no podía  dejar  de hacerlo por más que  su cuerpo  luchaba  contra  ello. 

Úvatar  pudo  ver  en el rostro dulce  y bello  de la  dragona luchar  contra  su control mental. Hasta que  ella no percibiera  el olor  de la  flor  y  se convirtiera  en  su  esclava sus planes peligraban. Alzó la  voz —  Gilraren  ve  a  mi encuentro. 

Gilraren se  apresuró a  tocar  la mano huesuda de  Úvatar. Sin  embargo,  fue  detenida  por   un rayo  hielo  que disparó  su padre. 

— Gilraren no  te  acerques  a  Úvatar. 

Úvatar  maldijo —. Dragón , hijo de  puta. 

Gilraren se sintió mareada  y  se alejó un poco  de  Úvatar. El control del  demonio elfo  está mermando  .  La dragona quiso marcharse. 

Pero   Úvatar   se  acercó a  ella  y  de nuevo utilizó su control mental. 

—Quédate quieta. 

Aunque  no lo deseaba  Gilraren obedeció. Uvatar  no pudo   tomar a la  dragona  ya que   Amras  seguía  atacando.  Iba  a mandarle  un rayo  o algo. 

Tuvo suerte  que  Azidahaka  se  aproximó  por  detrás y  golpeó  a Amras  con un leño. 

El  bosque  de los  dragones, estaba  empezando a  colapsar.  Por  fin todo  salió  de la forma que  había planeado. Más  no debería perder  tiempo. Miró  Azidahaka  todo sudado con el  rostro lleno  hollín y  los  cabellos  de  color  café  claro  algo  quemados.    

— Azidahaka  obliga al  dragón  a oler  las  flores . Debemos  volverlo  loco. ¿Alguna idea?

Azidahaka  se frotó la  cabeza —. Puedo violar  a  su hija. Siempre  he querido  tocar   a esa  creída  dragona.

Tal  vez  fueron por las palabras  o el  golpe  de  exdemonio fue  muy  débil  que  Amras  volvió  en pie.  

— No te atrevas a tocar a mi hija.

Azidahaka  se  rio  — Ya estás  vencido,  estúpido  dragón.  Voy  a  destruir  tu mundo y  violar  a tu hija  hasta que  me  suplique  por  más.

Gilraren  no podía   seguir  presa del  control mental de  Úvatar. Tenía que liberarse  y  salvar a  su padre  y a su amado  bosque.  

Sintiendo  como su  cabeza   se encontraba a  punto  de  romperse  y  como en si  todo su  cuerpo le  dolía  se alejó  de  Úvatar  y se  dirigió  al  claro en llamas  en  el que se hallaban  Azidahaka  y  su  padre. 

 El demonio elfo  furioso   grito a  Gilraren.

— Ven  a mi lado o mataré   a  tu padre.

— No le hagas  caso  igual que  me matara.

Úvatar  trato  de sonreír    para hacer  tiempo. Espera  que el olor  de las  flores de la locura   debilite  los cuerpos  de  Amras  y el  de Gilraren.

— Te prometo que no le haré  daño. Ve  a mí, te necesito  Gilraren. 

Gilraren  apenas podía mantenerse   volando. Cuando quiso  acercarse  a tierra.  

Uvatar    lo impidió  cortándole  el paso  y  alargando  su mano   para  que ella la  tomara. —Ven  le ordenó —utilizando  todo su poder.

Gilraren hizo un esfuerzo en  no tomar  su mano . Respiró hondo  y preguntó —¿ Por qué  me deseas?
 
Úvatar   no respondió  y  solo  volvió  a  ordenarle  que  viniera  su  lado  mientras    lanzaba a la  ambiente   el olor  de  la  flor  de la esclavitud. 

— Ven  a mi lado.

Amras miraba  la escena  mientras  estaba  en el  claro.  Se levantó con dificultad  y le  lanzó una bola   de  fuego   a Azidahaka  

— ¿ Por qué  desean   a  Gilraren?

Azidahaka     apenas  podía  respirar  y   menos  moverse  de  forma  rápida. Fue quemado por  el fuego mientras  chillaba —  Úvatar  ayúdame.
Pero  el  demonio elfo estaba  muy  ocupado  tratando  de capturar a  Gilraren. 

Amras  casi se  transmuta  en  dragón.   En  cuanto lo hiciera  se  volvería loco.  Con las  pocas  fuerzas  que tenía se acercó a Azidahaka  —Dímelo y  te  ayudaré.

El dolor  consumía  a Azidahaka  que se quemaba    por  completo — Moñái el le...

Amras  mediante  un hechizo lo curo. Comprobando  sus peores  temores.  Uvatar  furioso  con la  traición de  Azidahaka  disparó   una  bola  de energía. — Tonto.

Amras  recibió  el impacto muriendo  en el acto —. Huye  Gil...

Gilraren  apenas  tenía  fuerza  quiso ir  a  ayudar a su padre  más  Úvatar  tomo  su mano y le apresó con fuerza. 
—  Esperó que por  tu bien tu padre aún esté  vivo.

 Gilraren no  pudo contestar ya que  en ese preciso  instante  empezó a llover. Aunque  no era  cualquier tormenta sino una  lluvia mágica que  acabó  con  el fuego y desintegro las flores  de la locura.  Los  dragones y otros  seres mágicos  se  calmaron  al sentir  las primeras  gotas de  agua.   Úvatar  se encontraba  furioso al darse cuenta que sus planes   estaban a punto de  fracasar  de  nuevo.

Esperó que les  haya  agradado  esta  pequeño trozo de mi novela.  Les deseo un buen  fin de semana.





viernes, 17 de marzo de 2023

En las Sombras de tu corazón. Capítulo 31 ( Cuarta Parte)

 Hola, ¿Cómo  están?  Hoy les traigo un nuevo   fragmento  de  mi novela.    ¿Podrán  salvar los  bosques de los  dragones?   Lo sabrá muy  pronto. 

Capítulo 31 



Dauroji expresó el miedo que embargaba a Adremelech —. La  última  vez que utilizaste ese  hechizo  se salió  de control. 

Anazareth frunció el ceño —. Lo sé, pero  ya  soy milenios  mayor  y no haré sola  el hechizo,  una parte  me ayudaran  Kappa  y  mi abuela. 

— Pero...

—  No hay pero que  valga. ¿Quieres  que el bosque  de los  dragones  y  sus  alrededores  se destruyan  por  completo?

— No. Sin  embargo,  hay  una  parte  de  la  biblia  en la que eres  nombrada.  No puedo pasar eso, no  te autorizo. Halrinach  y  Kappa  pueden solos  el hechizo.

— No podemos  necesitamos  el poder  Anazareth. Es  un hechizo complicado solo  demonios  muy  fuertes  pueden hacerlo y  evitar que se  salga de control. — Intervino Halrinach.

Anazareth  enojada gritó — Yo no te obedezco Dauroji eres el rey del inframundo, pero no eres mi líder.            

Miró  Adremelech  que  se encontraba  mareado y  empezaba  dolerle  la  cabeza. 

— Cuanto más  pasa el tiempo el bosque  y  los  dragones  y otras especies  corren el peligro  de volverse locas. Anazareth tiene el problema  de  ser  una anuruin  y muy sensible si  vas   al bosque  enloquecerías.

El  rostro de  decepción de  Anazareth le  rompió  el corazón a  Adremelech,  pero no fue  él quien  reaccionó  a  defender a la   demonia.

— Y  si va  con  alguien  que  haga  un  campo de fuerza que la proteja.

— Si se descontrola podrían morir los  dos  — Sentenció Dauroji. 

— Eso no pasará.

—  ¿Yo confío en Anazareth y  ustedes lo hacen?

Adremelech  se  topó  la  cabeza —  Lo hacemos. ¿Puedes  ir  junto  a  Anazareth  tendrían  que  volar  los dos juntos? 

— Puedo hacerlo.

— Halrinach debería  tener  un compañero  no es tan sensible  como  Anazareth  pero...

Duaroji interrumpió —. Anazareth no  debía hacer  el hechizo e ir a la misión . Luke pones tu  vida  en riesgo.

Luke  sonrió de forma lobuna —. No lo hago. 

— No la conoces,

— Tú eres,  él que no la conoce.  

—   Ya dejen de pelear. Estamos perdiendo tiempo.  Los dragones nos  nece...— Adremelech  perdió el conocimiento. 

— Ves lo que  hiciste  — gritó  Vanora.  

Halrinach lo  examinó.

— Está muy  cansado  perdió todas sus energías. No es  grave, ambos  deben ir a  descansar  y nosotros  debemos  ir  a ayudar a los  dragones. Será  mejor que vayan a mi  castillo.

Vanora  frunció el ceño —  Quisiera  que pudieran  trasladarnos  a mi  casa  en París. Si no es  mucha  molestia.


— Solo si van con escolta.

Zahra  se aproximó y dijo  — Yo iré  con ellos

Vanora aunque no lo deseaba dijo —  Gracias. 

 Halrinach  frunció el ceño  — Igual irán  junto con uno  de  mis soldados. — Luego de decir eso  trasladó a  Zahra, Vanora  y  Adremelech  a  París. 

Dauroji  gruñó y miró  fijamente as  Anazareth  — Vamos, pero si  te  vuelves loca  Anazareth  te mataré.

— Hazlo.

Anazareth  se encontró a  solas  con Luke. Ambos se preparaban  para  ir  a Seragon  y  salvar  el bosque. Poniendo  unas   capas  y  ropa mágica  para  evitar  quemarse 

—Gracias por apoyarme.

Luke no supo qué decir.  Por lo general  ellos  dos siempre  terminaban peleando.

—  Todo el mundo merece  una segunda oportunidad. Aunque  puedas  morir  si me descontrolo.

Luke  terminó  de atarse  las  botas y  encaró a  Anazareth. Mirándola  directamente  a los ojos. 

— No me das miedo. 

Anazareth se estremeció aunque no lo deseaba.

— Deberías  tenerme  miedo  vampirito. 

Luke sonrió — Cuando hablas  así demonita haces  que hierva la  sangre.

— Pervertido.

Luke  sonrió  y el corazón  de  Anazareth  empezó a latir  más  rápido. No  debía  gustarle  tanto ese  vampiro  atrevido  y  guapo. Pero por más  que su  cerebro  le  decía que no   las otras partes de su cuerpo no le hacían  caso. 

Respiró fuerte tenía que concentrarse  en hacer  un hechizo muy  difícil . Lo único  bueno en ello es que no estaría  sola  en eso. 

Halrinach llegó con  Kappa  que  se encontraba  convertido  en  humano. Era un  hombre alto de más  de dos metros ,  flaco y  con el  cabello negro. A diferencia  de otros  demonios  solo comía  emociones  positivas. Además,  era  vegano  y  cuidaba  del medioambiente. 

Anazareth  lo admiraba  aunque   a veces  le exasperaba  que  era  un poco  terco. Pero Kappa  siempre trataba  de ayudar  a todos  los seres  en especial los indefensos.

— Gracias por  ayudarnos.

Kappa sonrió — Amras es  un  gran amigo y los  bosques  deben  cuidarse.  Mi  clan entero se está movilizando al  igual que otros  clanes. 

— Es  hora de  salvar los bosques. 

Ni  bien llegaron  encontraron el bosque  en llamas los  dragones se atacaban unos a otros. Al igual que las  hadas  y  las aves  fénix.

Espero  que les  haya  agradado  este capítulo. Les  deseo un genial fin de  semana.